La caries dental es uno de los problemas de salud más comunes del mundo y es un trastorno muy frecuente que ocurre en los niños, adolescentes y adultos jóvenes, pero puede afectar a cualquier persona, incluyendo a los adultos mayores. Se define como la destrucción de los tejidos de los dientes causada por la presencia de ácidos producidos por las bacterias de la placa depositada en las superficies dentales. Estas zonas con caries dentarias se convierten en pequeñas aberturas o agujeros que pueden derivar en dolor intenso en los dientes, infecciones y pérdida de dientes. Si no se tratan, las caries pueden extenderse y afectar capas más profundas de los dientes, destruyendo el interior del diente (pulpa) y matando los delicados nervios de su interior, lo cual puede provocar un absceso dental (una infección en el extremo de la raíz).
¿Cómo se Forman las Caries Dentales?
Formación de Placa y Sarro
Las bacterias se encuentran normalmente en la boca. Estas bacterias, el ácido, los pedazos de comida y la saliva se combinan para formar una sustancia pegajosa llamada placa, la cual se pega a los dientes. La placa comienza a acumularse en los dientes al cabo de 20 minutos después de comer. Es más común en los molares posteriores, justo encima de la línea de la encía en todos los dientes y en los bordes de los rellenos.
La placa que no se elimina de los dientes se convierte en una sustancia endurecida llamada sarro o cálculo. El sarro dental hace que la placa sea más difícil de eliminar y crea una protección para las bacterias, facilitando su acción dañina.

El Papel de las Bacterias y los Ácidos
Cuando ingiere alimentos que contienen carbohidratos (azúcares y almidones), las bacterias de la placa los consumen y producen ácidos. Los ácidos en la placa atacan y eliminan los minerales del esmalte externo y duro que cubre los dientes. Esta erosión causa aberturas u orificios diminutos en el esmalte, lo cual constituye la primera etapa de las caries.
Progresión del Daño
Una vez que se desgastan partes del esmalte, las bacterias y el ácido pueden llegar a la siguiente capa de los dientes, conocida como dentina. A medida que se forman las caries dentarias, las bacterias y el ácido avanzan a través de los dientes y se trasladan luego al material interior (pulpa dental) que contiene nervios y vasos sanguíneos. La pulpa dental se inflama e irrita a causa de las bacterias. Debido a que no hay lugar para que la hinchazón se expanda dentro de un diente, el nervio queda presionado y causa dolor.
Causas y Factores de Riesgo de la Caries Dental
El deterioro de los dientes está muy influenciado por el estilo de vida, es decir, influye lo que comemos, la forma cómo cuidamos nuestros dientes (nuestros hábitos de higiene) y la presencia de flúor en la sal y la pasta de dientes que utilizamos. Las caries son más proclives a desarrollarse en las fosas de las superficies de masticación de los dientes posteriores, entre los dientes y cerca de la encía.
Tipos Específicos de Caries
- Caries de corona: Son las más comunes, se presentan tanto en niños como en adultos, y generalmente sobre las superficies de masticación o entre los dientes.
- Caries radicular: A medida que avanzamos en edad, las encías se retraen, dejando expuestas partes de la raíz del diente. Como las raíces no están recubiertas por esmalte, estas zonas expuestas pueden afectarse fácilmente.
- Caries recurrentes: Se pueden formar alrededor de las obturaciones y coronas existentes, ya que los empastes pueden debilitarse, comenzar a romperse o formar bordes rugosos, permitiendo que la placa se acumule más fácilmente y dificultando su remoción.
Factores Relacionados con la Alimentación
- Carbohidratos (azúcares y almidones): Aumentan el riesgo de caries dentales.
- Alimentos pegajosos: Son más dañinos que los no pegajosos, ya que permanecen sobre los dientes por más tiempo.
- Refrigerios frecuentes: Aumentan el tiempo en que los ácidos están en contacto con la superficie del diente, dándoles a las bacterias de la boca más alimento para producir los ácidos que atacan y desgastan los dientes.
- Alimentación del bebé antes de dormir: Cuando los bebés reciben biberones con leche, fórmula, jugo u otros líquidos azucarados a la hora de dormir, estas bebidas permanecen en los dientes durante horas y alimentan bacterias que pueden causar caries, un daño que se suele llamar caries dentarias del biberón.
Otros Factores de Riesgo
- Ubicación del diente: Las caries casi siempre aparecen en los dientes traseros (molares y premolares), ya que estos dientes tienen muchos surcos, hoyos y grietas, y varias raíces que pueden acumular partículas de alimentos.
- Falta de buena higiene dental: No limpiar los azúcares y almidones de los dientes permite que las bacterias se alimenten rápidamente y formen placa.
- Falta de fluoruro: El fluoruro, un mineral de origen natural, ayuda a prevenir las caries y puede revertir las primeras etapas del daño en los dientes.
- Edad: Las caries son comunes en niños muy pequeños y adolescentes. Los adultos mayores también corren un mayor riesgo, ya que con el tiempo es posible que los dientes se desgasten y las encías se retraigan, lo que hace que los dientes sean más propensos al deterioro.
- Sequedad en la boca (xerostomía): La falta de saliva, causada por algunas enfermedades, el uso de algunos medicamentos o tratamientos de radioterapia y quimioterapia, impide que la saliva limpie los alimentos y la placa de los dientes. Las sustancias que se encuentran en la saliva también ayudan a contrarrestar el ácido que producen las bacterias.
- Acidez estomacal (ERGE): El reflujo gastroesofágico puede hacer que el ácido estomacal suba hasta la boca y desgaste el esmalte de los dientes, causando mucho daño. Cuando esto ocurre, la dentina se expone más a las bacterias y se producen caries dentarias.
- Trastornos de la alimentación: La anorexia y la bulimia pueden derivar en erosión dental y caries importantes debido al ácido estomacal de los vómitos reiterados.

Síntomas de la Caries Dental
Los síntomas de las caries varían según la cantidad y la ubicación. Cuando se comienza a formar una caries, es posible que no se tenga ningún síntoma. Las caries generalmente no duelen, a menos que se tornen muy grandes y afecten los nervios o causen una fractura del diente.
Si se presentan síntomas, pueden incluir:
- Dolor o sensación dolorosa en los dientes, sobre todo después de consumir bebidas o alimentos dulces, fríos o calientes.
- Hoyuelos o agujeros visibles en los dientes.

Diagnóstico de la Caries Dental
La mayoría de las caries se descubren en sus fases iniciales durante los chequeos dentales de rutina. Solo su dentista puede determinar con seguridad si tiene una caries, ya que estas se desarrollan debajo de la superficie del diente, donde no puede verlas. Por eso es importante someterse a controles dentales y limpiezas regulares, incluso cuando la boca está bien. Las radiografías dentales también pueden mostrar algunas caries antes de que sean visibles solo con mirar los dientes.
Tratamiento de la Caries Dental
El tratamiento de las caries puede ayudar a prevenir el daño dental adicional y a menudo salva el diente.
Rellenos (Obturaciones)
Los dentistas rellenan los dientes eliminando el material dental cariado con el uso de una fresa dental y reemplazándolo con un material como resina compuesta, ionómero de vidrio o amalgama. La resina compuesta es el material preferido hoy, ya que es el que más se parece a la apariencia natural del diente, y también es lo suficientemente fuerte para utilizarlo en cualquier lugar de la boca, incluyendo los dientes posteriores, donde sucede la mayor parte de la masticación.

Coronas (Fundas Dentales)
Las coronas o "fundas dentales" se usan si la caries es extensa y hay una estructura dental limitada, lo cual puede ocasionar dientes debilitados. Los rellenos grandes y los dientes débiles aumentan el riesgo de fractura dental. El área cariada o debilitada se elimina y se repara. Se coloca una corona sobre la parte del diente que queda. Las coronas suelen estar hechas de oro, porcelana o porcelana fundida sobre metal.

Tratamiento de Conductos (Endodoncia)
Un tratamiento de canales se recomienda si la pulpa está expuesta a bacterias o si el nervio del diente muere como consecuencia de una caries o de una lesión. Se extrae el centro del diente, incluidos el nervio y el tejido (pulpa) vascular, junto con las porciones cariadas del diente. Las raíces se rellenan con un material sellante llamado gutapercha. El diente se rellena y en la mayoría de casos se necesita una corona para sellar y proteger el diente posteriormente.

Prevención de la Caries Dental
La buena higiene dental y bucal es esencial para prevenir las caries. La atención preventiva ayuda a evitar que ocurran problemas y que los problemas menores se conviertan en mayores.
Higiene Oral Adecuada
- Cepillarse los dientes: Cepíllese por lo menos dos veces al día, e idealmente después de cada comida, con un dentífrico que contenga fluoruro.
- Uso de hilo dental: Use hilo dental o un limpiador interdental para limpiar entre los dientes al menos una vez al día.
- Enjuague bucal: Enjuáguese la boca diariamente para eliminar la placa depositada entre los dientes y debajo de la encía.
- Consultas dentales regulares: Sométase a revisiones dentales periódicas y limpiezas profesionales (cada 6 meses).
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Hábitos Alimenticios y de Consumo
- Dieta equilibrada: Lleve una dieta equilibrada restringida en alimentos con almidones o azúcares.
- Consumo de alimentos pegajosos: Es mejor comer alimentos masticables y pegajosos (como frutas deshidratadas y caramelos) como parte de una comida en lugar de refrigerio. De ser posible, cepíllese los dientes o enjuáguese la boca con agua luego de ingerir estos alimentos.
- Reducir refrigerios: Reduzca los refrigerios, ya que generan un suministro continuo de azúcares en la boca.
- Evitar bebidas azucaradas: Evite el consumo de bebidas azucaradas o chupar caramelos y mentas de forma frecuente.
Uso de Fluoruro
Con frecuencia, se recomienda el fluoruro para la protección contra las caries dentales. Las personas que consumen fluoruro en el agua que beben o que toman suplementos de fluoruro tienen menos caries dentales. También se recomienda el fluoruro tópico para proteger la superficie de los dientes; esto puede incluir una pasta dental o un enjuague bucal. Muchos odontólogos incluyen la aplicación de soluciones tópicas de fluoruro (aplicadas en los dientes) como parte de las consultas de rutina.
Asegúrese de que el agua que beben sus hijos contenga un nivel adecuado de flúor. La medida masiva para obtener el flúor necesario para los dientes es la sal, que no debe consumirse en zonas donde el agua natural trae cantidades grandes de fluoruro y en ese caso se utilizará sal sin fluoruro.
Sellantes Dentales
Los sellantes dentales pueden prevenir algunas caries. Son películas de material similar al plástico que se aplican sobre las superficies de masticación de los dientes posteriores (premolares y molares). Estos sellan surcos y grietas que tienden a acumular alimentos y protegen el esmalte de los dientes de la placa y el ácido. Los sellantes suelen aplicarse a los dientes de los niños, poco después de la erupción de los molares, y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) los recomiendan para todos los niños en edad escolar. Las personas mayores también pueden beneficiarse del uso de los sellantes dentales.

Tratamientos Adicionales
Si eres propenso a las caries dentarias, por ejemplo, debido a una enfermedad, tu dentista puede recomendarte enjuagues bucales especiales con antisépticos y desinfectantes, como clorhexidina, u otros tratamientos para reducir la cantidad de bacterias perjudiciales en la boca. Combinar el uso de goma de mascar sin azúcar, fluoruro recetado y enjuague bucal antibacteriano también puede ayudar a reducir el riesgo para caries.
Complicaciones de la Caries Dental
Las caries dentarias son tan comunes que a veces no se les da importancia. Sin embargo, es un error pensar que no importa si los niños tienen caries en los dientes de leche, ya que estas pueden causar dolor intenso, infecciones y, si no se tratan, llevar a la pérdida de dientes. La caries dental que no se trata también puede destruir el interior del diente (pulpa) y provocar un absceso dental, una infección grave en el extremo de la raíz.