Desafíos y Estrategias en Escuelas Vulnerables de Puente Alto y la Zona Sur de Santiago

El Contexto de la Vulnerabilidad y el Abandono Escolar

La experiencia de la profesora Paula Flores (41) en el Colegio Betania, en la comuna de La Granja, hace 10 años, ilustra la compleja realidad de las escuelas que atienden a jóvenes vulnerables. El establecimiento, dependiente de la Fundación Hogar de Cristo, acoge a estudiantes con dos o más años de rezago escolar.

Flores recuerda las miradas hostiles y la "muralla" que los estudiantes levantan, producto de la desilusión con los adultos. Con las primeras clases fue descubriendo que en la vida de los alumnos eran comunes situaciones como embarazos adolescentes, escaso apoyo familiar, antecedentes de abusos o consumo de droga.

Adicionalmente, existía el constante riesgo de que los estudiantes fueran captados por bandas criminales interesadas en jóvenes que provienen principalmente de la zona sur de Santiago, incluyendo comunas como La Pintana, Puente Alto y San Bernardo, entre otras.

Infografía sobre los factores de riesgo en la deserción escolar en zonas vulnerables

La Relación Crítica entre Deserción Escolar y Criminalidad

La profesora Flores conoce de cerca esta problemática y señala que "la oferta que entrega el colegio es mucho menos atractiva para los estudiantes que lo que puede entregar una persona que los quiere inducir a la delincuencia". Explica que los jóvenes, en su vulneración económica y emocional, se dejan "encantar" y encuentran en la calle una falsa preocupación que a veces no hallan en casa, refugiándose en personas que los utilizan para delinquir.

Este temor coincide con la percepción ciudadana. Según la Encuesta CEP de 2024, el 42% de quienes reconocen bandas de narcotráfico en sus barrios han sido testigos del reclutamiento de niños. Los datos del Ministerio Público respecto de 2025 revelan que los infractores menores de edad (entre 14 y 17 años) aumentaron un 7% en comparación con 2024. Al contrastar con 2021, el aumento es drástico: de 2.678 menores que participaron en delitos asociados al crimen organizado, se pasó a 4.966 en 2024, lo que representa un alza del 86,5%.

Gráfico de aumento de infractores menores de edad en Chile (2021-2024)

Durante el último tiempo, han proliferado bandas compuestas por menores de edad, especialmente enfocadas en delitos violentos como los "portonazos". De acuerdo con datos de la Fiscalía Nacional, el 6% de los menores imputados por este delito provienen de la comuna de Puente Alto, seguida por un 5% de La Pintana.

Una investigación de Manuel Alcaíno (asesor del Instituto de Estadísticas de la Unesco) y Raimundo Undurraga (académico de la Universidad de Chile) sostiene que la interrupción educativa de los niños, niñas y adolescentes (NNA) tiene estricta relación con los índices de criminalidad. Los autores indican que existe una correlación poco explorada en Chile sobre la deserción escolar y la participación en delitos. Al analizar la muestra de estudiantes que abandonan el sistema educativo, se observa que alrededor de un 7% comete algún delito, según registros de programas del Sename, en contraste con menos de un 0,5% en la población escolar general. Un hallazgo relevante es que el 73% de estos delitos ocurre en el mismo período o con posterioridad al abandono escolar, lo que muestra que la deserción y el delito ocurren cercanos en el tiempo.

Flores relata que, aunque no son la mayoría, a veces es difícil retener a un estudiante que comienza a delinquir. "Yo no los juzgo, porque así es más fácil que se alejen del colegio. Trato de decirles que si terminan el colegio no van a estar como sus amigos que andan perseguidos, como dicen ellos, arrancando para que no los maten o los lleven presos".

Riesgos Específicos en la Zona Sur de Santiago

Pese a que la tasa de interrupción escolar es la más baja desde 2010, entre 2024 y 2025 más de 40 mil niños y adolescentes salieron del sistema educativo. Raúl Figueroa, director ejecutivo del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello, explica que aunque es un gran avance, no demuestra una reducción estructural. Por ello, apunta a fortalecer las políticas públicas para el reingreso de estudiantes.

Por ejemplo, destaca la importancia de aprobar el proyecto que otorga financiamiento a los establecimientos que imparten una modalidad de reingreso al sistema escolar, con flexibilidad y un currículum adaptado a los alumnos. La legislación está a la espera de ser votada en la Cámara de Diputados. El también exministro de Educación recalca que "es una modalidad educativa especialmente diseñada para que escuelas puedan recibir a los alumnos que han abandonado el sistema y que se los pueda reintegrar. Es muy importante que ese proyecto se apruebe, porque va a permitir que la modalidad de reingreso que se diseñó precisamente para hacerse cargo de los niños que están fuera del sistema, se pueda implementar en plenitud y con el financiamiento que corresponde”.

El programa creado durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera contempla:

  • Una subvención de reingreso.
  • Subvención especial por vulnerabilidad.
  • Un incremento de asignación por zona y por ruralidad.

Sin embargo, el gobierno anterior enfocó la vinculación de los estudiantes en el reforzamiento del Plan de Reactivación Educativa, lo que no ha sido bien recibido en el entorno educativo, quienes critican que el presupuesto asignado fue insuficiente y que se disminuyó el número de revinculadores: de 873 en 2024 bajó a 850 en 2025.

Recintos que implementan la modalidad de reingreso, como el Colegio Betania, en La Granja, tienen esperanzas en su aprobación. Ahí, la directora del establecimiento, Paulina Vivanco, y la profesora Paula Flores, que imparte clases de lenguaje desde 2016, han visto cómo año tras año ha ido aumentando su demanda. La directora indica que "la escuela ha ido creciendo desde hace dos años aproximadamente. En 2024 teníamos 260 jóvenes, en 2025 eran 375 y ahora nuestra cobertura son 560, pero tenemos 480 jóvenes matriculados. Eso es bueno, porque se visibiliza el colegio como un espacio real para que los estudiantes puedan recuperar sus trayectorias educativas. Lo malo es que nosotros no tendríamos que existir. Si nosotros estamos aumentando la matrícula significa que han aumentado los niños que han interrumpido su educación formal”.

Además, la docente apunta a que hay una especial inscripción de jóvenes que provienen de las comunas de la zona sur de Santiago. Figueroa coincide en que los sectores más vulnerables son los más susceptibles a reunir una serie de factores que propician la deserción. “Estructuralmente, la deserción se produce con más fuerza en jóvenes de mayor vulnerabilidad. Aunque en el último tiempo ha bajado en ese segmento, lo que es positivo, pero es cierto que en zonas donde hay mayor vulnerabilidad socioeconómica inciden con fuerza otros factores de riesgo para la deserción escolar. Cuando las familias le pierden valor a la educación, empiezan a encontrar en otras actividades un sustituto que les parece más valioso. Ahí, por ejemplo, el crimen organizado, el narcotráfico, lo que hace es presentarse como una manera más atractiva para jóvenes que no encuentran en la educación una proyección, y les ofrecen en el corto plazo un recurso y un cierto estatus en un entorno específico que los lleva a que abandonen definitivamente la escuela”, expresa.

Programas de Reintegración y Casos de Éxito

En el Colegio Betania, la profesora Paula Flores ha sido testigo de los cambios en los jóvenes. Aunque al principio la recibieron con hostilidad, a los pocos meses ganó su confianza. Uno de los momentos en que se dio cuenta de los frutos de su trabajo fue cuando felicitó a uno de sus estudiantes. “Era un niño al que le costaba mucho y tenía varios problemas en su casa. Nos pusimos a conversar y lo felicité por el avance que había tenido y le dije: ‘Me siento orgullosa de ti’. Cuando yo le comenté que me sentía orgullosa de él, se puso triste, y después le pregunté por qué se emocionó. Me dijo que nadie le había dicho que se sentía orgulloso de él”, recuerda Flores.

Este recinto no es el único que ha tenido éxito en reintegrar a los niños al sistema escolar. En Puente Alto, que registra un 49,2% de estudiantes con menos del 90% de asistencia a clases, el municipio implementó la modalidad de escuelas de reingreso para niños de enseñanza básica. Lo que busca es que los menores no pierdan el proceso de enseñanza hasta volver a matricularlos en un recinto con régimen normal.

En la misma comuna, la Fundación Presente, que previene la deserción, intervino algunos colegios para incentivar la asistencia. Entre ellos, la escuela Albert Schweitzer, en Bajos de Mena. Su directora, Sinara Madalozzo, indica que ante el aumento de la deserción implementaron, con el apoyo de la organización, estímulos para la asistencia, lo que llevó a que aumentara tres puntos en 2025.

Por su parte, el Servicio de Reinserción Social Juvenil ha demostrado que la educación es fundamental para que los menores infractores no vuelvan a delinquir. Desde la institución precisan que durante 2025, más de 400 jóvenes infractores en todo el país se inscribieron para rendir la PAES. Como resultado de este proceso, 172 jóvenes se encuentran actualmente matriculados en la educación superior, de los cuales 42 pertenecen a la Región Metropolitana. Del total nacional, 36 jóvenes ingresaron a carreras universitarias, mientras que 136 optaron por formación técnico-profesional.

Esta relación también la ha visto la directora Vivanco, del Colegio Betania, en La Granja, quien cuenta que ha visto graduarse a cerca de 90 alumnos por año desde 2018. Uno de los casos que más recuerda es el de una chica con adicción a las drogas que logró ingresar a la universidad: “Es uno de los tantos casos que tenemos. Ella estaba a un paso de delinquir y cambió su trayectoria. Empezó en situación de calle, después se vinculó con su familia y estaba firme en su decisión de que ese sí iba a ser su año, que sí podía hacer las cosas distintas. Finalmente, durante el año escolar fue reconocida como una estudiante destacada. Se graduó y ahora estudia Pedagogía en Educación Física”. Eso sí, reconoce que, aunque son pocos los casos que no completan sus estudios, son los que más duelen en el cuerpo docente. Vivanco recuerda que hace poco uno de los alumnos que se graduó algunos años antes fue a visitar el colegio. Ahí se enteró de que un exestudiante estaba preso. “Pueden ser solo dos casos, pero siempre pensamos qué hubiera pasado si hubiera continuado con nosotros -dice-. Quizás no estaría en la cárcel”.

Instituciones Clave en la Educación de Sectores Vulnerables

Fundación Nocedal: Un Modelo de Movilidad Social

La Fundación Nocedal es una institución educacional sin fines de lucro, que entrega educación técnica gratuita en zonas vulnerables desde el año 1996. La Fundación tiene dos colegios técnicos en la población El Castillo de La Pintana y dos en el sector de Bajos de Mena, Comuna de Puente Alto. Estos colegios están abiertos a toda la comunidad sin distinción. En los colegios de la Fundación Nocedal todas las actividades están inspiradas en el espíritu cristiano y confían la atención espiritual de los padres, profesores y alumnos a sacerdotes de la Prelatura del Opus Dei.

Según el reporte de indicadores de impacto del año 2025, el 69% de sus egresados accede a la educación superior, demostrando que una formación de calidad en sectores vulnerables no solo es posible, sino que transforma vidas. “Estos resultados son el reflejo de una comunidad educativa que cree profundamente en el potencial de cada estudiante. Esto se traduce en mayor tiempo de aprendizaje efectivo, mejor preparación académica y desarrollo de hábitos que impactan en la vida futura. “El modelo que impulsamos no solo entrega conocimientos. También forma en valores, genera redes y refuerza el orgullo del trabajo bien hecho.

El 80% de los egresados cursa una carrera universitaria o técnica superior y el 20% trabaja con el título técnico que obtiene al egresar de estos establecimientos. Además, dentro de las actividades que ofrecen estos colegios, se destacan los talleres gratuitos de orquesta sinfónica, robótica, coro, deportes y reforzamiento escolar, entre otros.

Mapa de ubicación de los colegios de la Fundación Nocedal en la zona sur de Santiago

Colegios de la Fundación Nocedal

  • Colegio Nocedal: Es un colegio técnico-profesional ubicado en la comuna de La Pintana. Fue fundado en el año 1996 y tiene una capacidad de 810 alumnos entre 1º Básico y IV Medio. Diariamente los niños reciben una formación de alto nivel con valores cristianos. A partir de la enseñanza media, los jóvenes se capacitan para desempeñarse como técnicos en el área de electrónica y telecomunicaciones (conectividad y redes).
  • Colegio Almendral: La Fundación Nocedal puso en marcha este colegio en el año 1999, para las niñas de la población El Castillo, también en La Pintana. Las egresadas obtienen un título Técnico de nivel medio en atención de Enfermería o Técnico a nivel medio en Administración. Este colegio cuenta con una matrícula de 1.194 alumnas, incluido el pre-escolar.
  • Colegio PuenteMaipo: Es el tercer colegio de la Fundación y se encuentra en el sector de Bajos de Mena en la comuna de Puente Alto. El año 2014 se iniciaron las clases con tres cursos para niños, dos Primeros Básicos y un Segundo Básico. Año a año se irá creciendo en dos cursos por nivel hasta llegar a una capacidad total de 840 alumnos (1º Básico a IVº Medio).
  • Colegio Trigales del Maipo: En marzo del año 2018 abrió sus puertas como colegio femenino en el sector de Bajos de Mena, comuna de Puente Alto. Las primeras familias que llegan a Trigales son hermanos, primos y amigos de los niños de los colegios PuenteMaipo, Almendral y Nocedal.

Iniciativas Comunitarias y Apoyo Psicosocial

Antonia Inzunza (61), profesora básica, ha dedicado su vida a la educación. En 2014, renunció a su trabajo para crear Happy Time, un espacio donde los niños de su comunidad en Bajos de Mena tuvieran una oportunidad real de aprender y sentirse protegidos. Su trabajo ha sido sin apoyo municipal ni estatal, financiándose con aportes particulares.

Inzunza expresa su preocupación porque "cuando cumplen 14 años, los niños que pasaron parte de su infancia en Happy Time quedan a la deriva, sin espacios propios". Lamenta la abundancia de "barrios ‘rojos’" en Chile y su deseo de expandir Happy Time, ofreciendo un espacio seguro para adolescentes más allá de los 14 años, crucial para que encuentren "paz, calma y orientación".

El Programa Habilidades para la Vida (HPV) cuenta con una estrategia de apoyo psicosocial a comunidades educativas afectadas por desastres, crisis o emergencias, denominado Dispositivos de Apoyo Psicosocial Transitorio (DAPS). Este programa de intervención psicosocial tiene la finalidad de apoyar y acompañar a estudiantes desde prekínder a 4° medio, junto a sus comunidades educativas. El HPV se estructura en fases:

  • HPV 1: desde prekínder hasta 4° básico.
  • HPV 2: entre 5° y 8° básico.
  • HPV 3: de 7° básico a 4° medio.

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