El Hogar de Ancianos "Hogar Dulce Hogar" de Mónica de Calixto

El hogar de reposo "Hogar Dulce Hogar", ubicado en una imponente casona de Luis Thayer Ojeda con Manuel Cruzat en Providencia, Santiago, es un centro geriátrico que se ha consolidado a lo largo de 16 años bajo la dirección de Mónica de Calixto. La cantante Mónica de Calixto es la dueña del lugar, y su hermana, Marcela, es la administradora. Un letrero luminoso da la bienvenida a esta casa de reposo que alberga a adultos mayores, muchos de ellos con historias de vida ligadas al arte.

Foto exterior del hogar

Orígenes y Trayectoria de un Compromiso Familiar

La iniciativa de "Hogar Dulce Hogar" nació de una experiencia personal de Mónica de Calixto. "Esto empezó cuando estaba en pleno momento de actuación, todavía en Sábados gigantes, y a mi abuelita le dio un accidente vascular", recuerda. Al tiempo, su madre sufrió un preinfarto, lo que llevó a Mónica a arrendar una casa y contratar una cuidadora para hacerse cargo de las dos mujeres y una amiga de estas. Esta iniciativa creció con el tiempo. Dejó el antiguo hogar y llegó a la actual casona de Luis Thayer Ojeda, un lugar donde puede albergar hasta 18 adultos mayores.

Mónica de Calixto ya suma 16 años a cargo de esta empresa familiar, que sostiene junto a sus hermanas. Este se ha transformado en su trabajo más estable, el que comparte con las clases de canto y presentaciones artísticas. Hace tiempo tomó una decisión que refleja su profundo compromiso: "Si hay un abuelo grave, estoy hasta el último latido". Aunque reconoce que "es desgastante esta labor, pero es una satisfacción tan grande".

Mónica de Calixto: La Realidad del Adulto Mayor y la "Casa del Artista"

En sus 16 años de trabajo con los adultos mayores, Mónica de Calixto cuenta que ha visto una realidad compleja. "El abuelito enfermo, en general, está muy abandonado. Estamos envejeciendo y siendo cacho, hay una falta de cultura sobre la vejez en nuestro país", advierte. Incluso describe, entre las experiencias que la han marcado, la situación que le tocó vivir a una anciana: "Era una abuelita donde las únicas personas que estaban en la iglesia eran la funeraria y yo, fue un caso muy especial. Se empezó a morir toda la familia y la única persona que le quedaba estaba en el extranjero", narra.

Pero lo que la motiva ahora es insistir en que se ponga en marcha un proyecto, tras los sucesivos casos de reconocidas actrices llegando a la vejez en pobres circunstancias: la Casa del Artista. "Lo que pasa es que los artistas nunca imponen. Los artistas llegamos con poco dinero, somos despelotados, no cotizamos. Ahora los cabros ganan mucho, también están más educados e invierten", advierte la cantante. Recalca que ya ha insistido a los dos últimos titulares del Ministerio de Cultura en la necesidad de concretar un hogar que acoja a los actores y músicos, entre otros. En ese sentido, Mónica de Calixto resalta la necesidad de que los artistas se unan: "No esperemos una Silvia o una Myriam, no esperemos más gente. Yo voy a seguir teniendo un cupo para un artista, para quien esté más vulnerable, pero no puedo tomarlos a todos".

Huéspedes Notables y la Solidaridad en el Hogar

Lo que ha hecho más conocido al hogar es que durante estos 16 años han pasado varios artistas como huéspedes. Mónica de Calixto describe la estancia de figuras como Corita Santa Cruz, la mamá de la Sonia la Única; Luchito Aguirre Pinto, compositor de "Camino de luna"; y el comediante Jorge Boudon. Mónica aún recuerda las jornadas en que Corita Santa Cruz tocaba el piano, teniendo como público a los demás abuelos del hogar. En 2003 también estuvo en el hogar la actriz Silvia Piñeiro, con quien Mónica compartió escenario en "La pérgola de las flores". "Ella se sabía los nombres de todos", destaca De Calixto. Tras la experiencia de Silvia, el hogar creó un cupo especial para un artista que pasara por una situación difícil.

Esta semana, la tranquila casona de Providencia vivió días ajetreados. El lunes falleció la actriz Myriam Palacios, quien estuvo cinco años y medio en el hogar, al que llegó luego de que se denunciara la compleja situación económica y de soledad en que vivía, padeciendo además alzheimer. En la última habitación que utilizó la actriz, Mónica recuerda con emoción que "le cerré los ojitos" y la maquilló. Su hijo Diego de Calixto debió ir a la iglesia a adecuar las flores.

La Vida Diaria y el Compromiso del Personal

En "Hogar Dulce Hogar" viven 2 hombres y 14 mujeres. La mayoría de los residentes tiene Alzheimer u otras enfermedades que afectan la memoria, y no se dan cuenta de quiénes los visitan. Solo cuatro personas están lúcidas y entienden lo que está pasando. En la casa de reposo trabajan 9 personas.

El ambiente en el hogar se caracteriza por un gran cariño y solidaridad. Las pocas mujeres lúcidas, por ejemplo, se muestran más preocupadas por Mónica que por ellas mismas. "Me dicen que no vaya a verlas, que no me exponga, tratan de cuidarme. Y bromeamos, me dicen ‘qué haríamos sin usted’ y yo les contesto ‘si se muere la jefa, se corta todo’, jajaja. Y nos reímos. Hay mucho cariño, son solidarias. Son exquisitas", relata Mónica.

Foto del interior del hogar, mostrando residentes interactuando con el personal

Medidas Frente a la Pandemia de COVID-19

Actualmente, Mónica está particularmente preocupada por la pandemia, pero se percibe serenidad en sus palabras. Desde que el coronavirus se convirtió en amenaza, en el hogar tienen un nuevo protocolo. A las 8:15 llega el primer turno y, antes de trabajar, las empleadas se sacan toda la ropa, se bañan, se visten con el uniforme, se lavan las manos nuevamente y se ponen mascarillas. "Si el virus llegase al hogar lo traeríamos nosotros, por eso estamos tratando de salir lo menos posible. Mientras menos estemos metidas en los supermercados, menos nos vamos a contagiar", explica Mónica.

Los familiares de los internos entendieron muy bien la importancia de la cuarentena. Las 9 personas que trabajan en el hogar, desde que Mónica impuso la cuarentena, realizan turnos de 24/24, es decir, un día completo de trabajo y el otro libre. Pero, si en algún momento fuese necesario que nadie saliera del lugar, Mónica cuenta que hay dos personas comprometidas a quedarse mientras se requiera: "Si pasara algo así, tenemos manos, gracias a Dios. No las suficientes, pero vamos a tener manos". Gracias a Dios no les falta nada, están abastecidas para un mes con comida, útiles de aseo y medicamentos. "Un mes clavadito", dice Mónica, y aclara que está lejos de sentir pánico: "A mí no me da susto contagiarme, me da susto por las terceras personas, porque yo soy re sana".

Mónica se mueve en estos días "siempre en auto porque en locomoción colectiva el riesgo es mayor" desde "Hogar Dulce Hogar" hasta su casa o a la casa de su mamá. "Antes iba a ver a mi mamá todos los días, pero ahora voy cada dos días. La voy a ver y la saludo desde la puerta con mi mascarilla y mis manos lavadas. No la beso, no la abrazo, a lo más me acerco un metro y medio y le llevo lo que necesite". Y, si alguna de las internas se contagiara con el coronavirus, la podrían aislar. Aunque la mayoría de las personas que viven en "Hogar Dulce Hogar" tienen Alzheimer u otras enfermedades que afectan la memoria y no saben nada del coronavirus, unas pocas mujeres están lúcidas y se muestran más preocupadas por Mónica que por ellas mismas.

El Caso de la Actriz Violeta Vidaurre

En "Hogar Dulce Hogar" reside la reconocida actriz Violeta Vidaurre (91 años), quien sufre un avanzado Alzheimer. La situación de la artista en el asilo generó controversia luego de que amigos de ella señalaran que fue enviada al recinto en contra de su voluntad.

Mónica de Calixto-propietaria del recinto- aclaró públicamente que la intérprete presenta síntomas de Alzheimer. De Calixto habló con periodistas a las afueras de la residencia ubicada en la comuna de Providencia, afirmando que Violeta "está muy bien, pero perdida. Lo único que vamos a ver en ella es que no puede trabajar. A veces no capta, no cacha, no está lúcida". Subrayó que su arribo a la casa de acogida "no fue a la fuerza". Explicó que a la actriz se le dijo, antes de llegar a "Hogar Dulce Hogar", que iba de viaje "porque a este tipo de enfermos (con Alzheimer) no se les puede decir la verdad, porque lo van a pasar mal y se les va a olvidar. Está con un buen tratamiento, con geriatra".

Por otra parte, la administradora del asilo, Marcela de Calixto, recalcó que la familia de Violeta Vidaurre está muy preocupada por su estado de salud. "Ella está empezando con un alzheimer pero está bien. No está en condiciones de trabajar. Su familia está muy, muy, preocupada por ella. Vinieron sus hijos, sus nietas... se preocupan mucho de ella. Pero no está en condiciones de trabajar. Ella está con un Alzheimer y esto es progresivo", dijo a "La mañana de Chilevisión". El programa de CHV se contactó con el hogar de ancianos donde actualmente vive Violeta, y allí les comentaron que la actriz se encuentra en buen estado y desmintieron que hubiese sido llevada sin su autorización. Se agregó que "la familia no quería que supiera, pero se filtró".

En tanto, Mónica de Calixto sacó el lado positivo de la situación y explicó que la actriz ha comenzado a salir adelante gracias al ambiente en el asilo y la compañía de los trabajadores, quienes pasean con ella y le entregan libros para que se entretenga. "Hay algo positivo. Llegó muy flaquita y en este momento ha subido de peso. Está feliz, en las tardes se deprime un poco, pero está feliz", finalizó. Recordemos que Violeta Vidaurre fue parte de reconocidas producciones como "El circo de las Montini", "El juego de la vida" y "La represa", entre otros.

Foto de la actriz Violeta Vidaurre en una de sus icónicas actuaciones

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