El caso del hogar ELEAM en Puente Alto, donde fallecieron varias personas en condiciones indignas y que fue administrado por una empresa familiar, solo es la punta de un iceberg de las deficiencias en la atención a los adultos mayores en Chile. Este lamentable suceso pone de manifiesto una serie de falencias estructurales y de fiscalización que afectan al Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama) y, por extensión, al Estado.
La Responsabilidad Estatal y la Fiscalización Insuficiente
Cuando el Estado contrata servicios para cumplir con sus funciones públicas - ya sea en el ámbito de educación, salud, o como aquí, del cuidado - no se deshace de sus obligaciones de derechos humanos. Más bien, tiene que asegurar, mediante la fiscalización regular y preventiva, y la debida diligencia en las investigaciones y trato de las denuncias, que las violaciones se prevengan y que el acceso a la justicia se garantice. Estos estándares, desarrollados por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Ximenes Lopes contra Brasil, parecen haber sido violados en el caso de Puente Alto.
Llama profundamente la atención que Senama había recibido las denuncias desde hace varios meses, y no pudo actuar "porque (…) no tenía personal ni plata para mandar" a los fiscalizadores. Ese retraso, a primera vista, no corresponde con el estándar de debida diligencia que es aplicable.

Problemas Transversales en la Fiscalización Pública
Según el reciente Estudio Línea Base sobre Empresas y Derechos Humanos de la UDP, en otros ámbitos la situación tampoco es mucho más alentadora. Por ejemplo, en materia de pesca y minería, algunos entrevistados señalaron que el Estado ha renunciado a fiscalizaciones sin aviso porque le era imposible mantener la confidencialidad de la agenda. Por tanto, hoy se anuncian todas las fiscalizaciones a las empresas con anticipación de varias semanas.
Además, existe un serio problema de colaboración y coordinación entre los entes fiscalizadores, más allá de que las competencias no están siempre claramente definidas o circunscritas. Así, se observan duplicaciones en las competencias - por ejemplo, los comedores en faenas mineras - y al mismo tiempo, áreas que no están sujetas a ninguna fiscalización - por ejemplo, un número considerable de prestaciones de salud que no recaen ni en el ámbito de competencia del SERNAC, ni en el de la Superintendencia de Salud.
La Crisis en los Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM)
Las consecuencias de estas falencias se reflejan dramáticamente en los Establecimientos de Larga Estadía para Adultos Mayores (ELEAM). CIPER accedió a las cifras nacionales de las listas de espera para ingresar a una residencia pública y constató que el tiempo promedio para que una persona sea admitida es de unos nueve meses. En 2024, solo 33 personas, a nivel nacional, lograron ingresar a estos centros.
Capacidad y Demanda Insatisfecha
Los 22 centros públicos disponibles en el país cuentan con un total de 1.298 plazas. Hasta inicios de febrero de este año, 838 personas estaban en lista de espera para ingresar a un ELEAM del Senama. De ellas, un 61% (510 personas) fue derivado desde tribunales tras haber sufrido violencia intrafamiliar o maltrato, mientras que el 39% (328) correspondía a postulaciones por la vía regular.
CIPER se contactó con cada secretaría regional (Seremi) del Ministerio de Salud (Minsal) y constató que existen 947 ELEAM con autorización sanitaria. Sin embargo, solo 22 de estos establecimientos operan bajo la jurisdicción del Senama, administrados por municipios o fundaciones sin fines de lucro.

Desafíos en la Gestión de Ingresos
Desde Senama se refirieron al alto número de personas que están en espera derivadas por tribunales y aseguraron que gran parte de los adultos mayores que intentan ingresar por esta vía no cumplen con el perfil para el cual están diseñados los ELEAM. Argumentan que “El principal desafío es que muchas de estas derivaciones no corresponden a personas con dependencia severa y vulnerabilidad, que es el perfil para el cual están diseñados los ELEAM."
Por otra parte, desde la misma entidad argumentaron que las principales razones detrás del aumento de las listas de espera están directamente relacionadas con el acelerado envejecimiento de la población, así como con factores estructurales, como pensiones insuficientes, alto costo de vida, deterioro de la salud y situaciones de abandono.
Proceso de Postulación y Derivaciones Judiciales
La postulación regular a los ELEAM la pueden realizar los adultos mayores de 60 años que se encuentren en situación de vulnerabilidad, con dependencia física o mental, que carezcan de redes de apoyo y pertenezcan al 60% inferior del Registro Social de Hogares. El promedio de edad de los residentes en ELEAM del Senama es de 78 años. Katherin Salcedo, fundadora de la Fundación de Adultos Mayores Chile, señala que muchos adultos mayores en situación de abandono o con enfermedades incapacitantes no pueden completar este proceso por sí solos. Actualmente, 328 personas esperan ingresar a un ELEAM de Senama a través de la postulación regular.
La segunda vía de ingreso corresponde a los adultos mayores derivados desde tribunales de familia que han sufrido episodios de violencia intrafamiliar o maltrato. En estos casos puntuales, Senama tiene la obligación de recibir a estas personas. Sin embargo, Jessica Arenas, jueza de familia especializada en casos de adultos mayores, explica que los tribunales no tienen atribuciones para garantizar un ingreso inmediato a los ELEAM: "El tribunal no puede ordenar que una persona mayor ingrese inmediatamente, ya que no hay camas ni recursos humanos para atenderlo." Solo el 10% de la capacidad de estos recintos se reserva para estos casos.
Liliana Cortés, directora social de la Fundación de Cristo, mencionó que en el centro bajo su gestión no se manejan camas específicas para casos judicializados y que los ingresos se priorizan por alta vulnerabilidad, dependencia y falta de redes de apoyo.
Contexto Demográfico y Estructural
La encuesta CASEN más reciente (2022) señala que la población de personas mayores (60 años o más) en Chile asciende a 3,6 millones, lo que equivale al 18,4% de los habitantes. De este grupo, el 19% se encuentra en situación de pobreza multidimensional. Asimismo, la última Encuesta Nacional de Discapacidad y Dependencia del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informa que el 22,2% de las personas mayores en Chile presentan algún grado de dependencia.
En los últimos años, el número de plazas en los ELEAM ha aumentado de 978 en 2022 a 1.248 en febrero de 2025, lo que representa un crecimiento del 27,6%. A pesar de este aumento, la demanda supera con creces la oferta. “El fallecimiento es la principal causa de generación de cupos en un ELEAM”, coinciden Liliana Cortés y Soledad Alcalde, directora ejecutiva de la Fundación Red ELEAM.
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Recorte Presupuestario y Cierre de Centros
Desde Conapran comunicaron que cierres de establecimientos se deben principalmente a una reducción en la Ley de Presupuesto 2024, correspondiente a un 69% de los recursos que se entregaban para el funcionamiento de sus 12 ELEAM. Debido a esta rebaja, se vieron obligados a cerrar los establecimientos que se encontraban fuera de la Región Metropolitana.
Demandas de los Actores y Visiones para el Futuro
Paula Forttes, Rosa Kornfeld y Octavio Vergara, tres exdirectores del Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama), aseguraron que el acelerado envejecimiento en Chile no es un problema demográfico sino un asunto político, al que no basta con asignarle solo un servicio. Sus argumentos apuntan a que cada ministerio, servicio y política pública debe pensar en cómo impacta a las personas mayores. "Salud ve enfermedades, Pensiones ve gasto, Vivienda ve déficit, Desarrollo Social ve vulnerabilidad. Cada sector administra su problema y cumple su indicador, pero nadie asume el conjunto." Los exdirectores de Senama sostuvieron que "hay que formar a los equipos públicos para erradicar el edadismo que aún opera silenciosamente en el corazón del Estado."
A finales de julio, la Asociación Nacional de Adultos Mayores (ANAM) realizó un seminario y pudo presentar a la Directora del Servicio Nacional del Adulto Mayor (Senama) sus propuestas. Las organizaciones agrupadas en el encuentro señalaron que desde que volvió la democracia las autoridades nunca se han preocupado activamente de los adultos mayores: “Somos fantasmas olvidados”.
Por su parte, la directora del Senama, Rayén Inglés, destacó el trabajo de estas organizaciones para la defensa de sus derechos, sosteniendo que “Todas las demandas son justas y legítimas”. Anunció otras modificaciones legales para que el organismo pueda representar a los adultos mayores cuando son maltratados o víctimas de abandono, cosa que hoy no tiene como atribución. Además, indicó que entre los desafíos está la descentralización del organismo para responder a necesidades diferenciadas conforme a los distintos tipos de envejecimiento de nuestra sociedad.
Para los adultos mayores esta respuesta no es suficiente. Para ellos la raíz del problema es la crisis en los sistemas de pensiones. “Los reajustes anuales se hacen a través del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y nunca van más allá de un dos por ciento. Este es un tema grueso que discutir a nivel de un ministerio, al igual que el problema de la Salud."