El debate en torno al sistema de jubilación chileno, intensificado por iniciativas como el retiro de fondos previsionales, ha puesto de manifiesto la complejidad y las diversas perspectivas sobre su funcionamiento y futuro. Economistas como Ricardo Ffrench-Davis han ofrecido análisis críticos y propuestas de reforma que buscan abordar las deficiencias del modelo actual, especialmente en lo que respecta a la solidaridad y la rentabilidad para los trabajadores.
Críticas al Sistema de AFP y la Necesidad de Solidaridad
Ricardo Ffrench-Davis, economista de la Universidad de Chile, ha sido un crítico vocal del sistema de Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) implementado en 1981, identificando "siete pecados capitales". Uno de los más prominentes es la ausencia de solidaridad. El sistema de capitalización individual, establecido en un contexto de profunda desigualdad en Chile, ha consolidado y profundizado dicha desigualdad. Ffrench-Davis argumenta que una parte importante del 6% extra de cotización que propone el Gobierno, destinado a un fondo colectivo, debería ir a las cuentas de los cotizantes con un enfoque progresivo, redistribuyendo desde las rentas más altas hacia las menores, beneficiando así a una mayoría.
Ffrench-Davis enfatiza que un fondo solidario no es un fondo perdido, sino redistribuido progresivamente. Este enfoque también abordaría el tema de los cuidados no remunerados. Otra corrección significativa que menciona es el reemplazo de los cinco fondos según grados de riesgo por fondos generacionales, ya que considera ingenuo creer que millones de cotizantes puedan escoger eficazmente entre los diferentes fondos.
La PGU y la Insuficiencia de Recursos
En relación con la Pensión Garantizada Universal (PGU), financiada con rentas generales de la Nación, Ffrench-Davis desestima la idea de que su incremento a $250 mil sea suficiente para activar la solidaridad en el sistema. Afirma que la escasez de recursos será muy intensa y que el 6% adicional de cotización es indispensable. A pesar de la falta de financiamiento, señala que la universalidad es un tema de moda. El economista advierte sobre el costo de la universalidad, indicando que cada 10% adicional implica un 10% más de gasto, lo que podría desviar recursos necesarios para salud, educación e inversión productiva, cruciales para el crecimiento y la generación de mejores empleos. Propone gradualidad en las reformas para alcanzar un país con desarrollo, crecimiento e inclusión.

Las Utilidades de las AFP y el Retorno para los Trabajadores
Ffrench-Davis concede que los retornos para los trabajadores han sido razonables, a pesar de la "enorme comisión de entrada" (actualmente 12% sobre el 10% cotizado). Sin embargo, califica las "utilidades abusivas" de las AFP como otro de los pecados capitales. Destaca que en los últimos 14 años, la tasa de utilidad real para las AFP después de impuestos fue del 20%, mientras que para el fondo de los trabajadores fue del 4% según la Superintendencia de Pensiones. Este cálculo, sin embargo, olvida que los trabajadores pagaron una comisión al inicio de cada aporte del orden del 12%. Un cálculo de valor presente sitúa el retorno anual para los cotizantes en un 3% en tiempos de bajas tasas mundiales, contrastando con un retorno neto del 6,7% en el lapso de tasas altas (2000-2007).
El economista también aborda la comisión por saldo, señalando que el sistema de capitalización privado debió haberla aplicado. No obstante, considera injusto que quienes ya han pagado la comisión por flujo vuelvan a pagar.
Inversión de los Fondos y su Impacto en el Desarrollo Nacional
Ffrench-Davis critica que las AFP, por regulación, pueden invertir los fondos de los trabajadores en el exterior. Sostiene que las tasas de retorno del capital productivo son más altas en América Latina que en Estados Unidos debido a una mayor escasez de capital. Argumenta que el retorno al capital productivo ha sido mayor en Chile que en los países desarrollados en años recientes. Actualmente, la mitad del fondo (80 mil millones de dólares) está invertida fuera de Chile, lo que implica una exportación de ahorro nacional a largo plazo. Chile necesita una inversión productiva más vigorosa para crecer.

El Debate Político y la Transacción de Propuestas
En el contexto de la discusión política, Ffrench-Davis reconoce la probabilidad de que al menos 3 de los 6 puntos extra de cotización terminen en capitalización individual. Sugiere que es necesario construir mayorías y transar, considerando una transacción razonable si la contraparte no retrocede en la línea de discusión. Afirma que las encuestas que indican que una gran proporción de encuestados "quieren todo para sí" revelan desinformación o sesgo en las preguntas. Reitera que la mayoría de los trabajadores recibiría beneficios netos, parte de los cuales provendría de la minoría de mayores rentas.
La Financiación y Precariedad Laboral
Las AFP argumentan que las bajas pensiones son resultado de los bajos salarios. Sin embargo, Ffrench-Davis sugiere que las propias AFP han contribuido a la precarización de los ingresos al promover la financiarización de la economía. Este proceso, que se remonta a la década de 1980 con la liberalización y privatización de las economías, tuvo en Chile un laboratorio de neoliberalismo "puro" sin contrapeso democrático. La creación de las AFP fue un pilar de esta primacía del mercado financiero sobre el productivo.
La integración de la política social a los mercados financieros, como resultado del estancamiento económico global tras la crisis de Breton Woods, convirtió los fondos de pensiones en una fuente central de crecimiento del capital financiero. Este avance de la financiarización impactó directamente en el mercado laboral chileno, donde el plan laboral de José Piñera derivó en un aumento de la precariedad del empleo, debilitando la actividad sindical y fortaleciendo el poder del empleador. La financiarización, impulsada por la privatización de los fondos de pensiones, contribuyó a la desregulación del mercado laboral, resultando en alta informalidad y bajos salarios, así como en el endeudamiento progresivo de la población.
Mirada Financiera: El mercado laboral en Chile para los jóvenes
Argumentos de Defensa del Modelo y sus Críticas Filosóficas
Los defensores del modelo de AFP esgrimen dos tipos de argumentos: uno político-económico y otro técnico. El argumento político-económico resalta los efectos estabilizadores y macroeconómicos de la reforma previsional de los años 80, citando impactos positivos en el PIB, el crecimiento del mercado de capitales y la productividad. Este argumento, aunque persuasivo, evade el problema central de las bajas pensiones y revela cómo el mercado se ha erigido como el principal productor de verdad, limitando las posibilidades de configurar un sistema previsional que desafíe este marco.
El argumento técnico, por su parte, aborda el problema de las bajas pensiones, sosteniendo que la rentabilidad de las Administradoras es alta y que el problema no es el modelo en sí, sino el mercado laboral y las reglas impuestas al sistema. Sin embargo, este argumento se basa en condiciones extremadamente ideales, como altas cotizaciones, elevada edad de jubilación, alta competencia y baja informalidad laboral, condiciones que el mercado laboral chileno no cumple. La crítica filosófica a la economía estándar señala que los modelos se construyen sobre supuestos ideales que, aunque útiles, pueden ser falsos y, por lo tanto, no explican adecuadamente la realidad. Esto lleva a cuestionar el poder explicativo de la economía y la afirmación de que el modelo de AFP "funciona" bajo supuestos tan idealizados.
La moralidad y la ideología, lejos de ser ajenas a la economía, ocupan un rol central. La imagen del economista como proveedor de información técnica sin juicios de valor es una caricatura. La teoría de elección racional, en el corazón de la teoría económica, es una teoría moral. Por tanto, la economía no puede concebirse como una disciplina estrictamente técnica, sino que está impregnada de consideraciones morales e ideológicas.

Reformas Necesarias y la Gradualidad
El economista Ricardo Ffrench-Davis, también asesor económico del presidente electo Gabriel Boric en su momento, ha subrayado la importancia de la gradualidad en las reformas. Advirtió que cerrar las AFP de golpe podría generar un "desbarajuste brutal" en el sistema económico chileno, ya que administran 170 mil millones de dólares. Propuso no cerrar las AFP, sino permitir que la "plata nueva" vaya a un nuevo sistema con un componente solidario, regulando la administración de los fondos existentes y cambiando las proporciones de inversión. Insistió en la necesidad de cambios graduales para evitar corridas en el sistema financiero que puedan inmovilizar al gobierno en sus tareas transformadoras.
En cuanto a las propuestas laborales, como la reducción de la jornada a 40 horas y el aumento del salario mínimo a $500 mil, Ffrench-Davis planteó que no todas las empresas pueden trabajar una hora menos, dependiendo de su tipo. Respecto al salario mínimo, consideró que $500 mil es una complicación financiera y sugirió cifras más realistas, como $370 o $380 mil, especialmente para las pymes, con el fin de generar mejor empleo y evitar el desempleo.