Incapacidad Laboral por Lumbalgia: Guía Completa

La lumbalgia, definida por la Real Academia de la Lengua Española (RAE) como dolor en la región lumbar, es una afección musculoesquelética de alta prevalencia global. Afecta a millones de personas anualmente, siendo una de las principales causas de consulta en servicios de urgencia y una patología con un impacto significativo en la discapacidad a nivel mundial. Esta dolencia, que suele aparecer entre los 20 y 40 años, afecta tanto a hombres como a mujeres y, en muchos casos, puede derivar en una incapacidad laboral o una discapacidad permanente.

La lumbalgia es la principal causa de limitación de la actividad en personas menores de 45 años, y la patología musculoesquelética más prevalente en mayores de 65 años. Se estima que, en 2020, afectó a 619 millones de personas en todo el mundo y se prevé que esta cifra aumente a 843 millones para 2050 debido al crecimiento y envejecimiento de la población.

La Lumbalgia: Un Problema de Salud Pública Global

Definición y Tipos de Lumbalgia

La lumbalgia es la presencia de dolor en la región lumbar, desde el borde inferior de las costillas hasta los glúteos. Puede clasificarse según su duración:

  • Aguda: Es el tipo más simple y frecuente, aparece repentinamente y no dura más de un mes (menos de 6 semanas). Los síntomas suelen desaparecer por sí solos, y casi todas las personas tienen una buena recuperación.
  • Subaguda: El dolor se prolonga por más de un mes (entre 6 y 12 semanas) y se considera anormal.
  • Crónica: En estos casos, el dolor se prolonga por más de tres meses (más de 12 semanas). En algunas personas, los síntomas persisten y se vuelven dolor crónico.

Además de la duración, la lumbalgia se divide en dos tipos principales según su origen:

  • Lumbalgia Específica: Hay presencia de dolor ocasionado por alguna enfermedad o problema estructural de la columna vertebral, o bien, dolor que irradia desde otra parte del cuerpo.
  • Lumbalgia Inespecífica: En este caso, no se puede precisar una enfermedad concreta o una causa estructural para explicar el dolor. Alrededor del 90% de los casos corresponden a lumbalgia inespecífica, la cual puede estar derivada de malas posturas, factores ambientales o personales, pero sin patologías estructurales detrás.
Esquema anatómico de la columna vertebral y la región lumbar

Prevalencia e Impacto Global

La lumbalgia dificulta el movimiento, afecta la calidad de vida y el bienestar mental, y puede limitar las actividades laborales y la interacción social. Es la principal causa de discapacidad en todo el mundo y la afección en que la rehabilitación puede beneficiar al mayor número de personas. Puede presentarse a cualquier edad, incluidos niños y adolescentes, y casi todas las personas la padecen al menos una vez en la vida.

La prevalencia de la lumbalgia aumenta con la edad hasta los 80 años, y el mayor número de casos se producen entre los 50 y 55 años. Es más frecuente en las mujeres. Los episodios recurrentes de lumbalgia son más comunes a medida que se envejece. En todo el mundo, la lumbalgia crónica es una causa importante de pérdida del trabajo, restricción de la participación en actividades y disminución de la calidad de vida, representando una enorme carga económica para la sociedad.

Causas y Factores de Riesgo

En la mayoría de los casos de lumbalgia, no existe una sola causa, sino una combinación de factores. La Fundación Española de Reumatología explica que se debe a alteraciones en las estructuras que forman la columna vertebral en esa zona afectada. Los especialistas indican que en un 90% de los casos la lumbalgia se debe a alteraciones en las vértebras.

Entre los factores de riesgo comunes se encuentran:

  • Esfuerzo mal realizado: Movimientos bruscos o levantamiento de cargas de forma incorrecta. Quienes realizan labores regulares de levantamiento manual de carga, deben contar con una capacitación adecuada.
  • Sobrepeso y obesidad: El sobrepeso está ligado a lesiones en músculos y discos vertebrales, y el sedentarismo contribuye a la debilidad muscular.
  • Condición física deficiente: Particularmente de los músculos abdominales y lumbares.
  • Patología degenerativa: Desgaste de la columna vertebral, como hernias discales o espondilitis anquilosante.
  • Factores genéticos.
  • Tabaquismo: El consumo de cigarrillos está asociado a la aparición de discopatías, ya que altera el flujo sanguíneo que nutre a los discos intervertebrales.
  • Estrés y malas posturas: Mantener posturas incorrectas prolongadas, especialmente en el ámbito laboral, puede generar tensión.
  • Factores laborales: Es una de las enfermedades más frecuentes entre trabajadores que levantan cargas, realizan posturas incorrectas o deben conducir vehículos por largos periodos de tiempo. Los dolores en la zona baja de la espalda son frecuentes para personas que se mantienen en la misma postura o realizan actividades que requieren fuerza.
  • Ciclo menstrual y hormonal: En el caso de las mujeres, el dolor de lumbago puede relacionarse con su ciclo menstrual y hormonal o con alteraciones en su aparato reproductor.

Signos y Síntomas

Los síntomas de la lumbalgia pueden presentarse de forma repentina o paulatina. Se manifiesta como un dolor sordo o agudo y, en ocasiones, puede ocasionar que el dolor se irradie a otras partes del cuerpo, sobre todo las piernas.

Algunos de los síntomas y consecuencias asociados incluyen:

  • Dolor sordo o agudo en la región lumbar.
  • Irradiación del dolor a las piernas, conocido como ciática o lumbociatalgia. Esto ocurre cuando el nervio ciático está comprimido, manifestándose como una sensación sorda o una descarga eléctrica, acompañada de entumecimiento, hormigueo o debilidad en algunos músculos.
  • Restricción del movimiento, afectando la participación en el trabajo, la escuela y la comunidad.
  • Trastornos del sueño.
  • Estado de ánimo deprimido y angustia.

Todas estas experiencias afectan el bienestar y la calidad de vida, y a menudo conducen a la pérdida del trabajo y de los recursos económicos, particularmente cuando los síntomas son crónicos.

Diagnóstico y Tratamiento de la Lumbalgia

Diagnóstico

El diagnóstico de la lumbalgia es habitualmente clínico, es decir, solo se requiere una detallada historia médica del paciente, complementada con el examen físico. Esta exploración tendrá en cuenta la forma de andar del paciente y sus posturas. En la mayoría de los casos no es necesario realizar exámenes de imagen.

Sin embargo, en algunos casos, el dolor lumbar puede ser producto de otra patología o condición potencialmente grave. Para descartar esta posibilidad, se debe evaluar si existen otros antecedentes o síntomas asociados como, por ejemplo, una baja de peso sin explicación, antecedente de cáncer, fiebre prolongada, traumatismos, cirugías de columna recientes o pérdida del control de esfínteres, de fuerzas o de sensibilidad en las extremidades inferiores.

En estos casos sí es necesario realizar exámenes de imágenes, como radiografías, escáner o resonancia magnética, o de laboratorio, para diagnosticar patologías más graves como hernias lumbares, tumores, infecciones o fracturas. Si alguna de estas enfermedades es detectada, es necesario que el paciente sea evaluado por un cirujano de columna para un tratamiento oportuno.

Enfoques Terapéuticos

El tratamiento de la lumbalgia depende de la naturaleza del dolor y de si es inespecífica o específica. Cuanto más tiempo se padece lumbalgia, más probable es que se manifiesten limitaciones que afectan la actividad, por lo que la adopción de un enfoque biopsicosocial se vuelve cada vez más importante. Las intervenciones de rehabilitación incluyen opciones no farmacológicas y farmacológicas, priorizando las primeras.

Tratamiento de la Lumbalgia Específica

En el caso de la lumbalgia específica, el tratamiento se centra en abordar la enfermedad subyacente que ocasiona el dolor.

Tratamiento de la Lumbalgia Inespecífica

Cuando no existen indicios de patologías potencialmente graves, el tratamiento se enfoca en el alivio del dolor y la recuperación funcional. Algunos tratamientos incluyen:

  • Medicamentos: Generalmente, se usan antiinflamatorios, analgésicos y relajantes musculares en forma combinada. Los analgésicos no deben ser el tratamiento de primera línea para la lumbalgia, y las personas mayores o con otras enfermedades deben consultar a un profesional antes de tomarlos.
  • Fisioterapia y Ejercicio: Incluye medidas físicas como calor local y ejercicios de fortalecimiento de los músculos del abdomen y de la zona lumbar para mejorar la fuerza muscular y la capacidad de moverse. Los ejercicios benefician en casos de lumbalgia crónica, subaguda y tras cirugía. Se debe evitar el reposo en cama, ya que se asocia a problemas como pérdida de masa muscular, rigidez articular y pérdida de densidad ósea.
  • Apoyo Psicológico y Social: El tratamiento psicológico, mediante técnicas de modificación de conducta (cognitivo-conductuales y de condicionamiento operante), es efectivo para reducir el dolor y la discapacidad en pacientes con lumbalgia crónica.
  • Cambios en el Estilo de Vida: Reducir la tensión durante el trabajo físico, aumentar la actividad física, mantener una alimentación saludable y buenos hábitos de sueño.

3 EJERCICIOS efectivos para ALIVIAR LA LUMBALGIA

Cuidado Personal y Prevención

El cuidado personal es una parte importante del manejo de la lumbalgia para reanudar las actividades importantes de la vida. Hay varias maneras de disminuir los síntomas y ayudar a prevenir las crisis de lumbalgia inespecífica:

  • Realizar actividad física y fortalecer la musculatura de la espalda, principalmente los abdominales.
  • Optimizar el bienestar mental y manejar el estrés.
  • Mantener un peso corporal saludable.
  • Abandonar el hábito de fumar.
  • Dormir bien.
  • Participar en actividades sociales y laborales.
  • Realizar adaptaciones ergonómicas en el lugar de trabajo, como tener la espalda bien apoyada, y ajustar la mesa y la silla a la altura adecuada. No hay estudios que corroboren beneficios de fajas u ortesis.

La información y el apoyo pueden ayudar a las personas con lumbalgia a concebir estrategias para cuidarse y sobrellevar por sí mismas los síntomas, reduciendo los efectos de la enfermedad y mejorando el bienestar.

Discapacidad Laboral (Incapacidad Permanente) por Lumbalgia Crónica

La lumbalgia crónica es una causa frecuente de baja laboral y puede conducir a la obtención de una incapacidad permanente. El Tribunal Médico es el encargado de evaluar si existe incapacidad basándose en la gravedad de la lumbalgia, según los informes médicos, y el grado de afectación que provoca en el individuo para realizar sus funciones o actividades cotidianas.

Actualmente, se han obtenido sentencias favorables de incapacidad laboral por lumbalgia crónica. Es común que la lumbalgia crónica venga acompañada de otras patologías que pueden agravar el estado de salud de la persona afectada.

Tipos de Incapacidad Permanente

El tipo de incapacidad laboral que se puede conseguir por lumbalgia crónica depende de cómo las secuelas afectan la capacidad para trabajar. Los grados de incapacidad permanente que más frecuentemente se conceden son:

  • Incapacidad Permanente Total: Concedida para la profesión habitual. Permite realizar un trabajo diferente al que se venía desempeñando, siempre que sea compatible con las limitaciones.
  • Incapacidad Permanente Absoluta: Concedida para toda profesión. Inhabilita al trabajador para realizar cualquier actividad laboral con un mínimo de eficacia y rendimiento.
  • Gran Invalidez: Se reconoce cuando el trabajador, además de estar en situación de incapacidad permanente absoluta, necesita la asistencia de otra persona para los actos más esenciales de la vida. Suele darse cuando la lumbalgia crónica concurre con otras patologías graves que alcanzan un alto grado de afectación.
Infografía: Grados de Incapacidad Permanente y sus beneficios

Revisión del Grado de Incapacidad

Si ya se tiene concedida una incapacidad laboral en grado de total o absoluta por lumbalgia crónica desde hace tiempo, y ha existido un agravamiento de las secuelas o se ha desarrollado una nueva patología, se puede solicitar una revisión de grado por agravamiento para obtener una incapacidad absoluta o una gran invalidez, lo que incrementaría sensiblemente la pensión.

Cálculo y Cuantía de las Pensiones

El importe de la pensión por incapacidad laboral depende del grado obtenido:

  • Incapacidad Permanente Total: El cálculo se realiza sobre las bases de cotización de los últimos 8 años. Por ejemplo, si el salario bruto medio ha sido de 1.500 euros al mes, se cobrará una pensión del 55% de 1.500 euros (825 euros brutos). A partir de los 55 años, si no se está trabajando en otro empleo compatible, la pensión puede aumentar al 75% (1.125 euros brutos).
  • Incapacidad Permanente Absoluta: El cálculo se realiza igual que en el caso anterior, pero la pensión es del 100% de la base reguladora. Con el ejemplo de salario de 1.500 euros, se cobrará una pensión de 1.500 euros netos, ya que no está sujeta a retención.
  • Gran Invalidez: Además del importe de la pensión por incapacidad permanente absoluta, se cobra un complemento que oscila entre el 45% y el 90% aproximadamente. Siguiendo el ejemplo anterior, una persona que haya cotizado de forma estable en base a 1.500 euros puede llegar a cobrar una pensión de entre 2.175 euros y 2.850 euros aproximadamente. Las pensiones por gran invalidez pueden superar incluso los 4.500 euros si la persona ha cotizado las bases máximas, ya que el complemento se calcula sobre la base de cotización y tampoco están sujetas a retenciones.

Otros Grados de Discapacidad y Dependencia

Grado de Discapacidad por Lumbalgia Crónica

El porcentaje o grado de discapacidad mide cómo las secuelas de la enfermedad afectan a todos los aspectos de la vida diaria, desde que la persona se levanta hasta que se acuesta, incluyendo las relaciones laborales, sociales y familiares. Dependerá del grado de avance de la enfermedad y de sus secuelas.

Lo normal es que con un grado de afectación moderada se pueda obtener el mínimo del 33%. En los casos más graves, cuando además de la lumbalgia crónica concurren otras patologías, se puede superar el 65%.

Obtención de la Dependencia por Lumbalgia Crónica

La dependencia mide cómo afectan las secuelas de la enfermedad a la realización de los actos básicos de la vida diaria, como la higiene, la alimentación o el desplazamiento. En los casos avanzados de la patología, cuando afecta a varios órganos o gravemente a alguno de ellos, se puede obtener cualquiera de los 3 grados de dependencia:

  • Dependencia Moderada: Necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria al menos una vez al día, o tiene necesidades de apoyo intermitente o limitado.
  • Dependencia Severa: Necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria dos o tres veces al día, pero no requiere el apoyo permanente de un cuidador o tiene necesidades de apoyo extenso.
  • Gran Dependencia: Necesita ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria varias veces al día y, por su pérdida total de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, necesita el apoyo indispensable y continuo de otra persona.

Aspectos Legales y Laborales de la Lumbalgia

Comunicación a la Empresa sobre la Solicitud de Incapacidad

No, la empresa no se va a enterar de que se está tramitando la incapacidad laboral, excepto que el propio trabajador se lo diga. No se está obligado a informar de que se está solicitando, ya que es una información absolutamente confidencial.

Momento Adecuado para Solicitar la Incapacidad

No es obligatorio esperar a agotar los plazos de la baja médica (18 meses) para solicitar la incapacidad laboral; es más, es preferible no esperar a agotarlos. De esta manera, si la solicitud se hace sin esperar a que la inspección intervenga, el propio trabajador tiene el control de su expediente, sabiendo en cada momento qué documentos presentar en la solicitud.

Incapacidad Laboral y Jubilación por Coeficientes Reductores

Si se está jubilado por coeficientes reductores y aún no se han cumplido los 65 años, se puede solicitar la incapacidad laboral. Están en la obligación de concederla y, por lo tanto, lo normal es obtener una pensión superior a la que se está cobrando actualmente. Si se han superado los 65 años de edad, el caso se complica y será necesario acudir a los tribunales de justicia, siempre que se pueda demostrar que el hecho causante es anterior a la edad legal de jubilación. Una reciente sentencia del Tribunal Constitucional ha garantizado este derecho, permitiendo solicitar una incapacidad permanente incluso estando jubilado por coeficientes reductores, siempre que no se haya alcanzado la edad legal de jubilación.

Adaptación del Puesto de Trabajo

El Real Decreto de marzo de 2019 trata sobre la adaptación del puesto de trabajo e insta a hacer un esfuerzo para que las personas que sufren una determinada enfermedad, como la lumbalgia crónica, traten de obtener mejoras en sus puestos de trabajo en términos de flexibilidad horaria, teletrabajo, adquisición de herramientas tecnológicas o sillas ergonómicas. Sin embargo, la realidad es que se trata de una adaptación a medida para cada trabajador y empresa.

En estas circunstancias, se abre un espacio de negociación con el empresario, quien debe demostrar que ha realizado sus máximos esfuerzos para realizar dicha adaptación, pero sin que esto implique hipotecar la viabilidad financiera de la empresa. Por este motivo, lo mejor es hacer un análisis pormenorizado de las necesidades del empleado y de las posibilidades de la empresa para tratar de llegar al mejor escenario posible.

Compatibilidad de la Pensión por Incapacidad con un Empleo

Según la Ley General de la Seguridad Social, se puede compatibilizar una pensión por incapacidad laboral con un trabajo siempre y cuando el nuevo empleo esté especialmente adaptado a las secuelas de la enfermedad.

  • Si se tiene una incapacidad permanente total, no hay problema, siempre que no se desarrollen las mismas tareas que se realizaban en el trabajo que se desempeñaba cuando se concedió la incapacidad.
  • En el caso de la incapacidad permanente absoluta o la gran invalidez, la experiencia indica que la compatibilidad es posible únicamente en centros especiales de empleo que cumplan con estos requisitos, realizando los trámites adecuados ante la Administración.

Discriminación por Lumbalgia Crónica

Si una persona es discriminada por tener lumbalgia crónica, puede y debe denunciarlo para evitar que les suceda a otros en el futuro. El lumbago tiene manifestaciones que van desde una leve molestia a un dolor intenso e invalidante que puede provocar gran limitación para realizar actividades cotidianas.

El Papel de la Organización Mundial de la Salud (OMS)

La OMS considera la lumbalgia un problema de salud pública mundial que exige una respuesta adecuada y está tomando medidas para ampliar el acceso a la atención de las personas con lumbalgia de diferentes maneras:

  • Iniciativa Rehabilitación 2030: Proporciona información sobre las intervenciones de rehabilitación fundamentales (incluidos los productos de apoyo) y los recursos para hacer frente a 20 afecciones, incluida la lumbalgia.
  • Década del Envejecimiento Saludable: Recomienda reorientar los sistemas de salud y atención para promover un envejecimiento saludable y atender las diversas necesidades de las personas mayores. Se promueve la evaluación centrada en la persona para orientar la atención personalizada, incluyendo intervenciones de atención a largo plazo y recomendaciones concretas para prevenir la pérdida de la capacidad locomotora y psicológica debido al dolor.
  • Orientaciones sobre el tratamiento de la lumbalgia crónica: La OMS está preparando orientaciones basadas en datos probatorios sobre la atención no quirúrgica en los entornos de atención primaria y comunitaria.

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