La representación visual de las personas mayores ha sido un tema de debate recurrente, especialmente en la era digital y mediática. Recientemente, un icono utilizado en un informativo de televisión desató una polémica que puso de manifiesto las diferentes percepciones sobre la vejez y su simbología.
La polémica del icono de Antena 3 Noticias
El sábado 27 de febrero, un grafista de Antena 3 Noticias utilizó un icono de una persona encorvada y con bastón para referirse a los mayores de 55 años, lo que generó una fuerte controversia. Durante la última semana, numerosos medios cubrieron la anécdota, elogiando la elegancia con la que el presentador Matías Prats disculpó el error de su compañero, poniéndose a sí mismo, a sus 71 años, como ejemplo de una persona no representada por dicho icono. Algunos incluso alertaron sobre el estigma social detrás del uso de este tipo de iconos.

Inicialmente, Prats no reparó en el icono; lo importante era que se entendiera a qué grupos de edad se dirigían las vacunas de Astra Zeneca, Pfizer y Moderna. Sin embargo, las críticas en redes sociales (que, según se sugiere, pudieron haber comenzado con un tweet del político y jurista Ignasi Guardans) llevaron a que en la entrega nocturna del informativo se intentara apaciguar los ánimos. Prats comentó: “Observen este icono; hace referencia al grupo de mayores de 55 años, donde yo me encuentro. Algo exagerado, ¿verdad? Carlos, nuestro grafista, tiene 55 años. No sé qué espera cuando cumpla 56”.
Reacciones y críticas al icono
La reacción a este icono se desglosó en varias categorías: aproximadamente el 60% eran quejas de opinantes anónimos mayores de 55 años que no se sentían representados. Un 30% eran denuncias de expertos que calificaron el icono de edadista, capacitista y homogeneizante, argumentando que no todos los mayores andan encorvados o necesitan un bastón. El 10% restante eran mensajes de personas que no entendían la magnitud de la controversia.
La naturaleza de los signos y la resignificación
El debate sobre el icono lleva a reflexionar sobre el significado de los signos. El filósofo del lenguaje Gottlob Frege sostenía que la referencia de los signos está determinada por el sentido que los hablantes les otorgan. Por ejemplo, "viejo" y "persona mayor" pueden referirse a la misma realidad, pero sus sentidos son distintos: "viejo" suele tener una connotación negativa y despectiva, mientras que "persona mayor" se emplea de manera respetuosa.
El desafío radica en si ciertos signos, como el "icono del individuo giboso con bastón", pueden resignificarse. La imagen explícita de un sujeto frágil y dependiente dificulta una interpretación alternativa, impidiendo que se imagine a las personas mayores de una forma diferente. A la palabra "anciano", sin embargo, se le puede dotar de un significado distinto, haciendo valer la heterogeneidad del envejecimiento. La clave es educar a las nuevas generaciones para entender que términos como "viejo", "mayor" o "anciano" refieren a la última etapa natural de la vida, con todas sus complejidades.
Coloquio "Desmontando estereotipos sobre la edad y el envejecimiento" con Elena del Barrio
La iconografía tradicional de la vejez
El término "icono" proviene del griego bizantino eikón y, según la RAE, significa "signo que mantiene una relación de semejanza con el objeto representado". Los iconos vectoriales, como el que causó la polémica, son pictogramas bidimensionales que simplifican la realidad para una fácil identificación.
Tradicionalmente, las personas mayores han sido representadas con el icono del muñeco inclinado, casi sin cuello y con apoyo, un signo visual que ha cambiado mínimamente a lo largo de las décadas. Los elementos esenciales siempre son los mismos: curvatura de la espalda y necesidad de bastón. Estos iconos se encuentran en diversos lugares: autobuses, metros, trenes, salas de espera, secciones de tiendas, cerca de escaleras mecánicas y ascensores, zonas recreativas en jardines públicos, lugares de tránsito, anuncios de productos (viajes para jubilados, ortopedia, material sanitario), noticias y hasta en las puertas de los aseos de algunas residencias.
Alternativas y evolución de los iconos
La pregunta persiste: ¿no hay otra manera de representar a los adultos mayores de forma más positiva? Los procesadores de texto y el tiempo de uso de estos signos parecen indicar lo contrario. Sin embargo, con la aparición de los emoticonos, ha habido una leve mejora. El bastón ha sido reemplazado por canas, gafas, calvicie y arrugas, elementos que a menudo se consideran negativos. No obstante, ¿son realmente negativos? ¿Es la pérdida de funcionalidad intrínsecamente mala o es una parte natural de la vida que debe aceptarse?
Es un desafío encontrar un icono que satisfaga a todos. El icono utilizado para la minusvalía tampoco representa a todas las personas con discapacidad, ni todas las mujeres llevan falda ni todos los hombres pantalones. Sin embargo, estos signos cumplen una función práctica al homogeneizar la realidad de un grupo, permitiendo su comprensión.
Ser mayor, estar encorvado o llevar bastón no son aspectos intrínsecamente negativos; son parte de la vida. Lo positivo de envejecer, a menudo ligado a lo espiritual más que a lo físico, es difícil de representar gráficamente. Tal vez el problema reside en separar lo positivo de lo negativo, en lugar de considerar ambos como aspectos inseparables del conjunto. En 2017, el Ceapat y el Foro LideA desarrollaron una alternativa con variaciones que ha sido bien recibida, sugiriendo que existen soluciones innovadoras para esta representación.