Información Esencial para Cuidadores y el Equipo de Salud

La labor de cuidar a una persona con dependencia o necesidades especiales es fundamental para el bienestar de la sociedad. A medida que la población envejece, un número creciente de personas se dedica al cuidado de otros. Aproximadamente 1 de cada 3 adultos en Estados Unidos actúa como cuidador informal o familiar. Un cuidador es, en esencia, cualquier persona que brinda ayuda a otra que lo necesita, ya sea un cónyuge o pareja enfermo, un hijo con discapacidad o un amigo o pariente de edad avanzada.

En este contexto, es crucial reconocer y apoyar a quienes desempeñan este rol, tanto a nivel individual como institucional. La información que se presenta a continuación busca orientar sobre los mecanismos de reconocimiento para cuidadores no remunerados en Chile, así como ofrecer una visión sobre los desafíos y estrategias de manejo del estrés para quienes asumen esta importante tarea.

Registro y Credencial de Persona Cuidadora en Chile

¿Quién puede ser reconocida como persona cuidadora?

Son las personas mayores de 18 años que dedican su tiempo a labores de cuidado no remunerado, es decir, que entregan asistencia permanente sin remuneración a personas con discapacidad, dependencia funcional moderada o severa, también a personas con necesidades educativas especiales permanentes que forman parte del Programa de Integración Escolar (PIE), o personas que están matriculadas en un establecimiento de educación especial.

  • Persona cuidadora principal: quienes destinan el mayor número de horas al día a entregar asistencia de cuidados o apoyo permanente a personas que requieren cuidados.
  • Persona cuidadora secundaria: quienes destinan menos horas al día, en relación con la cuidadora principal, a entregar asistencia de cuidados o apoyo permanente a personas que requieren cuidados.

Si la persona cuidadora tiene ingresos asociados a pensión o por actividades distintas a la labor de cuidados, puede acceder a la credencial. En cambio, si recibe ingresos por las labores de cuidados no puede acceder a la credencial, ya que su objetivo es identificar y visibilizar a las personas cuidadoras que no reciben un pago por ello.

Requisitos para el registro

El primer requisito es que la persona cuidadora y quien requiera cuidados tengan Registro Social de Hogares (RSH). Además, la persona que requiere cuidados debe presentar dependencia moderada, severa o profunda en el módulo de salud del Registro Social de Hogares. No es necesario tener vínculo familiar ni de consanguinidad con la persona que requiere cuidados.

Validación de la necesidad de cuidados

Es necesario que la persona que requiere cuidados se encuentre en algunos de estos registros administrativos:

  • Registro Nacional de Discapacidad
  • Programa de Integración Escolar (PIE) permanente
  • Matrícula en establecimiento educacional especial
  • Dependencia moderada o severa en el módulo de salud del Registro Social de Hogares.

Si la persona que requiere cuidados no está en los registros administrativos que reconocen discapacidad, dependencia moderada o severa o necesidades educativas especiales, se debe actualizar el módulo salud del Registro Social de Hogares en el sitio de la www.ventanillaunicasocial.gob.cl. Allí se puede consultar una guía paso a paso que indica cómo realizarlo. Si no existe registro, no se podrá validar la situación de dependencia o discapacidad y no se podrá acceder a la credencial.

La evaluación para determinar las necesidades educativas especiales es realizada por los centros educativos y la información es entregada por el Ministerio de Educación al Ministerio de Desarrollo Social y Familia.

Proceso de registro y obtención de la credencial

  1. Para ser reconocida como persona cuidadora y obtener tu credencial, debes ingresar a tu Registro Social de Hogares a través de la Ventanilla Única Social (VUS) y completar el módulo de Cuidados.
  2. Para registrarte como persona cuidadora debes ingresar al Registro Social de Hogares a través del sitio web www.ventanillaunicasocial.gob.cl y en tus datos complementarios ingresar al módulo de Cuidados y realizar el trámite.
  3. La información que ingreses al Registro Social de Hogares a través del trámite de complemento por cuidados es autorreportada y se validará con los registros administrativos disponibles para comprobar que eres una persona cuidadora.
  4. No es necesario ir a una notaría para acreditar la calidad de persona cuidadora.
  5. Una vez disponible la credencial de persona cuidadora, puedes descargarla en su versión digital o solicitar la credencial física accediendo a tu Registro Social de Hogares en www.ventanillaunicasocial.gob.cl.
  6. Una vez que esté disponible la credencial digital de persona cuidadora, ingresa al sitio web www.ventanillaunicasocial.gob.cl y estará habilitada la opción para solicitar tu credencial física. El botón de solicitud de credencial física estará junto al botón de descarga de cartola RSH y de credencial digital de persona cuidadora.

Esta información apoyará el diseño e implementación del Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados “Chile Cuida”.

Consideraciones adicionales para el registro:

  • Si debes realizar una solicitud por cada persona que cuidas. Actualmente, se pueden ingresar tres personas por cada persona cuidadora.
  • Si estás registrada como persona cuidadora principal y secundaria de personas distintas, en la plataforma encontrarás solo una credencial que te reconocerá como cuidadora principal.
  • No se considera el tramo del Registro Social de Hogares para ser reconocida como persona cuidadora y obtener la credencial. La actualización de esta información en el Registro tampoco afecta la calificación socioeconómica o tramo.
  • Una vez ingresada la solicitud con la documentación correspondiente, se derivará al municipio de la comuna donde reside la persona que requiere cuidados y se tramitará la solicitud.
  • Se podrá solicitar la Cartola Hogar a través de un ejecutor (Municipio u oficinas ChileAtiende), presentando un poder legalizado ante notario. En este documento debe quedar explícita la voluntad de la persona mandante para que otro en su nombre y representación pueda realizar la solicitud. El documento notarial tiene una vigencia máxima de 6 meses desde la fecha de emisión.

Beneficios de la credencial

La credencial entrega acceso preferente a sucursales y oficinas de diversas instituciones públicas como:

  • FONASA (Fondo Nacional de Salud)
  • BancoEstado
  • SERVIU (Servicio de Vivienda y Urbanismo)
  • SENAMA (Servicio Nacional del Adulto Mayor)
  • ChileAtiende - IPS
  • Registro Civil e Identificación
  • SENADIS (Servicio Nacional de la Discapacidad)
  • DICREP (Dirección General del Crédito Prendario)
  • Correos de Chile
  • Oficinas del Registro Social de Hogares en Municipalidades
  • SENCE (Servicio Nacional de Capacitación y Empleo)
  • SERNAC (Servicio Nacional del Consumidor)
  • Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento
  • Tesorería General de la República
  • FOSIS

El Bienestar del Cuidador: Recompensas y Desafíos

Síndrome del cuidador impacta en la salud mental

El cuidado de personas enfermas o dependientes puede ser una experiencia profundamente gratificante. La mayoría de los cuidadores experimentan satisfacción al atender a un ser querido, lo que a menudo fortalece la relación. Sin embargo, las exigencias del cuidado también conllevan un considerable estrés emocional y físico.

Los cuidadores, en general, reportan niveles de estrés más elevados en comparación con aquellos que no desempeñan este rol. Es común que los cuidadores experimenten sentimientos de enojo, frustración, agotamiento o tristeza. La sensación de soledad también es habitual. Este estrés puede, a su vez, afectar la salud del cuidador, poniéndolo en riesgo de desarrollar diversas alteraciones.

Factores que pueden aumentar el estrés del cuidador

  • Cuidar de un cónyuge.
  • Vivir con la persona que necesita cuidados.
  • Cuidar a alguien que requiere atención médica constante.
  • Sentirse solo.
  • Experimentar sentimientos de indefensión o depresión.
  • Enfrentar problemas económicos.
  • Dedicar una gran cantidad de horas a las labores de cuidado.
  • Recibir poca orientación por parte de profesionales de la salud.
  • No haber tenido elección al asumir el rol de cuidador.
  • Tener dificultades para afrontar situaciones difíciles o resolver problemas.
  • Sentir la necesidad de estar disponible para el cuidado en todo momento.

Signos de estrés en el cuidador

A menudo, los cuidadores están tan enfocados en el bienestar de la persona a su cargo que no perciben el impacto que esta labor tiene en su propia salud y bienestar. Algunos signos comunes de estrés del cuidador incluyen:

  • Sentirse abrumado o preocupado de manera constante.
  • Experimentar fatiga frecuente.
  • Alteraciones en los patrones de sueño (dormir demasiado o muy poco).
  • Cambios significativos en el peso (aumento o pérdida).
  • Mayor propensión a enojarse o irritarse con facilidad.
  • Pérdida de interés en actividades que antes disfrutaba.
  • Sentimientos de tristeza.
  • Aparición de dolores de cabeza frecuentes u otros dolores o problemas de salud.
  • Abuso de alcohol, drogas o medicamentos recetados.
  • Faltar a citas médicas.

El estrés crónico puede tener consecuencias perjudiciales a largo plazo para la salud. Los cuidadores pueden experimentar depresión o ansiedad, sufrir de falta de sueño o de actividad física, o descuidar una alimentación equilibrada. Todo esto incrementa el riesgo de padecer enfermedades como afecciones cardíacas y diabetes.

Infografía: estrategias efectivas para manejar el estrés en cuidadores

Consejos para Controlar el Estrés del Cuidador

Las demandas emocionales y físicas del cuidado pueden poner a prueba incluso a la persona más fuerte. Es crucial recordar que, si un cuidador no se cuida a sí mismo, difícilmente podrá cuidar de nadie más. Existen numerosos recursos y estrategias que pueden ayudar a los cuidadores a gestionar tanto el cuidado de su ser querido como su propio bienestar.

Estrategias para el manejo del estrés del cuidador:

  • Pedir y aceptar ayuda: Elaborar una lista de las formas en que otros pueden colaborar y permitirles elegir cómo hacerlo. Algunas sugerencias incluyen paseos regulares con la persona cuidada, preparar comidas o asistir a citas médicas.
  • Enfocarse en lo posible: Aceptar que nadie es un cuidador perfecto y reconocer los esfuerzos realizados. Establecer metas alcanzables, dividiendo tareas complejas en pasos más pequeños y manejables. Crear listas de prioridades y mantener una rutina diaria. Aprender a decir "no" a peticiones que resulten excesivamente agotadoras, como organizar eventos festivos.
  • Conectarse con recursos: Informarse sobre los servicios de apoyo disponibles en su área. Participar en clases, o utilizar servicios de cuidado diurno, paseos, entrega de comidas o limpieza del hogar.
  • Unirse a grupos de apoyo: Compartir experiencias con personas que atraviesan situaciones similares puede ser muy reconfortante. Los grupos de apoyo ofrecen ánimo, ayuda para resolver problemas y la oportunidad de hacer nuevos amigos.
  • Buscar apoyo social: Mantener el contacto con familiares y amigos que ofrezcan apoyo. Dedicar tiempo cada semana a visitar a alguien, aunque sea para un paseo o un café.
  • Cuidar la salud personal: Buscar maneras de mejorar la calidad del sueño, aumentar la actividad física la mayoría de los días, mantener una dieta saludable y beber suficiente agua. Si existen problemas de sueño, es recomendable consultar a un profesional de la salud.
  • Consultar al profesional de la salud: Mantener al día las vacunas y someterse a exámenes de detección periódicos. Informar al profesional de la salud sobre el rol de cuidador y discutir cualquier preocupación o síntoma.

Cuidado temporal del paciente para proporcionar descanso a la familia

Dejar a un ser querido al cuidado de otra persona puede ser difícil, pero tomarse un descanso es una de las mejores acciones que un cuidador puede realizar por sí mismo y por la persona a la que cuida. Existen diversas modalidades de cuidado temporal:

  • Cuidado temporal en el hogar: Asistentes de atención médica acuden al domicilio para pasar tiempo con el ser querido o prestar servicios de enfermería, o ambos.
  • Centros y programas de cuidado médico para adultos: Existen centros que ofrecen atención diurna a personas mayores, y algunos también atienden a niños. Estos programas pueden facilitar la interacción entre diferentes grupos de edad.
  • Residencias de ancianos y convalecientes de estancias cortas: Algunas viviendas tuteladas, residencias para personas con problemas de memoria y residencias de ancianos y convalecientes admiten a personas para estancias breves mientras los cuidadores principales se ausentan.

Trabajar fuera de casa

Los cuidadores que también trabajan fuera de casa pueden sentirse particularmente agobiados. En estos casos, si es posible, se puede considerar solicitar una licencia temporal del trabajo. La Ley federal de licencias familiares y médicas (FMLA) en Estados Unidos permite a los empleados elegibles hasta 12 semanas de licencia sin goce de sueldo al año para cuidar de familiares. Es recomendable consultar con el departamento de recursos humanos sobre las opciones de permisos no remunerados.

No está solo: Recursos adicionales

Es fundamental solicitar la ayuda necesaria. Además de recurrir a familiares y amigos, existen recursos locales diseñados para apoyar a los cuidadores. Se puede iniciar la búsqueda a través de directorios en línea como el Localizador de Cuidados de Personas Mayores, o contactando a la Agencia de Asuntos sobre la Vejez local para obtener información sobre servicios disponibles en la zona. El Centro de Recursos sobre Envejecimiento y Discapacidad del estado también es una fuente de ayuda.

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