El Día Internacional de las Personas con Discapacidad se celebra cada 3 de diciembre a nivel mundial. Esta jornada fue establecida oficialmente en 1992 por la Asamblea General de las Naciones Unidas mediante la resolución 47/3, con el objetivo fundamental de promover los derechos y el bienestar de las personas con discapacidad en todos los ámbitos de la sociedad y el desarrollo.

Origen y evolución histórica
La proclamación de este día surge del trabajo previo de las Naciones Unidas en relación con los derechos de las personas con discapacidad. En 1976, la Asamblea General había declarado 1981 como el Año Internacional de las Personas con Discapacidad, con énfasis en la igualdad de oportunidades, la rehabilitación y la prevención de discapacidades. Este tratado marcó un antes y un después: reconoció de forma explícita a las personas con discapacidad como sujetos de derecho y no como meros beneficiarios de políticas asistenciales.
Durante los diez años previos a su oficialización, la ONU vivió un periodo de toma de conciencia y diseño de medidas para la mejora de la situación de este colectivo, conocido como el Decenio de las Naciones Unidas para los Impedidos. La primera celebración oficial tuvo lugar en 1992, el mismo año de su proclamación.
Objetivos principales de la conmemoración
El 3 de diciembre no busca únicamente sensibilizar; pretende transformar. La jornada tiene como metas clave:
- Promover los derechos: Garantizar que las personas con discapacidad tengan los mismos derechos humanos y libertades fundamentales que el resto de la población.
- Fomentar el bienestar: Mejorar la calidad de vida y las condiciones sociales para las personas con discapacidad.
- Sensibilizar a la sociedad: Concienciar sobre la situación de las personas con discapacidad, combatiendo el estigma y la discriminación.
- Impulsar la integración: Fomentar una mayor participación en la vida social, económica, cultural y política.

La Estrategia de las Naciones Unidas para la Inclusión
Para lograr estos objetivos, la ONU ha elaborado una Estrategia para la Inclusión de la Discapacidad, la cual sienta las bases del progreso y la transformación en todos los pilares de la organización: paz y seguridad, derechos humanos y desarrollo. Esta estrategia facilita al sistema de las Naciones Unidas la aplicación de la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad.
Los tres temas centrales del desarrollo social -la erradicación de la pobreza; la promoción del empleo pleno y productivo; y la integración social- están interrelacionados y requieren un entorno propicio. La inclusión de las personas con discapacidad como agentes y beneficiarios del desarrollo social es, por tanto, indispensable.
Actividades y compromiso social
En cada país se celebra y promueve esta fecha mediante distintas actividades organizacionales, políticas y comunitarias para acercar a la sociedad temas de inclusión y accesibilidad. Las actividades típicas incluyen debates, foros y campañas de concienciación dirigidas a promover la inclusión, eliminar barreras y fomentar el entendimiento de los desafíos que enfrentan las personas con discapacidad.
Inclusión Laboral: Compartiendo Buenas Prácticas
Organizaciones como la Fundación Adecco o el Grupo Social ONCE aprovechan esta fecha para visibilizar el talento diverso, eliminando prejuicios y promoviendo la inclusión laboral. Como señalan las instituciones, la inclusión no se regala: se construye, paso a paso, con compromiso, empatía y acción.