La hipoacusia, o pérdida auditiva, representa una incapacidad total o parcial para escuchar sonidos en uno o ambos oídos, requiriendo un mayor volumen para su percepción. Esta condición es frecuente y tiene importantes implicaciones en la calidad de vida de las personas y sus familias. De acuerdo con la Sociedad Chilena de Otorrinolaringología (SOCHIORL), y pese a su bajo nivel de diagnóstico, la pérdida auditiva es la tercera causa de discapacidad en Chile, según información del Servicio Nacional de la Discapacidad (SENADIS).
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más del 5% de la población mundial (466 millones de personas) padece pérdida de audición discapacitante, con proyecciones que indican que para el 2050, más de 900 millones de personas en el mundo se verán afectadas. Cerca del 60% de las causas de pérdida de audición son evitables o pueden reducir su gravedad mediante acciones de salud pública oportunas.

Clasificación de la Hipoacusia según Grados de Pérdida Auditiva
La patología se diagnostica según el rango de decibelios (dB) que una persona es capaz de percibir. Una audición normal permite oír sonidos por debajo de los 20 dB. La clasificación general es la siguiente:
- Hipoacusia leve: la pérdida auditiva se sitúa entre 21 y 40 dB.
- Hipoacusia moderada: la pérdida está entre 41 y 70 dB. Esta se suele dividir en dos grados por las consecuencias sobre la persona:
- En el rango de 41-55 dB, se necesita el uso de audífonos, pero sin ellos se escuchan sonidos si se eleva la voz.
- Hipoacusia severa: la pérdida auditiva está entre 71 y 90 dB.
- Hipoacusia profunda: la pérdida está entre 91 y 119 dB. Con audífonos, las personas tendrán una audición deficiente y precisarán información visual.
Impacto de la Hipoacusia y el Rol del Estado
Según los expertos, la hipoacusia dificulta la comunicación, disminuye la actividad social, produce alteraciones emocionales como la depresión, reduce el autocuidado y genera deterioro cognitivo, entre otros efectos.
En este contexto, el Estado tiene la obligación de garantizar la igualdad de oportunidades para esta población, promoviendo el acceso a la detección y atención temprana de estas enfermedades desde la primera edad. Esto incluye la provisión de insumos para el aprendizaje de la lengua de señas chilena, principalmente enfocado en las familias de niños, niñas y adolescentes con discapacidad auditiva, y la asistencia médica de carácter interdisciplinario para desarrollar al máximo las capacidades de esta población. Adicionalmente, los recintos que prestan servicios de atención al público deberán contar con sistemas adaptados para personas con discapacidad auditiva.
¿Cuáles son las causas más frecuentes de la hipoacusia?
Iniciativas del Ministerio de Salud (Minsal) en Chile
Política Nacional de Salud Auditiva
Desde el Minsal, se ha implementado una Política Nacional de Salud Auditiva con una arista preventiva que parte desde el nacimiento. Esta incluye la vacunación para combatir diversas enfermedades que generan problemas auditivos, como la rubéola, y el screening auditivo a recién nacidos, implementado desde el año 2020. Actualmente, un 94% de los 64 hospitales del país con servicios de obstetricia realizan tamizaje auditivo.
No obstante, el Movimiento Hipoacusia ha señalado que estos apoyos "no alcanzan porque más del 70% de sus representantes no han recibido apoyo para acceder a audífonos o implantes cocleares".
Garantías Explícitas en Salud (GES) / AUGE
El Ministerio de Salud ha incorporado al listado de Garantías Explícitas en Salud (GES), también conocidas como AUGE, diversas patologías relacionadas con la hipoacusia, asegurando acceso, calidad, protección financiera y oportunidad en la entrega de las prestaciones.
Hipoacusia en Adultos Mayores (65 años y más)
La hipoacusia bilateral en personas de 65 años y más que requieren uso de audífono (Patología GES N°56) es una condición frecuente. En Chile, esta patología asciende a 52,4% en este grupo etario, según la ENS 2009-2010, siendo mayor en hombres (58,5%) que en mujeres (48%).
Toda persona de este grupo etario con una pérdida auditiva moderada (mayor a 40 dB en ambos oídos, o mayor a 35 dB con alteración de la calidad de vida), sea de Fonasa o Isapre, puede acceder al tratamiento con audífono, previa confirmación diagnóstica e indicación del otorrinolaringólogo. Se garantiza acceso a tratamiento inicialmente con un audífono y seguimiento, y si ya está en tratamiento, tendrá derecho a continuarlo, todo en un plazo de 45 días desde la indicación. Se puede acceder a un segundo audífono después de un año.
La cobertura financiera para esta garantía es la siguiente:
- Fonasa A y B: Copago = $0 del Valor de Arancel.
- Fonasa C: Copago = 10% del Valor de Arancel.
- Fonasa D: Copago = 20% del Valor de Arancel.
Hipoacusia en Niños
La hipoacusia es una patología presente en 2 a 5 de cada 1.000 recién nacidos vivos. El 50% de los niños afectados presentan factores de riesgo como prematurez, ventilación mecánica, infecciones congénitas o anomalías craneofaciales.
Hipoacusia Neurosensorial Bilateral del Prematuro (N°59)
Este GES incluye a todos los recién nacidos prematuros menores de 32 semanas y/o con peso de nacimiento menor a 1500 gramos. Tendrán acceso a tamizaje auditivo y, si este resulta alterado, a confirmación diagnóstica antes de los 3 meses de edad corregida. Si se confirma una hipoacusia neurosensorial bilateral mayor a 35 dB, se accede a tratamiento con audífono bilateral o eventualmente implante coclear si está indicado, y seguimiento. Si se recibe un implante coclear, se tendrá acceso a cambio de procesador o accesorios según indicación médica.
Los plazos para el tratamiento son:
- Audífonos: dentro de 3 meses desde la confirmación diagnóstica.
- Implante coclear: dentro de 180 días desde la indicación médica.
- Cambio de procesador del implante coclear: dentro de 90 días desde la indicación médica.
- Cambio de accesorios del procesador coclear: dentro de 30 días desde la indicación médica.
Tratamiento de Hipoacusia Moderada, Severa o Profunda en Menores de 4 años (N°77)
Este GES incluye a niños menores de 4 años con diagnóstico confirmado de hipoacusia neurosensorial uni o bilateral mayor a 40 dB. Otorga cobertura de uno o dos audífonos, configurados y calibrados según las necesidades del niño, hasta el implante coclear. El implante coclear es una alternativa audiológica recomendable para casos en que los audífonos no brindan estimulación auditiva completa para los sonidos del habla, aunque su alto costo (aproximadamente $25 millones) dificulta su acceso para las familias. Tras el tratamiento, el menor requerirá un proceso de rehabilitación para detectar, identificar y entender la información auditiva.
Ley Ricarte Soto (Ley 20.850)
Debido al aumento de la hipoacusia y a que algunas personas quedan fuera de las patologías GES, la Ley Ricarte Soto (Ley 20.850) incluye el “Dispositivo de Implante Coclear unilateral para Hipoacusia Sensorioneural Bilateral Severa o Profunda Postlocutiva”. Esta ley beneficia a personas afiliadas a Fonasa, Isapre y fuerzas armadas.
Permite el acceso a un implante coclear a personas mayores de 4 años que ya hayan desarrollado su lenguaje oral (postlocutivos), que presenten hipoacusia sensorioneural bilateral mayor a 70 dB y que no tengan beneficio comprobado con audífonos, o bien con hipoacusia sensorioneural bilateral mayor a 90 dB. Esta ley garantiza el implante coclear unilateral, el recambio de accesorios según vida útil y el reemplazo del procesador cada 5 años.
Proyecto de Detección de Hipoacusia Escolar
Una iniciativa liderada por la académica Macarena Bowen del Departamento de Fonoaudiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile busca implementar una aplicación móvil de audiometría escolar para detectar hipoacusia en niñas y niños de primer año básico.
Este proyecto, ejecutado por un equipo de investigadores del Departamento de Fonoaudiología, incluyendo a Solange Ahumada y Nelson Muñoz, será implementado en cuatro regiones del país para obtener datos representativos. Se centrará en las regiones con mayor densidad poblacional (Región Metropolitana, Valparaíso y Biobío), además de incluir una localidad alejada en la zona norte del país.
Además de generar resultados de producción científica y su divulgación, el proyecto elaborará una “Guía de recomendaciones para la implementación del programa de tamizaje auditivo escolar” para el Programa de Salud Escolar de JUNAEB.
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