La educación es un pilar fundamental para el desarrollo individual y social, pero en muchos contextos, la vulnerabilidad y las dinámicas familiares adversas representan barreras significativas para el acceso y la permanencia educativa. Este fenómeno se manifiesta en altas tasas de abandono escolar y bajo rendimiento académico, particularmente en entornos socioeconómicos desfavorecidos.
La Magnitud del Problema en Chile
Actualmente en Chile, 227 mil niños, niñas y adolescentes no están recibiendo educación. Según los datos del Centro de Estudios del Ministerio de Educación (MINEDUC), alrededor de un 50% de los niños, niñas y jóvenes que abandonaron el sistema entre los años 2021 y 2022 son estudiantes de educación básica, lo que corresponde a un total de 25.441 estudiantes. Es en la Región Metropolitana donde más estudiantes han abandonado la educación en Chile, representando el 48,7% del total de los 50.529 niños, niñas y jóvenes.

Características de los Estudiantes Vulnerables
Los excluidos de la educación, mal llamados desertores escolares, crecen en contextos de alta adversidad. Tienen acceso a menos capital cultural, conviven con altos niveles de inseguridad pública y violencia. Poseen bajas expectativas en lo que la educación puede entregar a su calidad de vida.
Estrategias de Reingreso y Enfoques Inclusivos: El Caso de Súmate
Para abordar esta problemática, diversas organizaciones han implementado modelos de reingreso educativo. Con cuatro escuelas de reingreso y seis programas socioeducativos y aulas de reingreso, Súmate está presente en 16 comunas, distribuidas en 7 regiones del país: Antofagasta, Coquimbo, Valparaíso, Metropolitana, Maule, Biobío y Los Lagos. En 2010, Súmate conformó y participó de la Red por las Trayectorias Educativas, junto a otras organizaciones de la sociedad civil y a UNICEF.
Para aportar a la política pública, se han desarrollado pilotos de escuelas y de aulas de reingreso, como parte de la solución. Súmate orienta su quehacer por la educación inclusiva desde varios enfoques:
- Enfoque ecológico-comunitario
- Habilidades para la vida
- Desarrollo humano
- Enfoque de derecho
- Escuela efectiva
- Trayectorias educativas
Escuela de Reingreso reducido
Factores de Efectividad en Escuelas en Contextos de Pobreza
Un total de 14 escuelas en contextos de pobreza que, años atrás, fueron identificadas como especialmente “efectivas” constituyeron el foco de atención de un reciente estudio del CIAE (Centro de Investigación Avanzada en Educación) de la Universidad de Chile. Hace más de una década, como parte del trabajo de Unicef en Chile, un equipo de investigadores estudió estas escuelas cuyos estudiantes provenían de familias de bajo nivel socioeconómico y lograban altos resultados de aprendizaje. Esos resultados fueron publicados en 2004 en el libro “¿Quién dijo que no se puede?”. A continuación, se destacan los principales hallazgos de esta investigación, que dicen relación con los factores necesarios para la sustentabilidad de la efectividad escolar.
Adaptación y Respaldo de Políticas Públicas
Es importante que las escuelas aprendan a adaptarse a los nuevos contextos -producidos por cambios migratorios, demográficos o de otra índole- fundamentalmente por dos vías. Un respaldo valioso para las escuelas efectivas que han podido mantener sus procesos y resultados durante el decenio, son las políticas públicas vinculadas a recursos económicos. “En ellas aparece un reconocimiento positivo a la JEC y la SEP, que han permitido mejorar las condiciones laborales de los docentes, especialmente ampliando las jornadas de trabajo y apoyando su trabajo pedagógico. Estos recursos también han sido útiles para algunas escuelas ante la pérdida de alumnos y/o el cambio en la composición social y académica de sus estudiantes”.
Liderazgo y Estabilidad Directiva
La investigación del CIAE destaca que en casi todos los establecimientos del estudio, buena parte de la explicación de la sostenibilidad o deterioro en la efectividad escolar está asociada a las características, prácticas y trayectorias de los liderazgos. Según la investigación del CIAE, “esta estabilidad puede generarse mediante la continuidad de los directores por largos períodos, como en el caso de las escuelas Amelia Vial, Abel Inostroza, Diego Portales y Arturo Prat, o del equipo directivo completo, como en la Escuela Francisco Ramírez, donde éste lleva casi dos décadas trabajando”. Esto último se observa en la Escuela Amelia Vial de Concha, ubicada en la comuna de Hualañé. Cuando ha existido cambio de director, los procesos de transición han sido positivos en la medida en que el sostenedor y el nuevo director se orientan a resguardar los logros del establecimiento, sin embarcarse en un proceso confrontacional o en un afán por cambiar en forma radical la orientación y forma de trabajo en la escuela. Por ejemplo, en la Escuela Arturo Prat de Cañete, el nuevo director se instaló cuidadosamente sin imponer sus ideas.
Desarrollo del Capital Profesional Docente y Procesos Pedagógicos
El trabajo del equipo docente es esencial para comprender la efectividad educacional y el modo en que esta evoluciona en el tiempo. En las escuelas estudiadas, se detectó que para que los resultados educativos se mantengan es importante que los directivos desarrollen continuamente el capital profesional con que cuentan. En el caso de profesores nuevos que a veces llegan de la universidad con una formación débil, varias escuelas efectivas -como el Colegio Aprender y la Escuela Francisco Ramírez- los contratan, pues apuestan a terminar su formación mediante su trabajo en la escuela. “Las escuelas cuya efectividad se ha mantenido en el tiempo se caracterizan por un fuerte foco en los procesos pedagógicos y en el logro de aprendizajes”, asegura el estudio del CIAE. En relación con la planificación de clases, todas las escuelas efectivas le otorgan importancia. Además, esta investigación sostiene que los componentes claves de la gestión curricular pedagógica (planificación de clases, sistemas de evaluación a los alumnos, mecanismos de apoyo y seguimiento de los procesos de aula) deben ser institucionalizados, es decir, incorporados en las prácticas regulares de los docentes.
Involucramiento Familiar: El Caso de la Escuela Toqui Lautaro
De haber tomado una fotografía hace 10 años en la escuela Toqui Lautaro de Nacimiento, probablemente esta mostraría aulas prácticamente despobladas. Después de un tiempo, la mirada se puso sobre los padres. Pocos iban a las reuniones de apoderados y entonces se decidió replicar lo hecho con los niños hacia los adultos. Se hicieron reuniones más motivantes, ya no era solo "las notas, la cuota del centro de padres o del paseo de fin de año y las anotaciones negativas". Se comenzó a hablar de sexualidad, de cómo prevenir la droga, de temas que significarían también un aprendizaje para los más grandes. También se implementaron cambios internos: Cortez relata que en este caso, lo que se hizo fue eliminar la figura del jefe de UTP y reemplazarlos por coordinadores con conocimientos específicos de las distintas áreas. Era poco probable que un profesor dominara todas las áreas del saber como para evaluar prácticas pedagógicas de lenguaje, física e historia al mismo tiempo.
La Desigualdad Educativa en Chile: Un Contexto de Segregación
La desigualdad en la educación se define como el acceso inequitativo a recursos como libros, equipamiento, clases de excelencia, docentes calificados, talleres variados, buenas instalaciones escolares y financiamiento. Diversos estudios concluyen que la desigualdad educativa está directamente relacionada con la clase socioeconómica y el nivel de acceso a oportunidades: ante condiciones socioeconómicas deprimidas, menores oportunidades y viceversa. Existe una distancia inabordable entre las oportunidades educativas que se brinda en instituciones privadas y la realidad de las escuelas públicas.

Brechas Socioeconómicas y Rendimiento
Según datos de 2017, Chile tiene uno de los índices más altos en desigualdad educativa entre los países de la OCDE, expresado en el índice Gini con un 0,503. De acuerdo con las investigaciones recientes sobre la educación mundial, Chile tiene uno de los porcentajes más bajos de educación universitaria y tasas de graduación en los países de la OCDE.
Los resultados indican que el 60% de los estudiantes de la Región Metropolitana muestra un nivel de comprensión lectora inferior al esperado. En términos más específicos, y según los grupos socioeconómicos asignados por la Agencia de la Calidad de la Educación, el nivel socioeconómico parece ser un determinante importante del desempeño lector de las y los estudiantes. El 29% de las y los estudiantes del nivel socioeconómico más alto no logra el desempeño esperado a finales de 1° básico. En contraste, el 73% de los estudiantes en el grupo socioeconómico más bajo está bajo el nivel esperado. También se observan diferencias en relación con el tipo de administración del establecimiento educativo. En contraste, los particulares pagados evidencian una mayor ventaja, ya que en ellos el 29% de los estudiantes presenta rezago.
La Élites y la Segregación Escolar
Esta brecha se explica por el carácter endogámico y las dinámicas culturales que históricamente han poseído las élites chilenas, que han configurado circuitos sociales cuyo acceso se encuentra restringido por ellas mismas. Uno de los principales mecanismos de cierre social se encuentra en el ensamblaje entre las barreras de entrada que fijan los colegios de élite en su ingreso y las preferencias de las familias de élite por dónde educar a sus hijos. Las familias, por su parte, cuentan con una serie de estrategias que refuerzan estos mecanismos de segregación por medio de la elección escolar. Los modos de elegir colegio, plantea, no son totalmente diferentes de los que desarrollan las familias de las clases medias, aunque la diferencia opera más bien en las amplias habilidades y ventajas que implementan las familias de élite. Otro de los elementos constitutivos de los proyectos educativos de las élites se refiere a contar con servicios de beneficencia.
El quiebre de la élite con la educación pública en Chile se comienza a producir con los procesos de masificación del sistema escolar, particularmente durante el gobierno de Frei Montalva a mediados de la década de 1960. Actualmente, los colegios de élite en Chile son privados y mantienen varias prácticas de exclusividad y segregación. La ubicación de estos establecimientos en las comunas más adineradas del país marca un precedente importante de segregación geográfica, fenómeno que complementa la explicación del abandono de las élites de los liceos públicos. A pesar de su alto costo, resulta interesante que, comparativamente, estos establecimientos no logren puntajes destacados en comparación con el resto de los países de la OCDE. Los criterios de elección responden a la identificación con ciertas fracciones de la élite (por ejemplo, conservadores/liberales, laicos/religiosos, asociados a un idioma y país, etc.), a las cuales las familias se sienten pertenecientes o a las que aspiran a pertenecer (Bellei, 2019). Otro de los aspectos indagados incipientemente se refiere a las dinámicas de socialización internas de estos colegios, ya que en centros solo de hombres se tiende a formar y reproducir masculinidades dominantes, que se caracterizan por una relación jerárquica y de subordinación por parte del sexo femenino y de otras masculinidades no consideradas como legítimas, lo que a su vez se cruza con el factor de clase social.
Acceso a la Educación Superior y Mercado Laboral
“Al analizar los puntajes individuales de los estudiantes en la PAES y la PSU desde 2018 hasta el 2024 es claro que la situación comparada entre dependencias no ha cambiado, incluso a pesar de la pandemia. Cuando se focaliza en los estudiantes en el 5% más alto de los puntajes, 21% de estudiantes de colegios pagados, 2% de subvencionados y 1% de los públicos están en ese rango de puntuaciones. Es incorrecto atribuir las brechas de logro promedio entre escuelas de diferentes dependencias administrativas de las escuelas a diferencias en la calidad de la enseñanza. Cuando los estudiantes de estos colegios son evaluados por PISA logran resultados similares al promedio de los estudiantes de la OCDE, que en su mayoría asisten a escuelas públicas.
Los más elevados niveles de educación se encuentran allí donde viven los ricos: en Vitacura, Las Condes y Providencia. Ello es expresión de la segregación social y territorial, que pone en evidencia la división clasista de las escuelas. En palabras simples, la educación es clasista. Así las cosas, las mejores escuelas están reservadas para los hijos de las familias ricas, y gracias a ello obtienen los más altos puntajes en las pruebas estandarizadas, lo que les permite acceder a las mejores universidades. Así es como ha crecido un ejército de profesionales que no trabajan en la carrera que estudiaron y que, en el mejor de los casos, sirven como empleados de los jóvenes de su misma generación y que se convierten en ejecutivos de las empresas de sus padres. “Los empresarios chilenos vienen de los mismos 3 o 4 colegios, de dos universidades, de los mismos apellidos y tienen dificultades para relacionarse con los que no pertenecen a su mundo”.
Además, la educación es uno de los ítems de gasto más importantes de las familias chilenas. Según los resultados de la última PAES, Cambridge College, ubicado en Providencia, fue el establecimiento con el promedio más alto (879,3 puntos). A modo de ejemplo, para un hogar con 2 cargas y un ingreso total entre $640 mil y $960 mil, el valor de colegiatura por hijo quedaría en $268.110. Dentro de la ciudad penquista también se encuentra el Lycée Charles de Gaulle, el cual fue noticia por el recurso presentado por un apoderado donde se frenó el alza de la colegiatura en UF, lo que motivó a diversos padres a protestar fuera del colegio. Finalmente, de acuerdo al académico Sergio Urzúa: “Hoy un jefe de familia de clase media que ve los resultados de la PAES y no puede pagar un colegio particular va a terminar por endeudarse […] La educación universitaria se hará más homogénea y después vamos a ver lo mismo en el mercado laboral”.
Impacto de los Hogares Disfuncionales en el Rendimiento y la Deserción Escolar
El presente artículo analiza la relación entre los hogares disfuncionales y su incidencia en el bajo rendimiento académico y la deserción escolar en contextos urbanos vulnerables de Guayaquil. La investigación utiliza un enfoque mixto de carácter descriptivo, que combina datos estadísticos oficiales de organismos como el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), UNESCO y UNICEF (2022-2024), con análisis cualitativo basado en experiencias docentes de primera mano en comunidades marginales.

Factores de Riesgo y sus Consecuencias
Los resultados evidencian que los estudiantes provenientes de hogares disfuncionales presentan mayores probabilidades de abandono escolar, sobrecarga de responsabilidades domésticas, incorporación temprana al trabajo informal y exposición a contextos de violencia y grupos delictivos. Se identifican desigualdades de género: las niñas asumen roles de cuidado prematuros o son presionadas a abandonar los estudios para formar pareja, mientras que los niños muestran mayor tendencia a desertar para integrarse a economías informales o actividades delictivas.
Los hallazgos revelan que la interacción entre inestabilidad familiar, violencia intrafamiliar, ausencia de acompañamiento académico y dificultades económicas limita el acceso y la permanencia educativa. Además, evidencian que la resiliencia estudiantil depende del apoyo familiar, la motivación personal y la intervención docente.
Políticas Públicas y Articulación para la Mejora Educativa
La investigación subraya la necesidad de políticas públicas intersectoriales y programas educativos que fortalezcan la articulación entre escuela, familia y comunidad, con el objetivo de reducir la deserción escolar y mejorar las oportunidades de movilidad social en contextos de alta vulnerabilidad.
Referencias
- Bonilla Rosero, A. M. (2025). Incidencia de los hogares disfuncionales en el rendimiento académico y la deserción escolar en sectores urbanos altamente vulnerables contemporáneos: Incidence of dysfunctional households on academic performance and school dropout rates in contemporary highly vulnerable urban sectors across different contexts. LATAM Revista Latinoamericana De Ciencias Sociales Y Humanidades, 6(5), 834 - 842.
- Creswell, J. W., & Creswell, J. D. (2018). Research design: Qualitative, quantitative, and mixed methods approaches (5th ed.). Sage Publications.
- Hernández, R., Fernández, C., & Baptista, P. (2014). Metodología de la investigación (6ª ed.). McGraw-Hill.
- López, F., & Méndez, R. (2020). Influencia del entorno socioeconómico en el rendimiento académico de estudiantes de educación básica. Revista Iberoamericana de Educación, 83(1), 45-62.
- Ministerio de Educación del Ecuador. (2022). Manual de rutas y protocolos de violencia en el ámbito educativo. Ministerio de Educación.
- Mora, A., Pérez, J., & Rodríguez, L. (2022). Estrategias para prevenir la deserción escolar en contextos vulnerables. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud, 20(2), 113-130.
- Oliva, A., Parra, Á., & Arranz, S. (2017). Familia, desarrollo y educación: Factores de riesgo y protección. Revista Española de Pedagogía, 75(268), 123-142.
- Patton, M. Q. (2015). Qualitative research & evaluation methods (4th ed.). Sage Publications.
- UNESCO. (2021). Informe de seguimiento de la educación en el mundo 2021: Educación inclusiva y equidad. UNESCO.
- UNICEF. (2023). Niñez y adolescencia en América Latina: Indicadores de vulnerabilidad educativa. UNICEF.
- Villacís, P., & García, M. (2022). Impacto de la violencia familiar en el rendimiento académico. Revista de Psicología y Educación, 17(1), 55-72.