La microcefalia es una condición médica en la que el tamaño de la cabeza del bebé es menor al que se esperaría. Durante el embarazo, el tamaño de la cabeza del bebé crece porque crece el tamaño de su cerebro. Esta condición puede ocurrir porque el cerebro del bebé no se desarrolla adecuadamente durante el embarazo o porque deja de crecer después del nacimiento. Es un trastorno congénito en el cual la cabeza del bebé es mucho más pequeña que lo normal en comparación con la de un bebé de la misma edad y sexo. El término "micro" significa pequeño y "cefalia" hace referencia a la cabeza. La microcefalia se define como una medida de la circunferencia de la cabeza significativamente menor a la del promedio de los bebés de la misma edad y sexo.

Tipos y Gravedad
La microcefalia puede variar de leve a grave, y las opciones de tratamiento también pueden variar. La microcefalia grave es una forma extrema de esta condición médica. Los bebés con microcefalia pueden tener varios problemas de salud, dependiendo de la severidad de la condición. La mayoría de los niños con microcefalia también tienen un cerebro pequeño y pueden presentar discapacidad intelectual. Sin embargo, es importante destacar que algunos niños con cabezas pequeñas pueden tener una inteligencia normal.
Causas de la Microcefalia
La microcefalia puede ser provocada por la exposición a sustancias nocivas durante el desarrollo fetal, o puede estar asociada con problemas o síndromes genéticos que tienden a ser hereditarios. La microcefalia puede presentarse sola o combinada con otros problemas de salud. Además, la microcefalia adquirida puede ocurrir después del nacimiento como consecuencia de distintas lesiones cerebrales, como por falta de oxígeno o por una infección.
Factores Genéticos
Los genes determinan nuestras características, como el color de los ojos o el grupo sanguíneo, y también pueden producir enfermedades. Al heredar un gen anormal, a veces se produce microcefalia. Tanto en el patrón autosómico recesivo como en el autosómico dominante, los genes se pueden heredar de la familia. "Autosómico" significa que afecta a hombres y a mujeres por igual. "Recesivo" significa que para padecer la enfermedad, en este caso la microcefalia, son necesarias dos copias del gen: una heredada de la madre y otra del padre. Luego de tener un hijo con microcefalia autosómica recesiva, los padres tienen un 25 por ciento de posibilidades, o una en cuatro, en cada embarazo, de tener otro niño con microcefalia.
Algunos trastornos genéticos que causan microcefalia se heredan ligados al cromosoma X. Aunque la madre no esté afectada, existe un 50% de probabilidades de que un hijo varón tenga el trastorno. Las niñas tienen un 50% de heredar el gen y el mismo riesgo de transmitir el trastorno a sus hijos.
Factores Ambientales y Exposición Intrauterina
Las teorías sugieren que los siguientes factores pueden predisponer al feto a padecer problemas que afectan el desarrollo normal de la cabeza durante el embarazo:
- Exposición a químicos o sustancias peligrosas
- Intoxicación con metilmercurio
- Falta de vitaminas y nutrientes adecuados en la alimentación
- Infección intrauterina con los virus citomegalovirus, de la rubeola o de la varicela
- Consumo de alcohol y drogas ilegales o bajo receta
- Fenilcetonuria no tratada

Síntomas de la Microcefalia
Microcefalia quiere decir estrictamente cabeza pequeña, y existen casos de personas que no presentan ningún otro síntoma salvo este. Sin embargo, las siguientes son las características más comunes que se presentan acompañando la microcefalia. Cada niño puede manifestar una amplia variedad de síntomas, por ejemplo:
- Apariencia de la cabeza del bebé muy pequeña
- Llanto agudo
- Mala alimentación
- Convulsiones
- Mayor movimiento en los brazos y las piernas (espasticidad)
- Retrasos en el desarrollo
- Discapacidad intelectual
Los síntomas de la microcefalia pueden parecerse a los de otros trastornos o problemas de salud. Es fundamental consultar siempre con el médico de su hijo para obtener un diagnóstico preciso.

Diagnóstico de la Microcefalia
El diagnóstico de la microcefalia puede realizarse antes del nacimiento, al nacer o más adelante durante la niñez.
Diagnóstico Prenatal
El diagnóstico prenatal de la microcefalia se puede hacer a fines del segundo trimestre o principios del tercero. Puede diagnosticarse antes del nacimiento mediante un ultrasonido prenatal, una técnica de diagnóstico por imágenes que utiliza ondas sonoras de alta frecuencia y una computadora para crear imágenes de vasos sanguíneos, tejidos y órganos. Las ecografías se utilizan para ver el funcionamiento de los órganos internos y para evaluar el flujo sanguíneo a través de diversos vasos. En muchos casos, puede que la microcefalia no se manifieste en la ecografía hasta el tercer trimestre del embarazo y, por lo tanto, es posible que no se detecte en ecografías realizadas en una etapa más temprana del embarazo.

Diagnóstico Postnatal
Para diagnosticar la microcefalia después del nacimiento, el proveedor de atención médica medirá la circunferencia de la cabeza del bebé. Esta es una medición de la distancia alrededor de la cabeza. El proveedor entonces compara esta medición con los estándares de la población usando las tablas de los CDC (basadas en edad y sexo) o las tablas de INTERGROWTH 21st (basadas en edad, sexo y duración del embarazo). Las tablas de circunferencia de la cabeza que se usan comúnmente como referencia se basan en mediciones tomadas antes de las 24 horas de vida, por lo que es común que se mida la circunferencia de la cabeza de los bebés en las primeras 24 horas. Las mediciones pueden estar influenciadas por factores relacionados con el parto que podrían alterar la forma de la cabeza del bebé. Si el parto afectó la cabeza del bebé, es posible que el proveedor espere más de 24 horas. Las tablas de la OMS de circunferencia de la cabeza de 0 a 2 años de edad están ampliamente aceptadas.
Durante el examen físico, el médico obtiene antecedentes prenatales y de nacimiento completos del niño. En bebés más grandes y en los niños, el médico también puede preguntar si existen antecedentes familiares de microcefalia u otros problemas de salud. A veces, el niño nace con una circunferencia cefálica normal, pero luego adquiere microcefalia a causa de una enfermedad seria, como ciertos trastornos genéticos, ataque cerebral, lesión traumática o envenenamiento. Además, el médico preguntará acerca de las etapas importantes del desarrollo, ya que la microcefalia se puede asociar con otros problemas tales como la discapacidad intelectual. Los retrasos en el desarrollo pueden requerir un mayor seguimiento médico para evaluar los problemas subyacentes.

Pruebas de Diagnóstico Complementarias
Si el proveedor de atención médica sospecha que un bebé podría tener microcefalia, puede solicitar pruebas que ayuden a confirmar el diagnóstico y detectar otros problemas. Entre los exámenes de diagnóstico que se pueden realizar para confirmar la microcefalia e identificar anomalías cerebrales se pueden incluir los siguientes:
- Circunferencia de la cabeza: Esta medición se compara con una escala que determina el crecimiento y tamaño normales.
- Tomografía computarizada (TC): Esta prueba usa radiación ionizante (rayos X) para generar imágenes tridimensionales del cuerpo. Utiliza una combinación de radiografías y tecnología informática para obtener imágenes horizontales o axiales (a menudo llamadas "cortes") del cuerpo. Una tomografía computarizada muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluso los huesos, los músculos, la grasa y los órganos, con más detalle que las radiografías simples. Las radiografías simples de cráneo se usan muy poco para la evaluación de los trastornos cerebrales de la niñez.
- Resonancia magnética (RM): Es un procedimiento de diagnóstico que utiliza una combinación de imanes grandes, radiofrecuencias y una computadora para producir imágenes detalladas de los órganos y las estructuras internas del cuerpo. Por ejemplo, una imagen por resonancia magnética puede proporcionar información sobre la estructura del cerebro del bebé.
- Análisis de sangre
- Análisis de orina
- Pruebas genéticas

Manejo y Consideraciones a Largo Plazo
La microcefalia es una condición médica que dura toda la vida. No se conoce una cura ni un tratamiento estándar para la microcefalia que normalice el tamaño o la forma de la cabeza del bebé. Dado que es una enfermedad que no se puede corregir, el tratamiento se centra en prevenir o minimizar las deformidades y en maximizar las capacidades del niño en el hogar y en la comunidad.
Los bebés con microcefalia leve a menudo no tienen ningún problema adicional. En los casos más graves, necesitarán atención y tratamientos continuos, enfocados en el manejo de sus problemas de salud. Es posible que la magnitud del problema no se comprenda en su totalidad inmediatamente después del nacimiento, pero puede manifestarse a medida que el niño crece y se desarrolla.
Los niños que nacen con microcefalia requieren exámenes y pruebas de diagnóstico frecuentes para vigilar el desarrollo de la cabeza, así como las funciones motriz, social, intelectual y del lenguaje a medida que crecen. El equipo médico trabaja de cerca con la familia del niño, la capacita y la asesora para mejorar el estado de salud y el bienestar del paciente. Para los niños que tienen síntomas asociados, el refuerzo positivo los animará a fortalecer su autoestima y a fomentar su mayor grado de independencia posible.
Intervención Temprana
A menudo, proporcionar a los bebés con microcefalia servicios para su desarrollo a principios de la vida los ayuda a mejorar y maximizar sus capacidades físicas e intelectuales. Estos servicios, conocidos como intervención temprana, pueden incluir terapias del habla, ocupacional y física.
¿Qué es la microcefalia?│RPP
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