La Inclusión de Personas con Discapacidad en las Fuerzas Armadas: Avances y Desafíos

La discapacidad, según la Organización Mundial de la Salud, es un término que abarca las deficiencias de una estructura o función corporal, las limitaciones de la actividad y dificultades para ejecutar acciones o tareas, y las restricciones de la participación. Aproximadamente el 15 % de la población mundial sufre algún tipo de discapacidad, lo que supone más de mil millones de personas, de las que casi 200 millones experimentan dificultades considerables en su funcionamiento. En esta misma línea, el Texto Refundido del Real Decreto Legislativo 1/2013 de 29 de noviembre, de la Ley general de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social, define la discapacidad como una situación entre las personas con deficiencias y cualquier tipo de barrera que limite o impida su participación plena en la sociedad, en igualdad de condiciones que las demás personas.

Las definiciones presentadas desprenden la importancia del contexto en la interacción con las deficiencias de las personas a la hora de determinar si existe discapacidad y el grado de esta. Ha de tenerse presente la diferencia conceptual entre discapacidad, incapacidad permanente, minusvalía y deficiencia. El avance legislativo y social respecto a los derechos e igualdad de oportunidades de las personas con discapacidad no excluye a los contextos militares.

Infografía: Prevalencia mundial de la discapacidad y sus tipos

Marco Normativo y Conceptual de la Inclusión

La adaptación normativa española a la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD) se realizó en 2011. Sin embargo, el desarrollo normativo posterior ha sido amplio, destacando como avance más reciente la aprobación de la Ley 8/2021 del 2 de junio, por la que se reforma la legislación civil y procesal para el apoyo de las personas con discapacidad en el ejercicio de su capacidad jurídica.

En otros contextos, la Ley de Inclusión Laboral cuenta con dos reglamentos, uno para el sector público y otro para el sector privado, los que fueron publicados en el Diario Oficial el 1 de febrero de 2018. Esta ley establece un marco para la inclusión laboral, si bien contempla ciertas razones fundadas para no aplicar la cuota de inclusión:

  • Naturaleza de las funciones: Se entenderá que se configura esta razón fundada cuando, por sus características o por su especialidad, los procesos o actividades del órgano, servicio o institución no pueden ser desarrollados por personas con discapacidad o asignatarias de pensión de invalidez de cualquier régimen previsional.
  • Falta de cupos disponibles: No contar con cupos disponibles en la dotación de personal.
  • Falta de postulantes cualificados: Se entenderá que se configura esta razón fundada cuando no hubieran postulado personas con discapacidad o asignatarias de pensión de invalidez o sus postulaciones no hubieran cumplido el perfil requerido.

Casos de Éxito y Programas de Inclusión en las Fuerzas Armadas

La inclusión de personas con discapacidad en instituciones militares ha comenzado a materializarse con ejemplos concretos.

Primeros Pasos en Chile

Desde mayo de 2016, el joven Salvador Monardes, de 18 años, trabaja en el Centro Recreacional “El Loa” de la institución militar chilena. Él se transformó en la primera persona con discapacidad cognitiva que ingresa a una institución de las Fuerzas Armadas de Chile a través del programa Empresa Inclusiva - Antofagasta. Para la Teniente Coronel Heidy Erices, Comandante de la Zona de Bienestar Antofagasta, es fundamental considerar los beneficios de esta iniciativa, en cuanto a mejorar el clima laboral, promover el trabajo en equipo, pero, principalmente, en el sentido de tener una posibilidad de contar con un trabajador con discapacidad cognitiva eficiente, que aporte con conocimiento, experiencia y voluntad de superación. La Teniente Coronel Erices afirma: “Estos son aspectos que no puede prescindir una institución como la nuestra, que se caracteriza por el liderazgo y la vocación de servicio.”

Por su parte, Bernardita Roa, Gestora de Proyectos Estratégicos y RSE de Fundación Descúbreme, resaltó el valor de poder trabajar con una institución de tanta relevancia como el Ejército de Chile. “Apoyar este proceso de inclusión es un honor para nosotros ya que nos permite demostrar que las personas con discapacidad cognitiva están capacitadas para desempeñarse en todo tipo de instituciones, incluso en una con tanta tradición como el Ejército, que ha demostrado gran entusiasmo por el éxito de esta iniciativa”, indicó Roa. Salvador Monardes se encuentra muy satisfecho y agradecido por esta iniciativa que le ha permitido incluirse laboralmente y aportar, desde sus capacidades, a la labor del Ejército de Chile: “Nunca me lo habría imaginado, ha sido perfecto, me han acogido como en casa y me siento en mi segundo hogar. Mis compañeros me explican y enseñan todo, si tengo dudas, siempre hay disposición y no tienen problemas.”

Colaboración con la Academia

Recientemente, se concretó la firma de un acuerdo para la inclusión laboral de personas con capacidades diferentes entre el Ejército de Chile y el Centro Down de la Universidad Católica, en el edificio Bicentenario del Ejército. Esta iniciativa permitirá a jóvenes, propuestos por la entidad académica, desempeñarse dentro del organismo militar. El comandante en jefe del Ejército, general Humberto Oviedo, sostuvo: “Creemos que con una acción concreta podemos aportar un grano de arena al tema de la inclusión dentro de nuestra sociedad. Esta fue una iniciativa que partió con la Universidad Católica, cuyo centro tiene una especialización en cómo orientar a las instituciones para poder ser parte de un trabajo eficiente en este ámbito, que sea exitoso para entregar un aporte y una asistencia adecuada.”

Actualmente, dos jóvenes con capacidades diferentes están postulando a puestos de trabajo dentro de la rama castrense en Santiago, en el área administrativa. Ignacio Sánchez, rector de la Universidad Católica, valoró este programa y destacó el aporte que pueden realizar esos jóvenes a su entorno laboral, indicando: “La alegría en el trabajo, la honestidad, el sentido de equipo y el conocer lo que es bueno para ellos y los demás son parte de sus cualidades.” La directora ejecutiva del Centro UC Síndrome Down, Macarena Lizama, indicó: “Para nosotros es un ejemplo a seguir el que una institución como el Ejército de Chile se abra a este espacio de inclusión laboral para personas con discapacidad cognitiva. Ciertamente que es un ejemplo a seguir.” En la institución militar se indicó que se espera que en un corto plazo este convenio con el Centro Down UC se pueda ampliar y beneficiar a más personas, con la idea de proyectar esta iniciativa a lo largo de Chile.

Foto: Jóvenes con discapacidad cognitiva trabajando en un entorno militar

Desafíos para Militares con Discapacidad Adquirida: La Realidad de los Veteranos

La problemática principal de la inclusión laboral de ex miembros de las Fuerzas Armadas en condición de discapacidad radica en la falta de inclusión social y laboral de los militares y policías que se encuentran en esta situación por cuestiones propias de su oficio laboral. Generalmente, estas personas se quedan sin alternativas laborales por sus nuevas condiciones físicas.

Tipos de Lesiones y sus Consecuencias

Diferentes autores han encontrado que los militares que regresan de misión con lesiones permanentes suelen tener problemas de inserción social. En muchas ocasiones, se les abre un expediente de pérdida de aptitud psicofísica que termina en la declaración de incapacidad permanente para el servicio. Según Wierzbicki, entre las lesiones más frecuentes se encuentran: amputaciones, quemaduras, deterioro de las extremidades, parálisis, trastorno por estrés postraumático (TEPT), lesiones de la médula espinal, lesiones cerebrales, daños a los nervios y órganos, y pérdida de visión o audición.

Según el Departamento de Veteranos estadounidense, la mayoría de las lesiones en combate son atribuibles a ondas de alta presión, lesiones por aceleración-desaceleración y metralla. Tras el 11-S, el 25 % de los veteranos estadounidenses tiene reconocida discapacidad relacionada con el servicio. Se estima que 360.000 soldados americanos de las operaciones militares emprendidas tras el 11-S sufren lesiones cerebrales. La comorbilidad del TEPT con depresión, ansiedad o abuso de sustancias se estima que es del 76 %, y este tipo de patología también ha sido asociado a dolor crónico (15-35 %). Se calcula que unos 700.000 veteranos de Vietnam (25 % de los que sirvieron en dicha guerra) han necesitado algún tipo de atención psicológica por los efectos retardados de la exposición al combate.

Los factores que aumentan el riesgo de TEPT en la población militar son: menor edad, condición de minoría racial, menor estatus socioeconómico, menor rango militar, menor nivel de educación, mayor número de despliegues, despliegues más largos, problemas psicológicos previos y falta de apoyo social. No solamente la exposición al evento traumático desencadena el TEPT; influyen factores genéticos y ambientales, importantes en otras patologías mentales, y que también deben considerarse en estos pacientes.

Estudios sobre Salud Mental en Militares

En militares españoles, un estudio llevado a cabo por Cerezo, García Alonso y García Cueto con el contingente desplegado en Líbano, mostró evidencia de un cambio en el estado emocional, relacionado con depresión y ansiedad en el personal. Si bien estos no alcanzaban valores clínicamente disfuncionales, sí pudieran generar una vulnerabilidad psicopatológica a medio o largo plazo. En otro estudio, realizado por Rodríguez y Arce, se analizó la evolución del estrés percibido y la sintomatología asociada a la salud mental en una muestra de 935 militares españoles desplegados durante un periodo de seis meses en Afganistán, en tres momentos temporales del despliegue, produciéndose un aumento de todos los marcadores de salud mental, y del estrés percibido, que se fueron reduciendo al final de la misión. Por otra parte, Pérez Hidalgo encontró, en una muestra de infantes de marina desplegados en Haití, que cuantas más veces había sido desplegado un militar en operaciones, mayor era el riesgo para su salud mental.

Diferentes estudios recogen que los problemas psicológicos asociados al desempeño militar continúan en las etapas posteriores de la vida. Se ha encontrado, por ejemplo, que los veteranos experimentaron niveles más altos de estrés en el lugar de trabajo y exposición al trauma, en comparación con los no veteranos. La discapacidad en el veterano también eleva su tasa de mortalidad en un año, en un 4,5 % del personal. Algunos autores exponen que la transición de la vida militar a la civil puede ser difícil, especialmente para aquel personal que ha perdido la aptitud psicofísica, ya que además de la discapacidad, a menudo se incluye la falta de preparación para desempeñar un trabajo civil. Los problemas familiares añadidos, como el divorcio y la falta de empleo, pueden propiciar una situación que los lleve a vivir en la calle, e incluso al suicidio.

Diagrama: Factores de riesgo de TEPT en militares

Apoyo Psicosocial y Programas de Reinserción para Veteranos

Los resultados de diversas revisiones muestran que la mayor parte de los estudios revisados se centran en la recuperación de militares con trastorno de estrés postraumático (TEPT), aunque también se recogen trabajos con lesionados medulares o con daño cerebral. Las temáticas abordadas, con relación al apoyo psicosocial y los recursos disponibles, se enfocan a la empleabilidad, las compensaciones económicas, los tratamientos y los factores que favorecen la integración social. Como conclusión, se apunta la necesidad de establecer programas de recuperación integral, no solamente sanitaria, sino también psicosocial.

En los Estados Unidos, el problema de inserción sociolaboral en soldados con discapacidad es objeto de programas específicos, que promueven iniciativas de apoyo, resiliencia y recursos. La OMS insta a los Estados miembros a poner en marcha programas de rehabilitación basada en la comunidad o que refuercen los ya existentes.

Una revisión de la literatura reciente tuvo como objetivo identificar los apoyos psicosociales prestados a los veteranos y militares con discapacidad, a fin de promover su inserción y adaptación resiliente a su nueva situación. Para la detección e inclusión de artículos relevantes se llevó a cabo una revisión en bases de datos y bibliotecas electrónicas como EBSCO Discovery Service (que da acceso a Scopus, Science Citation Index, PubMed, Dialnet, SciELO, ProQuest). La estrategia de búsqueda empleada fue la combinación de las palabras clave: veterans/disability/psychosocial/PTSD; reinsertion/aides/militaires/blessés/SPT.

En esta revisión se han incluido cuatro de los ejércitos más representativos de la OTAN: Estados Unidos, Francia, Reino Unido y España, que según el índice Global Firepower, ocupan los puestos 1, 7, 8 y 18 del ranking, respectivamente. Las cifras presentadas son aproximadas ya que sufren variaciones según el momento y la fuente de consulta.

Casos y Medidas por País

Estados Unidos

En el caso de Estados Unidos, el 29,6 % de los 12 millones de veteranos entre 21 y 64 años han informado tener alguna discapacidad, que en el 12,4 % de los casos, guarda relación con el servicio. El Department of Veterans Affairs es el órgano del Gobierno norteamericano que se encarga de todo lo relacionado con los veteranos.

Reino Unido

Según la Asociación Mental Health, existen aproximadamente 5 millones de veteranos en Reino Unido, y 20.000 personas abandonan el ejército cada año. El 0,1 % abandona por razones de salud, muchos de ellos por TEPT. El Departamento de Defensa británico ofrece ayudas económicas para las personas con discapacidad. Estas ayudas van desde reformas de la casa, vehículos y transportes, descuentos para TV, concesión de créditos, o exención de impuestos. Desde su Ministerio de Defensa se ofrecen diferentes programas de salud para este colectivo y el sistema nacional de salud tiene un departamento para atender las necesidades de los veteranos con problemas de salud mental. Cuentan también con el Centro Nacional de Rehabilitación de Defensa (DNRC), que asegura la vuelta a sus vidas de aquellos que se han visto afectados por enfermedades o accidentes, facilitando el acceso a los especialistas necesarios.

Francia

En cuanto a Francia, también cuentan con dispositivos de atención médica, social y psicológica. El aumento de las secuelas psicológicas, desde las operaciones en Afganistán, y el creciente número de operaciones en el exterior, ha puesto de manifiesto la necesidad de una atención más intensa para la reparación de las secuelas psíquicas. La Défense Mobilité es la agencia de empleo del ejército, que promueve la inserción laboral de unos 14.000 militares al año, contemplando de manera específica a los militares con discapacidad, y especialmente a los que padecen TEPT. Existe una Guía del militar herido que resume todas las acciones de las diferentes entidades destinadas a ese colectivo. Igual que en los casos anteriores, se fomenta la práctica de actividades deportivas adaptadas. Las entidades que lo promueven son: Centro Nacional de Deportes de la Defensa, Círculo Deportivo de la Institución Nacional de los Inválidos y la Célula de Ayuda a los Heridos del Ejército de Tierra. Cada año se organizan los «encuentros militares de heridos y deporte», con el fin de redescubrir a los heridos la práctica de actividades deportivas adaptadas a sus patologías. Están organizados por la Federación de Clubes de la Defensa y por el Departamento de Militares Heridos y Deportes.

España

En el caso de España, el MINISDEF (Ministerio de Defensa) tiene reguladas las compensaciones económicas, los apoyos y recursos disponibles para los militares con discapacidad, recogidas en el Plan integral de apoyo a la discapacidad militar (Res. 4B0/10852/2012) y la Unidad de Apoyo a heridos y familiares de fallecidos y heridos en acto de servicio (O.M. 34/2014). Existen compensaciones por discapacidad, por dependencia y por circunstancias especiales. Cuando un militar es retirado del servicio por incapacidad permanente, puede acceder a una pensión, cuya cuantía oscilará en función de su escala y condiciones de adquisición de la incapacidad (atentado terrorista, acto de servicio, no acto de servicio). Además, el Ministerio tiene suscrita una póliza de seguro para dar cobertura en este tipo de situaciones, que incluye diferentes indemnizaciones y ayudas económicas (adaptación de vivienda y vehículo, ortoprótesis, cirugía y hospitalización).

Por otra parte, el Instituto Social de las Fuerzas Armadas (ISFAS) tiene reguladas prestaciones sanitarias y sociales para sus afiliados, que incluyen ayudas por dependencia, gran invalidez, adaptación de vivienda y vehículo, asistencia domiciliaria, prótesis, ortoprótesis, etc. En 2016, se creó la Oficina de Atención a la Discapacidad en las Fuerzas Armadas como órgano catalizador de las políticas dirigidas a la protección de las personas con discapacidad en el Ministerio de Defensa.

Mapa comparativo: Programas de apoyo a veteranos con discapacidad en países de la OTAN

Tratamientos y Estrategias de Intervención Psicosocial

El mayor número de publicaciones encontradas se centran en el tratamiento y la inserción social de los veteranos con TEPT. En una muestra de 126 veteranos de la Guardia Nacional estadounidense, tras un año de despliegue en Irak, se observó un incremento de desajustes psicológicos, que se mantuvieron constantes hasta 6 meses después del despliegue.

Terapias y Actividades de Apoyo

Los tratamientos que gozan de mayor evidencia empírica son las terapias cognitivo-conductuales, la exposición prolongada, la desensibilización y el reprocesamiento con EMDR (Eye Movement Desensitization and Reprocessing). En población militar, Murphy y Smith publicaron un estudio con 960 veteranos de Reino Unido, que mostró una heterogeneidad de respuesta al tratamiento para TEPT, observando que la reexposición provocó un aumento de los síntomas en muchos de ellos. El empleo del Mindfulness también ha resultado efectivo en el tratamiento del TEPT, disminuyendo el nivel de discapacidad y mejorando la calidad de vida.

Con relación a veteranos británicos afectados por TEPT, Wheeler et al. comprobaron que las actividades al aire libre (pesca, cuidado de caballos, tiro con arco y cetrería) son beneficiosas como complemento al tratamiento. La práctica deportiva en militares con discapacidad se ha relacionado positivamente con la salud, la calidad de vida, el crecimiento postraumático, menores grados de discapacidad, menor depresión y menor número de muertes prematuras. Estas actividades entran en la esfera de los programas de intervención psicosocial.

El trastorno por estrés postraumático - causas, síntomas, tratamiento

Barreras y Asesoramiento

Al respecto de los programas de intervención psicosocial, algunos estudios apuntan la necesidad de incentivar económicamente la participación en los mismos, pues existe la creencia entre los veteranos de que acogerse a indemnizaciones, pensiones o programas psicosociales, puede generarles estigma y discriminación en su ejército. Los veteranos deben ser asesorados sobre los recursos que tienen a su disposición, ajustando expectativas con relación a las compensaciones económicas, por ejemplo. La reorientación a recursos más apropiados podría beneficiarles evitando la solicitud errónea de prestaciones a las que pudieran no tener derecho.

Kuklaa et al. realizaron una encuesta a veteranos con enfermedad mental, empleados y desempleados, para evaluar los factores laborales que predicen el éxito en el trabajo. Veteranos con TEPT reportaron más barreras para el éxito en el trabajo, comparado con los veteranos con otros desajustes mentales.

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