A medida que avanzamos en la vejez, nuestras capacidades físicas y cognitivas pueden disminuir, haciendo probable que necesitemos ayuda para nuestras actividades diarias. En esta etapa de la vida, los cuidadores de personas dependientes se convierten en figuras fundamentales. Sin embargo, es importante destacar que no existe un único tipo de cuidador; sus roles, responsabilidades y el contexto en el que operan pueden variar significativamente.
Tipos de Cuidadores de Personas Mayores
Un cuidador para personas mayores es aquella persona que asume la responsabilidad total del paciente, ayudándole a realizar todas las actividades que no puede llevar a cabo por sí mismo. Aunque a menudo se asocia con un miembro del círculo social inmediato, como un hijo, hermano o nieto, existen diversas clasificaciones.
Cuidadores Informales y Formales
- Cuidador informal: Son aquellas personas no remuneradas que tienen un elevado grado de compromiso con la tarea, caracterizada por el afecto y una atención sin límites de horarios. Generalmente son familiares, amigos o vecinos. Dentro de esta categoría, se distinguen los cuidadores principales o primarios (quienes dedican el mayor número de horas al día) y los cuidadores secundarios (quienes destinan menos horas en relación con el principal).
- Cuidador formal: Es la persona o personas con una formación adecuada para cuidar al enfermo y que cobran una remuneración por ello. Estos cuidadores, idealmente capacitados a través de cursos teórico-empíricos en gerontocomía (el arte de cuidar a los mayores), brindan atención preventiva, asistencial y educativa.
Cuidadores Personales a Domicilio y en Instituciones
Los cuidadores personales a domicilio asisten a personas discapacitadas y de la tercera edad en sus actividades diarias dentro de sus hogares. Sus responsabilidades pueden incluir tareas del hogar (como hacer las camas, lavar la ropa y los platos) y preparar comidas. A menudo, ofrecen compañía y supervisión, con el objetivo de ayudar a los demás.
En el contexto de instituciones como los asilos para ancianos, el personal que atiende a los residentes también es considerado cuidador. Este equipo puede ser multidisciplinario, incluyendo médicos, geriatras, gerontólogos, enfermeras gerontólogas, gericulturistas, terapistas físicos, trabajadores sociales, psicólogos, dietistas, odontólogos y podólogos.
Beneficios de Contar con un Cuidador
Contar con un cuidador para un familiar ofrece múltiples beneficios tanto para el propio cuidador como para la persona a la que tienen a su cargo:
- Mantenimiento de la independencia: Brindan esa ayuda adicional que permite a las personas mayores permanecer en casa de forma independiente por más tiempo.
- Compañía y reducción de la soledad: Proporcionan interacción social, combatiendo el aislamiento.
- Detección temprana de cambios: Un cuidador profesional puede notar y detectar cambios en los hábitos alimenticios, la apariencia, el comportamiento y el estado general de una persona mayor. Se convierten en ojos y oídos que pueden alertar a la familia y al equipo médico si es necesario.
- Promoción del bienestar: Más allá de la vigilancia, es deber del cuidador acompañar y promover actividades lúdicas y de esparcimiento para que la persona se sienta activa y pueda llevar una vida plena y feliz, escuchándola y brindándole cariño.
Guía de consejos para los cuidadores de personas mayores (conductas disruptivas)
Formación y Requisitos para Cuidadores
La formación de los cuidadores varía según el país y el tipo de cuidado. En España, la única formación reglada para ser cuidador profesional es un grado de formación profesional de técnico de cuidados auxiliares de enfermería de 1400 horas. A partir de ahí, el desarrollo profesional de cada persona determina su especialización.
Si se trata de un cuidador familiar, generalmente debe ser cónyuge, hijo, padre o pariente por consanguinidad hasta el cuarto grado.
Registro de Cuidadores en Chile
En Chile, para ser reconocida como persona cuidadora y obtener una credencial, se debe ingresar al Registro Social de Hogares a través de la Ventanilla Única Social (VUS) y completar el módulo de Cuidados. Esta información apoya el diseño e implementación del Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados “Chile Cuida”.
Los requisitos clave para el registro incluyen:
- Ser mayor de 18 años y dedicar tiempo a labores de cuidado no remunerado.
- Proporcionar asistencia permanente a personas con discapacidad, dependencia funcional moderada o severa, o con necesidades educativas especiales permanentes.
- Tanto la persona cuidadora como la persona que requiere cuidados deben tener Registro Social de Hogares (RSH).
- La persona que requiere cuidados debe estar en registros administrativos que reconozcan su situación (Registro Nacional de Discapacidad, Programa de Integración Escolar, matrícula en establecimiento de educación especial, o dependencia moderada/severa en el módulo de salud del RSH).
La credencial de persona cuidadora en Chile otorga acceso preferente a sucursales y oficinas de diversas instituciones públicas como FONASA, BancoEstado, SERVIU, SENAMA, ChileAtiende, Registro Civil, SENADIS, entre otras.
El Cuidador: ¿También Debe Ser Cuidado?
La labor de cuidar es gratificante pero exigente, tanto a nivel físico como mental, lo que puede llevar a que el cuidador olvide por completo sus propias necesidades. Es un aspecto a menudo olvidado, donde las personas se limitan a criticar o juzgar, sin considerar lo arduo de la tarea, las agresiones físicas y verbales que a veces enfrentan, y la gran carga que implica.
La "carga del cuidador", definida como el conjunto de problemas de orden físico, psíquico, emocional, social o económico, tiene dimensiones objetivas y subjetivas:
- Carga subjetiva: Se refiere a las actitudes y reacciones emocionales, "cómo se siente" el cuidador ante la experiencia de cuidar.
- Carga objetiva: Representa el grado de perturbaciones o cambios en diversos aspectos de la vida del cuidador, como el tiempo invertido o la disrupción de la vida social.

Es fundamental no olvidar el cuidado de la persona que está al cuidado. Se recomienda:
- Entender que no siempre se puede abarcar todo; el tiempo y las capacidades son limitadas.
- Dejarse ayudar y compartir lo que se siente con una persona de confianza para lidiar con el día a día.
- Tener tiempo para uno mismo, alejándose de las obligaciones para realizar actividades que generen bienestar.
El Equipo Multidisciplinario en el Cuidado Geriátrico Institucional
En el ámbito de las instituciones geriátricas, un equipo multidisciplinario es crucial para una atención integral. Cada miembro desempeña un rol específico:
- Las enfermeras: Constituyen el personal más numeroso en salud. Su trabajo es difícil, estresante y delicado, enfrentándose cotidianamente al dolor humano, la vida y la muerte. Son propensas al estrés ocupacional y al burnout debido a la sobrecarga de trabajo, dificultades con colegas, casos difíciles, bajos salarios y falta de reconocimiento.
- Rol del psicólogo: Realiza exámenes psicológicos, maneja la depresión, aplica técnicas de modificación de conducta y ofrece orientación terapéutica al personal.
- Rol del médico: Es fundamental que su formación básica sea en psiquiatría, dada la especialización requerida en psicogeriatría.
- Rol del rehabilitador: Diagnostica y trata problemas cognitivos y se encarga de la rehabilitación física para la independencia funcional. También incluye al terapeuta del lenguaje para afasias.
- Rol de la trabajadora social: Interviene en la situación del paciente institucionalizado y sus familiares, abordando trastornos de conducta, depresión y demencia, y conectando con servicios sociales.
- Personal no cualificado: Es personal básico que necesita motivación y gratificaciones constantes, a través de reuniones y explicaciones comprensibles para mantener su interés.
Consideraciones al Contratar un Cuidador
Antes de contratar a un cuidador, es importante recordar que las personas mayores pueden resistirse a ceder su espacio personal y parte de su independencia. Por ello, es crucial iniciar la conversación sobre la contratación antes de que surja una crisis.
Los deberes y responsabilidades de un cuidador varían entre la atención domiciliaria no médica y las opciones de atención médica domiciliaria. Algunos cuidadores son contratados solo por unas horas a la semana o los fines de semana, mientras que otros trabajan a jornada completa o incluso viven con los adultos mayores para brindar asistencia nocturna.
Es importante adaptar el hogar con barras de seguridad, sillas para el baño, bastones y otros artículos para hacer los espacios seguros. Para encontrar un cuidador, se recomienda buscar recomendaciones, pedir credenciales y utilizar plataformas especializadas en el tema.
tags: #cuidadoras #de #enfermos #geriatrico