En la valoración geriátrica integral, la evaluación social constituye un eje fundamental. Las personas mayores están inmersas en redes de relaciones sociales con interdependencias constantes, por lo que resulta imprescindible conocer su marco estructural de soporte, sus recursos económicos y su nivel de contacto con servicios formales e informales.

La importancia de la valoración social
Las redes sociales se definen como el conjunto de relaciones y contactos de un individuo, siendo el marco estructural de acceso a su soporte. Una valoración adecuada permite obtener una imagen clara de cómo el anciano recibe:
- Ayuda cognitiva: Información y guía en la toma de decisiones.
- Afecto: Comprensión, refuerzo y estima.
- Estimulación: Socialización, conversación y distracción.
- Ayudas prácticas: Manejo de la economía y cuidados diarios.
El papel de los cuidadores
Uno de los factores críticos es detectar el nivel de sobrecarga de los cuidadores. El cansancio en la administración del cuidado de una persona dependiente puede derivar en negligencia o maltrato. Por ello, la detección y tratamiento de los cuidadores informales mediante soporte formal es indispensable para proteger tanto al cuidador como a la persona mayor.
Recursos asistenciales y prestaciones
El Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, establecido por la Ley 39/2006, se erige como el pilar normativo para proporcionar beneficios y resguardar la vulnerabilidad.
Prestaciones económicas
Diseñadas para brindar respaldo financiero directo, destacan tres modalidades principales:
| Prestación | Descripción |
|---|---|
| PEVS | Prestación económica vinculada al servicio (cheque servicio) para financiar atención residencial o ayuda a domicilio. |
| PECEF | Prestación económica para cuidados en el entorno familiar por parte de cuidadores no profesionales. |
| PEAP | Asistencia personal para facilitar la autonomía en actividades esenciales y promover la integración laboral o educativa. |
Servicios de apoyo y recursos sociales
Estos servicios engloban apoyos prácticos ofrecidos por administraciones públicas y entidades privadas:
- Ayuda a domicilio: Actuaciones preventivas y rehabilitadoras en el hogar (limpieza, alimentación, higiene).
- Centros de día: Espacios con carácter preventivo y biopsicosocial para mantener la autonomía.
- Residencias: Alojamiento para personas con limitaciones permanentes o temporales.
- Teleasistencia: Conexión telefónica 24 horas para emergencias mediante dispositivos de alarma.
- Centros de noche: Espacios para el control del sueño y terapias inductivas en un entorno seguro.

Calidad asistencial y coordinación profesional
La atención integral requiere una cultura organizativa compartida. La colaboración entre médicos, enfermeras, trabajadores sociales y terapeutas se materializa a través de:
- Reuniones interdisciplinarias: Para la toma de decisiones colectivas.
- Historias clínicas compartidas: Facilitan la continuidad asistencial.
- Protocolos comunes: Aseguran una atención coordinada y de calidad.
Evaluación de recursos: La escala OARS
El cuestionario multidimensional de asesoramiento funcional (OARS) es una herramienta esencial para determinar el deterioro de los recursos sociales. Esta escala evalúa aspectos como el estado civil, la convivencia, la frecuencia de visitas y la capacidad de obtener ayuda ante una enfermedad.
Estudios realizados en servicios de Geriatría han demostrado que la aplicación de esta escala permite trazar estrategias comunitarias más precisas, mejorando la atención a este grupo poblacional al identificar si la red de apoyo es inexistente, deteriorada o satisfactoria.