Desde finales del siglo XIX y principios del XX, el Estado chileno concentró gran parte de sus esfuerzos en diseñar un sistema de previsión que asegurara una mejor calidad de vida durante el período laboral y el retiro de los trabajadores. En este sentido, las leyes sociales fueron pioneras con normativas como la ley de descanso dominical, accidentes del trabajo y jornada laboral.
Este escenario se mantuvo estable hasta 1924, año en el que comenzaron a funcionar la Caja del Seguro Obrero Obligatorio y la Caja de Previsión de Empleados Particulares, seguidas muy prontamente por la Caja de Empleados Públicos. Estas instituciones se nutrían de las cotizaciones obligatorias que realizaban los trabajadores, empleadores y el Estado, lo que aseguraba al beneficiario atención médica, pensión de invalidez y una jubilación a partir de los 65 años de edad.
Funcionamiento de las Cajas de Empleados Particulares y Públicos
Las cajas de empleados particulares y públicos funcionaban de manera similar. Los fondos se reunían a partir de las cotizaciones individuales y los aportes del empleador, en el caso de la Caja de empleados particulares, y con el auxilio complementario del Estado, en el caso de los públicos. Ambas instituciones otorgaban una pensión de retiro a los 30 años de servicio o a los 50 años de edad, así como préstamos en dinero deducibles de la cuenta que cada empleado mantenía en la caja.
Ampliación de Beneficios en 1937
A partir de 1937 se instauró una asignación familiar que se pagaba directamente al cotizante por cada miembro de su familia que dependiese de él. Para los antiguos miembros del Seguro Obrero, esto significó la adquisición de nuevos beneficios, como la pensión de sobrevivencia, el subsidio a la maternidad, la mejora en las pensiones de invalidez y la ampliación a toda la familia de la cobertura en salud.

La Reforma Previsional de 1981: Un Cambio Radical
En 1981, la dictadura implementó una reforma radical al sistema de pensiones de Chile basada en la construcción de un esquema privado de capitalización individual. Tres años después del golpe de 1973, la dictadura militar chilena encaró esta reforma con el objetivo de crear un régimen de capitalización individual de administración privada que reemplazara al sistema estatal de reparto. El nuevo sistema se implementó a fines de 1981 a través de un decreto-ley.
Justificación de la Reforma y Críticas al Sistema Anterior
Para justificar la reforma, el gobierno de Augusto Pinochet criticó duramente el sistema anterior, mezclando problemas reales con argumentos de naturaleza ideológica. Se adujo que el bajo nivel de las pensiones y las crecientes dificultades de financiación en una serie de cajas de compensación paralelas eran problemas inherentes al sistema, cuando en realidad podían ser causados por parámetros específicos que podían corregirse sin una reforma integral. Jaime Ruiz Tagle, miembro del Consejo Asesor Presidencial para la Reforma Previsional, concluye que una reforma parcial del sistema de reparto era perfectamente factible.
Implementación y Excepciones del Nuevo Sistema
La reforma total encarada por la dictadura hizo que, a partir de 1982, todos los trabajadores en relación de dependencia fueran ingresados compulsivamente al nuevo sistema privado y obligados a adherir a alguna Administradora de Fondos de Pensión (AFP). Las únicas excepciones fueron los integrantes de las Fuerzas Armadas y los Carabineros, además de algunos pocos aportantes que permanecieron en el antiguo sistema de reparto.

Resultados y Desafíos del Sistema de Capitalización Individual
A más de 26 años de su lanzamiento, el sistema que tantos elogios cosechó en el mundo está lejos de dar los resultados previstos. Aunque el nivel de cobertura es alto en comparación con otros países de la región, sigue siendo similar al que existía antes de la reforma y, al igual que el nivel de las pensiones, no parece haberse beneficiado del alto crecimiento económico del país, lo que genera desigualdades cada vez mayores.
Gastos de Transición y Déficit Previsional
El traspaso del antiguo régimen de reparto al nuevo sistema continúa generando hasta hoy enormes gastos de transición. Entre 1981 y 2004, el déficit del sistema previsional público, generado por la continuación del pago de pensiones del sistema antiguo, el reconocimiento de derechos adquiridos y su traspaso a los fondos de pensiones privados, así como por pensiones asistenciales y subsidios para alcanzar la pensión mínima, ascendió, en promedio, a 4,7% del PIB. A esto se sumaron gastos del orden de 1,3% del PIB para financiar el déficit de las cajas de pensiones de las Fuerzas Armadas y los Carabineros. Estas cifras son mayores que el déficit registrado en 1980 (alrededor de 1,8%). Entre 1996 y 2006, más de un cuarto del gasto público se destinó al sistema previsional.
Grado de Cobertura y Densidad de Aportes
A finales de 2007, la población de Chile ascendía a 16,7 millones de personas, de las cuales aproximadamente ocho millones estaban afiliadas a las AFP. Se consideran afiliadas todas aquellas personas que hayan efectuado al menos un aporte durante su vida. El número de aportantes asciende a 4,37 millones, lo que significa que alrededor de 62% de la población activa aporta a un fondo de pensiones privado, mientras que otro 3,7% continúa aportando al sistema antiguo. La cobertura alcanza a dos tercios de la población, siendo la más alta de América Latina.
Sin embargo, esta alta cobertura queda relativizada si se tiene en cuenta que, después de más de un cuarto de siglo, la extensión de la cobertura no aumentó en comparación con la vigente en 1975, pese al incremento del ingreso per cápita. Aún hoy, más de un tercio de la población activa carece de cobertura previsional contributiva, especialmente los trabajadores autónomos.
Los datos acerca de la cobertura total reflejan apenas una parte de la realidad, pues los afiliados a las AFP aportan solo en forma esporádica, generando "lagunas previsionales". La densidad de aportes promedio es de alrededor de 52% de la vida laboral, con diferencias de género claras: la densidad de aportes de los hombres asciende a casi 60%, mientras que la de las mujeres es inferior a 44%. Un cuarto de los afiliados efectúa aportes por un periodo que llega apenas a 24% de su vida laboral, y solo 30% de los afiliados alcanza el 80% de densidad de aportes.
Una mirada al sistema de pensiones Chile: antecedentes y propuestas para una reforma
Prestaciones y Montos de las Pensiones
En 2007, el Estado chileno pagó alrededor de 68% de todas las pensiones. Más de un tercio de estas correspondían a pensiones de vejez del antiguo sistema de reparto, 30% fueron pensiones asistenciales financiadas con recursos fiscales, y dos tercios de las pensiones estatales (excluyendo las asistenciales) las percibían mujeres, aunque ellas recibían apenas 61% de las prestaciones de los hombres.
A finales de 2007, el sistema previsional privado pagó 642.000 pensiones, dos tercios de las cuales eran de vejez. Apenas 34% de todas las pensiones privadas eran percibidas por mujeres. La mayor parte de las pensiones se financia, al menos parcialmente, con recursos que el Estado transfiere a las AFP en calidad de bonos de reconocimiento.
Modalidades de Retiro en el Sistema Privado
El sistema privado ofrece dos modalidades de retiro:
- Retiro Programado: La persona percibe una renta temporal calculada sobre la base del capital acumulado, la expectativa promedio de vida y la rentabilidad anual de su fondo. Si el capital se agota y las prestaciones son menores que la pensión mínima, se puede solicitar la garantía estatal de pensión mínima o una pensión asistencial.
- Renta Vitalicia: Consiste en entregar el capital acumulado a una empresa de seguros, que garantiza una renta vitalicia descontando previamente su comisión.
Una segunda modalidad consiste en adelantar la edad de retiro y percibir una pensión anticipada, siempre y cuando el capital acumulado permita generar una pensión que supere el 61% de los ingresos de los últimos diez años y resulte 30% más alta que la pensión mínima de vejez vigente.
Comparativa de Montos Promedio de Pensiones
El monto promedio de las pensiones de vejez, sobrevivencia e invalidez ronda los 352 dólares en el caso de las AFP y los 415 dólares en el sistema estatal, con una diferencia de 18%. En el caso de las pensiones de vejez puras, en las AFP rondan los 337 dólares (410 con retiros adelantados), mientras que en el sistema estatal ascienden a unos 510 dólares (una diferencia de 51% o 25% si se incluyen los retiros adelantados). Sin embargo, en el sistema estatal, 80% de los pensionados tiene haberes por debajo de los 370 dólares, mientras que alrededor de 9% de las pensiones de vejez estatales ascienden a unos 1.177 dólares en promedio, correspondientes a miembros de las Fuerzas Armadas y Carabineros.
La promesa de que las pensiones privadas ascenderían a 80% de los últimos ingresos percibidos no se cumplió. Según cálculos del Consejo Asesor Presidencial para la Reforma Previsional, los hombres que se retiren entre 2020 y 2025 percibirán pensiones que rondarán el 51% de sus ingresos, y las mujeres apenas 28%. Las diferencias son enormes no solo entre sexos, sino también entre distintos niveles educativos: hombres con título universitario pueden percibir hasta 110% de sus ingresos anteriores, mientras que mujeres con estudios primarios apenas alcanzan 11%.
El aumento de la expectativa de vida hará que las pensiones sigan bajando. Proyecciones oficiales indican que las pensiones puramente contributivas de 66% de las personas nacidas entre 1956 y 1961 estarán por debajo de los 154 dólares. Para el periodo 2020-2025, el porcentaje de personas cuyas pensiones contributivas se encuentren por debajo de la pensión mínima, sin tener derecho a subsidio, alcanzará a 46% (61% en el caso de las mujeres).

Desarrollo de los Fondos de Pensiones y Rentabilidad
El monto de las pensiones es bajo, en parte, debido a los elevados gastos administrativos, que ascienden, en promedio, a 4% de los aportes efectuados. Quienes cargan con mayores costos son, sobre todo, los trabajadores de bajos ingresos. Las AFP anunciaron oficialmente que sus inversiones obtuvieron una tasa de retorno promedio de 10% desde el inicio del nuevo sistema, pero este porcentaje está influido por altas tasas registradas en los primeros años. Si se tienen en cuenta las comisiones y la tendencia a la baja en la tasa de retorno en los últimos diez años, la rentabilidad real de las inversiones de los afiliados se sitúa entre 4,5% y 6,5%.
La rentabilidad de las AFP, como entidades orientadas a obtener ganancias, se mantuvo en un nivel mucho más alto que la de sus instrumentos de inversión. Entre 1991 y 2004, la rentabilidad del capital propio se mantuvo alrededor de 27%. Entre 2000 y 2003, la rentabilidad fue superior a 50%.
Concentración y Poder de las AFP
Se produjo un proceso de concentración muy fuerte. A mediados de 2007, los activos del sistema de capitalización alcanzaron los 100.000 millones de dólares. De las 22 AFP que existían a comienzos de los 90, solo sobrevivieron seis, constituyendo un oligopolio. Las tres AFP más grandes concentran a 79% de los afiliados y 80% de los activos administrados. Los grupos que controlan las AFP tienen un inmenso poder económico y político, mientras que la clase trabajadora organizada no tiene incidencia en la administración del dinero invertido.
Balance de la Reforma y el Sistema Actual
Después de 26 años, las promesas de la reforma previsional privada en Chile no se cumplieron. No hay evidencia de que se pueda lograr que las pensiones ronden el 80% del último salario, debido al bajo nivel de sueldos, la irregularidad de los aportes y los elevados gastos de administración de las AFP. El aporte de 10% de la remuneración bruta resulta escaso para garantizar una pensión digna para la mayoría de la población. Las mujeres resultan sistemáticamente desfavorecidas.
Sistema de Reparto vs. Sistema de Pensiones Actual
Sistema de Reparto: Administrado a través de cajas previsionales, donde los recursos iban a un fondo común para financiar las diferentes prestaciones.
Sistema de Pensiones Actual (Ley 3.500): Se instauró en 1980 el modelo de "Sistema de AFP" o "Sistema de capitalización individual", manteniendo algunos afiliados en el antiguo sistema.
Reforma al Sistema de Pensiones (Ley 20.255)
Desde el año 2008, el Sistema de Pensiones Solidarias, que incorpora un Pilar Solidario con financiamiento estatal, beneficia a hombres y mujeres como complemento al sistema de capitalización individual.
Pilares del Sistema de Pensiones Chileno
- A. Pilar Contributivo Obligatorio: Basado en la capitalización individual y financiado a través del ahorro individual obligatorio de cada trabajador (dependientes e independientes a honorarios desde 2018).
- B. Pilar Contributivo Voluntario: Permite complementar los fondos previsionales para mejorar el monto de la pensión final o adelantar la edad de pensión de vejez.
El sistema se basa en el ahorro del 10% de la remuneración imponible mensual depositado en cuentas individuales. Las AFP, entidades privadas reguladas y fiscalizadas por el Estado, invierten este dinero para hacerlo crecer.
Tipos de Pensiones y Modalidades
- Pensión de Vejez: Financiada con los recursos de la cuenta previsional.
- Pensión de Vejez Anticipada: Permite anticipar la pensión si se logra financiar un monto igual o superior al 70% del promedio de las rentas imponibles de los últimos 10 años, o que el monto de la pensión sea igual o superior al 80% de la pensión máxima con aporte solidario.
- Pensión de Vejez Anticipada por Trabajos Pesados: Para trabajadores dependientes que han desarrollado labores específicas consideradas como trabajos pesados.
- Pensión de Invalidez: Para afiliados entre 18 y 65 años que no estén pensionados por vejez y sean declarados discapacitados por pérdida de al menos 50% de sus capacidades.
- Pensión de Sobrevivencia: Beneficio para componentes del grupo familiar del afiliado fallecido.
Modalidades de Pensión
- Traspaso del total de los fondos a una Compañía de Seguros: El monto de pensión es fijo en UF.
- Ahorro Previsional se mantiene en la AFP: El monto de la pensión es variable y se recalcula año a año.
La Superintendencia de Pensiones cuenta con un Simulador de pensiones.
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