El mandato de Tito 2:3-5 establece que las ancianas deben discipular a las mujeres más jóvenes, enseñándoles cómo crecer en piedad en sus distintas relaciones y vocaciones. Este proceso de maternidad espiritual no tiene una fórmula única, pero requiere un corazón enseñable tanto en la mujer mayor como en la más joven.

El carácter de la mujer piadosa
El pasaje bíblico nos da instrucciones claras sobre cómo estas dos mujeres se relacionan entre sí. «Asimismo, las ancianas deben ser reverentes en su conducta, no calumniadoras ni esclavas de mucho vino» (v. 3). La conducta de estas mujeres debe provenir de un corazón transformado por el evangelio, visible a otros y comprobado en sus relaciones.
Requisitos para una vida reverente
- Conducta íntegra: La mujer madura debe ser reverente en su porte, con un comportamiento digno de su llamado como parte del pueblo de Dios.
- Dominio de la lengua: No deben ser «diablas» o chismosas malintencionadas. La mujer cristiana debe desear comunicar ideas instructivas, no para difamar, sino para edificar.
- Libertad frente a la esclavitud: No deben ser esclavas del vino. Cualquier medio de escape o adormecimiento al dolor que no sea el Señor Jesucristo es una forma de esclavitud.
- Maestras del bien: La enseñanza a la cual se refiere el apóstol es la que emana de un ejemplo piadoso que imparte instrucción en aquello que es noble, excelente y elevado.

La importancia de un corazón enseñable
Nuestra iglesia no se escapa de la necesidad de este discipulado. Muchas de las falsas enseñanzas provienen de dentro de la iglesia, y si no estamos bien enraizados en la Palabra, seguiremos la corriente de cualquier doctrina. Sin un corazón enseñable, las jóvenes no pueden crecer junto a una anciana; de hecho, ni siquiera lo buscarán.
La joven no solo debe sentarse a leer la Biblia, sino que también puede aprender en conversaciones, ayuda y convivencia. Ella necesita hacer preguntas siendo intencional para aprender, y estar dispuesta a ser corregida y exhortada en la Palabra cuando lo necesite. Por su parte, la anciana necesita dejarse ayudar para que la joven vea cómo es un corazón enseñable.
Obstáculos para vivir el mandato de Tito 2
A menudo, las mujeres mayores discernirán patrones de pensamiento pecaminosos en las jóvenes, pero no hacen nada por miedo a que algo desagradable ocurra o por la creencia de que «no se debe decir nada a menos que la otra persona pida ayuda». Por otro lado, la mujer joven puede ser orgullosa y ponerse a la defensiva. Obviamente, esto es un problema, porque Dios quiere que la mujer de más edad enseñe y aliente a la mujer más joven.
Otros obstáculos incluyen:
- Ignorancia espiritual: Muchas mujeres creyentes no entendemos este pasaje con claridad o suponemos que va dirigido solo a esposas de pastores.
- Amor a la comodidad: El egocentrismo nos hace evitar a las mujeres jóvenes para buscar nuestro propio «tiempo de descanso».
- Sentimiento de descalificación: Pensar que nuestros errores y fracasos pasados nos impiden tener influencia en la vida de otra mujer.
Podcast cristiano: Cap. 1 – El discipulado y la iglesia local | La iglesia que discipula
Cómo cultivar un corazón enseñable
Todos los cristianos están instruidos para trabajar duro en el estudio de las Escrituras. Una mujer de Tito 2 estudia la Palabra de Dios con diligencia y vive la doctrina bíblica en su vida. Si no conoces a una anciana, ora por ella; esta es la voluntad de Dios y Él la proveerá.
A las mujeres jóvenes, el consejo es claro: dejen de voltear hacia afuera, hacia las redes sociales o Google. Busquen primero a esa mujer en su iglesia que tiene años de casada y que su vida refleja una teología robusta. Invertir la vida en otras mujeres es invertir en el Reino de Dios y es una muestra de obediencia a Su orden establecido.