Cuidadores Robóticos con Forma de Perro: Una Solución Innovadora para la Asistencia y Compañía

Desde que Boston Dynamics asombrara al mundo con su modelo Spot, los roboperros han consolidado su presencia en las ferias tecnológicas, impulsando a diversas compañías a desarrollar sus propias versiones. Mientras el Spot original continúa evolucionando, han surgido desde modelos que parecen juguetes, como el de Xiaomi, hasta prototipos con lanzallamas y rifles con inteligencia artificial que evocan la ciencia ficción. Esta evolución ha abierto la puerta a soluciones avanzadas en el cuidado y la asistencia.

robot perro Spot de Boston Dynamics

Perros Guía Robóticos: Un Avance para Personas con Discapacidad Visual

La integración de perros robóticos como guías representa una prometedora dirección en la asistencia a personas ciegas, especialmente en contextos donde el acceso a perros guía tradicionales es limitado.

La Necesidad en el Contexto Global: El Caso de China

En España y otros países, el uso de un perro guía o perro lazarillo para personas ciegas está completamente normalizado. Estos animales constituyen una gran ayuda para sus usuarios, y existen programas como el de la Fundación ONCE del Perro Guía, que ofrece este servicio de forma gratuita a personas aptas.

Sin embargo, China presenta un escenario diferente. Según reportes de Reuters, solo hay aproximadamente 400 perros guía para más de 17 millones de personas ciegas, una relación extremadamente desigual. Esto se debe a varios factores, entre ellos la relativa novedad en la tenencia de mascotas y animales de servicio en el país.

mapa de China destacando la población y la disponibilidad de perros guía

El "Bulldog Inglés" de Seis Patas: Diseño y Funcionalidad

Ante la inaccesibilidad de los perros guía tradicionales para casi el 100% de las personas ciegas en China, un perro robot emerge como una ayuda muy interesante. Se trata de un robot de un tamaño similar al de un bulldog inglés, aunque un poco más ancho y con dos patas adicionales, sumando un total de seis.

Estas seis patas ofrecen no solo más estabilidad, sino también la posibilidad de un movimiento más fluido, garantizando que la persona invidente no sienta tirones. Gao Feng, jefe del equipo de desarrollo, explica que "cuando se levantan tres patas, quedan otras tres, como el trípode de una cámara." Además, permite la interacción por voz.

Como es habitual en este tipo de robots, el dispositivo está equipado con sensores para reconocer el entorno y utiliza cámaras para identificar elementos clave como las señales de tráfico y los semáforos. El sistema está controlado por inteligencia artificial, que, además del reconocimiento de voz y señales, puede planificar rutas. También puede transmitir comandos por sonido y ofrecer información en tiempo real sobre el entorno, capacidades que un perro biológico no posee. Adicionalmente, cuenta con un sistema de 'control' que permite, mediante movimientos de la correa, adaptar el paso del perro.

infografía sobre los sensores y la inteligencia artificial de un perro guía robótico

Producción en Masa y Accesibilidad

El principal problema en China radica en la inaccesibilidad de los perros guía, ya que simplemente no hay suficientes. No solo son caros, sino que su entrenamiento dura entre dos y tres años antes de poder ser asignados, lo que convierte el proceso en algo lento y costoso.

Con una máquina, esta limitación desaparece. Gao Feng afirma que "es un poco como los coches", lo que sugiere un modelo de producción más escalable. Continuó expresando que "creo que podría ser un mercado muy grande, ya que podría haber decenas de millones de personas en el mundo que necesiten perros guía."

Iniciativas en Otros Países

La investigación y el desarrollo de perros guía robóticos no se limitan a China. Países como Australia, Estados Unidos y Gran Bretaña también están explorando esta herramienta. Hace poco más de un año, el CSIC en España presentó su propio perro lazarillo en desarrollo. Este modelo español también responde a comandos de voz y podría ser más económico de producir, ya que su esqueleto es más simple que el del modelo chino, con el protagonismo centrado en los sensores y el sistema de conexión.

China presenta un perro robot todoterreno en la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial

Robots Compañeros para el Bienestar Animal: El Dispositivo Companion

Más allá de la asistencia a humanos, la robótica también se enfoca en el cuidado de las propias mascotas. Un nuevo dispositivo de Inteligencia Artificial (IA) llamado Companion ha sido lanzado al mercado, diseñado para ser una "niñera que lo hace todo" para perros y gatos. Su objetivo es hacerles compañía, estimularlos y entretenerlos mientras sus dueños están ausentes.

Mediante el uso de sensores y cámaras, Companion puede enseñar a los perros comandos básicos como sentarse, quedarse quietos o acercarse. También es capaz de dar órdenes con la voz del amo y premiar al animal con golosinas cuando las ejecuta correctamente.

El dispositivo tiene un costo de 49 dólares al mes y estará disponible en aproximadamente un año, con la empresa ya aceptando reservas y estimando que los envíos comiencen en mayo de 2024. Según el sitio web especializado Axios, Companion utiliza "hardware de inteligencia artificial y aprendizaje automático". John Honchariw, CEO y fundador de la empresa y ex-ingeniero de Google, desarrolló el dispositivo para su perro Boomer. Comentó sobre su experiencia: "Le encanta, es su compañero de juegos todo el día. Me ayudó mucho porque sé que se está divirtiendo y al mismo tiempo está aprendiendo todos los comandos básicos".

foto de dispositivo Companion interactuando con un perro

Perros Robóticos de Terapia y Compañía para Mayores

Los perros robóticos también están demostrando un valor incalculable en el ámbito de la compañía y la terapia para personas mayores, especialmente aquellas con deterioro cognitivo o que experimentan soledad.

Jennie de Tombot: Apoyo Emocional y Clínico

Jennie, el perro robótico desarrollado por Tombot, fue diseñado específicamente para acompañar a personas mayores con deterioro cognitivo y reducir su sensación de soledad. Tombot presentó una versión mejorada de este "robot perruno" durante el Consumer Electronics Show en Las Vegas y actualmente está en proceso de evaluación para ser considerado un dispositivo médico.

Este robot busca ofrecer apoyo emocional y clínico a personas mayores y con demencia de inicio temprano. Aspira a obtener la certificación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) y explora su proyección internacional en un contexto de envejecimiento poblacional. Jennie es un perro robótico hiperrealista que proporciona compañía, disminuye la sensación de soledad y contribuye al bienestar mental. Gracias a los avances tecnológicos, se posiciona como una herramienta terapéutica que facilita la interacción social y la estabilidad emocional, en línea con desarrollos similares en robótica asistencial, y su adopción está creciendo gradualmente en entornos de cuidado.

Desarrollado en California y presentado en uno de los eventos tecnológicos globales más importantes, Jennie posee rasgos realistas, como cejas expresivas y un diseño táctil. Actualmente, Tombot gestiona la aprobación de la FDA para que Jennie pueda ser recetado por profesionales de la salud y utilizado en entornos clínicos. La empresa espera que el robot reemplace parcialmente a los animales reales en terapias asistidas, un objetivo en desarrollo que aún requiere validación clínica y regulatoria.

Diversos estudios publicados en PubMed Central sostienen que la interacción física y emocional con robots sociales puede promover respuestas asociadas al bienestar, como la liberación de oxitocina y la reducción del estrés. Estos resultados corresponden al campo general de la robótica terapéutica y no a evaluaciones clínicas específicas del robot Jennie. Asimismo, investigaciones recopiladas en PubMed Central documentan que algunos residentes en instituciones geriátricas perciben estos dispositivos como sustitutos de mascotas reales. Si bien ciertos estudios reportan mejoras en el estado de ánimo y en la percepción de soledad, los resultados varían según el contexto y no permiten generalizar reducciones específicas en el uso de medicación ni porcentajes uniformes de mejora.

Según Coherent Market Insights, el mercado de mascotas robóticas terapéuticas está experimentando un crecimiento significativo en la región de Asia-Pacífico, con particular dinamismo en Japón y Corea del Sur. La creación de Tombot tiene una motivación personal: Tom Stevens, su fundador, buscó alternativas después de que su madre, diagnosticada con Alzheimer, tuviera que separarse de su perro, lo que agravó su estado emocional. Este hecho llevó a Stevens a desarrollar Jennie y a colaborar con expertos en animatrónica de Jim Henson’s Creature Shop, creadores de Los Muppets, para dotar al robot de expresiones y movimientos realistas que fomenten el apego emocional.

foto de Jennie el perro robótico de Tombot con una persona mayor

Joy For All: Mascotas Animatrónicas para Reducir la Soledad

Las mascotas animatrónicas han demostrado ser eficaces en la terapia y el acompañamiento, especialmente para personas con deterioro cognitivo. Un ejemplo conmovedor es el de Maggie, un perro robótico que hizo silbar de nuevo a Don Haddock, de 75 años, quien padece Alzheimer y residía en Michigan, EE. UU. Tras varios días de inactividad y silencio, su hija Kelly le trajo a Maggie. Al acariciar a la perra, Don comenzó a silbar una alegre melodía, un gesto que Kelly no esperaba volver a ver, pues su padre solía silbar cuando estaba de buen humor antes de que la enfermedad le arrebatara muchas de sus habilidades mentales.

Kelly, su hija, afirma que "cuando me miró directamente y silbó, fue como si recordara quién era yo por un breve momento". Tuvo la suerte de captar esa escena en un vídeo que compartió en sus redes sociales. La perra Maggie, con su pelaje marrón y blanco, ladra al oír la voz de su "amo" y mueve la cabeza cuando la acarician, imitando a un can real. En la mayoría de los casos, como el de Don, estas mascotas robóticas sirven como terapia para personas con deterioro cognitivo; en otros, actúan simplemente como fieles compañeros para los adultos mayores en ausencia de interacción humana.

«El perro es realmente terapéutico. Mi papá puede pasar de no mostrar emociones ni relacionarse con la gente, a animarse y estar de mejor humor cuando comparte tiempo con su mascota robot», sostiene Kelly, añadiendo que le calma y relaja.

Otro caso es el de Linda, de 72 años y residente en el estado de Washington, dueña de Pizza y Popcorn, dos perros robot que la acompañan a todas partes. Estos robots se han convertido en una parte importante de su vida familiar y la de su hija Patti, con quien vive. Linda, quien padece demencia y diabetes tipo I, los trata como a mascotas reales, vigilándolos, abrazándolos y besándolos.

Patti, su hija, explica que los perros la ayudan a "cumplir su propósito", ya que Linda fue cuidadora durante años y ahora cuida a sus cachorros robóticos de la misma manera. Además, los perros facilitan su comunicación, ya que Linda comparte sus sentimientos a través de ellos; por ejemplo, si tiene frío, le dice a Popcorn: «Hace un poco de frío aquí».

foto de persona mayor abrazando a un perro robótico Joy For All

China presenta un perro robot todoterreno en la Conferencia Mundial de Inteligencia Artificial

Características y Popularidad de Joy For All

Las mascotas animatrónicas utilizadas por Linda y Don provienen de la marca Joy For All, una creación de la empresa Ageless Innovation. Su catálogo incluye dos tipos de perros y tres de gatos, con precios que oscilan entre 99 y 119 dólares (81 a 98 euros).

La peculiaridad de estos robots es su diseño, pensado para parecerse lo más posible a un animal real. Incorporan sensores que responden al contacto y al movimiento. Los gatos, por ejemplo, ronronean y vibran al ser acariciados, mientras que en los perros es posible sentir el latido de su corazón. A través de altavoces incorporados, ladran y maúllan cuando se les habla.

La popularidad de estos robots ha sido tal que, en el último año, las agencias estatales de Estados Unidos distribuyeron 20.000 unidades en hogares de mayores, como una solución para contrarrestar el aislamiento generado por las restricciones de la pandemia. Según Ted Fischer, CEO de Ageless Innovation, sus ventas crecieron hasta un 70% como resultado. Esta iniciativa trascendió fronteras, llegando a Chile, donde la Fundación Amanoz distribuyó 36 robots de Joy For All en diversas residencias de ancianos. Según Alejandra Valdés, directora de la fundación, este programa pionero se tradujo en un "alivio para los cuidadores" y una "gran ventaja en la sociedad ocupada en la que vivimos, en la que las personas se sienten solas aunque no estén solas." La clave de su éxito, según Fischer, radica en haber involucrado a personas de la tercera edad, incluida su abuela nonagenaria con demencia, en todo el proceso de creación. "Les preguntamos qué querían, los escuchamos e intentamos cubrir sus necesidades", expresa, señalando que muchos añoraban a sus mascotas fallecidas o se resentían por ser considerados demasiado viejos para jugar.

tags: #cuidadores #roboticos #perros #helen