La situación de vida de los niños, niñas y jóvenes que fueron parte de la red de atención del Servicio Nacional de Menores (Sename) ha despertado históricamente la indignación ciudadana. Esta inquietud no solo surgió por casos trágicos como la muerte de Lissette Villa y las denuncias asociadas, sino también por lo revelado en informes como el de la Comisión Especial Investigadora del funcionamiento del Sename y el del Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH). Una cruel paradoja existía en el Sename: un organismo que albergaba a niños, niñas y jóvenes en situación de vulnerabilidad y debía velar por sus derechos, pero que era cuestionado precisamente por la falta de estos. No existían "niños y niñas del Sename", sino más bien una población excluida, precarizada, sin atención digna en educación y salud. Ante esta realidad, Chile ha impulsado una profunda transformación hacia un nuevo modelo de protección especializada, buscando garantizar la igualdad y el pleno ejercicio de derechos.

Contexto Internacional y la Transformación del Sistema de Protección
En su segunda jornada ante las Naciones Unidas, el secretario de Estado explicó cómo se transformaría el Servicio Nacional de Menores (Sename) hacia un sistema de protección y cuidado integral de niños y niñas. Este proceso destaca que el Sistema de Garantías sobre Derechos de la Niñez es elemental para lograr una protección especializada. El 18 de julio de 2017, en Nueva York, el Ministro de Desarrollo Social, Marcos Barraza, compartió un desayuno con líderes en inversión en niñez en el marco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) impulsados por la ONU. La conversación se concretó en el West Terrace de las Naciones Unidas, donde el secretario de Estado compartió con el Ministro de Administración Pública de Suecia, Ardalan Shekarabi, y la representante especial de las Naciones Unidas, Marta Santos Pais.
El proyecto de ley que crea el Sistema de Garantías de Derechos de la Niñez se concibe como la base y el fundamento de otros proyectos de ley relacionados. Complementariamente, el titular de Desarrollo Social explicó el propósito de la Subsecretaría de la Niñez, que es entregar protección integral a través de políticas sociales con enfoque en derechos humanos. También se ha implementado una política pública sostenible en materia de género, partiendo por la creación del Ministerio de la Mujer, con un Comité Interministerial de Género que incluye a la Hacienda Pública y a ministerios sectoriales, entre ellos el Ministerio de Desarrollo Social.
Sistema de Garantía de Derechos de la Niñez, Chile 2017
El Nuevo Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia
El "Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia" es un servicio público descentralizado, dotado de personalidad jurídica y patrimonio propios. Se encuentra sometido a la supervigilancia del Presidente de la República a través del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, el cual garantizará el cumplimiento de las normas que rigen la labor del Servicio y los colaboradores acreditados.
Objeto y Alcance del Servicio
El Servicio tiene por objeto garantizar la protección especializada de niños, niñas y adolescentes gravemente amenazados o vulnerados en sus derechos. Para ello, deberá asegurar la provisión y ejecución de programas especializados para abordar casos de mediana y alta complejidad. En el ámbito de su competencia y atribuciones, deberá garantizar el pleno respeto a los niños, niñas y adolescentes en su calidad de sujetos de derechos de especial protección. También deberá respetar y hacer respetar sus derechos fundamentales reconocidos en la Constitución Política de la República, la Convención sobre los Derechos del Niño y los demás tratados internacionales sobre derechos humanos ratificados por Chile y que se encuentren vigentes. El Servicio actuará de un modo acorde a la Política Nacional de Niñez y Adolescencia y su Plan de Acción, garantizando el derecho de acceso a la justicia de forma independiente al Servicio, que se otorgue a los niños, niñas y adolescentes sujetos de atención. De acuerdo con la ley, el Servicio ejercerá sus funciones con un enfoque de derechos, de manera concordante con la dignidad humana del niño, niña o adolescente.
El Servicio dirigirá su acción a los niños, niñas y adolescentes. No obstante, seguirán siendo sujetos de atención del Servicio quienes tengan dieciocho años o más, siempre que se encuentren bajo cuidado alternativo y cursando estudios, extendiéndose su atención hasta el 31 de diciembre del año en que cumplan veinticuatro años.
Principios Rectores Fundamentales
El Servicio se rige por una serie de principios rectores que buscan asegurar un enfoque de derechos y equidad:
- El interés superior del niño, niña o adolescente.
- La igualdad y no discriminación arbitraria.
- La autonomía progresiva.
- La perspectiva de género.
- La inclusión.
- La protección social.
- La participación efectiva.
Modelo de Operación y Estructura
Para asegurar las prestaciones, el Servicio proveerá las correspondientes, garantizando la oferta pública en todas las regiones del país, por sí o a través de terceros. En caso de que niños, niñas o adolescentes resulten dañados por falta de servicio, la indemnización por el daño moral será fijada por el juez, quien deberá considerar la gravedad del daño y la modificación de las condiciones de existencia del afectado a consecuencia del daño producido.
El Servicio contará con un Director o Directora Nacional que durará cinco años en su cargo y podrá renovar su nombramiento por una sola vez. Además, dispondrá de direcciones regionales en cada región del país. Tanto el Director Nacional como los directores regionales del Servicio serán nombrados mediante el Sistema de Alta Dirección Pública.
Funciones Clave del Servicio
Entre las principales funciones del Servicio se encuentran:
- Elaborar la normativa técnica y administrativa respecto de cada programa de protección especializada.
- Colaborar con los órganos del Estado en el marco de sus competencias, y requerir o entregar información cuando corresponda.
- Generar procedimientos idóneos, formales y permanentes destinados a recabar periódicamente la opinión de los niños, niñas y adolescentes sujetos de atención y de sus familias, o de quienes los tengan legalmente a su cuidado.
- Velar por el respeto de los derechos humanos y las disposiciones legales y reglamentarias relacionadas con la protección especializada de los derechos de los niños, niñas y adolescentes.
- Diseñar y desarrollar políticas, programas y actividades de capacitación periódica.
- Solicitar información a cualquier órgano del Estado que estime conveniente para el buen cumplimiento de sus funciones.
- Ejercer las acciones que correspondan para la recuperación de los recursos que hayan sido utilizados en contravención de la normativa pertinente o el respectivo convenio.
- Ejercer todas las demás funciones que la ley le encomiende.
El Consejo de Expertos
El Servicio contará con un Consejo de Expertos, conformado por cinco miembros con experiencia y reconocida trayectoria en áreas ligadas a la niñez. Los integrantes de este Consejo durarán tres años en su cargo y podrán renovar su nombramiento por una sola vez.
Priorización de Casos y Modalidades de Atención
Los niños, niñas y adolescentes sujetos de atención del Servicio, y sus familias, deberán ser atendidos prioritariamente en el marco de los programas vigentes en los órganos de la Administración del Estado, mediante mecanismos que permitan hacer efectiva su priorización.
Las líneas de acción o modalidades de atención especializada del Servicio son:
- Diagnóstico clínico especializado y seguimiento de casos, y pericia.
- Intervenciones ambulatorias de reparación.
- Fortalecimiento y vinculación.
- Cuidado alternativo.
- Adopción.
Los programas de protección especializada deberán diseñarse en base a evidencia técnica y territorial, a evaluaciones anteriores realizadas por el Servicio o un tercero, y atendiendo a las evaluaciones realizadas por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia u otros organismos del Estado competentes.
Fiscalización y Colaboradores Acreditados
El Servicio deberá considerar una unidad de fiscalización. La supervisión y fiscalización que deberá realizar el Servicio consistirá en el mecanismo de control a través del cual podrá aplicar sanciones a los colaboradores acreditados en los casos calificados. El Servicio deberá mantener y administrar un registro de los colaboradores acreditados, el que deberá estar siempre disponible en su página web y actualizarse una vez al año.
Solo podrán ser colaboradores acreditados las personas jurídicas que hubieren adoptado e implementado modelos de organización, administración y supervisión para prevenir delitos que afecten la vida, salud, integridad, libertad e indemnidad sexual de niños, niñas y adolescentes, y que afecten el correcto uso de recursos públicos. Para la determinación de la sanción, en el caso de las infracciones graves, el Servicio procurará que su aplicación resulte idónea para el cumplimiento de los fines de la protección especializada. Se considerará como infracción gravísima la ocurrencia de delitos que afecten la vida, salud, integridad, libertad e indemnidad sexual de niños, niñas y adolescentes, y que afecten el correcto uso de recursos públicos. Una infracción gravísima puede ser sancionada hasta con el término de la acreditación.
Los niños, niñas y adolescentes respecto de quienes se adopte una medida de protección serán derivados a los programas de protección especializada por los tribunales o las Oficinas Locales de la Niñez que las determinen, según corresponda.
En cuanto a la línea de acción de adopción, corresponderá a toda actividad tendiente a procurar al niño, niña o adolescente una familia, cualquiera sea su composición, que le brinde afecto y cuidados para satisfacer sus necesidades vinculares y materiales, cuando esto no pueda ser proporcionado por su familia de origen, conforme a la normativa de adopción vigente.
Políticas de Personal
El Servicio deberá contar con personal capacitado e idóneo según los términos requeridos para el ejercicio de sus funciones.

Políticas Específicas para la Igualdad y Diversidad
Abordaje de la Diversidad Sexual y de Género
En el marco del trabajo conjunto con el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh), Fundación Iguales y la Asociación OTD (Organizando Trans Diversidades) Chile, el antiguo Servicio Nacional de Menores (Sename) lanzó su primera “Política para el abordaje de la diversidad sexual y de género en niñas, niños y adolescentes” atendidos por la red. Esta política, elaborada por los departamentos de Protección de Derechos y de Justicia Juvenil del Sename, en conjunto con las mencionadas organizaciones, reconoce que “históricamente, las personas LGBTIQ+ se encuentran dentro de los grupos de nuestra sociedad que, debido a la discriminación sistemática que enfrentan, tienen mayores dificultades para el acceso y ejercicio de sus derechos”. Según el protocolo, “una política orientada a la valorización de la diversidad sexual de la niñez y adolescencia, desde un enfoque de derechos humanos, debe considerar a los niños, niñas y adolescentes de la red Sename como titulares de los mismos derechos que tienen los adultos, teniendo presente y relevando las particularidades de la etapa del desarrollo en la que se encuentran, conforme con su autonomía progresiva”.
Corresponsabilidad en los Cuidados: “Reconstruyendo Crianzas Responsables”
La implementación del proyecto “Reconstruyendo Crianzas Responsables” refleja el compromiso del Servicio Nacional de Menores y el Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género por avanzar en los procesos de reinserción. Sobre la relevancia de estos espacios, la seremi de la Mujer de Valparaíso, Camila Lazo, señaló que “la corresponsabilidad en los cuidados es fundamental para lograr una sociedad más justa y equitativa”. Por su parte, la directora regional (s) del Sename Valparaíso, Gissela Henríquez, destacó el impacto transformador de esta iniciativa: “A menudo, estos jóvenes son los principales cuidadores en sus hogares, por lo que ofrecerles herramientas que no recibieron en su crianza se convierte en un desafío fundamental”.
Desafíos Históricos y la Necesidad de un Enfoque Integral
A pesar de los avances y la creación del nuevo Servicio, el camino hacia la igualdad plena para estos niños, niñas y adolescentes presenta desafíos estructurales. La exacerbada institucionalización de sus vidas se acentúa, paradójicamente, por una precaria institucionalidad. Por otro lado, y ante la presencia de los casos de atención en centros de resguardo, el aparato institucional que se conforme debe coordinarse con objetivos comunes, con acciones unificadas desde un enfoque crítico en su implementación y atención a sus problemas y complejidades.
Por ejemplo, surge la pregunta: ¿cómo dialoga y construye la administración municipal, a la que le corresponde la atención directa en una escuela dentro de un centro de resguardo infantil, con un Ministerio de Educación que se encarga de las normativas para su funcionamiento, considerando que el centro en que se ubica la escuela es administrado por el Ministerio de Justicia? ¿Sobre qué paradigmas de atención hacia niños, niñas y jóvenes está conformada esta tríada institucional? ¿Qué enfoque de educación prima en ellas?
No se puede pensar la violencia ejercida hacia la población infanto-juvenil por fuera de las estructuras económicas, que necesitan de suyo para perpetuar su poder. El ejercicio de la violencia es estructural y de ahí surgen muchas otras violencias, como las relaciones dispares de niños, niñas en situación de riesgo y, por otro lado, la condición de riesgoso/a. Hasta que el Estado se haga cargo de una real educación, salud y mejor condición de vida para toda la población, el contexto actual no será más favorable para los niños, niñas y jóvenes de nuestro país. ¡Queremos ser libres!, es el canto que reclama justicia de libertad, un manifiesto de niños, niñas y jóvenes que se deja anunciar.