Enfermedades Respiratorias en Adultos Mayores: Información y Prevención

Las enfermedades respiratorias representan un riesgo significativo para la salud de los adultos mayores, un grupo poblacional particularmente vulnerable a sus complicaciones. La gripe, la neumonía o la bronquitis son algunas de las infecciones respiratorias más comunes, sobre todo en invierno, y pueden ser desencadenadas por virus, bacterias y otros microorganismos.

Es fundamental conocer los riesgos y adoptar medidas preventivas adecuadas. Aunque los efectos de estas enfermedades pueden ser similares a los que manifiesta la población joven, como tos, estornudos, molestias en la faringe o sensación distérmica que provoca escalofríos y malestar, en los adultos mayores pueden derivar en situaciones más graves.

Esquema de las vías respiratorias humanas y principales órganos involucrados

Infecciones Respiratorias Comunes en la Tercera Edad

Los adultos mayores pertenecen a los grupos de mayor riesgo frente a las enfermedades respiratorias, ya que pueden desarrollar desde los síntomas comunes hasta otros más graves o menos conocidos. La duración e intensidad de los síntomas de una infección respiratoria en los mayores pueden variar.

Gripe (Influenza)

La gripe es una de las infecciones respiratorias más frecuentes, especialmente durante la época más fría del año. La vacunación es una herramienta clave para su prevención.

Bronquitis

La bronquitis es la inflamación del revestimiento de los bronquios, cuya función es transportar el aire hacia dentro y fuera de los pulmones. Existen dos tipos de bronquitis:

  • Bronquitis aguda: Es común en adultos y niños, siendo un motivo de consulta a urgencias muy frecuente en la época más fría del año.
  • Bronquitis crónica: Corresponde a una patología crónica con una inflamación persistente de las vías respiratorias y obstrucción permanente al paso del aire desde el ambiente a los pulmones. La prevención es fundamental al enfrentar esta enfermedad.

Neumonía

La neumonía es una enfermedad respiratoria grave que puede afectar a personas de todas las edades, pero es particularmente peligrosa para los adultos mayores. De hecho, es una de las principales causas de hospitalización y muerte entre este grupo. Corresponde a una inflamación pulmonar producida por un agente infeccioso, habitualmente bacterias o virus. Nuevamente, la prevención es fundamental.

Síntomas Específicos de la Neumonía en Adultos Mayores

Reconocer los síntomas de la neumonía en los adultos mayores es importante para que puedan recibir tratamiento médico adecuado lo antes posible:

  • Fiebre: La fiebre es un síntoma común de la neumonía. Si una persona mayor presenta fiebre persistente con escalofríos, es importante buscar atención médica.
  • Tos persistente: La tos persistente que produce mucosidad es un síntoma de neumonía. Si una persona mayor tiene tos durante más de una semana, es importante buscar atención médica.
  • Dificultad para respirar: La dificultad para respirar o la sensación de falta de aire puede ser un signo de neumonía. Si una persona mayor se siente fatigada o tiene dificultad para respirar, debe buscar atención médica inmediata.
  • Dolor torácico: El dolor torácico puede ser un síntoma de neumonía. Si una persona mayor experimenta dolor en el pecho al respirar o toser, debe buscar atención médica.
  • Cambios en el estado mental: La neumonía puede causar cambios en el estado mental de una persona mayor, como confusión o desorientación.

Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC)

La EPOC es una patología crónica en la que hay una inflamación persistente de las vías respiratorias, con obstrucción permanente al paso del aire desde el ambiente a los pulmones.

El Impacto del Envejecimiento en el Sistema Respiratorio

A medida que las personas envejecen, el sistema inmunitario puede cambiar y debilitarse, lo que aumenta el riesgo de complicaciones a causa de enfermedades respiratorias. Las personas mayores también tienen más probabilidades de tener condiciones médicas subyacentes. La mayoría de las muertes por virus respiratorios ocurren en personas mayores de 65 años, y el riesgo aumenta considerablemente con la edad.

Anatomía y Función Pulmonar

Los pulmones tienen dos funciones principales: obtener el oxígeno del aire que va hacia el cuerpo y eliminar el dióxido de carbono. El cuerpo necesita oxígeno para funcionar apropiadamente, y el dióxido de carbono es un producto de desecho. Durante la respiración, el aire entra y sale de los pulmones. Cuando se inhala, el aire fluye a través de las vías respiratorias hasta los pulmones, llenando los pequeños sacos de aire llamados alvéolos. La sangre circula alrededor de estos sacos de aire a través de capilares, donde el oxígeno pasa al torrente sanguíneo y el dióxido de carbono pasa de la sangre a los pulmones para ser exhalado.

Cambios Fisiológicos con la Edad y sus Efectos

El envejecimiento provoca una serie de cambios en el sistema respiratorio que aumentan la vulnerabilidad de los adultos mayores a las enfermedades.

Cambios en los huesos y músculos del tórax y la columna vertebral

Los huesos se vuelven más delgados y cambian de forma, lo que puede alterar la forma de la caja torácica. Como resultado, la caja torácica no puede expandirse y contraerse durante la respiración de manera tan efectiva. Además, el diafragma, músculo que ayuda a la respiración, se debilita. Esta debilidad puede impedir que se inhale y exhale suficiente aire. Estos cambios provocan un menor nivel de oxígeno en la sangre y una eliminación reducida de dióxido de carbono, manifestándose como cansancio y dificultad para respirar.

Cambios en el tejido pulmonar

Los músculos y otros tejidos cerca de las vías respiratorias pierden su capacidad para mantenerlas completamente abiertas, lo que facilita que se cierren. El envejecimiento también provoca que los alvéolos pierdan su forma y se hinchen. Estos cambios en el tejido pulmonar pueden disminuir el nivel de oxígeno en el cuerpo y la cantidad de dióxido de carbono que se expulsa, generando síntomas como cansancio o falta de aire.

Cambios en el sistema nervioso

La parte del cerebro que controla la respiración puede perder parte de su función, debilitando las funciones respiratorias automáticas. Como consecuencia, los pulmones pueden no obtener suficiente oxígeno ni expulsar suficiente dióxido de carbono, haciendo la respiración más difícil. Los nervios de las vías respiratorias que desencadenan la tos se vuelven menos sensibles, lo que puede llevar a la acumulación de partículas en los pulmones que son difíciles de expulsar.

Cambios en el sistema inmunitario

El sistema inmunitario puede debilitarse con la edad, lo que significa que el cuerpo tiene menor capacidad para combatir las infecciones pulmonares y otras enfermedades. Los pulmones también son menos capaces de recuperarse después de la exposición al humo u otras partículas nocivas. Las personas con el sistema inmunitario debilitado (inmunodeprimido) tienen defensas más bajas contra las infecciones, les puede costar más desarrollar protección duradera por una inmunización o infección anterior, y pueden tardar más de lo normal en recuperarse de virus respiratorios, incluyendo un posible periodo más largo durante el cual pueden propagar el virus.

Envejecimiento Aparato Respiratorio

Problemas Comunes Derivados de Estos Cambios

Como resultado de estos cambios fisiológicos, las personas mayores tienen un aumento del riesgo de:

  • Infecciones pulmonares, como neumonía y bronquitis.
  • Dificultad para respirar.
  • Bajo nivel de oxígeno.
  • Patrones anormales de respiración, lo que da lugar a problemas como la apnea del sueño (episodios de suspensión de la respiración durante el sueño).

Prevención y Manejo de Enfermedades Respiratorias en Adultos Mayores

Prevenir enfermedades respiratorias y sus complicaciones potencialmente graves es especialmente importante para las personas con mayor riesgo de enfermarse gravemente, como los adultos mayores. Es muy frecuente que durante el otoño e invierno comiencen a aumentar y empeorar los casos de enfermedades respiratorias en adultos y adultos mayores.

La Importancia de la Vacunación

La vacunación sigue siendo la herramienta más importante de prevención contra las enfermedades respiratorias. El Minsal dispone de vacunas contra el neumococo (la bacteria más comúnmente involucrada en esta infección) para todas las personas sobre 65 años. Asimismo, se recomienda la vacunación a personas más jóvenes con enfermedades crónicas. Las vacunas contra el COVID-19 y la influenza también son cruciales para este grupo de edad.

Gráfico de beneficios de la vacunación en adultos mayores

Control de Factores de Riesgo y Enfermedades Crónicas

Es de vital importancia el control de los factores de riesgo y las enfermedades crónicas. Es de especial atención el cese del tabaquismo, ya que fumar y la exposición al humo daña los pulmones y acelera el envejecimiento pulmonar.

Hábitos de Vida Saludables

Para disminuir los efectos del envejecimiento sobre los pulmones, se recomienda:

  • No fumar: Evite la exposición al humo del cigarrillo.
  • Hacer ejercicio físico: Para mejorar la función pulmonar.
  • Ponerse de pie y moverse: Acostarse en la cama o sentarse durante largos períodos de tiempo permite que el moco se acumule en los pulmones, lo cual lo pone a riesgo de infecciones pulmonares. Esto es especialmente cierto después de una cirugía o cuando usted está enfermo.

Tratamientos Antivirales

Si usted cree que podría tener un virus respiratorio (si se siente enfermo o dio positivo en una prueba) y si tiene factores de riesgo para enfermarse gravemente, busque atención médica de inmediato para que le hagan pruebas o le den tratamiento. Si tiene influenza o COVID-19, el tratamiento podría ser una opción para hacer que los síntomas sean menos graves y acortar la cantidad de tiempo que esté enfermo.

  • Tratamiento contra el COVID-19: El tratamiento antiviral con Paxlovid (nirmatrelvir-ritonavir) contra el COVID-19 se recomienda para las personas que tienen riesgo alto de enfermarse gravemente, incluidas las personas de 65 años o más, las personas con el sistema inmunitario debilitado, y las personas con ciertas condiciones médicas.
  • Tratamiento contra la influenza: Hay varios medicamentos antivirales contra la influenza recomendados por los CDC para su uso en adultos.

Actuación ante Síntomas Graves

Algunos grupos de personas, incluidos los adultos mayores, tienen mayor probabilidad de enfermarse gravemente por una infección por un virus respiratorio. Los CDC proporcionan recomendaciones prácticas para ayudar a las personas a reducir su riesgo. Si una persona mayor se siente fatigada, tiene dificultad para respirar, dolor en el pecho o cambios en el estado mental, debe buscar atención médica inmediata.

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