La escoliosis es una afección médica que se caracteriza por una curvatura anormal de la columna vertebral. En lugar de una línea recta a lo largo de la espalda, la columna se curva hacia los lados, a menudo formando una “S” o una “C”. Si miras la columna vertebral de frente o de espalda esta debe estar recta, pero cuando aparece la escoliosis se puede observar una desviación de la columna hacia la derecha o la izquierda, provocando una curvatura. Se considera escoliosis cuando esa curvatura supera los 10 grados.
Se estima que, aproximadamente, el 3% de la población adolescente padece escoliosis, pero en la mayoría de los casos con una curvatura que no supera los 30 grados. La gran parte de las personas que desarrollan escoliosis no ven comprometida su vida, pero esta enfermedad sí puede provocar que resulte más difícil realizar algunas tareas. Sin embargo, a medida que la curvatura empeora (cuando son graves, de más de 50 grados), se reduce el espacio en la caja torácica y esto puede provocar que la persona muestre dificultad para respirar.
La escoliosis es una enfermedad espinal compleja que afecta a millones de personas en todo el mundo. Pero, ¿se considera una discapacidad? La respuesta no siempre es sencilla y depende de varios factores cruciales. Esta guía completa le ayudará a comprender cuándo la escoliosis puede considerarse una discapacidad y qué significa eso para las personas que viven con esta enfermedad.

Tipos y Causas de la Escoliosis
La mayoría de las veces, la causa de la escoliosis se desconoce. Esto se denomina escoliosis idiopática y es el tipo más común. Se clasifica por edad.
Clasificación de la escoliosis idiopática por edad
- En los niños de 3 años o menos, se denomina escoliosis infantil.
- En los niños de 4 a 10 años, se denomina escoliosis juvenil.
- En los niños mayores de 11 a 18 años, se denomina escoliosis adolescente.
La escoliosis con mayor frecuencia afecta a las niñas. Algunas personas son más propensas a tener encorvamiento de la columna vertebral. La curvatura generalmente empeora durante un período de rápido crecimiento.
Otros tipos de escoliosis
- La escoliosis congénita: este tipo de escoliosis está presente al nacer. Se produce cuando las costillas o vértebras del bebé no se forman apropiadamente.
- La escoliosis neuromuscular: este tipo es causado por un problema en el sistema nervioso que afecta los músculos. Los problemas pueden incluir: parálisis cerebral, distrofia muscular, espina bífida y polio.
Escoliosis degenerativa del adulto
La escoliosis del adulto es una deformidad rotacional compleja tridimensional de la columna, resultado de la degeneración progresiva de los elementos vertebrales en la edad madura, en una columna previamente recta; con un ángulo de Cobb mayor de 10º en el plano coronal, que además altera los planos sagital y axial. Se origina de una enfermedad degenerativa, asimétrica del disco y las facetas articulares, creando cargas asimétricas y posteriormente deformidad.
La escoliosis degenerativa o de novo, es una desviación de la columna resultado de una degeneración progresiva de los elementos de una columna previamente recta, en la edad madura, tiene una prevalencia de 6 a 68%. La escoliosis del adulto son las deformidades del esqueleto maduro, con un ángulo de Cobb mayor de 10º en el plano coronal, su prevalencia es de 60%.

Síntomas y Diagnóstico
Síntomas comunes
En la mayoría de los casos no hay síntomas evidentes. De haber síntomas, estos pueden incluir:
- Dolor de espalda o lumbago que baja hacia las piernas.
- Debilidad o sensación de cansancio en la columna después de pararse o sentarse por mucho tiempo.
- Hombros o cadera que parecen disparejos (un hombro puede estar más alto que el otro).
- Dolor en los hombros.
- Curvatura de la columna más hacia un lado.
- Dificultad para respirar o sentarse.
- Complejos sobre la apariencia física.

Detección y métodos diagnósticos
Detectar la escoliosis es fácil en la mayoría de los casos porque se percibe una inclinación de la persona hacia uno de los lados, se observa un hombro más alto que otro, un omoplato sobresale con respecto al contralateral o existe una asimetría en la pelvis. No obstante, existen casos en los que no es tan evidente.
Su proveedor de atención médica llevará a cabo un examen físico y le pedirá que se agache hacia adelante. Esto hace que sea más fácil ver la columna. Puede ser difícil ver cambios en las etapas iniciales de la escoliosis. El examen puede mostrar: un hombro que es más alto que el otro o la pelvis inclinada.
Es por eso que es tan importante visitar al médico periódicamente después de recibir un diagnóstico de este tipo. Ya que, una vez que se tenga claro el tipo y grado de la curvatura, el especialista pondrá en marcha los tratamientos adecuados para controlar la patología.
Otros exámenes pueden incluir:
- Se toman radiografías de la columna vertebral. Las radiografías son importantes debido a que la curvatura real de la columna puede ser peor de lo que su proveedor puede observar durante un examen.
- Medición de la columna (examen con escoliómetro).
- Radiografías de la columna para ver qué tan flexible es la curvatura.
- Resonancia magnética de la columna.
- Tomografía computarizada de la columna para ver los cambios óseos.

Hoy en día se están haciendo exámenes médicos rutinarios para la detección de escoliosis en las escuelas medias. Estas pruebas de detección han ayudado a detectar escoliosis temprana en muchos niños.
Tratamiento de la Escoliosis
El tratamiento depende de muchos factores, incluyendo: la causa de la escoliosis, la localización de la curvatura en la columna, el tamaño de la curvatura y si el cuerpo del paciente todavía está creciendo.
Tratamientos conservadores
La mayoría de las personas con escoliosis idiopática no necesitan tratamiento. Sin embargo, su proveedor lo debe examinar más o menos cada 6 meses.
Si aún está creciendo, su proveedor puede recomendarle un corsé. Un corsé evita que se presente una curvatura mayor. Hay muchos tipos diferentes de aparatos. El tipo que deberá conseguir dependerá del tamaño y la ubicación de la curva. Su proveedor escogerá el mejor para usted y le enseñará a usarlo. Los corsés para la espalda se pueden ajustar a medida que usted crece. Los corsés para la espalda funcionan mejor en personas mayores de 10 años con un potencial de crecimiento continuo. Estos aparatos no funcionan para quienes tienen escoliosis congénita o neuromuscular.

El tratamiento de la escoliosis degenerativa del adulto incluye fármacos y terapia física. Las infiltraciones epidurales y facetarias para bloqueo selectivo de raíces nerviosas mejora el dolor a corto plazo. El fortalecimiento de los músculos de la espalda y los músculos abdominales puede ayudar a estabilizar la curvatura.
Intervenciones quirúrgicas
Si la curvatura de la columna vertebral es grave o si está empeorando muy rápidamente, puede ser necesaria una cirugía. La escoliosis en edad pediátrica o en pacientes en etapa de crecimiento debe operarse cuando alcanza dimensiones que podrían provocar problemas en la edad adulta. Si el paciente es un adulto, la escoliosis se opera cuando se asocia un dolor de espalda que no se puede controlar con tratamientos conservadores.
La cirugía consiste en corregir la curvatura lo más posible: se realiza con un corte a través de la espalda, la zona abdominal o debajo de las costillas. Las vértebras se sostienen en su lugar con 1 o 2 varillas de metal. Estas varillas se sujetan con ganchos y tornillos hasta que el hueso sana. Después de la cirugía, es posible que necesite usar un corsé por un tiempo para mantener la columna vertebral estable.
Con la cirugía, se busca enderezar y equilibrar la columna tanto de frente como de perfil y para lograrlo se colocan tornillos en las vértebras que se unen entre ellos a través de barras. En Instituto Clavel son pioneros en España en diseñar estas barras a medida para cada paciente gracias a la planificación previa de la intervención.
El tratamiento quirúrgico de la escoliosis degenerativa del adulto se reserva para pacientes con dolor intratable, radiculopatía y/o déficit neurológico. La meta de la cirugía es la descompresión de elementos neurales con restauración, modificación de la deformidad en forma tridimensional y estabilización del balance coronal y sagital.

Otros apoyos
- Apoyo emocional: algunos niños, sobre todo los adolescentes, pueden sentirse avergonzados al usar un corsé para la espalda.
- Fisioterapeutas y otros especialistas: para ayudar a explicar los tratamientos y verificar que el corsé se ajuste correctamente.
Pronóstico y Complicaciones
Pronóstico
El pronóstico para una persona con escoliosis depende del tipo, la causa y la gravedad de la curvatura. Cuanto mayor sea la curvatura, mayores serán las probabilidades de que empeore una vez que el niño deje de crecer.
A las personas con escoliosis leve les va muy bien con un corsé. Generalmente no tienen problemas a largo plazo. El dolor de espalda puede ser más probable a medida que la persona envejezca.
El pronóstico para personas con escoliosis neuromuscular o congénita varía. Pueden tener otro trastorno serio, como parálisis cerebral o distrofia muscular, de manera que sus objetivos de tratamiento pueden ser muy diferentes. Con frecuencia, el objetivo de la cirugía simplemente es permitir que un niño sea capaz de caminar más adecuadamente o sentarse derecho en una silla de ruedas. La escoliosis congénita es difícil de tratar y por lo regular requiere muchas cirugías.
Posibles complicaciones
Las complicaciones de la escoliosis pueden incluir:
- Problemas respiratorios (en casos de escoliosis grave).
- Lumbago.
- Baja autoestima.
- Dolor persistente si hay desgaste y ruptura de las vértebras.
- Infección en la columna después de la cirugía.
- Daño al nervio o a la columna debido a cirugía o a una curvatura sin corregir.
- Pérdida de líquido cefalorraquídeo.
Comuníquese con su proveedor si sospecha que su hijo puede tener escoliosis.
Escoliosis y Discapacidad Física: Aspectos Legales
Esta información tiene fines educativos y no debe sustituir el asesoramiento médico o legal profesional. Siempre consulte a proveedores de atención médica y expertos legales para obtener orientación personalizada.
No todos los casos de escoliosis se consideran discapacidades. La clasificación depende, por lo general, de la gravedad de la curva, el impacto en el funcionamiento diario y la documentación médica.
Criterios para considerar la escoliosis como discapacidad
Gravedad de la curva
Las curvas leves (menos de 20 grados) rara vez se consideran una discapacidad. Las curvas de más de 50 grados tienen más probabilidades de considerarse discapacitantes. Las curvas severas pueden afectar significativamente la movilidad, la respiración y la funcionalidad general.

Impacto en el funcionamiento diario
Incluye:
- Limitaciones significativas para caminar, permanecer de pie o realizar tareas relacionadas con el trabajo.
- Dolor crónico que impide el empleo regular.
- Necesidad de dispositivos de asistencia o intervenciones médicas extensas.
Documentación médica
Es fundamental contar con:
- Registros médicos completos.
- Evaluación detallada de las limitaciones funcionales.
- Evidencia de tratamiento médico continuo e impacto en la calidad de vida.
Perspectivas jurídicas sobre la escoliosis como discapacidad
Criterios de discapacidad de la Seguridad Social
La Administración del Seguro Social (SSA) puede considerar la escoliosis como una discapacidad si: la curvatura de la columna compromete significativamente el movimiento, la evidencia médica demuestra limitaciones funcionales severas y la condición impide un empleo remunerado sustancial.
Ley de Estadounidenses con Discapacidades (ADA por sus siglas en inglés)
Según la ADA, la escoliosis podría reconocerse como una discapacidad si: limita sustancialmente las principales actividades de la vida, requiere adaptaciones razonables en el lugar de trabajo y perjudica significativamente las capacidades físicas.
En el caso del grado de discapacidad, lo que se mide es cómo te afectan las secuelas de la enfermedad a todos los aspectos de tu vida diaria, desde que te levantas hasta que te acuestas, incluidas tus relaciones laborales, sociales, familiares, etc. En este caso dependerá del grado de avance de la enfermedad y de sus secuelas, pero lo normal es que con un grado de afectación moderada se pueda obtener el mínimo del 33%, y en los casos más graves, cuando además de la escoliosis concurren otras patologías, se supere el 65%.
Incapacidad Laboral por Escoliosis
El tipo de incapacidad laboral que se puede conseguir si se padece escoliosis depende de cómo afecten las secuelas a la capacidad para trabajar.
Actualmente se han obtenido sentencias favorables de incapacidad laboral por escoliosis y cifosis. Cuando el INSS ha concedido la incapacidad, la mayoría de las veces ha consistido en una incapacidad permanente total para la profesión habitual, y en algunos casos una incapacidad permanente absoluta. También es verdad que, en multitud de ocasiones, la escoliosis suele venir acompañada de otras patologías que pueden agravar el estado de salud de la persona afectada, alcanzando una Gran Invalidez. Es por ello que es posible obtener la dependencia o una pensión por incapacidad laboral en cualquiera de sus grados si además de la escoliosis concurren otras patologías.
Solicitud de revisión de grado por agravamiento
Si ha existido algún tipo de agravamiento de las secuelas de la escoliosis o has desarrollado una nueva patología, puedes solicitar una revisión de grado por agravamiento para obtener la absoluta o la gran invalidez, de modo que tu pensión se vería incrementada sensiblemente.
¿Cuánto se puede cobrar con una incapacidad laboral por escoliosis?
El importe de la pensión depende del grado de incapacidad laboral que se obtenga.
Incapacidad Permanente Total
Si se trata de una total el cálculo se realiza sobre las bases de cotización de los últimos 8 años y, por ejemplo, si tu salario bruto ha sido de 1.500 euros al mes de media, entonces cobrarás una pensión del 55% de los 1.500 euros; es decir, 825 euros brutos, y del 75%, es decir, 1.125 euros brutos, a partir de los 55 años si no estás trabajando en otro empleo que sea compatible con la pensión.
Incapacidad Permanente Absoluta
Si se trata de una absoluta el cálculo se realiza igual que en el caso anterior, así que con el mismo ejemplo de salario entonces cobrarás una pensión de 1.500 euros netos ya que no está sujeta a retención.
Gran Invalidez
En el caso de obtener una gran invalidez, además del importe de la absoluta, cobrarás un complemento de mínimo el 45% y hasta un 90% aproximadamente. Es decir, si nos fijamos en el ejemplo anterior, una persona que haya estado cotizando de forma estable en base a 1.500 euros puede llegar a cobrar una pensión de mínimo 2.175 euros y hasta aproximadamente 2.850 euros.
Además, si una persona ha estado cotizando las bases máximas de cotización, las pensiones por gran invalidez pueden superar incluso los 4.500 euros, ya que, aunque la pensión máxima es de 3.359,60 euros netos (para 2026), el complemento de gran invalidez se calcula sobre la base de cotización, así que podemos obtener pensiones de un altísimo valor económico para una gran invalidez y, por supuesto, tampoco están sujetas a retenciones.

Compatibilidad de la pensión por incapacidad laboral con un trabajo
La Ley General de la Seguridad Social dice exactamente que se puede compatibilizar una pensión por incapacidad laboral con un trabajo siempre y cuando el nuevo trabajo esté especialmente adaptado a las secuelas de la enfermedad.
Si se tiene una incapacidad permanente total no hay problema. Lo único que no se puede hacer es desarrollar las mismas tareas que se realizaban en el trabajo que se desempeñaba cuando se concedió la incapacidad laboral.
Pero en el caso de la absoluta o la gran invalidez, la experiencia indica que se puede compatibilizar únicamente en centros especiales de empleo que cumplan con estos requisitos y, además, realizando obviamente los trámites adecuados ante la Administración para compatibilizar pensión por incapacidad laboral y nuevo empleo.
Otros aspectos sobre la solicitud de incapacidad laboral
Confidencialidad de la solicitud
No, la empresa no se va a enterar de que se está tramitando la incapacidad laboral, excepto que el propio empleado se lo diga y, por supuesto, no está obligado a informar de que la está solicitando. Es una información absolutamente confidencial.
Momento para solicitar la incapacidad laboral
No es obligatorio esperar a agotar los plazos de la baja médica para solicitar la incapacidad laboral; es más, es preferible no esperar a agotarlos, ya que, de esta manera, si la solicitud la hace el propio afectado sin esperar a que la inspección intervenga, será quien tenga el control de su expediente sabiendo en cada momento qué documentos quiere presentar en la solicitud, etc. Lo que sí es siempre recomendable es que se esté muy bien informado de los pasos a seguir y qué documentos favorecen y cuáles no y, a ser posible, que se ponga en manos de abogados especialistas en incapacidad laboral permanente.
Solicitud por jubilados con coeficientes reductores
Sí. Si aún no se han cumplido los 65 años, se puede solicitar, y además están en la obligación de concederla y, por lo tanto, lo normal es que se obtenga una pensión superior a la que se está cobrando actualmente. En el caso de haber superado los 65 años de edad se podría intentar, pero el caso se complica y habrá que acudir con absoluta seguridad a los tribunales de justicia siempre que podamos demostrar que el hecho causante es anterior a la edad legal de jubilación.
Gracias a una reciente sentencia ganada por Fidelitis en el Tribunal Constitucional se ha conseguido garantizar este derecho, de tal manera que aunque se esté jubilado por coeficientes reductores, si no se ha alcanzado la edad legal de jubilación, se puede solicitar una incapacidad permanente.
Grado de Dependencia por Escoliosis
La dependencia mide cómo afectan las secuelas de la enfermedad a la realización de los actos básicos de la vida diaria: higiene, alimentación, desplazamiento, etc. Así que, en los casos avanzados de la patología, cuando ataca a varios órganos o gravemente a alguno de ellos, se puede obtener cualquiera de los 3 grados de dependencia; esto es, dependencia moderada, severa o gran dependencia.
Adaptaciones Laborales y Discriminación
Adaptación del puesto de trabajo
El Real Decreto de marzo de 2019 trata sobre la adaptación del puesto de trabajo e insta a hacer un esfuerzo para que las personas que sufren una determinada enfermedad (en este caso, escoliosis o cifosis) traten de obtener mejoras en sus puestos de trabajo en términos de flexibilidad horaria, teletrabajo, adquisición de herramientas tecnológicas, mayor luminosidad, etc., pero la realidad es que se trata de un traje a medida para cada trabajador y empresa.
En estas circunstancias se abre un espacio de negociación con el empresario que debe demostrar que ha realizado sus máximos esfuerzos para realizar dicha adaptación, pero no significa que para ello deba hipotecar, por ejemplo, su viabilidad financiera. Por este motivo, lo mejor es hacer un análisis pormenorizado de las necesidades y de las posibilidades de la empresa para tratar de llegar al mejor escenario posible para el empleado acorde con las posibilidades de la empresa.
Discriminación por escoliosis
Si se es discriminado por tener escoliosis, se tiene el derecho a denunciarlo. Además, es importante hacerlo para tratar de que no les suceda a otros en el futuro.
Cierre y Recursos
La escoliosis es una afección con matices. Si bien no se considera automáticamente una discapacidad, los casos graves pueden afectar significativamente el funcionamiento de la vida. Las experiencias individuales varían, y la orientación médica y legal profesional es fundamental para comprender su situación específica.
Conexión con recursos de apoyo
Si usted o un ser querido padece de escoliosis, es recomendable:
- Consultar a profesionales médicos.
- Explorar organizaciones de apoyo para personas con discapacidad.
- Conectarse con grupos de apoyo para la escoliosis.
- Comprender sus derechos legales y posibles adaptaciones.
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