El Servicio Nacional de Menores (Sename) de Chile, organismo estatal encargado de la protección de niños, niñas y adolescentes vulnerables y en riesgo social, ha enfrentado a lo largo de su historia profundas crisis y ha sido objeto de numerosas reformas. La complejidad de su labor, que abarca tanto la protección de menores vulnerados como la reinserción de jóvenes infractores de la ley, ha puesto de manifiesto graves deficiencias en su funcionamiento, suscitando debates sobre su eficacia y la garantía de los derechos de los menores bajo su tutela.

Adolescentes en Proceso de Formación y Reinserción
El Servicio Nacional de Menores ha impulsado programas para que adolescentes, tanto de residencias colaboradoras de protección como aquellos que han infringido la ley, puedan acceder a estudios técnicos o profesionales. Estos programas buscan favorecer su desarrollo integral y su reinserción social.
Casos de Éxito y Apoyo Institucional
Marcela, una adolescente de 18 años, enfrentó dudas al rendir la Prueba de Transición Universitaria (PDT). A pesar de no obtener el puntaje deseado y de ser consciente de sus limitaciones académicas, vio en esta oportunidad el camino para perseguir sus sueños. Contó con el apoyo de su liceo, que le facilitó recursos para continuar su educación. A pesar de haber perdido materiales de estudio en un incendio que afectó la residencia en septiembre del año anterior, Marcela recibió orientación y acompañamiento en la residencia Rimanakuy, que promueve el desarrollo de habilidades y potencialidades.
Inicialmente, Marcela había elegido la carrera de Gastronomía mención Cocina, pero también consideraba el diseño de vestuario. Se le orientó para investigar becas y se le incentivó a desarrollar habilidades manuales, de percepción de colores y texturas, descubriendo así su aptitud para el diseño.
El apoyo incondicional de la residencia fue fundamental durante su proceso educativo, abarcando desde la enseñanza básica hasta la admisión a estudios superiores.

Uno de los objetivos primordiales de los centros de justicia juvenil es facilitar la reinserción social de los jóvenes que han infringido la ley. En este contexto, dos adolescentes de un centro semicerrado también celebraron su ingreso a estudios superiores. Uno de ellos expresó su deseo de "estudiar para poder salir adelante, ser alguien en la vida, para ayudar a mi familia y poder ser independiente". El adolescente D. López (18) iniciará estudios de Técnico en Mecánica Automotriz y Autotrónica, gracias a la beca Nuevo Milenio.
La directora del Sename Coquimbo resaltó el esfuerzo y compromiso del personal de las residencias colaboradoras en estos logros. La seremi de Justicia compartió esta opinión, manifestando la esperanza de que estos ocho jóvenes se multipliquen en los próximos años, celebrando más ingresos a la educación técnica y superior.
Críticas y Crisis del Sistema Sename
El panorama del Sename no ha estado exento de graves denuncias y críticas, evidenciando fallas sistémicas en la protección de los menores a su cargo. El caso de Guillermina, una joven de 16 años ingresada al Centro de Protección Alborada, puso de manifiesto estas problemáticas.
El Trágico Caso de Guillermina
Guillermina llegó al Centro Alborada en circunstancias complejas, siendo ingresada por la policía. Según la querella presentada por su familia, originaria del sur del país, la adolescente se resistió violentamente al reingreso. Tras ser calmada, fue encontrada sin vida menos de media hora después, colgada con sus propios cordones. Este no fue su primer intento de suicidio.
El abogado querellante Oliver Pérez señaló que, contrario a los protocolos internacionales, Guillermina no fue trasladada a un hospital para evaluar su estado de salud ni para realizarle un chequeo completo tras su ingreso. La única lesión constatada por la policía fue una herida en la rodilla.

La querella no prosperó y la muerte de Guillermina en agosto de 2012 quedó registrada como un egreso del sistema, equiparable a una fuga o reinserción familiar. Este caso, según análisis de la época, no sería una excepción en un sistema considerado por expertos como "en estado terminal".
El Caos Estadístico y las Cifras Alarmantes
Una de las mayores dificultades para evaluar la magnitud de los problemas en el Sename ha sido la falta de claridad y fiabilidad en las estadísticas sobre los menores fallecidos bajo su tutela. Diversos informes han arrojado cifras contradictorias y preocupantes.
Discrepancias en las Cifras de Mortalidad
Un informe del Ministerio de Justicia, solicitado por el diputado René Saffirio, indicaba que 185 menores habían fallecido entre 2005 y mayo de 2016. Sin embargo, un reporte de Unicef reveló que el número de fallecimientos en 2010 era cinco veces mayor al reportado oficialmente.
BBC Mundo analizó anuarios oficiales del Sename entre 2010 y 2014, resultando en 318 fallecimientos, que sumados a otros datos, elevaban el total a 395. Sin embargo, la propia confiabilidad de las cifras oficiales fue cuestionada por diversos actores.
María Estela Ortiz, secretaria ejecutiva del Consejo Nacional de la Infancia, reconoció la existencia de un "problema de cifras" y la "complejidad del servicio", indicando que "el Estado de Chile no cumple con sus compromisos internacionales en materia de infancia, ni siquiera sabe cuántos niños hay en sus establecimientos y mucho menos cuántos de ellos han fallecido y cuáles son sus causales".

El diputado Saffirio, quien presidió la primera comisión investigadora del Congreso sobre las irregularidades del Sename, presentó un informe con 200 medidas urgentes que, según él, no se han cumplido. Explicó que "hay un problema de cifras, esa es una realidad. Pero es parte de la complejidad del servicio".
Francisco Estrada, abogado experto en infancia y exdirector del Sename, señaló la posibilidad de duplicidad en las cifras, indicando que "si un niño ingresó a distintos programas y murió, su muerte será contabilizada como egreso en todos ellos".
Condiciones Críticas en los Centros de Protección
Las investigaciones han puesto en evidencia un sistema donde los niños vulnerables son atendidos por personal sin la capacitación adecuada, incluso en primeros auxilios, y donde se han recibido quejas por maltratos, sobremedicación y negligencia.
El Caso de Lissette y la Sobremedicación
El caso de Lissette, una niña de 11 años que falleció en abril de 2016 en el Cread Galvarino, conmocionó al país y visibilizó las graves deficiencias del sistema. Lissette había pasado gran parte de su vida entrando y saliendo de centros del Sename, sufriendo maltrato físico y psicológico, abuso sexual y abandono.
Testimonios de cuidadoras indicaron que, en medio de una crisis, la niña se golpeó la cabeza y se desvaneció. Las cuidadoras, sin conocimientos en primeros auxilios, intentaron reanimarla y buscaron ayuda externa, pero Lissette ya estaba muerta.

El psiquiatra Rodrigo Paz, parte de la querella por la muerte de Lissette, expresó su impresión clínica de que la niña estaba sobremedicada, recibiendo un fármaco (benzodiazepina) que en dosis altas actúa como antipsicótico, y antidepresivos cuya efectividad en niños no está demostrada. La sertralina, otro de los fármacos que tomaba, podía generar efectos adversos como agresividad e impulsividad.
Estrada advirtió sobre la "poca prolijidad" en la manipulación de medicamentos en los centros, donde el stock se encuentra accesible y la dosificación es un problema. El senador Alejandro Navarro señaló que el 63% de los niños estaban con tratamiento farmacológico y más de 3.000 sin la debida atención médica especializada.
Problemas Estructurales y Falta de Protocolos
La falta de protocolos claros y la deficiente capacitación del personal son recurrentes en los informes sobre el Sename. La PDI, en una investigación de 2017, constató que el 44,5% de los centros no cumplía con los protocolos mínimos exigidos por el Sename, incluyendo la ausencia de protocolos ante conductas suicidas o para contención física.
El informe de la PDI, que abarcó 240 residencias, reveló 2.071 abusos y 310 de ellos con connotación sexual. Se constató que en el 100% de los centros administrados directamente por el Sename se cometían "de manera permanente y sistemática acciones que lesionan los derechos de los niños, niñas y adolescentes".
Violencia Sistémica y Negligencia
La violencia sistemática fue una conclusión clave del informe de la PDI. Se detallaron maltratos por parte de adultos y entre pares, así como abusos sexuales cometidos por adultos y menores. El informe también señaló que en al menos 88 residencias se denunciaron menos abusos de los que efectivamente se habían producido.
La mayoría de los directores de los centros informaron no contar con información anterior a 2017 sobre vulneraciones graves de derechos. Esto limitó la recolección de datos a ese año, casi exclusivamente.
El informe de la PDI también evidenció graves falencias en la atención médica y de salud mental. Un 37,3% de los residentes padecía alguna enfermedad psiquiátrica, y un 14,2% alguna patología médica. Sin embargo, 42 centros no tenían un encargado de salud, y en muchos otros, los responsables no cumplían el perfil necesario. La administración de medicamentos, en un alto porcentaje de centros, recaía en personal sin formación técnica en salud.
World Vision y su análisis sobre la crisis del Sename
Reformas y la Creación de Nuevos Organismos
Ante la persistente crisis, se han implementado diversas reformas y se han creado nuevos organismos para intentar suplir las carencias del Sename.
El Cierre del Sename y la Creación de Mejor Niñez y el Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil
El Servicio Nacional de Menores (Sename) inició su proceso de cierre en enero de 2024, dando paso a dos nuevas instituciones: el Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia (Mejor Niñez) y el Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil.
Mejor Niñez, creado en 2021, tiene como objetivo atender a todo menor vulnerado en sus derechos. Sin embargo, ha enfrentado desafíos propios en su instalación, como el sobrecupo en residencias y listas de espera. Un dato alarmante es que, por primera vez en la historia de Chile, diariamente ingresan más niños, niñas y adolescentes a programas de Mejor Niñez que los que nacen cada día, reflejando un aumento de la desprotección.
Francisca González, coordinadora de Estudios Infancia del Centro de Estudios Justicia & Sociedad de la UC, señala que la violencia se ha normalizado en distintos espacios de la vida cotidiana, y hoy se ven sus consecuencias con mayor crudeza. Las principales causas de derivación a cuidado alternativo incluyen negligencia parental, violencia intrafamiliar, maltrato y vulneración sexual.

El defensor de la Niñez, Anuar Quesille, destaca que los factores que contribuyen a esta situación son multidimensionales, incluyendo la precariedad habitacional, la movilidad humana, la crisis postpandemia y el debilitamiento de redes de apoyo. El Estado tiene la responsabilidad de garantizar los derechos de los NNA, previniendo la violencia y respondiendo adecuadamente cuando esta ocurre.
Claudio Castillo, director de Mejor Niñez, enfatiza la necesidad de una reflexión profunda como país sobre la detección oportuna de problemas de salud mental, consumo de drogas y violencia estructural. El aumento en la primera infancia es especialmente impactante, ya que estos niños requieren cuidados más especializados y continuos.
El Papel de las Familias de Acogida
Ante la sobrecarga de las residencias, la atracción de familias de acogida se ha convertido en un punto clave. Mejor Niñez lleva a cabo campañas para aumentar el interés de personas que decidan abrir sus hogares. Actualmente, existen 10 mil familias de acogida activas en Chile, y se busca fortalecer esta red como un pilar fundamental para dar contención y cuidado a los menores.
Un Historial de Reformas Insuficientes
A lo largo de los años, el Sename ha sido objeto de múltiples intentos de reforma, sin lograr solucionar de raíz los problemas estructurales.
Intentos de Reforma a lo Largo del Tiempo
Desde el año 2000, se han anunciado diversas reformas, incluyendo la separación de la atención de menores vulnerados e infractores de ley, la creación de consejos asesores presidenciales y la división del sistema en dos servicios. Sin embargo, estas reformas a menudo no se concretaron o no lograron los resultados esperados.
El informe del Comité de Derechos del Niño de la ONU en 2017 estableció que Chile violó sistemáticamente los derechos humanos de los menores bajo su cuidado, recomendando mecanismos de reparación. La Defensoría de la Niñez también ha instado a la creación de una Comisión de Verdad, Justicia y Reparación.