A menudo, existe el estereotipo de que la vejez inevitablemente trae consigo una personalidad cascarrabias o malhumorada. Sin embargo, esta suposición es, en gran medida, incorrecta. De hecho, estudios muestran que las personas mayores suelen ser más felices y pacientes que la población general. El proceso de envejecimiento implica una constante evolución y cambios significativos a nivel psíquico y emocional.
Lidiar con los cambios de personalidad en el adulto mayor puede ser un reto tanto para familiares como para cuidadores. Estos cambios a menudo incluyen trastornos de conducta en personas mayores, que pueden manifestarse como agresividad, irritabilidad o resistencia. Entender y manejar adecuadamente estas situaciones es crucial para mantener un ambiente saludable y comprensivo.

Causas de la Agresividad y Cambios de Personalidad en la Vejez
La agresividad en los ancianos suele ser un síntoma de una condición subyacente más que un cambio intencional en su comportamiento. Es crucial prestar atención a los cambios de conducta que se producen durante la vejez y a las razones que los motivan. Si en años anteriores los ancianos nunca han demostrado un comportamiento agresivo, la aparición de este problema puede deberse a una patología y no tienen por qué ser ancianos insoportables de por sí.
Enfermedades Neurodegenerativas: Demencia y Alzheimer
La demencia senil es una enfermedad que afecta a millones de personas en todo el mundo, y cuando se combina con agresividad, puede ser aún más difícil de manejar. Es una enfermedad progresiva que afecta principalmente a personas mayores y que se caracteriza por un deterioro cognitivo, emocional y funcional. Estas conductas suelen ser el resultado de cambios en el cerebro, desorientación, frustración, dolor no expresado o factores ambientales estresantes. La relación entre demencia y agresividad en ancianos es un tema complejo.
- El Alzheimer, una forma de demencia, afecta aspectos como la memoria, el pensamiento y hasta la personalidad del paciente. Puede afectar diversas áreas del cerebro, causando desorientación y miedo que pueden desencadenar respuestas agresivas.
- No todos los enfermos de Alzheimer exhiben comportamientos agresivos; es solo uno de los muchos síntomas posibles y no se manifiesta en todos los casos.
Etapas del Alzheimer y Comportamientos Asociados
- Etapa leve: El paciente suele tener una leve pérdida de memoria y pequeños cambios en su personalidad. Quizá pueda comprender y razonar en cierta medida.
- Etapa moderada: El paciente tiene problemas para seguir instrucciones y puede necesitar ayuda para vestirse o ir al baño. Puede volverse más inquieto, repetir movimientos y presentar cambios de personalidad más serios.
- Etapa severa: Es la última etapa y es cuando el paciente necesita ayuda con todas sus necesidades cotidianas. En esta fase, la confusión y frustración que sienten al no poder recordar personas, lugares o cómo realizar tareas cotidianas es muy alta.
Factores Físicos y Emocionales que Desencadenan Agresividad
Existen diversas causas que pueden provocar la agresividad en personas con demencia senil y en adultos mayores en general. La agresividad verbal en ancianos a menudo surge de la frustración o confusión. Una agresividad repentina en ancianos puede ser alarmante y ser síntoma de una condición subyacente.
- Pérdida de autonomía y frustración: La pérdida de control y la frustración que experimentan al no poder realizar actividades cotidianas que antes eran sencillas para ellos puede llevar a sentirse frágil, desprotegido e inútil. La dependencia, a menudo repentina, es un gran cambio difícil de asumir.
- Confusión y desorientación: La vejez suele ir acompañada de un deterioro de la memoria y la capacidad de pensar con lógica, pudiendo causar en el enfermo confusión, desorientación e incluso delirios y alucinaciones.
- Sospecha y paranoia: Cuando una persona sufre demencia senil, es normal que comience a desconfiar de las personas de su alrededor, incluyendo familiares y cuidadores; e incluso llegue a pensar que los demás actúan en su contra.
- Dolores crónicos: La vejez suele estar asociada con diversas enfermedades y padecimientos físicos, lo cual a su vez normalmente conlleva dolores asociados. Lidiar con dolor roba energía, interfiere con el sueño y puede hacer que una persona se vuelva irritable.
- Efectos secundarios de medicamentos: Los medicamentos tienen asociados, en mayor o menor medida, una serie de efectos secundarios, entre los que pueden estar los cambios de humor.
- Soledad y aislamiento social: La soledad es una epidemia que afecta a una tercera parte de los adultos mayores y puede derivar en depresión, apatía y una pérdida de habilidades sociales.
- Cambios hormonales: La disminución de los niveles de estrógeno en la menopausia puede causar irritabilidad, tristeza y ansiedad en mujeres, mientras que la andropausia (disminución de testosterona en hombres) se investiga como posible causa de depresión.
- Factores ambientales estresantes: Ruidos, temperatura inadecuada, pasillos angostos, iluminación tenue o un mesero impaciente pueden generar malestar en personas mayores con problemas de audición o movilidad. La sobrecarga de estímulos hará que se ponga más nerviosa.

Estrategias para Manejar el Comportamiento Agresivo y Manipulador
Hacerse cargo de una persona agresiva es un reto de todos los días que va mucho más allá de tenerle paciencia. No hay recomendaciones exactas que eviten todos estos comportamientos, pero sí pueden ayudar a disminuir su impacto.
Principios Clave para Cuidadores
- No es personal: La enfermedad es la que le está generando todos estos cambios y no dependen de la persona. Más allá de las actitudes que tenga, es fundamental recordar: "No es personal. No tiene nada que ver contigo. Es parte de SU padecimiento."
- Mantener la calma: Siempre es necesario dirigirse a la persona de un modo respetuoso y en un tono amable. La cordura siempre debe venir del cuidador, manteniendo un constante contacto visual y una distancia prudente para evitar invadir su espacio.
- Evitar discusiones y confrontaciones: Argumentar con el paciente sobre el tema puede resultar un proceso largo y desgastante del que quizá no se obtenga mucho. No hay que responder un grito con otro grito, pues eso solo elevaría la ansiedad del paciente y hará el problema aún más grande.
- Identificar y reducir detonantes: Muchos de los problemas tendrán que ver con la enfermedad en sí misma, pero claramente habrá otros que sean 100% evitables. Pueden ser tan sencillos como alguna hora del día, determinada prenda, una persona en específico, la temperatura o determinados ruidos. Cuantos menos detonantes, mejor. Evita exponerlos a conversaciones y personas que generen malestar, salvo cuando sea estrictamente necesario.
- Reconocer la lógica de la enfermedad: La lógica del paciente con Alzheimer es ahora la del Alzheimer. Contradecirlo o confrontarlo puede ser contraproducente.
Técnicas de Intervención Específicas
- Tomarse un tiempo fuera: Si la persona comienza a presentar un comportamiento agresivo, retirarse y volver en algunos minutos puede ser efectivo. Puede ser que, pasado ese tiempo, el paciente haya olvidado por qué estaba molesto. Una conducta agresiva puede aparecer en cuestión de segundos y desaparecer en el mismo lapso.
- Redirigir la atención: Cambiar el foco de atención hacia temas que sean de su interés, basándose en lo que el cuidador conoce sobre sus gustos y aficiones. Por ejemplo, decir "Tienes razón, a mí también me molesta. Mejor hagamos…"
- Anticiparse: Identificar aquellos objetos que el paciente aún recuerda y ubica (como un objeto perdido) y tenerlos a mano. También es útil anticiparse a situaciones que puedan disparar la conducta agresiva, como el cansancio al llegar la noche.
- Comunicación efectiva: Hablar de manera clara y tranquila, con una comunicación verbal directa y una posición corporal relajada, segura y no amenazante. Evitar acercarse demasiado mientras la persona mayor no se calme.
- Fomentar la autonomía y autoestima: Ayudar al anciano a sentirse más en control de su vida, fomentando actividades que refuercen su autonomía y autoestima, y dándole la importancia de su función dentro del entorno familiar. Una buena forma de sentirse útil es aprendiendo algo nuevo.
- Actividades adaptadas y tiempo de calidad: Promover actividades que sean de interés para el anciano, esto puede ayudar a canalizar sus energías de manera positiva y reducir la frustración. Pasar tiempo con ellos, ya sea con una lectura, recopilación de fotos o bailando, aleja fantasmas como la tristeza o la soledad.
Manejo de la Manipulación
Los cuidadores a menudo tienen que hacer frente a situaciones de manipulación por parte de la persona que se cuida.
- Reconocer las tácticas manipuladoras: Es crucial identificar comportamientos manipuladores como el victimismo, la culpa y el control excesivo.
- Establecer límites claros: Definir límites firmes y claros para las interacciones y asegurarse de comunicarlos de manera respetuosa pero firme.
- Mantener la calma y la compostura: Los manipuladores a menudo buscan provocar una reacción emocional. Mantener la calma y no responder impulsivamente es esencial para no darles el control.
- Fomentar la comunicación abierta: Estimular una comunicación abierta y honesta. Animar al anciano a expresar sus sentimientos y necesidades sin recurrir a tácticas manipuladoras.
Cómo lograr una comunicación efectiva con el adulto mayor Cuidador de adultos mayores
El Desafío del Cuidador: Estrés y Autocuidado
A medida que la población envejece, más personas se dedican a cuidar a otras personas. Un cuidador es cualquier persona que ayuda a otra que lo necesita. Los cuidadores declaran niveles de estrés más elevados que las personas que no cuidan. Cuidar de personas enfermas puede tener muchas recompensas, como el bienestar y el fortalecimiento de la relación con un ser querido, pero las exigencias del cuidado también causan estrés emocional y físico. Es habitual sentirse enojado, frustrado, agotado o triste, y también es habitual sentirse solo. El estrés de los cuidadores puede ponerlos en riesgo de presentar alteraciones en su propia salud.
Factores que Aumentan el Estrés del Cuidador
- Cuidar de un cónyuge o de alguien que necesita atención médica constante.
- Vivir con la persona que necesita cuidados.
- Sentirse solo, indefenso o deprimido.
- Tener problemas de dinero.
- Pasar muchas horas en las labores de cuidado.
- Recibir muy poca orientación por parte de profesionales de atención médica.
- No tener elección a la hora de ser cuidador.
- No tener buena capacidad para afrontar una situación difícil ni resolver problemas.
- Sentir la necesidad de cuidar en todo momento.
- Falta de apoyo de otros familiares.
Signos de Estrés del Cuidador
Como cuidador, se puede estar tan centrado en el ser querido que no se percibe cómo esta actividad afecta la propia salud y bienestar. Demasiado estrés puede perjudicar la salud a largo plazo, aumentando el riesgo de enfermedades como cardíacas y diabetes.
- Sentirse agobiado o preocupado todo el tiempo.
- Sentirse cansado a menudo, dormir mucho o poco.
- Ganar o perder peso.
- Enojarse o irritarse con facilidad.
- Falta de interés por actividades que antes gustaban.
- Tristeza o depresión.
- Tener dolores de cabeza frecuentes u otros dolores o problemas de salud.
- Abuso de alcohol o drogas, incluidos los medicamentos con receta médica.
- Faltar a las citas médicas propias.
Consejos para Controlar el Estrés del Cuidador
Es vital que los cuidadores también cuiden de su salud mental y física. Si no se cuida a uno mismo, no se podrá cuidar a nadie más.
- Pida y acepte ayuda: Haga una lista de las formas en que los demás pueden ayudarle y deje que elijan cómo hacerlo (dar paseos, cocinar, ayudar con citas médicas).
- Concéntrese en lo que puede hacer: Reconozca que nadie es un cuidador perfecto. Fíjese metas alcanzables, divida las tareas grandes en pasos pequeños y haga listas de lo más importante.
- Diga no: Rechace peticiones que le resulten agotadoras.
- Conéctese: Infórmese sobre los recursos asistenciales en su zona, úñase a grupos de apoyo donde personas que saben a lo que se enfrenta puedan animarlo y ayudarlo a resolver problemas.
- Busque apoyo social: Manténgase en contacto con familiares y amigos. Saque tiempo cada semana para visitar a alguien o para actividades sociales.
- Cuide su salud: Encuentre formas de dormir mejor (consultando a un profesional si tiene problemas). Muévase más la mayoría de los días, aliméntese de manera saludable y beba mucha agua. Aplíquese las vacunas que necesite y sométase a exámenes de detección periódicos.
- Consulte al profesional de atención médica: Dígale que es un cuidador y hable de sus preocupaciones o síntomas.
- Cuidado temporal del paciente (cuidado de relevo): Tomarse un descanso es una de las mejores cosas que puede hacer por usted y por la persona a la que cuida.
- Cuidado temporal en su casa: Auxiliares de atención médica acuden a su domicilio.
- Centros y programas de cuidados médicos para adultos: Ofrecen atención diurna.
- Residencias de ancianos y convalecientes de estancias cortas: Aceptan a personas que necesitan cuidados para estancias cortas.
- Trabajar fuera de casa: Si es posible y amparado por leyes como la FMLA, considere pedir un permiso para ausentarse de su trabajo por un tiempo.
- Aprenda a adaptarse: La adaptabilidad es una de las mejores cualidades que se puede tener como adulto mayor y como cuidador. La vida trae consigo cambios constantes, y hay que adaptarse a la pérdida de audición, al dolor crónico, etc.
- Guarde silencio y escuche: Use la oportunidad para aprender algo nuevo y distraerse, en lugar de hablar solo de sus problemas.
Apoyo y Recursos Externos
Nadie trabaja solo. Es importante contar con redes de apoyo para dar contención.
- Médicos: La comunicación con los expertos es fundamental. Es vital compartirles los cambios que ha experimentado el paciente para evaluar si una medicación diferente puede ser de ayuda. Los antipsicóticos se usan para casos de paranoia, alucinaciones, agitación y agresión. Los anticolinérgicos, para problemas del sueño, calambres de estómago, incontinencia, asma, mareos y espasmos musculares.
- Seres queridos: Si un anciano está teniendo una conducta que represente un riesgo, es importante contar con redes de apoyo. Sin embargo, no siempre se cuenta con el apoyo de todos los hermanos o familiares, lo que incrementa la carga del cuidador principal.
- Cuidadores profesionales: Existen personas entrenadas para cuidar diversos tipos de pacientes. Contar con personal especializado puede ser lo más recomendable, especialmente con ancianos con síntomas de demencia senil agresiva o estados avanzados de Alzheimer.
- Fundaciones y centros de asistencia: En diferentes países existen organizaciones especializadas en enfermedades como el Alzheimer. Varios de ellos cuentan con grupos especiales para cuidadores y familiares, ofreciendo apoyo y la oportunidad de rodearse de personas que comprenden la situación.
- Psicólogos: Un profesional en la salud mental puede contribuir a dar contención a las personas que se hacen cargo de un paciente en estas condiciones y a canalizar sus emociones. Buscar apoyo profesional puede ser beneficioso tanto para el anciano como para el cuidador.
- Servicios Sociales: En situaciones complejas, los trabajadores sociales pueden ayudar a encontrar la mejor solución para la familia, incluyendo la posibilidad de buscar refugios para adultos mayores si la situación es muy difícil y perjudicial.
- Localizador de Cuidados de Personas Mayores y Agencias de Asuntos sobre la Vejez: Estos recursos locales y estatales pueden informar sobre servicios y apoyo disponibles. También existen aplicaciones móviles y servicios en Internet.

El Maltrato a las Personas de Edad
El maltrato a una persona de edad consiste en un acto o varios actos repetidos que le causan daño o sufrimiento, o también la no adopción de medidas apropiadas para evitar otros daños, cuando se tiene con dicha persona una relación de confianza. Este tipo de violencia constituye una violación de los derechos humanos.
Definición y Formas de Maltrato
El maltrato a las personas de edad puede manifestarse de diversas formas:
- Maltrato físico: Lesiones corporales, agresión física.
- Maltrato sexual: Abuso sexual.
- Maltrato psicológico o emocional: Insultos, humillaciones, amenazas, manipulación, coacción, comentarios hirientes, negación de amor, hacer sentir inútil.
- Maltrato por razones económicas o materiales: Explotación económica, robo, control excesivo del dinero del anciano.
- Abandono: Dejar al anciano desatendido o sin cuidados necesarios.
- Desatención: No proporcionar los cuidados adecuados para las necesidades básicas.
- Menoscabo grave de la dignidad y el respeto: Trato deshumanizante, falta de consideración.
Magnitud del Problema
El maltrato a las personas de edad es un problema importante de salud pública. De acuerdo con una revisión de 52 estudios realizados en 28 países, una de cada seis personas de 60 años o más (el 15,7% de este grupo de edad) sufrieron alguna forma de maltrato. Se dispone de pocos datos sobre el alcance del problema en las instituciones, pero una revisión indicó que el 64,2% del personal refirió haber cometido alguna forma de maltrato en un año.
Prevalencia de Tipos de Maltrato (Entornos Comunitarios y Personal en Instituciones)
| Tipo de Maltrato | Notificado por personas de edad (comunitario) | Notificado por personas de edad y sus representantes (comunitario) | Notificado por trabajadores (institucional) |
|---|---|---|---|
| Prevalencia general | 15,7% | No hay suficientes datos | 64,2% (dos de cada tres trabajadores) |
| Maltrato psicológico | 11,6% | 33,4% | 32,5% |
| Maltrato físico | 2,6% | 14,1% | 9,3% |
| Maltrato económico | 6,8% | 13,8% | No hay suficientes datos |
| Desatención | 4,2% | 11,6% | 12,0% |
| Abusos sexuales | 0,9% | 1,9% | 0,7% |
Cada vez son más los datos que indican que la prevalencia del maltrato a las personas de edad, tanto en la comunidad como en las instituciones, ha aumentado durante la pandemia de COVID-19. Por ejemplo, en un estudio estadounidense se indica que las tasas de este tipo de maltrato en la comunidad pueden haber aumentado hasta en un 84%. En conjunto, se prevé que el maltrato a las personas de edad aumente, ya que la población está envejeciendo rápidamente: para 2050, la cifra de víctimas podría aumentar hasta 320 millones.
Consecuencias del Maltrato
El maltrato a las personas de edad puede tener graves consecuencias físicas, mentales, económicas y sociales, por ejemplo: lesiones corporales, defunción prematura, depresión, deterioro cognitivo, ruina económica y necesidad de ingreso en una residencia de ancianos. Para las personas mayores, las consecuencias del maltrato pueden ser especialmente graves y la recuperación puede llevar más tiempo que para los demás grupos de edad.
Factores de Riesgo
- Factores individuales (de la víctima): Dependencia funcional o discapacidad, mala salud física o mental, deterioro cognitivo y escasez de ingresos.
- Factores del maltratador: Enfermedades mentales, abuso de sustancias y la dependencia, a menudo económica, que puede tenerse con la víctima.
- Factores en el ámbito de las relaciones: El tipo de relación (matrimonial, de pareja, entre padres e hijos) y el estado civil pueden aumentar el riesgo, variando según el país y la región.
- Factores comunitarios y sociales: El edadismo contra las personas mayores y ciertas normas culturales (por ejemplo, la normalización de la violencia). Las personas de edad que reciben apoyo social o que viven solas tienen menos probabilidad de ser maltratadas.
Prevención y Respuesta
Se han intentado aplicar diversas estrategias para prevenir y combatir el maltrato a las personas mayores, aunque se dispone de pocas pruebas de la eficacia de la mayoría. Las que se consideran más prometedoras son:
- Las intervenciones que realizan los cuidadores, que alivian la carga que soportan los allegados a la persona mayor.
- Los programas de administración del dinero para las personas mayores con mayor riesgo de sufrir explotación económica.
- Las líneas telefónicas de ayuda y los centros de acogida de emergencia.
- La implicación de equipos multidisciplinarios (justicia penal, atención médica, salud mental, servicios de protección de adultos).
En algunos países, el sector de la salud se ha responsabilizado de sensibilizar a la opinión pública, mientras que en otros las administraciones de la seguridad social han tomado la iniciativa. A nivel mundial, se sabe muy poco sobre el maltrato a las personas de edad y sobre el modo de prevenirlo, sobre todo en los países en desarrollo.
Respuesta de la OMS y Prioridades para el Envejecimiento Saludable
En el marco del Día Mundial de Toma de Conciencia de Abuso y Maltrato en la Vejez, la OMS y sus asociados publicaron un documento con cinco prioridades para el Decenio de las Naciones Unidas del Envejecimiento Saludable (2021-2030):
- Combatir el edadismo: Ya que es una de las principales razones por las que el maltrato a las personas mayores recibe tan poca atención.
- Generar más datos y de mejor calidad: Para concienciar sobre este problema.
- Concebir soluciones rentables: Para poner fin a este tipo de maltrato y ampliar su uso.
- Elaborar un argumentario a favor de la inversión: Para convencer de que es un dinero bien empleado.
- Recaudar fondos: Ya que se necesitan más recursos para abordar este problema.