Cuidado Integral del Adulto Mayor Semipostrado en Cama

El cuidado integral de una persona en cama implica mantener una correcta higiene, vigilar la piel, cambiar de posición con frecuencia y observar cualquier señal de malestar o dolor. Es importante mantener una rutina diaria que incluya limpieza corporal, ventilación del espacio, cambio de ropa de cama y una comunicación constante con el adulto mayor para saber cómo se siente. Por ello, hoy vamos a conocer pequeños actos que ayudan a prevenir infecciones, rigidez muscular y deterioro emocional.

infografía con iconos que representan higiene, cambio de posición, comunicación y prevención de malestar

Principios Fundamentales del Cuidado

Una persona postrada no debe realizar movimientos bruscos ni intentos de incorporarse sin ayuda, ya que esto puede provocar caídas, lesiones musculares o mareos. También es importante evitar que permanezca mucho tiempo en la misma posición, que se exponga a corrientes de aire o que realice esfuerzos innecesarios. El acompañamiento del cuidador es fundamental para garantizar seguridad en cada movimiento.

Prevención de Complicaciones Asociadas a la Inmovilidad

Estar acostado durante mucho tiempo puede tener consecuencias negativas para la salud de una persona mayor:

  • Úlceras por presión: Son heridas que se producen en la piel por la falta de riego sanguíneo debido a la presión prolongada sobre una zona del cuerpo.
  • Contracturas musculares: Son rigideces que se producen en los músculos por la falta de movimiento y estiramiento.
  • Trombosis venosa profunda: Es la formación de un coágulo de sangre en una vena profunda, generalmente en las piernas, por la falta de circulación.
  • Neumonía por aspiración: Es la infección pulmonar que se produce por la entrada de alimentos, saliva o vómito en las vías respiratorias.
  • Depresión: Es el trastorno del estado de ánimo que se caracteriza por una profunda tristeza, apatía, pérdida de interés y autoestima.

Cuando la movilidad baja, algunos riesgos aumentan:

  • Lesiones por presión: aparecen por presión, humedad y fricción.
  • Infecciones: la piel frágil, sondas (si existen) y una higiene deficiente aumentan el riesgo.
  • Problemas respiratorios: la falta de movimiento favorece secreciones.
  • Estreñimiento: la inmovilidad y algunos medicamentos lo empeoran.
diagrama que muestra las diferentes etapas de una úlcera por presión

Higiene Corporal y Cuidado de la Piel

Mantener una adecuada higiene corporal es imprescindible, tanto por salud como por bienestar emocional. Ayúdales a mantener una higiene diaria, prestando atención a la piel, el cabello, las uñas y la salud bucal.

Baño en Cama

Algunos pacientes no pueden dejar su cama para bañarse, entonces para estas personas la solución es los baños diarios en cama, estos pueden ayudar a mantener la piel sana, sin olores y aumentar la comodidad del paciente. Si el paciente siente dolor para moverse es mejor darle un medicamento antes del baño que le ayude a reducir la sensación de dolor. Esto también ayudará para inspeccionar la piel del paciente en busca de enrojecimientos o llagas ya que al hacer un baño en cama hay que mirar todas las zonas y pliegues de la piel con mucha atención.

Para llevar a cabo un baño en la cama se deben tener en cuenta lo siguiente:

  • Todos los elementos deben estar al lado de la cama del paciente.
  • Elevar la cama a una altura cómoda para evitar fatigas en la espalda.
  • Explicar a los pacientes que se les va a dar un baño de cama.
  • Asegúrese de destapar únicamente la zona del cuerpo que va a lavar. Esto impedirá que el paciente se enfríe demasiado y también le brindará privacidad.
  • Mientras los pacientes estén acostados boca arriba, empiece lavándoles la cabeza y avance hacia los pies. A continuación, voltee a los pacientes hacia un lado y láveles la espalda.
  • Para lavar la piel del paciente, primero humedezca y luego aplique suavemente una pequeña cantidad de jabón. Verifique con el paciente la temperatura del agua.
  • Asegúrese de enjuagar todo el jabón y luego seque la zona dando pequeños toques. Aplique loción antes de cubrir la zona.
  • Tener agua fresca y tibia al lado de la cama con un trapo limpio para lavar la zona íntima del paciente. Primero lave los genitales y luego avance hacia las nalgas, lavando siempre de adelante hacia atrás.

Limpiar su cuerpo por partes con una esponja sumergida en agua tibia jabonosa. Comenzar el lavado colocando al paciente boca arriba, y terminar girándolo boca abajo. El lavado de los ojos debe hacerse con una toalla o paño suave humedecido en agua, efectuando pasadas desde el lagrimal hacia el ángulo externo del ojo. Lavar la nariz instilando unas gotas de agua con sal o con una gasa impregnada en suero salino.

Prevención de Úlceras por Presión

Las úlceras por presión son una de las complicaciones más frecuentes en personas en cama, tanto adultos mayores como personas con poca movilidad. Para prevenirlas, es fundamental cambiar de posición cada dos o tres horas, mantener la piel limpia y seca, hidratarla adecuadamente y revisar zonas de riesgo como talones, espalda, caderas y codos. Una atención constante puede evitar heridas dolorosas y complicaciones mayores.

Lo que se puede hacer para evitar las úlceras y para el cuidado en general del paciente:

  • Mantener una adecuada higiene corporal, mediante el lavado con agua y jabón este debe ser de pH neutro para que la piel no se reseque, después se debe realizar un buen enjuague y secado.
  • Mantener la piel y ropa que está en contacto con el paciente, limpia y seca.
  • Usar ropa cómoda, de tela suave y evitando arrugas que puedan tallar la piel.
  • Utilizar sábana de movimiento para facilitar el desplazamiento del paciente.
  • Aplicar en la piel crema hidratante, sobre todo después del baño, evitar cremas o productos que impidan la visualización de la piel.
  • No realizar masajes en áreas enrojecidas.
  • Revisar la piel varias veces al día para detectar las zonas enrojecidas, evitando así apoyar al paciente en la lesión o en el enrojecido.
  • Elevar por encima del colchón las zonas que se ulceran con mayor frecuencia ubicando almohadas, cojines o cobijas.
  • Cambios de posición y cuidado de la piel: rota la postura según su tolerancia y organiza un reloj de cambio de posición para alternar los apoyos. Mínimo cada dos horas si el paciente está en cama.

Alimentación e Hidratación

La alimentación en cualquier etapa de nuestras vidas es fundamental, gracias a que de ella depende la energía y salud que tengamos en nuestro día a día. Ahora, la alimentación de una persona en cama debe ser equilibrada, variada y adaptada a sus necesidades médicas. Se recomienda ofrecer comidas fáciles de masticar y digerir, ricas en proteínas, vitaminas y fibra. Es importante mantener una correcta hidratación y alimentar al adulto mayor con el torso ligeramente incorporado, dejándolo en esa posición al menos 30 minutos después de comer para evitar atragantamientos o reflujo.

Un tema muy importante en los pacientes postrados en cama es la alimentación ya que muchas veces aumenta la carencia de nutrientes. Estas son algunas de las recomendaciones para la alimentación:

  • Elevar la cabecera de la cama o acomodar almohadas para que pueda apoyar su espalda, de tal manera que quede sentado.
  • Si el paciente se “ahoga” pedirle que tosa fuertemente y no darle agua ni acostarlo.
  • La dieta debe ser variada, rica en proteínas, vitaminas y minerales. En ocasiones, es necesario un aporte nutricional complementario.
  • Asegurar un aporte diario de fibra con frutas y verduras para favorecer la evacuación intestinal.
  • El consumo de líquidos debe ser 1.5 a 2 litros al día como mínimo, salvo que exista una contraindicación médica.
  • Si el paciente come por boca, dar con cuchara porciones pequeñas, espere e insista que trague.
  • El paciente no debe acostarse inmediatamente después de comer, con el fin de evitar reflujos de jugo gástrico. Solo puede hacerlo, hasta pasados 30 minutos después de la ingesta.

La dieta deber ser variada, rica en proteínas, vitaminas y minerales que faciliten la regeneración de los tejidos. El paciente no debe acostarse inmediatamente después de comer, con el fin de evitar reflujos de jugo gástrico.

infografía con alimentos recomendados para personas mayores con dificultades para masticar

Movilidad y Ejercicios

Aunque la persona que tengas a tu cargo esté en cama, el movimiento sigue siendo esencial; no solo para su cuerpo sino también para su mente. Los ejercicios pasivos y suaves ayudan a mejorar la circulación, prevenir la rigidez articular y reducir el riesgo de trombosis. Movilizar brazos, piernas, pies y manos, siempre con cuidado y sin causar dolor, contribuye a mantener la funcionalidad del cuerpo y el bienestar general del adulto mayor.

Realizar ejercicios suaves y adaptados a sus capacidades ayuda a mantener la movilidad, fortalecer los músculos y prevenir caídas. Caminar, hacer estiramientos o ejercicios dirigidos contribuye a mejorar su estado físico y anímico.

Técnicas de Movilización

El paciente postrado en cama es aquel que, por diferentes motivos está obligado a permanecer inmóvil en la cama, ya sea por su edad, un accidente o una enfermedad. ¿Tienes que cuidar de una persona mayor y no sabes cómo levantarla y acostarla correctamente? Levantar y acostar a una persona mayor es una tarea que requiere cierta técnica y precaución, ya que puede implicar riesgos tanto para la salud de la persona mayor como para la tuya.

Para levantar a una persona de la cama:

  • Ayúdala a levantarse de la cama, apoyando su espalda con una mano y su cabeza con la otra.
  • Desliza sus piernas hacia el borde de la cama, ayudándote con el cojín o la almohada que has colocado debajo de sus rodillas.
  • Colócate frente a ella, agachándote un poco y separando tus pies para tener una buena base de apoyo.
  • Dile que se agarre a ti por los hombros o por el cinturón, y que se impulse con las piernas para ponerse de pie.
  • Una vez que esté de pie, ayúdala a girarse hacia la silla o el sillón, y a sentarse lentamente.

Para acostar a una persona mayor:

  • Debes seguir los mismos pasos que para levantarla, pero en orden inverso.
  • Ayúdala a ponerse de pie, sujetándola por el cinturón o por la cintura, y dándole apoyo con tus brazos.
  • Guíala hacia la cama, caminando despacio y con cuidado.
  • Ayúdala a echarse en la cama, apoyando su espalda con una mano y su cabeza con la otra.

La postura de la persona mayor es muy importante para evitar lesiones, úlceras por presión, contracturas o dolores. Cuando la persona mayor esté en la cama, debes cambiarle de posición cada dos o tres horas, alternando entre boca arriba y de lado. Cuando esté sentada en la silla o el sillón, debes asegurarte de que su espalda esté recta y apoyada, sus pies estén en contacto con el suelo o con un reposapiés, y sus rodillas estén flexionadas a 90 grados. Cuando esté de pie o caminando, debes ayudarla a mantener el equilibrio y la postura, sujetándola por el cinturón o por la cintura, y dándole apoyo con tus brazos.

La postura del cuidador también es muy importante para evitar lesiones, dolores o fatiga. Cuando levantes o acuestes a una persona mayor, debes agacharte flexionando las rodillas y manteniendo la espalda recta, no inclinándote hacia delante. Cuando cambies de posición a una persona mayor en la cama, debes hacerlo con suavidad y lentitud, usando las almohadas, cojines o mantas para facilitar el movimiento.

Salud Emocional y Apoyo

Mantener la mente activa es tan necesario como cuidar el cuerpo. Juegos de memoria, lectura, música o actividades manuales ayudan a preservar las funciones cognitivas. Cuidar ancianos en casa implica crear un entorno seguro. Revisa la vivienda para evitar obstáculos, instala pasamanos, barras en el baño y asegúrate de que haya buena iluminación.

Apoyo emocional: conversa, pon música y acompaña. Cuando tu familiar permanezca en cama, puedes hacer mucho en lo cotidiano, como mantener rutinas con visitas a la habitación, música, lectura en voz alta o actividades simples. Si notas dolor persistente, heridas, decaimiento, cambios bruscos de ánimo, problemas para tragar, fiebre o confusión, conviene pedir una evaluación.

¿Cómo nos sentiríamos nosotros si fuéramos los que estamos en esa cama? ¿Cómo nos gustaría que nos asistieran? ¿Tendríamos pudor y vergüenza porque otra persona nos aseara y viera desnudos? Exige que nos pongamos en su piel y circunstancias.

🙌 Técnicas de movilización de pacientes: Transferencia de la cama al sillón/silla

Herramientas y Productos de Apoyo

Contar con productos adecuados facilita enormemente la labor del cuidador y mejora la comodidad del adulto mayor. Los pañales TENA Slip Ultra Protect y TENA Slip Nocturno ofrecen alta absorción y ajuste seguro para personas con movilidad reducida, ayudando a mantener la piel seca por más tiempo. Para la higiene diaria, las toallas húmedas TENA indicadas para piel de la zona íntima permiten una limpieza suave sin necesidad de enjuague, mientras que los predoblados TENA son ideales para proteger superficies y realizar cambios de forma práctica e higiénica.

Los absorbentes TENA Slip, son ideales para el paciente postrado en cama, es reconocido por su calidad y desempeño en el manejo de la incontinencia fuerte. Sus adhesivos laterales que pegan y despegan permiten un mejor manejo de la situación en personas con poca o ninguna capacidad de movimiento.

El Rol del Cuidador

Por último, pero no menos importante, recuerda que antes de preguntarte cómo cuidar a una persona en cama, debes de tener claro cómo te cuidarás a ti, porque, aunque el cuidado de otros está cargado de amor y vocación, también puede ser agotador. El descanso del cuidador es igual de importante para evitar el desgaste físico y emocional; dormir bien, pedir apoyo cuando sea necesario y tomarte pequeños espacios de autocuidado permite brindar una atención de mejor calidad y sostener el cuidado en el tiempo sin afectar la propia salud.

El síndrome del cuidador: pide apoyo y organiza redes desde el inicio, porque así previenes el desgaste y sostienes mejor el cuidado.

ilustración de una persona cuidando a un anciano, con un símbolo de autocuidado para el cuidador

Cuándo Buscar Ayuda Profesional

Es recomendable considerar servicios especializados cuando la persona mayor necesita cuidados permanentes que superen tus posibilidades como cuidador, si hay deterioro físico o cognitivo grave, o si tú sientes que no puedes ofrecer la atención que requiere. En ocasiones, cuidar a una persona mayor dependiente requiere intervención profesional. Puedes optar por atención personalizada en el hogar o por centros especializados. Cuando la persona mayor presenta una dependencia moderada o alta, los cuidados deben intensificarse.

El cuidado de pacientes postrados implica constancia, apoyo y un plan que tú puedas sostener.

tags: #como #cuidar #a #un #anciano #enfermo