Programas Socioeducativos en el Contexto del Servicio Nacional de Menores (Sename)

El proceso de que adolescentes y jóvenes en conflicto con la justicia retomen sus estudios después de haber vivido una experiencia de exclusión escolar es complejo y multifactorial. Este desafío implica no solo la reintegración académica, sino también un acompañamiento integral que atienda sus necesidades sociales y personales.

Esquema de los múltiples factores que influyen en la reinserción socioeducativa de jóvenes en conflicto con la ley

El Marco de la Justicia Juvenil y la Labor del Sename

El Servicio Nacional de Menores (Sename), a través de una red de centros administrados y programas ejecutados por organismos colaboradores acreditados, articula territorialmente a diversos actores del sector público y la sociedad civil. El propósito principal es generar una oferta programática de calidad y pertinente a las necesidades de reinserción educativa, laboral y/o social de esta población.

Luis González, director del Centro Cerrado de La Serena, ha manifestado la importancia de reconocer a profesionales que han generado lazos previamente, indicando la disposición a trabajar en conjunto. Subrayó que, aunque se trata de una población privada de libertad, la particularidad de los sujetos de atención obliga a ver más allá del contexto familiar, reconociendo un atraso en varios ámbitos.

Es fundamental destacar que los jóvenes tienen derecho a defensa gratuita y, en caso de ser enviados a centros privativos de libertad, no son derivados a recintos carcelarios para adultos, sino a centros especiales.

Medidas Socioeducativas Aplicadas en el Sistema

Dentro del marco de la justicia juvenil, existen diversas medidas cautelares y sanciones que buscan, en paralelo a la persecución penal, promover la reinserción social y educativa de los adolescentes:

Medidas Cautelares

  • Medida Cautelar Ambulatoria (MCA): Asegura los fines del procedimiento penal, favoreciendo que el adolescente imputado participe en todas las diligencias de investigación del Ministerio Público y actuaciones judiciales. Los tribunales pueden ordenarlas mientras se realiza la investigación.
  • Internación Provisoria: Se ejecuta en centros de internación provisoria (CIP). Es una medida cautelar excepcional que impone al adolescente imputado un estado de privación de libertad, decretada por un juez a solicitud del fiscal o querellante.
Infografía ilustrando el flujo de medidas cautelares y sanciones en el sistema de justicia juvenil

Sanciones y Programas de Reinserción

Las sanciones pueden ser privativas o no privativas de libertad, orientadas siempre a la reinserción:

  • Servicios en Beneficio de la Comunidad y Reparación del Daño (SBC y RD): Consiste en el cumplimiento de una medida judicial donde el adolescente debe realizar actividades de servicio no remuneradas a favor de la colectividad o de personas en situación de precariedad. La reparación del daño implica que el joven debe subsanar el perjuicio causado a las víctimas, ya sea con una prestación en dinero, restitución de objetos, o un servicio no remunerado en su favor.
  • Libertad Asistida (PLA): Se ejecuta a través de un Programa de Libertad Asistida. El adolescente ingresa a un programa ambulatorio con intervención personalizada a cargo de un delegado. Requiere asistencia a actividades educativas, de terapia, de promoción de derechos y participación, así como asistencia regular al sistema escolar o de enseñanza correspondiente.
  • Libertad Asistida Especial (PLE): Se ejecuta a través de un Programa de Libertad Asistida Especial. El adolescente está sujeto a una intervención ambulatoria intensiva controlada por un delegado, según un plan de intervención personalizado aprobado por el tribunal, basado en programas y servicios que favorezcan su integración social.
  • Régimen Cerrado con Programa de Reinserción Social (CRC): Se ejecuta en centros de régimen cerrado. La participación en este programa puede ser una de las condiciones que el Ministerio Público considere para la suspensión condicional del procedimiento. Junto con los acuerdos reparatorios, constituyen instrumentos que permiten prescindir de la persecución penal en casos donde la aplicación de una pena no se considera aconsejable. La población de este programa corresponde a "imputados".

¿Sabías qué es la reinserción social juvenil? | Reinsert-ando

Iniciativas y Programas de Reinserción Educativa

Diversas organizaciones y el propio Ministerio de Educación impulsan programas para la reinserción educativa. Fundación Súmate, del Hogar de Cristo, es un actor clave en este ámbito.

El Modelo de Fundación Súmate

Las actividades que realiza Fundación Súmate incluyen: tutorías personalizadas, talleres pedagógicos, jornadas socioeducativas, trabajo en familia y en red. El objetivo es dar respuesta a las exigencias del sistema educativo escolar, apoyando el proceso de aprendizaje en diversas áreas y permitiendo nivelar y preparar a los adolescentes en plena reinserción social y laboral.

El Ministerio de Educación tiene el compromiso de entregar soluciones a estos niños para su reinserción educativa y debe garantizarles su derecho a la educación, lo mismo que a los demás niños y adolescentes pobres y vulnerables. Retomar una trayectoria educativa interrumpida por difíciles y dolorosos eventos es fundamental para ellos y su futuro.

Un informe de la ministra de Educación Adriana Delpiano (octubre de 2016) señaló que “de los más de 11 mil niños y jóvenes del Sename, que pertenecen a los 11 centros de administración directa y a los organismos colaboradores, un tercio está fuera del sistema escolar”. Para resolver esto, se han iniciado trabajos con programas especializados en materia de reinserción y retención, destacando el convenio con la Fundación Súmate.

Ejemplos de Programas Educativos en Centros

  • Actualmente, se encuentra en funcionamiento el Taller de Preparación para la Prueba de Transición Universitaria (PTU), cuyo objetivo es reforzar contenidos incorporados en el plan de 2021, con la participación de jóvenes que cursan enseñanza media.
  • En el ámbito de la escolaridad, de los jóvenes ingresados en algunos centros y matriculados en el sistema educativo, varios forman parte del CEIA (Centro de Educación Integrada de Adultos) Municipal, mientras otros están inscritos en CEIA particulares.

Gabriela Bahamonde, directora regional del Sename Aysén, destacó la labor del servicio en garantizar el derecho a la educación de los niños, niñas y adolescentes de la red. Pabla Erices, directora de un recinto, añadió que para este año se ha podido avanzar, retornando a clases presenciales con todos los resguardos sanitarios, lo que proporciona una experiencia de aprendizaje más completa.

Foto temática de jóvenes participando activamente en un taller educativo

Desafíos y la Transformación del Sistema

La ley que crea el nuevo Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia ha sido aprobada, lo que marca el fin de la estructura de Sename. Sin embargo, surge la pregunta de si esto significará un real beneficio para los niños, niñas y adolescentes que han sufrido graves vulneraciones a sus derechos.

La respuesta, según algunos análisis, es no, si las políticas públicas y las reformas legislativas necesarias para una efectiva protección de los derechos humanos no se materializan plenamente. Preocupan los retrocesos y los enormes vacíos generados al no contar con una ley de protección o garantía integral de los derechos de niños y niñas, sin que necesariamente sean víctimas de violencia intrafamiliar, institucional o estructural.

Es clave no cargar al nuevo servicio con tareas propias de políticas sociales universales -salud, educación, vivienda, pobreza, medio ambiente, seguridad social- que deben estar radicadas en las instituciones pertinentes, mandando su articulación en una Ley de Garantías. El nuevo servicio retrocede al establecer programas para inimputables, lo cual ha generado preocupación.

El hecho de que casi 78 mil niños y jóvenes chilenos estén excluidos del sistema escolar, junto con la necesidad de educación de adultos, representa una "glosa de los que botó la ola". Mientras se clama por universidades gratuitas, el magro presupuesto para educar a los más desposeídos corre el riesgo de desaparecer. A pesar de los esfuerzos, como la aprobación en 2009 de la implementación de escuelas de reingreso (también llamadas de segunda o nueva oportunidad), ese esfuerzo no prosperó completamente.

Se requiere la creación de una categoría de escuelas de reingreso que permita que sean reconocidas y cuenten con el financiamiento necesario. La inclusión educativa más primaria es devolver al joven excluido su derecho a aprender. Organizaciones como Súmate y la Red de Trayectorias Educativas son testigos privilegiados del proceso de transformación de jóvenes que, temerosos y heridos, vuelven a la escuela y logran reinventarse, recuperar lo perdido y retomar sus estudios. Esto forma parte de la solución que merecen los niños y jóvenes del Sename, y los demás pobres y excluidos.

tags: #programa #socio #educativo #de #sename