La discusión sobre la educación en Chile revela profundas deficiencias estructurales y desafíos persistentes en el ámbito de la infancia y la vulnerabilidad social. A menudo, las autoridades y representantes no han estado a la altura del debate, priorizando intereses privados y proponiendo políticas públicas desconectadas y de escaso alcance. Chile, a diferencia de la mayoría de los países, jamás decidió los componentes centrales que configuraron su sistema educativo.
El Contexto de la Educación Chilena: Privatización e Inequidad
El resultado de este proceso es contundente. Mientras en 1981, la matrícula escolar municipal representaba el 78% del total, en 2009, descendió a solo el 42%. En la educación superior, la matrícula alcanzó 1 millón de estudiantes, pero únicamente 1 de cada 5 estudia en un plantel estatal, una situación inversa a la observada en los países más avanzados. Esta ruta se ha seguido a través de la privatización de la educación, que se manifiesta directamente por la provisión de escuelas particulares con apoyo estatal y una subvención indirecta mediante la privatización de escuelas públicas, ya sea por su gestión o por alianzas público-privadas que buscan mejorar sus rendimientos.
Un investigador de la Fundación Sol recordó que solo el 35% de la educación chilena es pública. Asimismo, se refirió a la mercantilización y el lucro de la educación, la calidad y cómo se rompe el mito de que las escuelas privadas son superiores a las públicas. El concepto de lo público tiene una importancia intrínseca, ya que genera inclusión, democracia y desarrollo. Sin embargo, el concepto de calidad está en disputa.

Un problema crítico de la educación en Chile es la inequidad, y es fundamental mejorar la calidad, puesto que los estudios muestran que, en promedio, los mejores colegios de Chile no obtienen muy buenos resultados en pruebas internacionales. Aunque los colegios públicos invierten más, los privados también lo hacen. Los niños, niñas y jóvenes que crecen en una situación de mucha vulnerabilidad necesitan gran apoyo y tienden a concentrarse en establecimientos públicos. En estos colegios, el desafío de lograr buenos resultados académicos es de otra magnitud en comparación con los que enfrenta el sistema privado. La calidad del recurso humano en los establecimientos públicos no es tan distinta respecto a los colegios privados; hay profesores y directivos que están realizando un trabajo maravilloso, pero las demandas exceden los recursos disponibles.
La Vulnerabilidad en la Infancia y la Primera Infancia
Las medidas de confinamiento y la cancelación de clases en jardines y colegios, debido a eventos como la pandemia, han dejado a muchos niños encerrados en sus casas. Muchos de ellos viven en espacios pequeños y con familias estresadas, lo que aumenta su vulnerabilidad. La estimulación temprana y el vínculo afectivo en la etapa inicial de todo ser humano son fundamentales, ya que el cerebro está en su periodo de máximo desarrollo. Esto, a futuro, se traduce en personas más seguras, resilientes, empáticas y con mayores herramientas para enfrentar las distintas etapas del desarrollo emocional y cognitivo.
El seguimiento de programas de estimulación se está realizando, por ejemplo, a través de plataformas como EKID, que en 2019 ganó un Premio Avonni en innovación social. Esta plataforma permite un exhaustivo control de las visitas y, actualmente, de las sesiones remotas que realizan las monitoras.
Estimulación Temprana
Violencia Escolar y Convivencia: La Voz de los Niños
La violencia escolar debe comprenderse en su relación con las personas, organizaciones y culturas que la enmarcan. Resulta interesante conocer la perspectiva de los niños y niñas de enseñanza primaria al respecto, especialmente en los segmentos sociales marginados y vulnerados por condiciones de injusticia y pobreza, cuyas voces suelen estar menos representadas en la cultura escolar.
Considerando estos antecedentes, se realizó una indagación cualitativa en una escuela básica donde el 100% de los estudiantes acreditaban condiciones de vulnerabilidad social y educativa. En este centro escolar solían ocurrir hechos de violencia. El objetivo fue conocer los significados construidos respecto de la violencia y su gestión en la escuela. Quienes protagonizaban estas acciones eran atendidos por profesores y profesionales de apoyo, a diferencia de aquellos que observaban o recibían agresiones. Los participantes manifiestan propuestas para mejorar la convivencia en la escuela y el aula. Estos resultados son discutidos en relación con las necesidades de reconocimiento identitario y cultural de los estudiantes.

Desafíos Educativos Post-Pandemia y la Búsqueda de Soluciones
La pandemia de Covid-19 ha generado una serie de retos a nivel educativo, empezando por la adaptación de las clases presenciales al formato online y elevados niveles de ausentismo escolar. Estas temáticas fueron analizadas en el Congreso Internacional para la Eficacia y la Mejora Escolar (ICSEI), realizado entre los días 10 y 13 de enero de 2023 en Viña del Mar. Este Congreso fue co-organizado por los tres Centros de Liderazgo nacionales creados en convenio con el Ministerio de Educación: C Líder, +Comunidad y CILED.
La pandemia ha desafiado a los sistemas educativos, evidenciando que para resolver los problemas creados, no se puede seguir haciendo más de lo mismo o simplemente mejorar lo que ya se hacía. Hay escuelas que presentan problemas de convivencia, de pocos alumnos y de pocos profesores. En estos centros escolares con baja matrícula, por ejemplo, los docentes no tienen tiempo asignado para realizar un trabajo colaborativo y abordar las necesidades de mejoramiento. Esto genera un cúmulo de desventajas que dificultan a los colegios con bajo desempeño salir de su situación, por lo que es necesario generar sistemas de apoyo a través de un trabajo colaborativo y en red.
La pandemia reveló las inequidades del sistema. Uno de los problemas se relaciona con el ausentismo escolar. ¿Por qué los niños no quieren ir a clases? Ellos pueden aprender viendo YouTube, pueden jugar con sus amigos de manera online. Es crucial cuestionarse qué hace que el colegio sea un espacio de aprendizaje atractivo, que involucre a los estudiantes y los motive a ir, y por qué las familias no los están enviando al colegio. En la escuela, se aprende a desarrollarse, generar un sentido de pertenencia y sentirse seguro. La pandemia nos lleva a cuestionar si las actividades de aprendizaje del currículo escolar se alinean con aquellos factores que motivan a los alumnos a aprender: incentivar el sentido de la creatividad, apoyar la efectividad, la resolución de problemas, entre otros. La pregunta es si estas características del programa educativo están presentes en la escuela y cómo avanzar para que el estudiante sienta que ir al colegio es bueno para él o ella.

Análisis del Mercado Laboral y la Pobreza: Aportes de Fundación Sol
La investigación titulada “Los bajos salarios de Chile”, realizada por la Fundación Sol, revela que el 65,1% de la fuerza laboral percibe menos de $750.001. Gonzalo Durán, investigador de la institución y académico de la Universidad de Chile, explicó que el promedio salarial de $857.333 es engañoso, y que la brecha de género persiste con fuerza en el mercado actual. Marco Kremerman, coautor del informe, destacó que 2 de cada 3 trabajadores no podrían sacar a una familia de tres personas de la pobreza. A nivel regional, el atraso salarial es más profundo en zonas como El Maule, Ñuble, La Araucanía y Los Ríos. En el sector del Comercio, que agrupa a la mayor fuerza asalariada, el 70% de los empleados gana menos de $600.000. Finalmente, el informe propone fortalecer la negociación colectiva por rama para mejorar la distribución de la riqueza.

En relación con los jóvenes que no estudian ni trabajan (conocidos como “ninis”), un informe concluye que cerca de un 60% no tendría causa observable. Más que una ausencia de explicación, parece haber un problema de enfoque: se mira a los jóvenes, pero no al mercado laboral que enfrentan. Una de las consecuencias invisibles del trabajo precario es su efecto sobre la disposición a buscar empleo, lo cual no es desinterés, sino una evaluación racional. Según la encuesta Casen 2024, un 32% de estos jóvenes vive en pobreza, cifra que asciende a 39% sin transferencias estatales. Antes de los subsidios, casi cuatro de cada diez estaban en situación de pobreza por ingresos. En ese contexto, no sorprende que muchos no busquen empleo, dado que encuentran un mercado donde la mediana de ingresos bordea los $600.000, una cantidad demasiado baja para sostener un proyecto de vida y demasiado incierta para justificar siquiera intentarlo, como señala Gonzalo Durán S., académico de la Universidad de Chile.

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