El dolor crónico afecta significativamente la calidad de vida de las personas, impactando el estado de ánimo, la memoria, las relaciones y generando frustración, depresión, ansiedad e insomnio. Particularmente en adultos mayores, el dolor óseo o articular es una condición prevalente que a menudo requiere farmacoterapia.
La artritis, una enfermedad que afecta a millones de personas globalmente, es una de las principales causas de dolor crónico. Solo en Estados Unidos, 32.5 millones de adultos padecen osteoartritis, mientras que 1.3 millones sufren artritis reumatoide (AR). Ante esta realidad, el cannabis medicinal emerge como una alternativa natural para el manejo del dolor y los síntomas asociados.

El Auge del Cannabis Medicinal en Adultos Mayores
Un estudio de la Universidad de Míchigan reveló que una de cada cinco personas (21%) de 50 años o más ha consumido alguna forma de cannabis en el último año, un aumento considerable respecto al 12% registrado en 2021. Este incremento se atribuye, en parte, a la legalización del uso recreativo y médico del cannabis en diversos estados.
Según una encuesta colaborativa entre Care By Design y Project CBD, el cannabis medicinal es una herramienta efectiva en el manejo del dolor con pocos efectos secundarios negativos. Ochocientas personas, en su mayoría de 50 a 70 años, participaron en este estudio, revelando una reducción significativa en el uso de opiáceos entre los pacientes mayores con terapia de cannabis. De los encuestados que habían usado tanto cannabis como opiáceos para el dolor, el 91% reportó haber disminuido o cesado el uso de opiáceos después de iniciar la terapia con cannabis. El cannabis fue el único enfoque terapéutico para el cual no hubo reportes de empeoramiento del dolor.
Un estudio en Israel reportó que más del 90% de los adultos mayores tratados con cannabis medicinal experimentaron una mejoría en su padecimiento, incluyendo una mejor calidad de vida y disminución del dolor. Además, 1 de cada 5 participantes redujo el uso de medicamentos opioides. De manera similar, un estudio canadiense indicó que la mayoría de los adultos mayores reportó una mejora en el dolor, la calidad del sueño o el estado de ánimo, con 1 de cada 3 disminuyendo su uso de opioides y 1 de cada 5 reduciendo el uso de benzodiazepinas.
El cannabis medicinal no solo alivia el dolor físico de la artritis, sino que también puede mitigar síntomas mentales como la depresión, la ansiedad y el insomnio, condiciones que a menudo acompañan a la artritis y que también están siendo tratadas cada vez más con cannabis medicinal en lugar de productos farmacéuticos recetados. En general, el cannabis presenta riesgos mínimos y tiene el potencial de sustituir numerosos medicamentos que se podrían estar tomando debido a la artritis.
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Diferencias entre Osteoartritis y Artritis Reumatoide y el Rol del Cannabis
Cannabis para la Osteoartritis
La osteoartritis es la condición de dolor crónico más común, especialmente en adultos mayores, debido al desgaste normal del cuerpo con el paso de los años. Afecta el cartílago entre las articulaciones, comúnmente en manos, rodillas, caderas y columna vertebral. El tratamiento se enfoca en reducir la inflamación para aliviar el dolor, y el cannabis puede ser beneficioso en este aspecto.
Cannabis para la Artritis Reumatoide (AR)
La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune que provoca inflamación y degeneración articular, afectando a personas de cualquier edad, aunque es más común en mujeres. Si no se trata, las articulaciones pueden fusionarse y otros órganos pueden resultar dañados. Al igual que con la osteoartritis, el tratamiento inicial incluye AINE y esteroides para reducir la inflamación, y el cannabis puede proporcionar un alivio similar.
Muchas personas que usan cannabis para tratar la artritis prefieren cepas ricas en tetrahidrocannabinol (THC), ya que este cannabinoide posee propiedades antiinflamatorias y analgésicas. Para un alivio inmediato, se suelen usar tópicos aplicados directamente sobre la articulación dolorida, o se fuman o vaporizan flores y concentrados. Para un alivio más duradero, se pueden considerar los comestibles.
Uso del Aceite de CBD para el Tratamiento de la Artritis
El aceite de cannabidiol (CBD) es otra opción popular para tratar la artritis, ofreciendo efectos antiinflamatorios y analgésicos sin el componente psicoactivo del THC. Los estudios han demostrado que el CBD puede ayudar a mejorar el sueño, reducir la ansiedad y la depresión, y disminuir la inflamación general, sin los efectos secundarios como la "niebla cerebral" o los "antojos".
Consideraciones Médicas y Precauciones al Usar Cannabis Medicinal
Los medicamentos recetados para la artritis pueden ser peligrosos debido a los efectos secundarios y la probabilidad de dependencia. Esto ha impulsado la búsqueda de alternativas como el cannabis medicinal. Sin embargo, antes de iniciar un tratamiento con cannabis, es crucial consultar a un profesional de la salud, especialmente en adultos mayores, quienes metabolizan los medicamentos con menor efectividad que los jóvenes y tienen un mayor riesgo de efectos adversos.
Riesgos y Efectos Adversos en Adultos Mayores
Los efectos adversos más comunes asociados al uso de cannabis medicinal en adultos mayores son mareo, somnolencia y sequedad en la boca, aunque suelen ser leves. Menos frecuentes son la ansiedad, alucinaciones y psicosis. Es fundamental considerar las interacciones del cannabis con otros medicamentos que los adultos mayores puedan estar tomando, ya que muchos fármacos pueden interactuar con el cannabis y causar efectos inesperados.
Además, el cannabis afecta las partes del cerebro responsables de la coordinación y la reacción rápida, lo que podría aumentar el riesgo de caídas en adultos mayores. Los productos con mayor potencia de THC también pueden aumentar el riesgo de dependencia o adicción, y no existe un nivel seguro de cannabis para conducir.
Pasos para el Uso del Cannabis Medicinal
- Conocer al paciente y el tipo de dolor: Es fundamental evaluar el historial médico del paciente, la naturaleza del dolor (continuo o intermitente, peor de día o de noche) y otros síntomas concomitantes como fatiga, ansiedad, espasticidad muscular o insomnio.
- Asegurar que no existan contraindicaciones: Los médicos deben ser cautelosos y considerar el riesgo de adicción, especialmente en pacientes con factores de riesgo para desarrollar un síndrome por consumo de sustancias. La preocupación por no crear una nueva crisis sanitaria, similar a la de los opioides, es alta.
- Elección del cannabinoide (THC vs. CBD):
- THC: Puede provocar sedación, mejorar el sueño, manejar el dolor a nivel cerebral y periférico, y ayudar con las náuseas y el apetito. Puede causar efectos cerebrales alterando el nivel de conciencia o alucinaciones.
- CBD: No tiene efectos sobre el nivel de conciencia ni alucinógenos. Ejerce efectos analgésicos a través de mecanismos antiinflamatorios y actúa sobre el sistema de la serotonina. Demuestra efectos positivos sobre la ansiedad y en enfermedades con componente inflamatorio o inmune.
Los productos con similar concentración de THC y CBD (1:1) son los más utilizados para el dolor crónico. Se recomienda empezar con productos basados en CBD y, si no son suficientemente efectivos, introducir productos con THC a dosis bajas.
- Elección del tipo de planta y terpenoides: Algunos terpenoides como el pineno o el limoneno pueden aumentar la energía y favorecer la concentración, siendo preferidos durante el día. Otros como el mirceno o cariofileno pueden causar cansancio o sedación, siendo más adecuados para la noche.
- Elección de la vía de administración:
- Vía inhalada (planta seca fumada o vaporizada): Absorción muy rápida y efecto en pocos minutos, ideal para el control rápido de síntomas agudos. La duración del efecto es corta. El cannabis fumado se desaconseja por sus efectos negativos en bronquios y pulmones.
- Vía oral (aceite en gotas o jeringas): El efecto tarda de 60 a 180 minutos en iniciar, pero puede durar de 6 a 8 horas, similar a los fármacos de liberación prolongada. La dosificación es más sencilla, aunque el sabor puede ser desagradable.
- Dosis iniciales y precauciones: Es aconsejable comenzar con dosis bajas por la noche, aumentándolas cada 2 o 3 días hasta encontrar la dosis adecuada. Se deben tener precauciones con la coadministración de fármacos sedantes (benzodiacepinas, opioides, antidepresivos) y alcohol, ya que pueden potenciar la sedación. También se debe considerar la interacción con fármacos que afectan el metabolismo hepático del cannabis.

Interacciones con Otros Fármacos
Ciertos fármacos pueden potenciar los efectos del cannabis, como los sedantes y el alcohol. Otros pueden afectar la forma en que el cannabis es metabolizado en el hígado: los activadores de enzimas hepáticas pueden disminuir su eficacia, mientras que los inhibidores (como algunos antifúngicos o antidepresivos) pueden hacer que los cannabinoides sean más potentes y potencialmente tóxicos.
Recomendaciones de Seguridad
Se debe evitar conducir vehículos o maquinaria pesada bajo los efectos del THC, ya que afecta las capacidades de reacción y toma de decisiones. En países donde el cannabis es legal, se ha adoptado una política de tolerancia cero con los conductores que dan positivo en pruebas de drogas. Además, es crucial almacenar el cannabis medicinal lejos del alcance de menores y protegerlo de la luz, el calor y el oxígeno excesivo para preservar su integridad.