El Impacto de la Tecnología en las Personas con Discapacidad

La tecnología ha transformado el mundo, universalizando el conocimiento y ampliando las oportunidades. En este contexto, las personas con discapacidad pueden beneficiarse enormemente de estos avances, como señaló el Secretario General de la ONU. Sin embargo, un reto persistente es la brecha digital, que impide a muchos acceder a estas herramientas esenciales.

La conmemoración del Día Internacional dedicado a esta población se centró en el desarrollo sostenible y la promesa de las tecnologías. Se estima que mil millones de personas en todo el mundo viven con una discapacidad, y el 80% reside en países en desarrollo. En la era digital, el acceso a la tecnología y la información es fundamental para la participación plena en la sociedad, y es crucial asegurar que las políticas, programas y tecnologías se adapten a sus necesidades, perspectivas y experiencias.

La Brecha Digital en Personas con Discapacidad

¿Qué es la Brecha Digital?

La brecha digital hace referencia a la disparidad entre aquellos que tienen un acceso y un uso de la tecnología de la información eficientes y aquellos que no lo tienen. Esta separación puede deberse a diferentes factores, incluyendo la falta de acceso a la infraestructura tecnológica, la falta de habilidades para utilizarla o la falta de interés en su uso.

Consecuencias de la Brecha Digital en la Discapacidad

Las personas con discapacidad enfrentan desafíos únicos en la era digital debido a las barreras que surgen de sus condiciones físicas, sensoriales o cognitivas. La brecha digital amplifica estas barreras, dificultando la accesibilidad digital y la participación en un mundo cada vez más dependiente de la tecnología.

Por ejemplo, limita el acceso de las personas con discapacidad a información crucial y oportunidades educativas. Muchas instituciones educativas y recursos en línea están diseñados sin atender las necesidades de accesibilidad, excluyendo a quienes dependen de tecnologías inclusivas para recibir información. Esto reduce su acceso a la educación y oportunidades de aprendizaje, dificultando su desarrollo personal y profesional.

Lo mismo ocurre en el ámbito laboral; muchas oportunidades de empleo se anuncian y se gestionan en línea, excluyendo a las personas con discapacidad que no pueden acceder a estos canales. Además, la brecha digital puede limitar su capacidad para trabajar desde casa o acceder a empleos que requieren habilidades digitales, lo que afecta su independencia financiera.

Gráfico mostrando la disparidad en el acceso a la tecnología entre diferentes grupos

Tipos de Discapacidad y Acceso a las TIC

Las personas con discapacidad tienen necesidades tecnológicas particulares según la naturaleza de su discapacidad. Aquellos con discapacidades visuales a menudo dependen de tecnologías asistivas avanzadas, como lectores de pantalla y software de ampliación de texto, para acceder a contenido digital. Estas herramientas les permiten interpretar la información presente en documentos y páginas web, proporcionándoles una experiencia de lectura accesible y efectiva.

Por otro lado, las personas con discapacidades motoras pueden enfrentar desafíos al interactuar con dispositivos electrónicos. Para superar estas dificultades, requieren dispositivos de entrada adaptados, como teclados especialmente diseñados con características como teclas más grandes o ergonómicas, opciones de entrada mediante voz o controles táctiles simplificados.

Es fundamental que las tecnologías destinadas a personas con discapacidad sean diseñadas teniendo en cuenta estos diferentes requisitos y enfoques. La personalización y adaptación de la tecnología son claves para garantizar que las personas con discapacidad puedan aprovechar al máximo las posibilidades que ofrecen las TIC, logrando así una inclusión digital efectiva y una participación plena en la sociedad contemporánea.

Factores que Contribuyen a la Brecha Digital en Personas con Discapacidad

La brecha digital en personas con discapacidad es el resultado de varios factores interconectados:

  • La falta de conciencia sobre tecnologías accesibles.
  • La escasez de capacitación adecuada.
  • Los altos costes de las tecnologías asistivas.
  • La ausencia de un diseño inclusivo en muchos sitios web y aplicaciones.

La Brecha Digital en Otros Grupos Sociales

La brecha digital no afecta solo a las personas con discapacidad. Otros grupos, como las personas mayores y aquellos con bajos recursos, también se ven impactados.

Personas Mayores

Esta brecha afecta a las personas mayores, quienes pueden no estar tan familiarizadas con la tecnología debido a su exposición limitada a lo largo de su vida. La falta de habilidades digitales y la resistencia al cambio son obstáculos comunes. La alfabetización digital específica para personas mayores y programas de capacitación pueden abordar este problema y mejorar su inclusión en el mundo digital.

Otros Grupos Sociales

Además de las personas con discapacidad y los adultos mayores, existen otros grupos sociales que también pueden verse afectados por la brecha digital. Los grupos de bajos ingresos y aquellos que viven en áreas rurales pueden enfrentarse a barreras de acceso debido a la falta de infraestructura y recursos económicos. Es esencial implementar políticas y programas que aborden estas disparidades.

La Tecnología como Aliada para la Inclusión Laboral

Según un informe, el 68% de las personas con discapacidad cree que los avances tecnológicos impulsarán su acceso al empleo, mientras que un 32% teme que la Inteligencia Artificial les “quite” el trabajo. La mayoría ve en la transformación tecnológica y digital una aliada para facilitar su inclusión laboral. Sin embargo, casi un tercio considera que podría perjudicarle, ante el temor a que los empleos que habitualmente ocupan se vean reemplazados por máquinas y/o que los sesgos de la Inteligencia Artificial les dejen fuera de los procesos de selección.

Tecnología para mejorar las condiciones de vida de personas con discapacidades • FRANCE 24 Español

Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco, enfatiza la necesidad de ver la tecnología como un acompañante, no un sustituto, y de aprovechar su potencial para el servicio de las personas. Para ello, es fundamental minimizar la brecha existente, reforzando las competencias digitales entre las personas con discapacidad, así como conectando los ámbitos tecnológicos y social, de modo que toda innovación tecnológica contemple desde el principio las necesidades de las personas con cualquier tipo de discapacidad.

Un 66% de las personas con discapacidad en edad laboral no tiene empleo ni lo busca, siendo las Nuevas Tecnologías un gran recurso para impulsar su participación en el mundo del empleo. La irrupción de tecnologías adaptadas, la consolidación del teletrabajo o el potencial de la digitalización para acabar con barreras de discriminación basadas en variables como la fuerza física, la inercia o roles, abren un gran campo de posibilidades. La mayor parte de las personas con discapacidad (43%) cree que los avances tecnológicos harán posible el pleno empleo de las personas con discapacidad para la década de 2040.

A pesar de todo, un 48% de las personas con discapacidad sigue manifestando dificultades técnicas, de accesibilidad, económicas y sociales en el uso de dispositivos tecnológicos.

El Empleo en "La Nueva Normalidad"

Durante el año 2020 la contratación de personas con discapacidad se desplomó un 26%, fruto de las fuertes medidas de distanciamiento de la Covid-19, que impactaron en actividades clave. Este hundimiento puso fin a una tendencia alcista de 8 años consecutivos. En el año 2021, a raíz de la progresiva reactivación de sectores críticos, la contratación de personas con discapacidad comenzó a remontar. Si bien se observó un aumento del 29% en las contrataciones entre enero y mayo de 2021 en comparación con 2020, aún no se recuperaron los niveles prepandemia.

El incremento del PIB no genera, por sí solo, una reducción de la desigualdad y/o exclusión social, sino que debe ir acompañado de políticas activas de empleo, estrategias de Diversidad e inclusión e iniciativas sociales que impulsen la contratación de las personas con discapacidad, siendo el empleo el único instrumento que garantiza el bienestar social de forma sostenible en el tiempo.

Nuevas Tecnologías: ¿Aliadas o Enemigas?

La tasa de actividad laboral de las personas con discapacidad ha sido tradicionalmente inferior a la del resto de la población (34% frente al 77% general, según el INE). Este dato refleja que 66 de cada 100 personas con discapacidad en edad laboral no tiene trabajo ni lo busca, siendo uno de los grandes desencadenantes el déficit de oportunidades reales de trabajo, ante la ausencia de accesibilidad física, sensorial o cognitiva. En este contexto, la revolución tecnológica tiene un inmenso potencial para impulsar el empleo de las personas con discapacidad, gracias a hitos como:

  • La irrupción de tecnologías adaptadas y productos de apoyo tecnológicos que facilitan las tareas y rutinas (equipos y programas para aumentar la movilidad, la audición, la visión o las capacidades de comunicación).
  • La robotización y la digitalización que tienen un gran potencial para acabar con las barreras de discriminación basadas en variables como la fuerza física, inercias o roles que tradicionalmente han perjudicado a las personas con discapacidad.
  • La consolidación del teletrabajo que permite a las personas con discapacidad desempeñar su puesto de trabajo evitando el factor desplazamiento.

Preguntadas las personas con discapacidad por esta realidad, el 68% de los encuestados considera que los avances tecnológicos son grandes aliados para su acceso al empleo. Sin embargo, un 32% ve la oleada de cambio tecnológico con desconfianza y teme que la Inteligencia Artificial perjudique su inclusión laboral. Quienes así responden creen que su empleo es ya de por sí escaso, y con el riesgo adicional de que las posiciones que habitualmente ocupan se vean reemplazadas por máquinas. Además, no confían en los algoritmos para evaluar y contratar candidatos, considerando que los sesgos de la Inteligencia Artificial podrían dejarles fuera de los procesos de selección.

Francisco Mesonero añade que es necesario modular la automatización de los procesos de selección, equilibrándola siempre con el factor humano. De lo contrario, se corre el riesgo de que los avances tecnológicos ahonden la brecha de desigualdad y refuercen los prejuicios.

La Revolución Tecnológica al Servicio de las Personas con Discapacidad

Las nuevas tecnologías mejoran la calidad de vida global de las personas con discapacidad. Además de impactar positivamente en su acceso al empleo, los avances tecnológicos facilitan acciones cotidianas como la posibilidad de pedir cita médica online, disfrutar de películas con audiodescriptor, pedir ayuda apretando un botón o conocer a otras personas en su situación. El 70% de los encuestados asegura que las Nuevas Tecnologías han mejorado su calidad de vida global, facilitando su formación, acceso al empleo, ocio o comunicación.

Además, el 72% de los encuestados con empleo explica que las Nuevas Tecnologías le ayudan a desempeñar su puesto de trabajo. De ellos, un 18% utiliza productos tecnológicos de apoyo adaptados a su discapacidad (por ejemplo, ratones ergonómicos) y un 9% comenta que ha logrado su empleo actual gracias a la consolidación del teletrabajo en el contexto de pandemia. Por otra parte, 6 de cada 10 utiliza tecnologías convencionales en su puesto de trabajo.

El empleo de las tecnologías adaptadas en el puesto de trabajo varía en función del tipo de discapacidad, siendo más frecuente en el caso de discapacidades sensoriales (51%) o físicas (30%), con adaptaciones como pantallas de gran formato o teclados con cobertor -para evitar pulsaciones involuntarias- y menos habitual en el caso de personas con discapacidad intelectual (3%) o psíquica (1%).

Según Mesonero, uno de los grandes retos es facilitar la comprensión. La accesibilidad cognitiva es un derecho recogido por las Naciones Unidas al que se debe dar respuesta, con más herramientas para que las personas con discapacidad intelectual puedan comprender textos, carteles o tecnología y acceder al mercado laboral en igualdad de condiciones. Recursos como la lectura fácil habrán de tener un destacado protagonismo en los próximos años.

La Brecha Tecnológica: La Otra Cara de la Moneda

Aunque las ventajas de la tecnología en la inclusión de las personas con discapacidad exceden a los inconvenientes, la revolución tecnológica también plantea sombras, siendo la más destacada el acceso desigual a dichas tecnologías. Se trata de un campo que no deja de evolucionar y no siempre lo hace al compás de las necesidades de las personas con discapacidad. Por ejemplo, la sustitución de ordenadores y teléfonos antiguos por móviles y tabletas no siempre contempla las características de las personas que no pueden manejar una pantalla táctil.

Además, la adquisición de nuevas tecnologías no siempre resulta sencilla, ya que tienen un coste económico que no todo el mundo puede asumir. Por último, existen otras barreras como la complejidad funcional de algunos dispositivos tecnológicos o el “miedo a lo desconocido”.

Concretamente, casi la mitad de los encuestados (un 48%) declara encontrar barreras en el uso y manejo de las nuevas tecnologías. De este porcentaje, un 45% comenta que le parece “muy complejo y avanzado su uso”, seguido de un 29% que encuentra problemas de accesibilidad por falta de adaptaciones. Por su parte, un 24% afirma carecer de recursos económicos para adquirir nuevas tecnologías y un 16% no confía en lo digital y “tiene miedo” a ser engañado y/o víctima de algún fraude.

2040: ¿Década de la Plena Inclusión Laboral?

La mayoría de las personas con discapacidad (68%) confía en la Inteligencia Artificial como factor de inclusión laboral. Un 43% de los encuestados opina que durante la década de 2040 la mayoría de las personas con discapacidad podrá trabajar gracias a los avances tecnológicos. Un 9% se muestra más optimista y considera que 2030 será el decenio de la plena inclusión laboral. Por su parte, un 6% cree que el proceso se demorará hasta 2050 y un 4% prolonga la espera hasta los próximos años 60.

Entre aquellos que desconfían del potencial de la tecnología para impulsar el empleo de las personas con discapacidad se distinguen dos visiones: un 76% de ellos cree que los avances tecnológicos no podrán acelerar este cambio e incluso lo perjudicarán, debido al reemplazo del factor humano por Inteligencia Artificial. Por otra parte, un 24% considera que, en caso de que la tecnología logre el pleno empleo de las personas con discapacidad, será dentro de mucho tiempo y no se estará allí para verlo.

Ejemplos de Tecnologías Asistivas e Innovaciones

La tecnología ha sido una aliada fundamental para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad. Las mejoras en las sillas de ruedas son significativas: materiales ligeros como aluminio, titanio o carbono, y diseños modulares que permiten personalizar ajustes como la basculación, altura y profundidad del asiento, respaldos ergonómicos, reposabrazos y reposapiés regulables. La geometría del armazón y los sistemas de ruedas han hecho las sillas más maniobrables, y el diseño estético ofrece variedad de colores y estilos.

Una persona utilizando una handbike acoplada a su silla de ruedas

Los dispositivos de asistencia eléctrica, como las handbikes que se acoplan a las sillas de ruedas, han contribuido a mejorar la independencia y autonomía en la movilidad, permitiendo recorrer grandes distancias con baterías de larga duración y motores potentes, lo que reduce la dependencia del coche y permite aprovechar carriles bici.

Las aplicaciones son de gran utilidad para la sociedad en general, pero para las personas con discapacidad han mejorado la manera de socializar e integrarse, facilitando que el entorno digital y físico sea más accesible. Las redes sociales son una poderosa herramienta que permite socializar, mostrarse al mundo y lo que se es capaz de hacer.

La domótica es otro campo donde la tecnología ha transformado la vida. Los asistentes virtuales como Google Assistant permiten controlar aspectos del hogar (encender luces, ajustar temperatura, abrir puertas, gestionar entretenimiento) a través de comandos de voz, sin necesidad de moverse.

Tecnologías Específicas y Ejemplos Concretos

  • Lazzus: Un asistente que acompaña a las personas ciegas y con discapacidad visual en sus desplazamientos, proporcionando un campo de visión auditivo.
  • Asiento inteligente: Una plantilla con sensores de presión que percibe la postura del usuario y, a través de una aplicación móvil, alerta sobre malas posiciones para evitar dolores crónicos o lesiones.
  • Bastón inteligente Dring: Similar a los bastones clásicos, pero dotado de GPS y sensores de movimientos para registrar las actividades frecuentes del usuario.
  • Aplicación Ava: Integra transcripción de texto a voz y de voz a texto. Funciona a través de los teléfonos móviles de todos los presentes en una conversación, permitiendo al usuario atender a diferentes interlocutores casi de forma simultánea, con una transcripción literal activa en la pantalla.
  • Reloj inteligente Dot: Cuenta con una pantalla táctil braille y un diseño plano y elegante. Utiliza 24 puntos en 4 células activas dinámicas para mostrar información y se conecta a un teléfono inteligente vía Bluetooth para recibir texto de cualquier aplicación y servicio (mensajería instantánea, direcciones de Google Maps). Los usuarios también pueden enviar mensajes sencillos usando los botones laterales.

Aportaciones Tecnológicas de los Institutos Teletón

Los Institutos Teletón cuentan con recursos tecnológicos avanzados que apoyan la rehabilitación y la inclusión:

  • Casco EPOC de Emotiv: Emulador de ratón e interfaz Cerebro Computadora.
  • Mirametrix: Emulador de ratón basado en tecnología de seguimiento visual (eyetracking).
  • IREX: Equipo de realidad virtual inmersiva que, en base a juegos, apoya el proceso de rehabilitación.

Categorías de Ayudas Tecnológicas

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) constituyen una gran oportunidad para la accesibilidad, potenciando las capacidades y ayudando a lidiar con diversas limitaciones. Las ayudas técnicas permiten o facilitan el acceso a las TIC a las personas con discapacidad. Existen herramientas hardware y software de uso específico para un grupo de personas y otras que benefician a un grupo más amplio de usuarios.

Entre las aplicaciones de la tecnología se destacan:

  1. Interfaz accesible: Aplicación de adaptaciones o desarrollo de dispositivos tecnológicos personalizados de bajo costo.
  2. Domótica: Favorece la interacción persona-ambiente (por ejemplo, niño-televisión) mediante adaptaciones o desarrollo de dispositivos tecnológicos.
  3. Rehabilitación Virtual: Mejora habilidades motoras gruesas a través de tecnología comercial, aprovechando el factor motivacional de estos equipos.
  4. Musicoterapia y Tecnología Musical: El uso de instrumentos musicales adaptados, instrumentos virtuales o dispositivos tecnológicos sonoros, favorecen la participación en la actividad terapéutica.
  5. Estimulación Cognitiva: Busca mejorar ciertas funciones cognitivas a través del uso de software especializados.
  6. Alfabetización Digital: Proporciona conocimientos sobre Tecnologías de la Información y Comunicación para fomentar la participación en la escuela, el trabajo o el tiempo libre.

Es importante destacar que en 1999 se publicó la primera versión de las Pautas de Accesibilidad para Contenido Web 1.0 (Web Content Accessibility Guidelines - WCAG 1.0), marcando un hito en el desarrollo de la accesibilidad digital.

Recomendaciones para Reducir la Brecha Digital en Personas con Discapacidad

Al aplicar estas recomendaciones, se avanzará hacia un mundo digital verdaderamente inclusivo, donde cada individuo, independientemente de sus capacidades, tenga igualdad de acceso y oportunidades en la era digital:

  • Conciencia y educación: Crear conciencia sobre las tecnologías accesibles y ofrecer programas de educación sobre su uso y beneficios para las personas con discapacidad.
  • Investigación y desarrollo: Invertir en investigación para desarrollar tecnologías asistivas innovadoras que aborden desafíos específicos de diferentes discapacidades.
  • Diseño inclusivo: Asegurarse de que las aplicaciones y sitios web sean accesibles para todos a través del diseño inclusivo y el cumplimiento de pautas de accesibilidad.
  • Acceso asequible: Trabajar en la reducción de los costes de las tecnologías asistivas y promover políticas que faciliten su adquisición para las personas con discapacidad.
  • Colaboración: Fomentar la colaboración entre gobiernos, organizaciones sin fines de lucro, la industria y la sociedad civil para abordar colectivamente la brecha digital en personas con discapacidad.

En definitiva, la inclusión digital es esencial para garantizar que todas las personas tengan acceso equitativo a las oportunidades que aporta la tecnología. Reducir esta brecha en personas con discapacidad implica un enfoque integral que aborde las barreras tecnológicas, económicas y educativas que enfrentan. Igualmente, es fundamental reconocer que la brecha digital no afecta solo a las personas con discapacidad, sino a diversos grupos en nuestra sociedad. Juntos, debemos trabajar para garantizar que nadie se quede rezagado en esta era digital en constante evolución.

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