Las tasas de abandono escolar que se registran entre la población más pobre de Chile obligan a reponer el fenómeno de la deserción en la agenda de las políticas educativas, ya que de la solución de este problema depende que se logre romper el círculo de la exclusión a fin de poder garantizar un mejor futuro para los adolescentes y jóvenes de sectores vulnerables.
El presente artículo tiene como objetivo central identificar los factores de carácter intraescolar que comparativamente tienen una mayor incidencia en el abandono escolar en el ciclo primario de niños y niñas pertenecientes a Cerro Navia, un sector de la ciudad de Santiago de Chile que se caracteriza por sus altos niveles de pobreza.

Contexto y Metodología del Estudio
La información cualitativa que sirve de base a este trabajo se obtuvo de entrevistas a dos muestras de 25 casos: una de menores desertores y otra compuesta de niños y niñas de idéntico perfil que permanecen en la escuela. Dicha información fue analizada siguiendo los principios de la Grounded Theory y se refiere a la percepción de los menores y de sus familias en torno a los factores intraescolares de deserción y de retención del alumnado en escuelas públicas de Cerro Navia.
Cerro Navia es una comuna de la ciudad de Santiago que presenta altos niveles de pobreza, lo que la convierte en un foco de atención para el estudio de la deserción escolar.
Factores Intraescolares Desencadenantes de la Deserción Escolar
La deserción es un proceso de alejamiento y de abandono paulatino de un espacio cotidiano -como es la escuela- que implica también el abandono de ciertos ritos personales y familiares que inciden en el desarrollo de la identidad y la proyección personal de un niño.
Los factores que originan la deserción escolar se suelen agrupar en dos grandes marcos interpretativos: variables intraescolares y extraescolares. El presente artículo se centra en los factores intraescolares, aquellos que se originan dentro del propio sistema educativo.
Evidencia Empírica sobre Factores Intraescolares
Diversos estudios plantean que la escuela "fabrica" el fracaso escolar para muchos de sus niños, niñas y jóvenes. Con esto se quiere indicar que la pérdida del valor atribuido a la asistencia y permanencia en un establecimiento educativo también se relaciona con lo que ocurre dentro de la propia escuela. No son solo los niños, las niñas y los jóvenes los que por su desarrollo personal pierden el interés por asistir a la escuela, sino que esta también de alguna manera los "expulsa".
Asimismo, las repitencias, expulsiones y la sobreedad del alumnado, como antesalas de la deserción definitiva, son notoriamente más frecuentes en las instituciones educativas que atienden a sectores socioeconómicos de bajos ingresos.

Las variables intraescolares han recibido una considerable atención por cuanto muchos de estos factores se prestan más fácilmente a la manipulación en orden a mitigar el problema de la deserción escolar. Existe una amplia gama de estudios que aportan evidencia empírica que indica que factores tales como el pobre rendimiento académico, la repitencia, el ausentismo y los problemas disciplinarios o conductuales se asocian con mayores probabilidades de abandono escolar.
Dentro del mismo ámbito de las variables escolares, otros estudios proporcionan antecedentes que muestran la importancia de los establecimientos educacionales como un elemento que se transforma en un factor de expulsión. Los factores escolares predictores de la deserción no solo se relacionan con el comportamiento o rendimiento de los estudiantes en la escuela, sino que también pueden referirse a la incidencia de las escuelas mismas sobre las decisiones de abandono o permanencia en el sistema escolar. Esta perspectiva se ocupa entonces de las características y condiciones existentes en las escuelas que reducen o dan lugar a la deserción.
Clima Social y Estructura Escolar
El clima social de la escuela, especialmente las dimensiones relativas al nivel de participación en las actividades escolares y a los problemas dentro del ambiente social, ejerce un impacto significativo sobre las tasas de deserción. Dicho clima se ve desmejorado a medida que el tamaño de la institución escolar aumenta.
Los niveles de diferenciación estructural existentes entre las escuelas, así como también sus distintos ambientes normativos, tienen una incidencia significativa sobre las tasas de deserción que exhiben sus estudiantes. Los estudiantes presentan una mayor probabilidad de permanecer en el sistema y de completar el ciclo escolar en su totalidad cuando asisten a escuelas que exhiben una baja diferenciación interna, un ambiente social ordenado -es decir, que es percibido como seguro y donde existe una disciplina considerada como justa y efectiva- y que ponen un fuerte énfasis en los aspectos académicos.
Rigidez Curricular y Acciones Punitivas
Otras investigaciones han relacionado la inasistencia de los estudiantes con la rigidez del currículo escolar, lo que se traduciría en otro factor de deserción asociado al mundo escolar.
Los factores que se refieren a las condiciones y características de las instituciones escolares mismas afectan la deserción de manera indirecta, ello en la medida en que pueden contribuir a la decisión "voluntaria" de abandonar la escuela por parte de los estudiantes, por cuanto afectan las condiciones que los mantienen comprometidos con ella. Ahora bien, otra forma de influencia es la que la escuela ejerce de manera directa, donde el abandono escolar es "involuntario" e iniciado por la propia institución a través de acciones punitivas -tales como las suspensiones, las expulsiones o los traslados- que castigan el mal rendimiento académico, la baja asistencia y los problemas disciplinarios de los estudiantes.
¿Por qué dejan la escuela? Deserción escolar en niños y jóvenes
Resultados y Recomendaciones
Los resultados obtenidos permiten establecer importantes diferencias en los itinerarios educativos de desertores y no desertores, lo que otorga algunas luces respecto de qué tipo de acciones podrían adoptar las propias escuelas en orden a prevenir la deserción temprana de sus estudiantes.
Se recomienda reforzar la gobernanza del sistema educativo en relación con las políticas de prevención de la deserción escolar, favoreciendo una mejor articulación entre las distintas entidades sectoriales del Estado con responsabilidad en el desarrollo de programas y políticas atinentes a este ámbito.