El Cuidador: Concepto Operativo y Marco Teórico

Introducción al Concepto de Cuidador

El concepto de cuidador ha adquirido un auge particular desde la década de los 70. Sin embargo, en la actualidad, existe una diversidad de términos que se emplean con frecuencia como sinónimos, a pesar de que, desde un punto de vista particular, tienen implicaciones teóricas mucho más profundas.

En México, al hablar de cuidador, es común pensar en el estrés del familiar de un enfermo que dedica su tiempo a atenderlo. No obstante, la revisión de la literatura de artículos en español e instrumentos sobre cuidadores de personas adultas con enfermedades crónicas (como cáncer, Alzheimer o insuficiencia renal, entre otras) ha permitido identificar que se utilizan una serie de términos como sinónimos para referir al sujeto de interés: el cuidador, en la investigación de enfermería.

La dificultad de esta situación sería mínima si se partiera de la base de que los conceptos configuran el escenario sobre el cual el investigador reconoce diversos ángulos del sujeto-objeto de estudio. Pero, cuando se restringen a una dimensión semántica, se presume una limitante para el investigador novel.

Análisis del Concepto de Cuidador

El presente artículo expone algunas consideraciones en torno al concepto de cuidador que se identificó en la literatura en español con instrumentos relacionados a esta figura en el periodo 2008-2009. Se recuperan elementos como: ¿quién cuida?, ¿qué hace?, ¿qué relación guarda con la persona que cuida?, entre otros, con el fin de constituirse en un referente respecto al término.

Los hallazgos más relevantes apuntan a que el término cuidador adquiere diversas dimensiones en la medida en que se identifica el vínculo de la persona que ofrece el cuidado, y las acciones están centradas en los conceptos de apoyo o ayuda.

Consideraciones sobre el Cuidador

El tema del cuidador ha sido ampliamente estudiado. Existe evidencia de su abordaje desde el perfil, el desgaste que sufre, las habilidades que desarrolla, y en todos los casos se vincula en mayor o menor grado con la familia.

La relevancia de explorar el término "cuidador" radica justamente en reconocer su naturaleza y su participación directa en el cuidado de enfermos crónicos, así como su carácter instrumental en la recuperación, bienestar o restablecimiento de personas enfermas, generalmente de larga duración.

Cambios en los Modelos Familiares de Cuidado

Actualmente, se está produciendo un cambio en los modelos familiares de cuidado debido a los perfiles epidemiológicos contemporáneos. Las enfermedades que antes se conceptualizaban como agudas y de muerte inminente hoy son crónicas y de cuestionable calidad de vida, lo que implica un proceso de cuidado ampliado al hogar, a la familia y, por supuesto, a un cuidador del mismo núcleo familiar.

Esta situación se ha traducido para los integrantes de cada familia en la designación o asunción de la labor de cuidador de la persona dependiente en el núcleo familiar. Estos cambios en la asistencia del individuo en su domicilio y la aparición de figuras como agentes de salud, cuidadores familiares, entre otros, hacen que la dinámica familiar sea una variable muy importante.

Proporcionar cuidados a un enfermo requiere apoyo, porque atenderlo en casa representa un cambio sustancial para la familia por un tiempo prolongado, lo que con frecuencia produce una serie de síntomas que desgastan en lo físico, emocional y económico. La labor del cuidador tiene una gran relevancia, no solo por la atención directa al paciente, sino también por su papel en la reorganización, mantenimiento y cohesión de la familia, así como en la superación de la vulnerabilidad de la enfermedad, entre otros aspectos.

Bajo este contexto y a partir del análisis de la literatura en español, se identificó que la utilización del término va desde aquel individuo que funge como acompañante de la persona que se cuida, hasta el que toma decisiones sobre el cuidado de otro.

Concepciones del Cuidador

Considerando lo anterior, es innegable que la familia es el escenario donde se desarrolla y conserva el cuidado, y es justamente desde su interior que emerge la figura del cuidador. El cuidador es, en no pocas ocasiones, el recurso, instrumento y medio por el cual se proveen cuidados específicos y muchas veces especializados a los enfermos crónicos, es decir, en ellos se deposita o descansa el compromiso de preservar la vida de otro.

Así, con esa responsabilidad a cuestas, vale la pena identificar la nomenclatura existente al respecto. Inicialmente, en la revisión de 20 artículos, se identificaron 7 conceptos asociados al término de cuidador: dos compuestos y cinco simples. Estos conceptos se analizan en función de la concepción operativa que se ofrece en los reportes de investigación.

Figura 1: Esquema de los conceptos asociados al término cuidador encontrados en la literatura.

En estos conceptos, se reconoce en principio que todos son referentes operativos de las investigaciones que les dieron origen, sin un marco teórico explícito. Si partimos del significado de esto, es tanto como decir que los instrumentos generados de estas investigaciones tienen sentido aplicativo dada su naturaleza operativa, solo para el investigador en su circunstancia y no en otra.

Por otro lado, los conceptos identificados exponen al menos cuatro elementos sustantivos sobre los cuales se construye el concepto de cuidador:

  • ¿Quién cuida?
  • ¿Qué hace?
  • Nivel de participación.
  • Lugar del cuidado.
  • Vínculo con la persona cuidada.

Perfiles del Cuidador

En cuanto al "quién", el concepto de cuidador se centra en tres perfiles:

  1. La persona, que se refiere a cualquiera que, apelando a su naturaleza y esencia, actúa.
  2. Familiares con parentesco, es decir, aquellos consanguíneos que cumplen la tarea.
  3. Miembro de la red social inmediata (amigos, vecinos, clérigos, etc.).

Sin embargo, el atributo más relevante y común en todas las concepciones operativas es el hecho de que el cuidador es una figura significativa para la persona que será cuidada.

Tareas y Acciones del Cuidador

En lo referente al "qué", es decir, la tarea que le da sentido al cuidador, esta está en función de:

  • Cuidado
  • Asistencia
  • Tareas de apoyo
  • Apoyo físico y emocional
  • Prestar atención a las necesidades físicas

La acepción de "cuidado" aún es imprecisa para la propia disciplina, pero suele tener una connotación de precaución, de esmero en la acción; donde la razón y la emoción vulneran la conciencia del sujeto de estudio. Mientras que la "asistencia" se asocia a términos como ayuda, socorro y amparo, en el cual el pensamiento invita a tener en mente que es necesario contar con otro actor que se presume en desamparo y vulnerabilidad.

Por otro lado, a la "atención" le subyace un concepto de especial esmero para realizar algo; es un interés esmerado con respecto a algo consecuente con un "estado psíquico que permite orientar y concentrar la actividad cognoscitiva y práctica del hombre en un determinado objeto o en una determinada acción", determinada por un objetivo del que se tiene conciencia.

En cuanto al "apoyo", el significado se centra en la idea de sostener, proteger y auxiliar a otro. Bajo estas concepciones primarias es posible inferir el amplio y ambiguo espacio sobre el cual transita la tarea del cuidador y la complejidad de su participación en la relación con otra persona considerada vulnerable, lo que subraya la necesidad de una construcción teórica al respecto.

Paralelamente, las tareas del cuidado al parecer se centran en tres acciones:

  • Las responsabilidades del cuidado mismo.
  • Participar en la toma de decisiones conjuntas a la persona cuidada.
  • Poner en marcha la solidaridad con el que sufre.

Del mismo modo, para que exista el cuidador se reconoce que debe existir una persona motivo de cuidado con atributos tales como: no autónoma, en condición de cronicidad y discapacidad, enferma, que requiere supervisión; es decir, dependiente.

Con lo expresado, es posible inferir que para hablar del cuidador es necesario considerar el contexto donde este se significa, ya que es en esa acepción donde se identifica el "quién", "qué" y "cómo" de las acciones específicas que lo distinguen como tal.

CUIDADOR DOMICILIARIO - ROL Y FUNCIONES -

Hacia un Marco Teórico del Cuidador

A modo de conclusión, podría decirse que el fenómeno del cuidador tiene una multiplicidad de factores sobre los cuales construirse de manera teórica. Implica una connotación más profunda, ya que existen una serie de premisas empíricas que le están ofreciendo sustento, sin embargo, aún son primarias. Por ello, es necesario seguir incursionando en experiencias investigativas que permitan teorizar al respecto del cuidador, para con ello ofrecer un anclaje conceptual sobre el cual realizar análisis sobre el fenómeno de interés.

Figura 2: Componentes preliminares para la construcción de un marco teórico del cuidador.

En el marco de lo anterior, es posible explicar de alguna manera la diversidad de términos que se hilvanan en torno al cuidador, cada uno tan válido como escenarios y circunstancias existan. Sin embargo, es necesario seguir analizando los elementos sustantivos que circunscriben el concepto de cuidador más allá del nivel de intervención, la relación con el sujeto de cuidado (familiar o no), la participación en el cuidado (principal o no) o por el hecho de "carecer" de habilidades reconocidas desde el ámbito de una profesión (informal).

tags: #cuidador #concepto #operativo #o #preludio #teorico