Cuidar de un ser querido mayor puede ser gratificante y desafiante a la vez, buscando siempre que se sientan seguros, respetados y bien atendidos. Sin embargo, en ocasiones, los adultos mayores sufren maltrato, a menudo por parte de quienes se supone que deben ayudarlos. Este fenómeno, conocido como maltrato a personas mayores, ocurre con más frecuencia de lo que se cree. La mejor manera de detener el maltrato a personas mayores es prevenirlo, pero es crucial conocer sus formas, factores de riesgo y cómo actuar ante él.
¿Qué es el Maltrato a Personas Mayores?
Según los Centers for Disease Control and Prevention (CDC), el abuso de ancianos es un acto intencional o una omisión que causa o crea un riesgo de daño a un adulto mayor. Jennifer Lawless, directora del Banner Olive Branch Senior Center, afirmó que “El maltrato a personas mayores puede ocurrirle a cualquiera, incluso a manos de un cuidador o una persona de confianza”. Añadió que “El maltrato también puede ocurrir en residencias de ancianos y centros de atención a largo plazo”.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo define como un acto o varios actos repetidos que causan daño o sufrimiento, o también la no adopción de medidas apropiadas para evitar otros daños, cuando se tiene con dicha persona una relación de confianza. Este tipo de violencia constituye una violación de los derechos humanos y puede manifestarse de diversas formas. En la Primera Conferencia Nacional de Consenso sobre el anciano maltratado, celebrada en Almería en 1995, se acordó una definición que considera el maltrato como: “Todo acto u omisión sufrido por persona de 65 años o más, que vulnera la integridad física, psíquica, sexual y económica, el principio de autonomía, o un derecho fundamental del individuo, que es percibido por éste o constatado objetivamente, con independencia de la intencionalidad y del medio donde ocurra (familiar, comunidad, instituciones)”.
Todos los tipos de abuso a ancianos pueden provocar daños físicos y emocionales e incluso la muerte.
Tipos de Maltrato a Personas Mayores
El maltrato a personas mayores es un problema complejo que se manifiesta de diversas maneras. Los tipos más comunes incluyen:
- Abuso físico: Golpear, empujar o causar cualquier dolor, como moretones, quemaduras o huesos rotos sin causa aparente.
- Abuso emocional o psicológico: Gritar, amenazar, hacer sentir mal a alguien, humillar o aislar a la persona.
- Abuso financiero o económico: Robar dinero, engañar a alguien para que dé dinero, hacer mal uso de las finanzas, firmas fraudulentas o cambios repentinos en documentos legales como el testamento o poder notarial.
- Abuso sexual: Cualquier contacto sexual no deseado.
- Negligencia o desatención: No proporcionar alimentos, medicamentos, higiene adecuada o atención básica necesaria, así como problemas médicos no tratados o úlceras por presión.
- Abandono: La deserción de una persona mayor dependiente por parte de quien tiene la responsabilidad de su cuidado.
La clasificación del National Center on Elder Abuse (NCEA) de Estados Unidos distingue categorías de abuso y maltrato que pueden ser útiles para su conceptualización.

Magnitud y Prevalencia del Problema
El maltrato a personas mayores es un problema significativo de salud pública. Según el Consejo Nacional sobre el Envejecimiento, afecta a aproximadamente 1 de cada 5 estadounidenses mayores de 60 años, aunque solo se denuncia 1 de cada 24 casos. A nivel mundial, una revisión de 52 estudios de 2017 reveló que una de cada seis personas de 60 años o más (el 15,7% de este grupo de edad) sufrieron alguna forma de maltrato.
En el caso de entornos institucionales, como hospitales, residencias de ancianos y otros centros de atención crónica, se dispone de menos datos rigurosos. No obstante, una revisión reciente indicó que el 64,2% del personal refirió haber cometido alguna forma de maltrato en el año de estudio. La prevalencia del maltrato a las personas de edad, tanto en la comunidad como en las instituciones, ha aumentado durante la pandemia de COVID-19; por ejemplo, en un estudio estadounidense se indica que las tasas de este tipo de maltrato en la comunidad pueden haber aumentado hasta en un 84%.
Prevalencia de Maltrato a Personas Mayores (Resumen de Revisiones Sistemáticas)
| Tipo de maltrato | Notificado por personas de edad en entornos comunitarios | Notificado por personas de edad y sus representantes en entornos institucionales | Notificado por trabajadores en entornos institucionales |
|---|---|---|---|
| Prevalencia general | 15,7% | No hay suficientes datos | 64,2% (dos de cada tres trabajadores) |
| Maltrato psicológico | 11,6% | 33,4% | 32,5% |
| Maltrato físico | 2,6% | 14,1% | 9,3% |
| Maltrato económico | 6,8% | 13,8% | No hay suficientes datos |
| Desatención | 4,2% | 11,6% | 12,0% |
| Abusos sexuales | 0,9% | 1,9% | 0,7% |
Se prevé que el maltrato a las personas de edad aumente, ya que la población está envejeciendo rápidamente. Para 2050, la cifra de víctimas podría aumentar hasta 320 millones, ya que el número de personas de 60 años y más habrá crecido hasta los 2000 millones.
Estadísticas de Maltrato en América Latina
En América Latina, el maltrato a personas mayores también es un problema significativo, con cifras que reflejan su magnitud:
- Chile: La Encuesta Nacional de Salud (2009-2010) mostró una prevalencia del 7,7%, mayor en mujeres (8,7%). Un estudio en Valparaíso (2012) reportó 35,5% de maltrato psicológico y 9,2% de negligencia.
- Colombia: En Bogotá (2007), el maltrato psicológico fue del 35,2%. La Encuesta Nacional de Salud, Bienestar y Envejecimiento (SABE) de 2015 mostró una prevalencia general del 12,9%, más frecuente en mujeres, aumentando con la edad y en estratos socioeconómicos bajos.
- Ecuador: La Encuesta SABE (2009-2010) reveló un 14,9% de negligencia y abandono. El 14% manifestó haber sido insultado y el 7,2% amenazado.
- México: Una encuesta nacional (2006) encontró una prevalencia del 16,2%, mayor en mujeres (18,4%). En 2011, la ENDIREH reportó 12,5%, con el psicológico (9,4%) y económico (4,9%) como los más prevalentes, subiendo al 17,3% en 2016.

Quién está en Riesgo y Factores Contribuyentes
Cualquier adulto mayor puede sufrir abuso, pero algunos corren un mayor riesgo. Jennifer Lawless señala que “Los adultos mayores que experimentan cambios en su salud suelen estar, al mismo tiempo, cada vez más aislados socialmente”. El aislamiento social y el deterioro mental o físico aumentan este riesgo. Estudios demuestran que casi la mitad de las personas con Alzheimer u otras demencias han sufrido abuso o negligencia. La violencia interpersonal también es más frecuente entre los adultos con discapacidad.
Otros factores de riesgo incluyen depresión, problemas de salud mental o vivir con un cuidador abrumado o estresado. Los perpetradores pueden ser niños, familiares, amigos, personal de hogares de ancianos, residencias de vida asistida e incluso personal de servicios.
Características de los Agresores y Factores de Riesgo Generales
Algunas características de los abusadores pueden incluir:
- Antecedentes penales previos.
- Problemas relacionados con las drogas o el alcohol.
- No tener otros medios de subsistencia aparte de la vivienda, pensión o cheques de seguridad social de la víctima.
- Pueden parecer controladores y no querer que la víctima sea entrevistada o esté sola.
Otros factores individuales que aumentan el riesgo de sufrir maltrato son la dependencia funcional o la discapacidad, la mala salud física o mental, el deterioro cognitivo y la escasez de ingresos.
En el ámbito de las relaciones, el tipo de relación (matrimonial, de pareja, padres e hijos) y el estado civil pueden influir. Los factores comunitarios y sociales, como el edadismo contra las personas mayores y ciertas normas culturales que normalizan la violencia, también contribuyen. Las personas de edad que reciben apoyo social o que viven solas tienen menos probabilidad de ser maltratadas.

Señales de Alerta de Maltrato a Personas Mayores
Es importante identificar las señales de advertencia de abuso en adultos mayores, aunque pueden confundirse con asuntos normales del envejecimiento o con otras condiciones médicas como demencia o fragilidad. Por ello, es necesario comparar las señales con las conductas típicas de la persona y considerar su salud mental y física. Un especialista médico puede determinar si los síntomas son realmente causados por maltrato.
Signos Físicos
- Moretones, quemaduras o huesos rotos sin causa aparente.
- Pérdida repentina de peso o deshidratación.
- Ropa sucia, mala higiene o problemas médicos no tratados.
- Úlceras por presión por no moverse adecuadamente.
Señales Emocionales y Conductuales
- Aumento del miedo, la ansiedad o la depresión.
- Evitar a ciertas personas o actuar con nerviosismo cerca de un cuidador.
- Quedarse callado, retraído o molesto sin motivo alguno.
- Parecer confundido o actuar de manera diferente a lo habitual.
Señales Financieras
- Falta de dinero o pertenencias.
- Facturas que no se han pagado, incluso si el mayor debería tener suficiente dinero.
- Retiros extraños de cuentas bancarias.
- Firmas fraudulentas o documentación financiera.
- Cambios repentinos en el testamento o poder notarial.
¿Cómo saber si yo maltrato a una persona mayor? | Patricia Kelly
Consecuencias del Maltrato
El maltrato a las personas de edad puede tener graves consecuencias físicas, mentales, económicas y sociales. Estas incluyen lesiones corporales, defunción prematura, depresión, deterioro cognitivo, ruina económica y la necesidad de ingreso en una residencia de ancianos. Para las personas mayores, las consecuencias pueden ser especialmente graves y la recuperación puede llevar más tiempo que para otros grupos de edad. El maltrato y el autoabandono están asociados directamente con el aumento de la mortalidad y una disminución importante de la supervivencia, siendo el maltrato considerado como un predictor de muerte.
Teorías que Explican el Maltrato
El conocimiento de los posibles factores desencadenantes del maltrato es muy importante para los profesionales sanitarios en la prevención y detección. Algunas teorías clave incluyen:
- Teoría del aprendizaje social o de la violencia transgeneracional: Establece que la violencia se aprende, por lo que niños maltratados pueden convertirse en maltratadores de sus padres.
- Teoría del cansancio (estrés) del cuidador: El maltrato y la negligencia aparecen cuando los factores estresantes, tanto externos como los relacionados con el cuidado, superan un determinado umbral en el cuidador.
- Teoría del aislamiento: La privación de las redes sociales es un factor de riesgo para sufrir maltrato y negligencia.
- Teoría de la dependencia: La fragilidad funcional (pérdida de autonomía) y la enfermedad (crónicas, alteraciones cognitivas como el Alzheimer) son condiciones de riesgo.
- Teoría de la psicopatología del maltratador: El agente de maltrato posee características de personalidad consideradas patológicas.
- Otras teorías: Incluyen el consumo de sustancias tóxicas por parte del cuidador, la dependencia económica del agresor hacia la víctima, cuestiones socioculturales y ambientales, y la adecuación de la vivienda.
Prevención del Maltrato a Personas Mayores
La mejor manera de detener el abuso en adultos mayores es involucrarse y tomar medidas para proteger a los seres queridos. Se han intentado aplicar diversas estrategias, siendo las más prometedoras:
- Aprender sobre el maltrato: Conocer las señales y factores de riesgo. Compartir esta información con familiares y amigos.
- Mantenerse en contacto: Visitar o llamar con frecuencia, usar videollamadas. El contacto regular ayuda a notar cambios y dificulta que el abuso pase desapercibido.
- Ayudar a mantener relaciones sociales: La soledad aumenta el riesgo. Animar a las personas mayores a estar en contacto con amigos, familiares y grupos comunitarios. Asistir a grupos de apoyo puede ser útil.
- Tener cuidado al elegir cuidadores: Verificar antecedentes. Investigar residencias y agencias de atención, visitándolas con frecuencia y preguntando sobre políticas de seguridad. Si vive en una residencia, se tiene derecho a contactar al defensor del pueblo para cuidados a largo plazo.
- Proteger sus finanzas: Ayudar a administrar el dinero, configurar depósitos directos, controlar gastos inusuales y asegurar que los documentos legales estén en regla. Animar a evitar dar información personal por teléfono o en línea y a revisar periódicamente el testamento. Tener su propio teléfono y poder enviar y abrir el correo brinda seguridad.
- Apoyar a los cuidadores familiares: Cuidar a un adulto mayor puede ser estresante. Ofrecer ayuda, cuidado de relevo, grupos de apoyo y descansos. Los grupos de apoyo para el duelo antes de la pérdida también pueden ayudar a los cuidadores.
- Fomentar la protección personal y legal: Ayudar a las personas mayores a planificar su futuro con un poder notarial o testamento vital para aclarar decisiones de atención médica. Buscar asesoramiento independiente antes de firmar documentos.
- Fomentar la salud y el bienestar: Animar a cuidar su salud y buscar ayuda profesional para problemas como depresión, drogas o alcohol.

Respuesta ante la Sospecha de Maltrato
Si cree que alguien está sufriendo abuso, es crucial actuar de inmediato:
- Hablar con el ser querido: Preguntarle en privado si se siente seguro y hacerle saber que se está ahí para ayudar.
- Denunciar abuso: Si la situación es peligrosa o pone en peligro la vida, llamar al 911 (o número de emergencia local). Para otras inquietudes, se puede contactar a los Servicios de Protección para Adultos o programas de refugios de emergencia para víctimas de violencia doméstica.
- Obtener ayuda profesional: Un proveedor de atención médica, un trabajador social o un abogado especializado en leyes para personas mayores pueden ayudar a evaluar la situación y proteger al ser querido.
- Buscar una vivienda más segura: Si es necesario, ayudar al ser querido a mudarse, lo que puede implicar cambiar de cuidador o encontrar un centro de confianza.
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Marco Legal y Programas en América Latina
La protección de los derechos humanos de las personas mayores ha cobrado fuerza a nivel internacional y nacional. La Declaración Universal de Derechos Humanos y la Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores (OEA, 2015) reafirman la obligación de eliminar la discriminación por edad.
Ejemplos Nacionales:
- Costa Rica: La Ley Integral para la Persona Adulta Mayor (Ley núm. 7.935 de 1999) busca garantizar igualdad de oportunidades y protección. El CONAPAM (Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor) formula políticas públicas y fortalece mecanismos de detección y atención de violencia. Existe una Unidad de Gestión Social para recibir denuncias.
- Bolivia: La Constitución de 2009 reconoce los derechos de los adultos mayores. La Ley núm. 369 (2013) regula sus derechos y la institucionalidad para su protección. En 2016, ratificó la Convención Interamericana.
- Chile: La Ley núm. 20.427 (2010) incorporó el maltrato de personas mayores en la legislación de Violencia Intrafamiliar. El SENAMA (Servicio Nacional del Adulto Mayor) dirige el Programa contra la Violencia y el Abuso al Adulto Mayor.
- Colombia: El artículo 46 de la Constitución ampara los derechos de las personas mayores. La Ley núm. 1.251 (2008) dicta normas para su protección y defensa.
- Perú: La Ley núm. 28.803 (2006) creó los Centros Integrales de Atención al Adulto Mayor (CIAM) para prestación de servicios básicos, incluyendo talleres de prevención del maltrato. La Ley núm. 30.490 (2016) promueve sus derechos.
- Ecuador: La Constitución de 2008 establece que las personas mayores recibirán protección contra la violencia.
- Brasil: El Estatuto do Idoso (Ley núm. 10.741 de 2003) regula los derechos especiales de personas mayores de 60 años.
- El Salvador: Su Ley contra la Violencia Intrafamiliar (decreto núm. 902 de 1996) establece mecanismos de prevención y sanción, con protección especial a personas mayores.
Iniciativas de Visibilización y Prevención:
- Argentina: El Ministerio de Salud y Desarrollo Social impulsó el programa Prevención de la Discriminación, el Abuso y el Maltrato hacia los Adultos Mayores (2006-2009), que incluyó capacitación, asesoramiento legal/psicológico y difusión de derechos.
- Chile (SENAMA): Desarrolló el programa Prevención del Síndrome de Burnout en Personal de Cuidado Directo del Residente en el ELEAM “El Copihue”. Este busca garantizar el respeto a la dignidad y evitar el maltrato previniendo el desgaste profesional de los cuidadores, mejorando la calidad de atención. Incluye evaluación psicosocial a cuidadores, talleres y retroalimentación de los residentes.
Contexto Sociocultural del Maltrato a Personas Mayores
El trato hacia el anciano viene definido por los patrones culturales, el momento histórico y el entorno sociocultural. El valor social del anciano, ligado a su papel asignado, marca la consideración hacia los mayores. Tradicionalmente, en la cultura mediterránea, el anciano era una figura con un importante papel, representando la memoria histórica y la sabiduría.
Sin embargo, la era de la industrialización y la tecnología ha provocado un cambio de valores, donde el papel del anciano ha perdido relevancia. La promoción del consumo y la exaltación de la juventud desacreditan lo que representaban los ancianos, generando una pérdida de significado social. Esta presión social, junto con la crisis de valores tradicionales, contribuye a la frustración y agresividad que sufren los colectivos más vulnerables, incluyendo a los mayores. Desafortunadamente, el maltrato al anciano no tiene la misma visibilidad o protagonismo que el maltrato infantil o de mujeres.
El Rol Profesional en la Detección e Intervención
Ante el constante incremento de la población senil, el maltrato se vuelve más frecuente, con un impacto significativo en la salud de los ancianos y sus familias. El equipo de salud, especialmente los profesionales de enfermería, tiene un papel fundamental en la detección e intervención en el maltrato al anciano, debiendo conocer el alcance y las consecuencias de este problema sociosanitario, así como su responsabilidad.
Conocer el maltrato y sus tipos es esencial para el abordaje profesional. El maltrato al anciano se observa en todas las clases sociales y niveles socioeconómicos, y puede ocurrir tanto en instituciones (públicas o privadas) como en el domicilio, aunque con más frecuencia están implicados los propios familiares y cuidadores.
El maltrato a personas mayores es un problema grave, pero usted puede ayudar a detenerlo. Al mantenerse informado, estar atento a cómo están sus seres queridos y tomar medidas cuando sea necesario, puede contribuir a su seguridad. Si alguna vez sospecha de maltrato, no espere. Busque ayuda de inmediato.