La estructura del sistema de seguridad social en Chile ha sido objeto de intensos debates durante décadas. La principal controversia radica en la coexistencia de dos modelos diferenciados: el sistema de capitalización individual gestionado por las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) para los trabajadores civiles, y el sistema de previsión pública bajo el cual se jubilan los integrantes de las Fuerzas Armadas y de Orden.

El origen de la brecha previsional
Las reformas implementadas a principios de la década de 1980, durante el régimen militar, obligaron a la totalidad de la población civil a cotizar sus aportes previsionales en las AFP privadas. Sin embargo, las Fuerzas Armadas y de Orden -Ejército, Armada, Fuerza Aérea, Carabineros, Policía de Investigaciones (PDI) y Gendarmería- permanecieron bajo un sistema de aportes solidarios estatales y Cajas Previsionales, inspirados en los principios universales de la seguridad social.
Documentos históricos, incluyendo actas secretas de la época, revelan que esta exclusión fue deliberada. El general Augusto Pinochet instruyó a sus cercanos para evitar que el sector militar ingresara al sistema de AFP, argumentando que la ley debía redactarse de tal forma que los uniformados quedaran marginados del nuevo formato, a pesar de las apariencias ante la ciudadanía.
Diferencias en los montos de jubilación
Estudios especializados, como el informe «Pensiones por la fuerza: resultados del sistema de pensiones de las Fuerzas Armadas y de Orden» de la Fundación Sol, han ratificado la disparidad en los beneficios percibidos.
Capredena y Dipreca frente a las AFP
Los datos obtenidos mediante la Ley de Transparencia corroboran que los jubilados de las Fuerzas Armadas reciben, en promedio, pensiones significativamente superiores a las de un ciudadano común:
- CAPREDENA: Agrupa al Ejército, Armada y Fuerza Aérea. A diciembre de 2020, pagó pensiones con un promedio de 826.192 pesos.
- DIPRECA: Gestiona pensiones para Carabineros, PDI y Gendarmería. En este organismo, los pensionados por antigüedad obtienen montos promedio superiores al millón de pesos.
- Comparativa: Mientras que la pensión promedio de vejez de las AFP y Compañías de Seguros (incluyendo el subsidio estatal) se situó en torno a los 303.204 pesos a finales de 2020, las pensiones de antigüedad de Dipreca fueron prácticamente cuatro veces mayores.

La brecha es aún más pronunciada en los rangos superiores. Los almirantes y generales pueden llegar a jubilar con márgenes hasta 11 veces superiores a los de un pensionado por vejez del sistema civil.
Factores intrínsecos de la carrera militar
Desde una perspectiva institucional, se argumenta que la comparación directa con el sistema civil ignora particularidades de la profesión militar que justifican estas diferencias:
| Factor | Descripción |
|---|---|
| Disponibilidad | Servicio activo 24/7 sin pago de horas extras ni negociación colectiva. |
| Exclusividad | Prohibición de ejercer trabajos complementarios durante la vida activa. |
| Movilidad | Traslados frecuentes a distintas ciudades, afectando la continuidad laboral del cónyuge. |
| Formación | Alto costo de especialización con escasa asimilación al mercado civil. |
Defensores del sistema militar señalan que los uniformados cotizan por periodos prolongados (a menudo 40 años) y que las pensiones con una tasa de reemplazo cercana al 70% compensan los sueldos percibidos durante la vida activa, que suelen ser menores en comparación con puestos equivalentes en la administración pública.
Perspectivas críticas sobre el sistema
A pesar de las justificaciones técnicas, investigadores como Marco Kremerman de la Fundación Sol sostienen que la existencia de sistemas de pensiones diferenciados es "antidemocrática" y "regresiva". Argumentan que el sistema actual es un "tema perverso" e "ilusorio" para el ciudadano común, cuyo monto de jubilación es insuficiente para cubrir las necesidades básicas.
Reportaje: La dura realidad de los últimos pensionados en Chile
El debate continúa vigente tras 38 años de reformas fallidas. Mientras la ciudadanía reclama una mejora sustantiva en los montos de sus pensiones, la discusión sobre si el sistema de seguridad social debe unificarse o si las particularidades de la carrera militar justifican el mantenimiento de regímenes separados sigue siendo uno de los puntos más críticos de la agenda pública.