El edema es la hinchazón causada por el exceso de líquido atrapado en los tejidos del cuerpo. Esta condición puede afectar cualquier parte del cuerpo y es particularmente común entre las personas mayores, manifestándose frecuentemente en piernas, tobillos, pies, manos y cara. Aunque puede tener causas benignas, el edema en adultos mayores a menudo es un síntoma de afecciones médicas subyacentes que requieren atención. Comprender sus causas, síntomas y opciones de tratamiento es crucial para su detección temprana y manejo eficaz.

¿Qué es el Edema y Cómo se Manifiesta?
La edematización se refiere al proceso de acumulación anormal de líquido en los tejidos del cuerpo, lo que resulta en hinchazón. El edema puede ser generalizado o localizado. En personas mayores, la hinchazón indolora de los pies y tobillos es un problema común, a menudo indicativo de retención de líquidos o problemas circulatorios.
Tipos de Edema
- Edema con fóvea: Es el tipo más frecuente, donde al aplicar presión sobre la zona hinchada, queda una pequeña hendidura o "hoyuelo" que persiste durante al menos cinco segundos.
- Edema sin fóvea: Menos común, este tipo de edema es más firme al tacto y no deja hendidura tras la presión.
Los síntomas del edema pueden variar, pero generalmente incluyen:
- Hinchazón visible (especialmente en tobillos, pies, manos, cara y brazos).
- Piel brillante, estirada o tensa.
- Permanencia de un hoyuelo en la piel al presionarla (edema con fóvea).
- Aumento de peso debido al exceso de líquido.
- Sensación de pesadez en las piernas.
- Dificultad para mover articulaciones.
- Sensación de tensión o molestia leve en la zona afectada.
- En casos más graves, tos o dificultad para respirar, lo que podría indicar edema pulmonar.

Causas del Edema en Adultos Mayores
El edema se produce cuando hay una fuga de líquido de los pequeños vasos sanguíneos del cuerpo, los capilares, que se acumula en los tejidos cercanos. En adultos mayores, las causas pueden ser multifactoriales:
Problemas Circulatorios
Las dificultades en el sistema circulatorio son una causa común del edema en personas mayores. Esto incluye:
- Insuficiencia venosa crónica: Las venas de las piernas, que tienen válvulas unidireccionales para facilitar el retorno sanguíneo al corazón, pueden dañarse. Esto impide una circulación adecuada, provocando la acumulación de sangre y la filtración de líquido hacia los tejidos.
- Trombosis venosa profunda (TVP): Un coágulo de sangre en una vena de la pierna puede causar hinchazón repentina, acompañada de dolor muscular en la pantorrilla.
Enfermedades Cardíacas, Renales y Hepáticas
El mal funcionamiento de órganos vitales puede alterar el equilibrio de líquidos en el cuerpo, llevando a la acumulación de líquido y edema:
- Insuficiencia cardíaca congestiva: El corazón no bombea sangre eficientemente, lo que puede causar acumulación de líquido en piernas, abdomen y pulmones (edema pulmonar).
- Enfermedad renal (incluyendo Enfermedad Renal Crónica - ERC y falla renal): Los riñones, encargados de filtrar sodio y agua, pueden perder su capacidad funcional. Esto lleva a la retención de líquidos y sales, resultando en edema, especialmente en piernas y alrededor de los ojos. La falla renal o enfermedad renal terminal (ERT) puede generar edema severo en piernas, manos y abdomen.
- Daño hepático (Cirrosis): El daño en el hígado puede causar acumulación de líquido en el abdomen (ascitis) y en las piernas.
- Síndrome nefrótico: Un trastorno renal que provoca la pérdida excesiva de proteínas a través de la orina, lo que puede causar hinchazón, particularmente en la cara, piernas y alrededor de los ojos.
Otros Factores Contribuyentes
- Sedentarismo y Falta de Movimiento: La inactividad física afecta el flujo sanguíneo y la capacidad del cuerpo para movilizar fluidos eficientemente, contribuyendo al edema, especialmente en las piernas.
- Efectos Secundarios de Medicamentos: Ciertos medicamentos comúnmente recetados a personas mayores pueden tener como efecto secundario la retención de líquidos. Esto incluye bloqueadores de los canales de calcio, antiinflamatorios no esteroideos (AINE), esteroides, estrógenos y algunos medicamentos para la diabetes.
- Nutrición Inadecuada: Una dieta deficiente, especialmente baja en proteínas o alta en sodio, puede afectar la salud vascular y el equilibrio de líquidos. El consumo elevado de sal puede agravar la retención de líquidos.
- Cambios Hormonales: En mujeres, el edema puede estar relacionado con el ciclo menstrual o el embarazo. En el embarazo, la hinchazón severa puede ser un signo de preeclampsia.
- Lesiones o Cirugías: Una lesión o cirugía en la pierna, tobillo o pie, o cirugías pélvicas, pueden causar hinchazón.
- Infecciones: Infecciones como la celulitis (infección bacteriana de la piel) pueden provocar hinchazón localizada.
- Obstrucción del sistema linfático: Problemas con el sistema que elimina el exceso de líquido y proteínas de los tejidos.
ENFERMEDAD RENAL CRÓNICA ✅ fisiopatología, clínica, diagnòstico y tratamiento
Diagnóstico del Edema
Para comprender la causa del edema, un proveedor de atención médica realizará un examen físico y preguntará sobre los antecedentes médicos del paciente. Esta evaluación puede incluir:
- Anamnesis detallada sobre la localización, duración, síntomas asociados (dolor, molestia) y posibles desencadenantes del edema.
- Revisión de síntomas relacionados con posibles causas subyacentes (disnea, ortopnea, ictericia, etc.).
- Examen físico completo, prestando atención al corazón, pulmones, abdomen, ganglios linfáticos, piernas y pies. Se evaluará la simetría, temperatura, eritema, hipersensibilidad y la presencia de fóvea.
- Preguntas sobre medicamentos actuales, dieta (consumo de sal) y estilo de vida.
Pruebas Diagnósticas
Dependiendo de la sospecha clínica, se pueden solicitar pruebas adicionales:
- Análisis de sangre: Hemograma completo, electrolitos séricos, nitrógeno ureico en sangre (BUN), creatinina, pruebas hepáticas, concentración de proteínas séricas.
- Análisis de orina: Para detectar proteinuria, microhematuria u otros signos de enfermedad renal.
- Electrocardiograma (ECG) y Ecocardiograma: Para evaluar la función cardíaca.
- Radiografía de tórax: Para detectar acumulación de líquido en los pulmones.
- Ecografía Doppler: Para descartar trombosis venosa profunda u otras obstrucciones venosas.
- Péptido natriurético cerebral (BNP): Si se sospecha insuficiencia cardíaca.
- Dímero-D: Si se sospecha embolia pulmonar.

Tratamiento del Edema en Adultos Mayores
El tratamiento del edema se enfoca principalmente en abordar la causa subyacente. Las medidas generales y específicas incluyen:
Medidas Generales y Cambios en el Estilo de Vida
- Reducción de la ingesta de sal: Limitar el consumo de sodio ayuda a disminuir la retención de líquidos. Se recomienda evitar añadir sal durante la cocción y en la mesa. En casos de cirrosis o síndrome nefrótico, la restricción puede ser más estricta (≤ 1 g/día).
- Movimiento y Ejercicio: Mover y utilizar los músculos de las partes del cuerpo hinchadas, especialmente las piernas, ayuda a mover el líquido de vuelta hacia el corazón. Se recomiendan actividades físicas moderadas como caminar o ejercicios de estiramiento.
- Elevación de la zona hinchada: Mantener la parte del cuerpo afectada por encima del nivel del corazón varias veces al día puede ayudar a drenar el exceso de líquido.
- Uso de prendas de compresión: Guantes, mangas o medias de compresión aplican presión sobre las extremidades para evitar la acumulación de líquido y mejorar el retorno venoso.
- Cuidado de la piel: Mantener la zona hinchada limpia y sin lesiones, usando lociones o cremas si la piel está seca y agrietada, previene infecciones.
- Masajes: Pueden ayudar a movilizar el líquido acumulado.
- Control de peso: Mantener un peso saludable puede reducir la carga sobre el sistema circulatorio.
- Hidratación adecuada: Beber suficiente agua es importante para el equilibrio de líquidos del cuerpo.

Tratamiento Farmacológico
Los medicamentos se utilizan para tratar tipos más graves de edema o cuando las medidas no farmacológicas no son suficientes:
- Diuréticos: Estos medicamentos ayudan al cuerpo a eliminar el exceso de líquido a través de la orina. Uno de los diuréticos más comunes es la furosemida (Lasix). En marzo de 2025, la FDA autorizó una forma inyectable de furosemida para tratar el edema en personas con ERC. Otros diuréticos incluyen los diuréticos de asa, tiazídicos y ahorradores de potasio.
- Medicamentos para la causa subyacente: Si el edema es un efecto secundario de un medicamento, el médico puede optar por cambiarlo por otro. Si la causa es una enfermedad crónica (insuficiencia cardíaca, renal, hepática), el tratamiento de esa condición es primordial.
- Inhibidores SGLT2: Medicamentos como canagliflozina, dapagliflozina y empagliflozina, aunque se usan principalmente para la diabetes, también inducen diuresis y pueden ser útiles en pacientes con insuficiencia cardíaca o síndrome nefrótico.
Recursos Adicionales
Para pacientes con enfermedad renal, una alimentación correcta es fundamental. Plataformas como Kidney Kitchen® ofrecen recetas bajas en sodio y consejos de cocina para apoyar la salud renal y controlar síntomas como la hinchazón.
Cuándo Consultar al Médico
Es importante programar una cita con el proveedor de atención médica si:
- Experimenta hinchazón, piel estirada o brillante, o piel que conserva una hendidura al presionarla, ya que podrían ser signos de acumulación de líquido en los pulmones (edema pulmonar).
- Después de estar sentado por un período prolongado (como en un vuelo largo), siente dolor e hinchazón en las piernas que no desaparece.
- La hinchazón no desaparece en pocos días o empeora.
- La zona hinchada presenta dolor, enrojecimiento o calor al tacto.
- Se produce un aumento súbito de peso.
- Aparece hinchazón en nuevas zonas, como el abdomen o las manos.
- Se experimenta falta de aliento o dificultad para respirar.
- Hay hinchazón nueva o que ha empeorado en una sola pierna.
- Las medidas de autocuidado no mejoran la hinchazón o esta empeora.
- Si nunca le han diagnosticado un problema renal pero aparece edema sin causa aparente, es importante consultarlo para descartar problemas renales incipientes.