En los accidentes de tráfico influyen un gran número de factores muy distintos. Por ello, a la hora de establecer medidas que aumenten la seguridad vial es necesario un enfoque muy diferenciado que tenga en cuenta estos factores y su interrelación. La infraestructura disponible, la composición de la población, los recursos financieros, la actitud de la gente con respecto a la seguridad en general y la seguridad vial en particular: en lo relativo al tráfico rodado, se observan algunas diferencias notables, tanto globalmente como en los distintos países y regiones.
El medio de transporte considerado también marca una diferencia. Para aumentar la seguridad de los ciclistas se requieren conceptos diferentes a los considerados para aumentar la seguridad de los ocupantes de turismos. Al mismo tiempo, las medidas introducidas para un tipo de usuarios de la vía pública no deben comprometer la seguridad de los demás. En este contexto general, también debe tenerse en cuenta la edad de los usuarios de la vía pública, ya que a medida que pasan los años, las condiciones de vida y las necesidades de movilidad cambian.
Análisis Global de la Siniestralidad Vial
Grandes Diferencias entre los Continentes
Según los datos del Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud (IHME), el número de víctimas mortales de tráfico en todo el mundo se ha estancado en torno a los 1,25 millones en los últimos años; la OMS incluso estima 1,35 millones de fallecidos en accidentes de tráfico. Este estancamiento afecta a todos los continentes más o menos por igual. Mientras que entre los usuarios de la vía pública menores de 49 años el número de fallecidos en accidentes disminuyó considerablemente entre 1990 y 2019, en los diferentes grupos de edad de mayores de 50 años se produjeron algunos aumentos significativos.
Por ejemplo, el número de fallecidos en accidentes de tráfico de entre 65 y 69 años aumentó en todo el mundo en más de un 65 % de 1990 a 2019, desde 39.000 hasta unos 65.000. Solo en Asia, esta cifra se duplicó de 20.000 a más de 40.000. Entre los mayores de 70 años, la tasa de aumento en todo el mundo fue superior a un 80 %: desde 82.000 hasta casi 150.000. De nuevo, Asia se lleva la peor parte: en 2019 fallecieron allí casi 92.000 personas mayores de 70 años en accidentes de tráfico, aproximadamente dos veces y media más que en 1990.

Si observamos el número de personas mayores de 70 años fallecidas en accidentes de tráfico por cada 100.000 habitantes en 2019, África se situó con más de 80 fallecidos muy por encima de los valores medios de Asia (35), América (27) o Europa (13). Globalmente, esta cifra fue de 32. Las cifras de fallecidos también son reveladoras con respecto al tipo de participación en el tráfico: en 2019, el 55 % de los mayores de 70 años fallecidos en accidentes de tráfico en todo el mundo eran peatones (alrededor de 82.500), con Asia a la cabeza con casi 56.000 (= 68 %).
En este grupo de edad fallecieron en 2019 unos 44.000 ocupantes de turismos, unos 19.000 en Asia. Tanto en los ciclistas como en los motoristas fallecidos, Asia registró la mayor proporción con aproximadamente un 80 %. Estas cifras, aunque algunas son estimaciones, muestran una tendencia que también se confirma al observar las estadísticas y los estudios de otras instituciones: las personas mayores corren un gran peligro en el tráfico rodado, y no solo como ocupantes de turismos, sino especialmente como peatones y ciclistas.
Fallecimientos de peatones y ciclistas se han multiplicado en los últimos años - Noticiero Univisión
Situación en Países Seleccionados
Fuera de la Unión Europea
Según la base de datos internacional de accidentes de tráfico (IRTAD), entre 2010 y 2018, el número de víctimas mortales de tráfico descendió un 25 % en el grupo de edad de 18 a 24 años y un 6,9 % en el grupo de 25 a 64 años. En el mismo período de tiempo, se observó una tendencia opuesta entre las personas mayores. Así, el número de fallecidos aumentó alrededor de un 7 % entre los mayores de 65 años, mientras que entre los mayores de 75 años se incrementó en un 4,7 %.
Una razón de este aumento es la creciente proporción de personas mayores en el conjunto de la población, que además suelen desplazarse más que en décadas anteriores y participan activamente en el tráfico rodado hasta una edad avanzada. En 2018, los ciudadanos mayores de 75 años presentaban la mayor tasa de mortalidad en 13 de los 31 países de la IRTAD con datos disponibles. Con 29,7 fallecidos en accidentes de tráfico por cada 100.000 habitantes, la cuota más alta la alcanzó Corea del Sur. Allí, la media nacional fue de 7,3 muertes en carretera por cada 100.000 habitantes. En total, en Corea del Sur, las personas mayores representaron el 44,5 % de todos los fallecidos en accidentes de tráfico en 2018. Entre ellos, la mayor proporción de fallecidos se registró, con diferencia, entre los peatones y ciclistas.
Un informe sobre Corea del Sur realizado por el Foro Internacional del Transporte de la OCDE en 2016 apunta algunas razones: muchos peatones cruzan la calzada sin prestar atención al tráfico y las personas mayores requieren más tiempo para cruzar intersecciones anchas, lo que aumenta el riesgo de accidente cuando el semáforo se pone en rojo. Esto también se aplica a Japón, donde los usuarios de la vía pública de edad avanzada son claramente el grupo con mayor riesgo, suponiendo el 57 % de todos los fallecidos en accidentes de tráfico en 2018, la mayoría peatones. Según el IHME, esto también ocurre en Brasil, Chile y China.

En Estados Unidos, el número de accidentes de tráfico mortales aumentó un 30 % entre los mayores de 65 años de 2009 a 2018, y el número de peatones fallecidos un 65 % (74 % en hombres y 49 % en mujeres). El número de accidentes mortales de ciclistas mayores de 65 años, aunque relativamente pequeño, aumentó un 86 %. En Estados Unidos, la mayoría de las personas mayores fallecidas en accidentes de tráfico eran ocupantes de turismos, una tendencia que se replica en Australia, Canadá y Nueva Zelanda.
Situación en la Unión Europea
En la Unión Europea (UE 28), en 2018 fallecieron 25.082 personas en accidentes de tráfico, una disminución del 29 % respecto a 2008. Sin embargo, las personas mayores de 65 años representaron alrededor del 29 % de todos los fallecidos en 2018, frente al 21 % en 2008. Esto significa que, aunque la cifra absoluta de fallecidos en este grupo de edad disminuyó solo un 5 %, su proporción respecto al total aumentó considerablemente.
Entre 2010 y 2018, el número de fallecidos en carretera se redujo en casi todos los grupos de edad, incluso un 43 % entre los jóvenes de 18 a 24 años. En cambio, entre los mayores de 65, el número de fallecidos en accidentes de tráfico se incrementó un 5 %. Este cambio demográfico contribuye a que el número de víctimas mortales de tráfico disminuya en menor medida en el grupo de las personas mayores. En conjunto, este grupo se ve afectado de forma desproporcionada: el aumento del porcentaje con respecto a todas las muertes en carretera es superior al aumento con respecto a toda la población.

Resulta llamativo que alrededor de un 40 % de las mujeres fallecidas en la carretera tenían más de 65 años. En el caso de los hombres, la proporción es de solo un 24 %. Hay diferencias notables en el tipo de participación en el tráfico: un 47 % de los peatones fallecidos en accidentes de tráfico eran mayores de 65 años. Las cifras de los ciclistas fallecidos también muestran una imagen clara: el 45 % corresponde a los mayores de 65 años. Entre los ocupantes de turismos, solo alrededor de un 24 % de todas las víctimas mortales se encuentra en este grupo de edad. Así, el grupo de usuarios vulnerables de la vía pública destaca especialmente entre las personas de edad avanzada.
Un factor clave de este problema es la mayor vulnerabilidad ligada al aumento de la edad; es decir, el mayor riesgo de sufrir lesiones más graves o mortales que los jóvenes en un accidente en condiciones idénticas. Además, los procesos de curación también son más largos y a menudo presentan complicaciones. En Francia, los accidentes de tráfico de este grupo de edad se caracterizan generalmente por una mayor gravedad en comparación con el resto de los grupos: por cada 100 heridos menores de 65 años, hay 4 fallecidos; entre las personas de entre 65 y 74 años, 8 fallecidos; y entre los mayores de 75 años, incluso 16 fallecidos.
En total, el 54 % de las personas mayores que murieron en accidentes de tráfico en Francia eran ocupantes de turismos, el 30 % peatones y el 9 % ciclistas. Tres cuartas partes de los peatones mayores fallecidos fueron atropellados por un coche cuyo conductor tenía menos de 65 años.
La Mortalidad de los Usuarios Vulnerables en España y Chile
Estadísticas y Factores de Riesgo
En España, la mortalidad de los usuarios “vulnerables” (aquellos que carecen de escudos protectores) se ha incrementado desde 2012 un 6%. En la última década, unas 10.000 personas integradas en estos colectivos fallecieron en las carreteras y ciudades españolas (5.000 motoristas, 4.200 peatones y 700 ciclistas, en datos aproximados). Estos colectivos tienen la particularidad de que su única protección es su cuerpo.
Los peatones representan una proporción significativa de las víctimas. En 2007 se produjeron 716 víctimas mortales menos en el colectivo vulnerable que en los vehículos de cuatro ruedas, y en 2016 la diferencia se redujo a 104 fallecidos. Otro dato inquietante es el de ciclistas lesionados en accidente de tráfico. Un estudio de Línea Directa, que analizó 900.000 accidentes entre 2007 y 2016, identificó las comunidades autónomas con mayor proporción de accidentes de usuarios vulnerables.
En Chile, los atropellos representan aproximadamente el 15% de los siniestros, pero las personas atropelladas fallecidas corresponden aproximadamente al 28% del total de fallecidas. La alta siniestralidad de estas personas se relaciona con su comportamiento en la zona de incertidumbre: aquel espacio que rodea al peatón cuando circula por la vía. Los peatones tienden a moverse de forma más impredecible que el resto, lo que hace difícil anticiparse a su comportamiento. Sumado a esto, el uso de teléfonos y audífonos agrava la situación, ya que muchas personas van aisladas acústicamente o distraídas con el celular.

El deterioro de las capacidades psicomotoras puede suponer pérdida de fuerza al frenar, peor manejo del volante, disminución en la capacidad de atención, procesamiento más lento de la información o aumento en el tiempo de reacción en adultos mayores. Por esto, muchos tienen más riesgo de sufrir siniestros en situaciones complejas que exigen respuesta rápida.
Hoy tenemos un nuevo tipo de peatón: el que va pegado a la tecnología. Muchos caminan escuchando música con audífonos, totalmente aislados de los sonidos del tránsito. Otros van con la vista fija en el celular. Los más jóvenes son especialmente propensos a esta distracción. Los niños no son conscientes del peligro del tráfico como un adulto; su vista no está 100% desarrollada hasta los 15 años, actúan primero y piensan después, y no ven el tráfico como un peligro real.
Un estudio de académicos del Departamento Ingeniería de Transporte y Logística de la Facultad de Ingeniería UC en Chile, realizado bajo el alero del Centro de Políticas Públicas UC, observó estadísticamente la situación del riesgo vial en Chile y específicamente de sus usuarios más vulnerables: peatones, ciclistas y motociclistas. La investigación arrojó que para el período 2012-2015 los usuarios vulnerables corresponden al 52% del total de fallecidos en Chile en accidentes viales, destacándose una elevada proporción de peatones (37%).
Problemas de Convivencia Vial en Santiago de Chile
Un reciente estudio de Automóvil Club de Chile confirmó la eterna fricción que existe en las calles de la Región Metropolitana entre ciclistas, automovilistas y peatones. La investigación, realizada a través de una encuesta a 500 ciclistas de diferentes comunas de la capital, dejó en evidencia resultados que los expertos calificaron como “preocupantes” en materia de seguridad vial.
El análisis reveló que solo el 37% de los ciclistas reconoció tener conocimientos relevantes de las leyes del tránsito y un 45% aseguró respetarlas en todo momento. Un 55% reconoció cometer una o más imprudencias viales al día, y el 52% admitió estar dispuesto a pasarse una luz roja. En relación a los problemas de convivencia vial, la investigación arrojó que el 59% de los ciclistas ha sufrido algún tipo de altercado con automovilistas, el 48% con conductores del transporte público, el 40% con peatones y el 28% con motociclistas y otros usuarios de bicicleta.
Fallecimientos de peatones y ciclistas se han multiplicado en los últimos años - Noticiero Univisión
“Las cifras nos hablan de que tenemos un problema serio y que no es solo el automovilista, o solo el ciclista, o solo el peatón. La verdad es que es el sistema vial el que no está funcionando”, comenta Alberto Escobar, gerente general de Automóvil Club, quien aseguró que los niveles de seguridad vial en Chile son de los peores en comparación con otros países de la OCDE.
Mauricio Bascuñán (45), ciclista con más de 20 años de experiencia, asegura que la infraestructura vial ha mejorado, pero también el parque automotriz, lo que muchas veces genera conflictos. Reconoce que uno de los principales focos de conflictos, al menos entre ciclistas y automovilistas, es por el uso de ciclovías por parte de estos últimos. Muchas veces estos espacios son ocupados como estacionamientos o simplemente como otra calzada para trasladarse.
Un estudio de la Mutual de Seguridad reveló que el 89% de los ciclistas se siente inseguro al movilizarse por las calles del Gran Santiago frente a las maniobras inapropiadas de vehículos motorizados. Eso, mientras que solo un 49% se siente seguro al hacerlo por las ciclovías. Datos entregados por Conaset aseguran que los peatones son los usuarios más vulnerables de las vías, pues carecen de toda protección ante un impacto y son proclives a sufrir atropellos, fallecer o resultar con lesiones graves. Las estadísticas indican que durante 2023 participaron cerca de 7.000 peatones en siniestros de tránsito, de los que fallecieron 457 y más de 5.400 resultaron con lesiones de diversa consideración. En Chile el 28% de los fallecidos en siniestros de tránsito son peatones.
Recomendaciones y Medidas de Protección
Vulnerabilidad de los Peatones
Los peatones son usuarios muy vulnerables a las terribles consecuencias del tráfico. Los accidentes que sufren son numerosos y las lesiones suelen ser muy graves. Las personas mayores y los niños como peatones son más proclives a los atropellos. Estos dos grupos pueden encontrar grandes dificultades para circular con seguridad por las vías públicas: el entorno viario no está pensado para ellos y muchos pueden tener ciertas limitaciones que los hacen muy propensos al accidente. Un dato curioso es que cuando niños y personas mayores caminan juntos como peatones, las probabilidades de sufrir un accidente disminuyen.

Recomendaciones para proteger a los peatones:
- Moderar la velocidad sobre todo en ciudad. Todo atropello a un peatón a más de 55km/h suele ser ya mortal.
- Atención cuando un vehículo se detenga delante de ti. Es posible que sus ocupantes abran la puerta y bajen sin fijarse.
- Procura que los pasajeros de tu vehículo se bajen por el lado de la acera.
- Presta atención a los peatones que van hablando por el móvil, en muchas ocasiones no están pendientes del tráfico.
- Atención a las salidas de los garajes, especialmente si son en rampa.
- Disminuye la velocidad y extrema la atención al aproximarte a un autobús parado, sobre todo si es de transporte escolar.
- Moderar la velocidad al acercarte a pasos para peatones, a zonas escolares y a zonas donde se prevea aglomeración de personas.
- Ten mucho cuidado cuando las condiciones meteorológicas son adversas.
- No debes hacer señales para que los peatones crucen la calzada.
- Cuidado con la marcha atrás.
Medidas para la Protección de Ciclistas
En la actualidad son cada vez más los accidentes y atropellos que se producen a ciclistas, en gran parte, debido a la gran ausencia de formación e información que poseen los ciudadanos. Cabe destacar que los ciclistas, junto con los peatones y motoristas son los usuarios más vulnerables en las ciudades y carreteras.
Normas importantes a tener en cuenta para proteger a los ciclistas:
- La distancia lateral que un conductor debe dejar durante un adelantamiento a un ciclista no debe ser inferior a 1’50 m.
- El conductor puede rebasar la línea continua central para respetar la distancia lateral con los ciclistas en su adelantamiento.
- Es necesario reducir la velocidad del vehículo en el momento de realizar el adelantamiento.
- Si no existe carril bici o arcén señalizado, el ciclista utilizará el arcén común para circular.
- Entre el ocaso y la salida del sol, y en túneles, el ciclista debe llevar encendida una luz de posición delante (blanca) y trasera (roja).

Además, se están implementando medidas como:
- Señalización de nuevas rutas ciclistas seguras para facilitar y proteger el tránsito y reducir su accidentalidad.
- Campañas de comunicación y sensibilización para dar a conocer la normativa relativa a los ciclistas y su seguridad.
- Propuesta y evaluación de intervenciones en vías y señalización para mejorar la seguridad y proporcionar un espacio seguro a los ciclistas.
Legislación y Normativas
La Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial establece normas específicas para proteger a estos usuarios. En España, la legislación ha evolucionado para priorizar la seguridad vial y proteger a estos colectivos. Ejemplos de estas normativas incluyen el uso obligatorio del casco, prohibición en ciertas vías, formación específica, reducción de velocidad en zonas urbanas, obligación del uso de elementos reflectantes y normas específicas para adelantamientos.
Fallecimientos de peatones y ciclistas se han multiplicado en los últimos años - Noticiero Univisión
La Ley de Convivencia Vial, promulgada en 2018 en Chile, supuso un esfuerzo significativo para mejorar la interacción entre ciclistas, automovilistas y peatones. Sin embargo, con el paso de los años, la falta de infraestructura vial ha dificultado la implementación integral de la legislación. El experto Marcos Medina Tapia de la Usach comenta: "La ley es un avance, bien intencionado, pero que requiere revisiones periódicas para adaptarse a las dinámicas viales cambiantes del país."
La seguridad vial no depende solo de infraestructura, sino del compromiso de cada persona que transita por la ciudad. Los peatones, ciclistas y conductores de vehículos de dos y tres ruedas representan casi la mitad de las víctimas mortales por siniestros de tránsito en el mundo.
Importancia de la Concienciación y Formación
Crear conciencia sobre la importancia de la seguridad vial es fundamental para cambiar comportamientos y reducir accidentes. Las normativas de tráfico no solo regulan el comportamiento de los conductores, sino que también establecen derechos y obligaciones para ciclistas y peatones. En muchos países, se están implementando leyes que buscan proteger de manera más efectiva a ciclistas y peatones. La tecnología juega un papel crucial en la mejora de la seguridad vial. En muchos lugares, el uso del casco es obligatorio por ley para los ciclistas.
El curso de identificación de los grupos vulnerables en el tráfico es una herramienta fundamental para mejorar la seguridad vial y proteger a los grupos más vulnerables. Tener profesionales capacitados en la identificación de estas personas y en la aplicación de medidas de prevención y protección es esencial para reducir los accidentes. Es fundamental identificar los grupos vulnerables en el tráfico para poder implementar medidas específicas que los protejan. Los niños, por ejemplo, suelen ser menos visibles y tienen dificultades para evaluar adecuadamente las situaciones de tráfico. Los ancianos, por otro lado, pueden presentar problemas de movilidad y visión, lo que los convierte en un grupo de alto riesgo en las vías.
La protección de los grupos de riesgo es clave para reducir los siniestros viales y salvar vidas. Como futuros conductores responsables, es fundamental conocer estas normativas y adoptar actitudes preventivas al volante. Recuerda siempre priorizar la seguridad de los usuarios vulnerables.