El Informe Social es un documento esencial en el ámbito del trabajo social, diseñado para detallar y analizar la situación de una persona, su familia y su contexto. Su propósito trasciende la mera presentación de información, siendo elaborado con un objetivo específico que varía según la situación particular, la necesidad identificada y las características de la persona o grupo involucrado. Es un dictamen técnico que sirve de instrumento documental, elaborado y firmado con carácter exclusivo por un diplomado en trabajo social o asistente social.
Objetivo Principal: Determinación de Vulnerabilidad y Dependencia Económica
Este informe tiene como finalidad principal poder determinar si un individuo, como la madre o el padre de un hijo de filiación no matrimonial, vivía a expensas de un causante a la fecha de su fallecimiento. El objetivo es establecer si cumple con los requisitos para obtener, por ejemplo, una pensión de sobrevivencia, según lo señalado en el artículo 9° del D.L. Esto implica determinar la situación económica que tenía la o el solicitante a la fecha del fallecimiento.
La evaluación de la situación económica dependerá de diversos factores, incluyendo su escolaridad, vivienda, situación laboral y monto de su remuneración, así como la existencia de ingresos adicionales (tales como arriendos, pensiones de alimentos o ahorros). También se debe señalar la situación previsional, indicando el nombre de la AFP o ex Caja de Previsión.
Elaboración del Informe Social y Responsabilidad del Solicitante
Para la confección de un informe social, el solicitante (por ejemplo, el padre o la madre de los hijos de filiación no matrimonial) deberá ser el responsable de aportar antecedentes para demostrar que vivía a expensas de la o del causante. La correcta elaboración del informe es tarea de los trabajadores sociales, quienes cuentan con las herramientas claves para su observación y análisis. Será responsabilidad de la Administradora tener el formato a disposición de los interesados.

Medios de Prueba para Acreditar la Dependencia Económica
Los medios de prueba utilizados por la Asistente Social deben adjuntarse al Informe Social. Esta documentación podrá consistir en una variedad de elementos que demuestren la dependencia económica. Algunos ejemplos incluyen:
- Recibos de arriendo.
- Cuentas de consumo (luz, agua, gas).
- Cuentas de casas comerciales.
- Pago de mensualidades de escolaridad u otros estudios.
- Pago de gastos médicos.
- Depósitos bancarios.
Todos estos documentos deben estar a nombre o ser emitidos por el o la causante. No obstante, estos medios de prueba son a modo de ejemplo, pudiendo aportarse otros que también permitan acreditar la situación de dependencia económica.
DEPENDENCIA ECONÓMICA. ¿CÓMO LA ACREDITO?
Pruebas Adicionales y Complementarias
En aquellos casos en que no se cuente con alguno de los medios de prueba señalados, se podrá acompañar Declaraciones Juradas de terceros (al menos tres). Estas deben ser suscritas ante Notario Público u Oficial de Registro Civil, dejando constancia de alguna situación que permita concluir que el aporte efectuado por el o la causante a la fecha del fallecimiento constituía la principal fuente de sustentación del o de la madre y de los hijos en común.
Además, se pueden solicitar:
- Liquidaciones de sueldo del o de la madre de hijo de filiación no matrimonial, en caso de que trabaje.
- Certificado de cotizaciones de la AFP o INP, en el período de fallecimiento del o de la afiliado(a).
- Información del Servicio de Impuestos Internos sobre si registra actividad tributaria.
Importancia del Informe Social en la Actualidad
En nuestro país, el informe social ha adquirido una importancia fundamental en diversos sectores. No solo es una herramienta crucial en el ámbito judicial, sino que también es determinante en la prestación de políticas públicas y la definición de servicios sociales. Su capacidad para brindar una visión integral y detallada de la situación de individuos y comunidades lo convierte en un instrumento vital para garantizar un enfoque basado en los derechos y necesidades de la población.
De acuerdo a ello, este documento puede ser requerido para la protección de derechos, asignación de recursos, prevención de riesgos y participación ciudadana, entre otros. Desde la antigüedad, el informe social ha sido una herramienta fundamental en la labor del asistente o trabajador social. En sus primeras etapas, se basaba principalmente en solicitudes asistenciales, siendo un medio para canalizar pedidos de ayuda o soporte social. Sin embargo, con el paso del tiempo y la evolución del campo, el alcance del informe social se ha expandido significativamente. Hoy en día, es reconocido como un documento integral que aborda una amplia gama de información y elementos relacionados con el bienestar y las circunstancias de las personas.
Enfoque Metodológico y Rigurosidad
La moderna formación y preparación del trabajador social equipa con habilidades y herramientas que van más allá de la simple observación y recopilación de datos. Actualmente, estos profesionales están capacitados para analizar, interpretar y evaluar roles, dinámicas y estructuras, ofreciendo una visión integral de las situaciones. De acuerdo a esto, el informe social permite visibilizar y comprender las circunstancias y desafíos que enfrentan las personas, destacando áreas donde se requiere intervención o apoyo. Es una herramienta vital que guía y fundamenta las acciones y decisiones en el ámbito del trabajo social.
En los últimos años, ha surgido una creciente discusión sobre la adopción de enfoques transversales, tales como género, derechos e interculturalidad. Al elaborar un informe social, es esencial integrar estas perspectivas para proporcionar una evaluación integral. Es fundamental recordar los enfoques tradicionales, como el enfoque ecológico, que ve al individuo como parte de un sistema más amplio, impulsando al profesional a considerar su entorno, red familiar, necesidades e interacciones con la comunidad.
La rigurosidad metodológica es esencial. El profesional debe seguir un proceso estructurado, evitando omitir etapas o concluir prematuramente. Antes de iniciar, es esencial tener un entendimiento claro del propósito del informe: ¿Qué se espera comunicar con este documento? Un informe social eficaz debe ser, ante todo, metodológicamente riguroso. Para ello, es fundamental emplear técnicas e instrumentos adecuados que aseguren la veracidad y relevancia de la información recopilada.
Técnicas e Instrumentos Fundamentales
Típicamente, se recurre a herramientas derivadas de las ciencias sociales, como la entrevista semiestructurada, la visita domiciliaria, la observación y la revisión documental, entre otras. La aplicación correcta de estas técnicas garantiza que la información recolectada sea válida y confiable. A su vez, permite al trabajador o asistente social no solo obtener datos sino también revisarlos, interpretarlos y evaluarlos a la luz de las teorías y enfoques proporcionados por las ciencias sociales.
Hoy en día, la elaboración de un informe social va más allá de la mera transcripción de datos. Los profesionales del área deben ser capaces de analizar y contextualizar la información, proporcionando un entendimiento profundo basado en los conocimientos y competencias adquiridas durante su formación académica. Los informes sociales, en función de su propósito y área de aplicación, pueden clasificarse en diversas categorías, abordando cuestiones económicas, ecológicas, judiciales, habitacionales, de salud, entre otras. A pesar de las diferencias, todos comparten una base común: la aplicación rigurosa de metodologías de las ciencias sociales para construir un retrato fiel y útil de un individuo o grupo.
La Entrevista Social y la Visita Domiciliaria: Herramientas Clave
La entrevista social se destaca como la técnica primordial en la elaboración de un informe social. No es simplemente un paso, sino una herramienta irremplazable que proporciona insights profundos sobre el individuo y su contexto. Es fundamental que, durante esta entrevista, se alcance no solo al individuo sino también a su entorno inmediato.
Las visitas domiciliarias amplían esta perspectiva: más allá de ofrecer un vistazo al hogar, permiten al profesional observar dinámicas familiares, modos de interacción, respuestas a situaciones y otras características que se manifiestan en el ambiente del hogar. Para ello, es esencial preparar adecuadamente la entrevista, alineándola con el propósito del informe (económico, protector, etc.) y adaptándola a las características del entrevistado.
