El creciente aumento de la población mayor de 60 años, que en los últimos 15 años ha experimentado un incremento de casi un 70%, demanda que las ciudades impulsen planes y estrategias orientadas a facilitar la vida de los adultos mayores en el entorno urbano. Actualmente, más del 50% de la población mundial reside en ciudades, ocupando solo un 3% del territorio global. De esta cifra, 868 millones son adultos mayores, lo que representa el 12% del total, y se proyecta que para 2050 este número ascenderá a dos mil millones, alcanzando el 22% de la población.

Desafíos y Necesidades de los Adultos Mayores en el Entorno Urbano
Los adultos mayores enfrentan diversos desafíos en su interacción con la ciudad. Es fundamental alcanzar una mayor autonomía y bienestar para su desenvolvimiento, lo que implica mejorar su salud y acceso a servicios, a espacios públicos y a redes de apoyo que fomenten la integración social. Asimismo, la seguridad y la resiliencia son cruciales, requiriendo una buena infraestructura de espacios y accesos a servicios públicos en una sociedad que evoluciona rápidamente, evitando que los adultos mayores queden rezagados o se sientan mermados.
Infraestructura y Accesibilidad
Para abordar estos desafíos, es necesario proponer soluciones concretas. Por ejemplo, en el ámbito del transporte público, se requieren adaptaciones en autobuses y paraderos que permitan a los adultos mayores transitar con un estándar de seguridad adecuado. Además, la calidad de los pavimentos, la incorporación de texturas para personas no videntes, la accesibilidad universal y la disponibilidad de baños públicos son aspectos esenciales para hacer las ciudades más amigables.
Vulnerabilidad Climática y Diseño Urbano
Las personas mayores son particularmente vulnerables a las olas de calor, las cuales pueden desencadenar problemas de salud graves como deshidratación, insolación, calambres, golpes de calor y descompensaciones. Esta vulnerabilidad a menudo les impide salir de sus casas durante temperaturas muy altas. Ante un pronóstico de un significativo aumento de olas de calor debido a la emergencia climática, resulta urgente adaptar nuestras ciudades y espacios públicos para resistir temperaturas más elevadas. Es imperativo promover calles, parques y plazas con mayor sombra.

Para lograrlo, se necesitan calles con más árboles, preferentemente de bajo requerimiento hídrico, que proporcionen sombra y disminuyan las temperaturas en los espacios públicos. Esto facilitaría que las personas mayores puedan seguir realizando sus actividades cotidianas. Del mismo modo, se necesitan más bancas y asientos ubicados bajo sombra, adecuadamente diseñados con respaldos y apoyabrazos para su comodidad y seguridad.
Integración Digital, Cívica y Social
Otro tema importante es la incorporación de soluciones digitales que simplifiquen problemas cotidianos, considerando que los adultos mayores del futuro estarán más familiarizados con la tecnología. La participación cívica y el empleo son sumamente importantes para una integración holística y global, así como el acceso a la salud y a redes de apoyo, dada la demanda de inclusión y la necesidad de combatir la soledad.
Es importante destacar que no todos estos problemas se resuelven únicamente a través del diseño; también se requieren políticas públicas que brinden sustento a las intervenciones urbanas que se realicen a nivel de ciudad. En este sentido, Geraldine Herrmann subraya la importancia de adaptar nuestras ciudades a los requerimientos de las personas mayores y de comenzar a plantar más árboles en calles y plazas para promover ciudades más accesibles para la vejez.
Investigaciones y Experiencias sobre Espacios Públicos y Calidad de Vida
Diversas investigaciones exploran la relación entre los espacios públicos y la calidad de vida de las personas mayores, con el fin de identificar lagunas de conocimiento en el contexto del envejecimiento poblacional y la urbanización. Reconociendo la creciente importancia del desarrollo urbano sostenible, estos estudios exploran cómo las ciudades pueden fomentar el envejecimiento activo y mejorar la calidad de vida mediante espacios públicos accesibles e inclusivos.
Ámbitos Clave y Lagunas de Conocimiento
Una revisión bibliográfica identifica cinco ámbitos clave de la calidad de vida de las personas mayores en relación con los espacios públicos: la autonomía, las actividades significativas, las relaciones sociales positivas, las oportunidades de ocio y la salud. La investigación enfatiza áreas que requieren mayor estudio, incluyendo la interacción entre el diseño ambiental y las conexiones sociales, las perspectivas intergeneracionales sobre la habitabilidad de los espacios públicos, la influencia del contexto en la calidad de vida y el entorno construido, y el valor de la investigación cualitativa en este campo. Este enfoque, basado en la teoría del ajuste persona-entorno, busca informar el diseño urbano, la arquitectura paisajística y la formulación de políticas para crear comunidades adaptadas a las personas mayores con espacios públicos verdaderamente inclusivos.
Ciudades amigables para los adultos mayores.
Ejemplos de Iniciativas y Estudios Locales
En el contexto chileno, la población está envejeciendo rápidamente; se prevé que para el año 2050, una de cada tres personas en Chile tendrá más de 60 años, y para 2030, aproximadamente el 18% de la población tendrá 65 años o más. Este escenario exige una mirada activa e inclusiva, llevando a municipios como el de Arica a impulsar acciones concretas.
La Municipalidad de Arica, a través de su Oficina Municipal del Adulto Mayor y en colaboración con la Dirección de Salud Municipal (DISAM), desarrolla programas de salud preventiva, actividades recreativas, capacitaciones sobre buen trato y redes de apoyo, con el objetivo de que las personas mayores vivan con bienestar y reconocimiento. Destacan el Programa Buen Trato a Personas Mayores y el Programa de Salud del Adulto Mayor como pilares de esta labor.
Por otro lado, el Instituto de Estudios Urbanos y Territoriales de la Pontificia Universidad Católica de Santiago ha investigado cómo el envejecimiento poblacional plantea desafíos en la planificación urbana y el bienestar social, especialmente en la accesibilidad a espacios recreativos y sociales. Los hallazgos de un estudio en Santiago indican que un 93% de la población mayor que vive en el área más envejecida de la ciudad tiene acceso peatonal a sedes sociales. Además, para una parte importante de los encuestados, la participación en un club de adulto mayor es la única actividad recreativa disponible, especialmente en barrios de menores recursos, donde estos clubes asumen un rol central al carecer de otros espacios sociales y recreativos.