Historia de La Polla Records: Desde los Inicios hasta la Disolución
La banda La Polla Records se formó en Agurain-Salvatierra en 1978, impulsada por el aburrimiento, con Evaristo, Fernandino, Maleguín, Txarly y Sume como miembros. Su primera actuación tuvo lugar en su localidad natal.
Primeros Lanzamientos y Reconocimiento
Para 1981, ya contaban con un pequeño repertorio que llegó a manos de Soñua, una discográfica clave en la denominación RRV. En 1983, Soñua editó su primer EP con cuatro temas, incluyendo la popular canción «Y ahora qué?». Ese mismo año, participaron en un concierto contra la OTAN en Tudela.
Un año después, concursaron en el Eginrock, quedando segundos por Araba, solo por detrás de Hertzainak. En 1984, grabaron su aclamado álbum de larga duración «Salve», considerado uno de los discos más importantes del punk vasco, hispano e incluso internacional. Este álbum incluía temas como «Venganza», «Nuestra alegre juventud», «Salve», «El gurú», «Revistas del corazón» y «Txus», que se convirtieron en himnos sociales, políticos y existenciales para la juventud vasca.
Actividad y Censura
En 1985, La Polla Records participó en la campaña de Martxa eta Borroka, tocando en lugares como Fadura con AHV y Kortatu. Estuvieron presentes en el macrofestival del 23 de marzo en la Feria de Muestras de Bilbao y, bajo la misma marca, presentaron su segundo disco y el primero de Kortatu en noviembre en Anoeta. Ese año, también tocaron para Gestoras pro-Amnistía en Tolosa y para la radio libre Hala Bedi en Gasteiz, además de formar parte del cartel de la muestra Euskal Rock de Barcelona.
En 1986, la banda sufrió un ataque institucional tras incidentes en un concierto en la Casa de Campo de Madrid, durante las fiestas de San Isidro. El servicio de seguridad intervino contra el público que había invadido el escenario. La Polla Records fue acusada de no calmar los ánimos y vetada por el Ayuntamiento de Madrid. A pesar de esto, el 10 de mayo asistieron al Nicaragua Rock de Barcelona, compartiendo escenario con Kortatu, Cicatriz, L’Odi Social y Últimos de Cuba.
Cambios Discográficos y Nuevas Producciones
El año 1987 marcó el lanzamiento de «No somos nada», una aventura discográfica autogestionada que no tuvo un éxito rotundo, para la cual crearon el sello Txata. Volvieron a tocar para Hala Bedi en junio con Vómito, Kortatu y Quemando Ruedas, y también para organismos antirrepresentativos como las Gestoras pro-Amnistía o el diario Egin.
Más tarde, firmaron con Oihuka, surgida de la extinta Soñua, y en 1988 lanzaron dos trabajos: «Donde se habla», una incursión conceptual en la fauna, y un álbum en directo grabado en la discoteca Ilargi de Lakuntza.
La Década de los Noventa y el Álbum "Los Jubilados"
La década de los noventa continuó siendo muy prolífica para La Polla Records. Con Oihuka, en 1990, publicaron «Ellos dicen mierda, nosotros amén» y el disco que nos ocupa, «Los Jubilados».
[Documental] Aquellas movidas - Rock Radical Vasco
Particularidades de "Los Jubilados"
«Los Jubilados» destaca por su vistosa edición y un trabajo totalmente atípico para la banda. La foto de portada muestra a unos jubilados en un parque y el título del disco está dibujado con letras del dibujante Azagra, quien además se encargó de ilustrar en viñetas todas y cada una de las canciones.
La ficha técnica indica que la grabación se realizó en los estudios Elkar de San Sebastián, a cargo de Jean Phocas, quien junto al grupo y a Mariano Goñi, figuran como responsables de la producción.
Este disco, al parecer, fue un divertimento de la banda, y la idea original era publicarlo como un trabajo de otro grupo, precisamente llamado Los Jubilados. Presuntamente, fue la propia compañía discográfica la que se opuso al proyecto, y finalmente fue registrado como obra de La Polla Records.
Las canciones de «Los Jubilados» tienen poco que ver con el estilo desarrollado por La Polla Records a lo largo de su discografía. El álbum incorpora elementos más exóticos para la banda, como trompeta, trombón, saxos, violines, teclados, piano y banjo. También resulta novedoso el reparto casi democrático en la función de voz principal, permitiendo Evaristo que el resto del grupo participara en esta tarea como no había ocurrido hasta entonces.
El hilo conductor del álbum era preparar «un panfleto comunista» para celebrar la reciente caída del muro de Berlín. Sin embargo, su atractivo principal reside en el fondo musical que acompaña las tiras de tebeo confeccionadas por Azagra.
Análisis de las Canciones
«Iván», el primer tema del disco, es probablemente lo mejor de todo el álbum. Es una crónica apócrifa de la Revolución Rusa, con un ritmo que atrapa y un estribillo grandilocuente. Este es el único corte de «Los Jubilados» que el grupo incluyó en una grabación en directo editada ocho años después. El resto de la primera cara del disco sirve principalmente como curiosidad. «El Coleguilla» no convence por el ritmo casi *reprise* de la voz principal. «Podredumbre» parece fallar en su intento de sonar a La Polla Records. El tema de los atunes, «Listísimos», es solo una charanga a ritmo de trombón. «Inútil VI» es una historia divertida, pero al tratarse de una presunta historia medieval, resulta confuso oírla como un tema vaquero con un banjo trepidante, aunque la letra es divertida.
La cara B es incluso más floja. Solo «Huelga general», el instrumental que la abre, es quizás la más reconocible y asignable al sonido Polla Records. «Anuncio» es uno de esos temas que uno decide pasar por alto en una segunda escucha. Musicalmente, el disco es muy flojo, pero el tándem formado con el dibujante ácrata Azagra lo convierte, cuanto menos, en un producto curioso.
Continuidad y Disolución de la Banda
En 1991, lanzaron el maxisingle «Barman», y en 1990, el mismo sello les editó cuatro discos recopilatorios: «Volumen I», «Volumen II», «Volumen III» y «Volumen IV», que se podían encontrar incluso en las áreas de servicio de las autopistas. Posteriormente, llegaron «La Polla Records», el llamado disco «Negro» y «Bajo presión» en 1994. Ese mismo año, La Polla Records perdió una demanda interpuesta, al parecer, por un técnico de sonido, y con una sentencia judicial firme, tuvieron que cambiar su denominación a La Polla.
Entraron en la discográfica GOR, con la que editaron «Carne pa’ la picadora» en 1996 y en 1998 el contundente directo «La polla en tu recto». Luego, cambiaron a Maldito Records, sello con el que lanzaron «Toda la puta vida igual» (1999) y «Bocas» (2001). En este último álbum, Txarly, quien sufrió un accidente que afectó su función motora, fue sustituido por el ex-MCD Jokin, y se incorporaron los dos únicos temas en euskera de su repertorio. Evaristo publicó un libro de historias breves en 2001, titulado *Por los hijos lo que sea*, con Txalaparta.
La banda continuó hasta 2002, cuando el baterista Fernandino falleció a causa de un derrame cerebral. Con Tripi en la batería y Txiki en la guitarra (en sustitución de Jokin), grabaron con Maldito Records «El último (el) de La Polla» en 2003, tras lo cual se cancelaron las actuaciones y la banda se disolvió.
En este contexto de crisis económica y política, el punk, el asamblearismo y la percepción de una comunidad vasca reprimida por el Estado y oprimida por el sistema capitalista, favorecieron el desarrollo de un movimiento que, a través de elementos como el Rock Radical Vasco, derivó en una serie de propuestas y alianzas culturales y políticas.