Trabajar en instituciones dedicadas a la protección de los derechos de la niñez y adolescencia es una labor que requiere vocación, compromiso y una sólida preparación. El Servicio Nacional de Menores (Sename) y los servicios relacionados, como el Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, ofrecen oportunidades significativas para profesionales que desean impactar positivamente en la vida de niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad o en conflicto con la ley.
El Rol Histórico y la Evolución Institucional
El Servicio Nacional de Menores (Sename) es un organismo gubernamental chileno que ha evolucionado a lo largo del tiempo. Inicialmente, fundado en 1979, el Sename se dedicaba tanto a la atención de adolescentes en conflicto con la ley como a niños y niñas vulnerados en sus derechos. Sin embargo, a partir de octubre de 2021, se produjo una separación de sistemas de atención.
La Misión y Enfoque Actual: SENAME y el Servicio de Protección Especializada
El Sename actual se enfoca exclusivamente en las áreas de justicia y reinserción juvenil para adolescentes de 14 a 17 años en conflicto con la ley. La restitución de derechos de niños y adolescentes ahora recae en el nuevo Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social y Familia.
Oportunidades y Compromiso Institucional
Para quienes desean contribuir al bienestar infantil y adolescente, el Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia (Mejor Niñez) y el Sename ofrecen oportunidades significativas. Ambas instituciones buscan profesionales comprometidos con el bienestar de la niñez y adolescencia. Su misión se centra en la protección y restitución de derechos, así como en la justicia y reinserción juvenil para aquellos en conflicto con la ley. Trabajar en estas instituciones requiere no solo cumplir con requisitos específicos, sino también poseer un conjunto de habilidades y conocimientos fundamentales.

Perfil del Profesional: Competencias y Conocimientos Clave
Los profesionales que aspiran a ser parte de estas organizaciones deben estar preparados para una amplia gama de acciones proteccionales y de intervención, poseyendo un conjunto específico de habilidades y un sólido bagaje de conocimientos.
Acciones y Responsabilidades Esenciales
Las acciones incluyen, pero no se limitan a:
- Realizar entrevistas con padres, madres o terceros significativos para comprender la situación del niño o adolescente.
- Utilizar sistemas de información especializados como la Plataforma Web SIS de Mejor Niñez (anteriormente Senainfo) para el registro y seguimiento de casos.
Ámbitos de Competencia Cruciales
Para desenvolverse de manera efectiva en el entorno de estas instituciones, se requieren las siguientes competencias:
- Flexibilidad: Capacidad de adaptarse a diversas situaciones y contextos, que a menudo son complejos y cambiantes.
- Proactividad: Tomar la iniciativa para abordar problemas y buscar activamente soluciones, en lugar de esperar directrices.
- Comunicación: Habilidad para transmitir información de manera clara, concisa y efectiva, tanto verbalmente como por escrito.
- Trabajo en equipo: Colaborar estrechamente con otros profesionales para alcanzar objetivos comunes y brindar un apoyo integral.
- Responsabilidad: Cumplir diligentemente con las tareas y obligaciones asignadas, reconociendo la importancia de cada rol.
- Iniciativa: Ser capaz de proponer nuevas ideas y mejoras en los procesos y enfoques de intervención.
- Toma de decisiones: Evaluar diferentes opciones y elegir la alternativa más adecuada en situaciones críticas.
Conocimientos Fundamentales para la Intervención
Es esencial poseer un sólido conocimiento en las siguientes áreas para abordar adecuadamente las necesidades de los niños, niñas y adolescentes:
- Convención Internacional de los Derechos Humanos en la Niñez: Comprender los derechos fundamentales y cómo garantizarlos.
- Legislación Relevante: Ley 19.968 de Tribunales de Familia, Ley de Menores, Código Procesal Penal.
- Teoría de Sistemas: Entender las interrelaciones dentro de la familia y el entorno del niño o adolescente.
- Intervención Especializada: Incluye la intervención con familias multiproblemáticas, enfoque de derecho, género e interculturalidad, y atención a necesidades especiales.
- Plataforma Web SIS de Mejor Niñez (ex Senainfo): Dominio de las herramientas tecnológicas para el registro y seguimiento de casos.
Programas Emblemáticos: Las Familias de Acogida Especializada
El Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, a través de sus servicios, también promueve programas como el de Familias de Acogida Especializada, que busca ofrecer un hogar temporal a niños y adolescentes que lo necesitan. El proceso de inscripción para ser familia de acogida no requiere de documentos iniciales, pero sí de un compromiso y preparación específicos.
El Impacto Transformador en la Vida de Niños, Niñas y Adolescentes
El trabajo en estas instituciones tiene un impacto profundo y duradero en la trayectoria vital de los adolescentes. La experiencia de haber estado institucionalizado presenta desafíos significativos al egresar y transitar hacia la vida adulta, lo que subraya la importancia del apoyo profesional.
Desafíos en la Trayectoria Vital y el Proceso de Egreso
Según los protocolos del Departamento de Protección y Restitución de Derechos, es crucial preparar a los adolescentes, especialmente a partir de los 14 años, para la vida independiente. Este proceso implica una transición de una vida protegida a una de autovalencia y autocuidado en esferas biológica, social y psicológica. La perspectiva del curso de vida subraya la interdependencia de estas esferas y cómo los eventos tempranos pueden tener un reflejo duradero.
Estudios han señalado la prevalencia de "apego de riesgo extremadamente evitante" en niños institucionalizados, lo que puede afectar la capacidad de establecer relaciones sociales sanas. El proceso de egreso y el paso a la autonomía son hitos vitales que requieren un esfuerzo coordinado del equipo de residencia. Un proceso de salida exitoso depende de contar con condiciones sociales y materiales sustentables que garanticen el bienestar futuro del adolescente.
Existe una brecha en el conocimiento sobre el proceso de egreso y transición a la vida adulta, ya que el Estado finaliza su tutela obligatoria a los 18 años, asumiendo que el adolescente ha desarrollado las habilidades necesarias para la vida independiente. Sin embargo, la edad de egreso del sistema de protección de menores (entre 13,5 y 17,5 años) sugiere que la edad por sí sola no es un indicador directo de competencias para la vida independiente.
Historias de Superación y Reinserción Social
La labor de los profesionales se ve reflejada en historias como la de Marcela (18), quien, a pesar de sus dudas y un puntaje no deseado en la Prueba de Transición Universitaria (PDT), vio en ello la oportunidad de soñar. Con el apoyo de su liceo y la residencia Rimanakuy, que propende al desarrollo de las habilidades y potencialidades de las adolescentes, Marcela fue orientada y motivada. Poco a poco se fue dando cuenta que poseía habilidades manuales y de percepción para el diseño de vestuario, un camino que había considerado vagamente.
En el ámbito de la justicia juvenil, uno de los objetivos de los centros es favorecer la reinserción social de quienes han infringido la ley. Adolescentes como D. López (18), quien estudiará Técnico en Mecánica Automotriz y Autotrónica, y otros jóvenes que cursarán estudios superiores, demuestran el éxito de estos programas. La directora del Sename Coquimbo y la seremi de Justicia ponen en valor el esfuerzo y compromiso de los funcionarios y trabajadores de residencias colaboradoras en estos exitosos procesos, esperando que se multipliquen en los próximos años.
La Influencia de la Institución en la Construcción de la Identidad
Las experiencias vividas en el Sename influyen significativamente en la concepción de familia, educación y trabajo de los egresados. Pertenecer a una residencia puede implicar ser estigmatizado por la sociedad, utilizando categorías como "niño/a Sename". Este estigma puede limitar oportunidades y afectar la construcción de la identidad, llevando a ocultar la experiencia de institucionalización debido a su carga negativa.
- Influencia en la Familia: Se observa una influencia en aspectos valóricos, emocionales y comunicacionales. El ingreso a la residencia a menudo genera sentimientos de abandono y culpa, que luego transitan hacia un proceso de aceptación, valorando el espacio, los profesionales y compañeros. La concepción de familia se amplía, priorizando lo emocional y la elección personal.
- Influencia en la Educación: La influencia en el área educativa es generalmente positiva, considerándola fundamental. Muchos perciben que, sin la experiencia en la institución, su vida hubiese sido negativa. Los profesionales de las residencias son vistos como un aporte, aunque se señala la falta de apoyo en algunos casos.
- Influencia en el Trabajo: Se evidencia que la institución no siempre prepara adecuadamente para la vida laboral, generando desconocimiento e inseguridades sobre las capacidades y herramientas de los egresados. Existe poco control sobre las competencias laborales, lo que lleva a desconfianza en el desempeño.
A pesar de estos desafíos, todos los entrevistados en un estudio lograron cursar educación superior, motivados por el deseo de superación, de eliminar la etiqueta de "niño/a vulnerado/a" y de proyectarse hacia una vida independiente.
Desafíos y Perspectivas para los Funcionarios del SENAME
Los funcionarios del Sename enfrentan complejos desafíos en su labor diaria, que requieren un alto nivel de resiliencia y compromiso.
La Complejidad de la Labor Diaria y la Seguridad del Personal
Existe una dificultad para definir la línea entre la reprensión necesaria para enseñar y la vulneración de derechos. Cualquier acción puede ser tildada de agresión, lo que dificulta la formación y el vínculo con los niños, niñas y adolescentes, especialmente aquellos con trayectorias complejas (problemas psiquiátricos, adicciones, abusos). La seguridad de los funcionarios es una preocupación constante, con registros de agresiones físicas y, en algunos casos, intentos de abuso por parte de los jóvenes.
Hacia un Nuevo Modelo de Intervención y Formación
El debate sobre si dividir la institución, cambiar su nombre o aumentar su financiamiento no aborda el problema de fondo. Los trabajadores consideran que es crucial estudiar un nuevo modelo de formación e intervención para estos jóvenes. Por ello, se considera urgente la implementación de un "nuevo modelo, nuevo trabajo y nuevo trato". Para mejorar, es fundamental tener una visión global de la realidad que vive el organismo, preguntándose las causas por las que los jóvenes llegan a él, y qué sucede con sus padres y familias. Iniciativas como el proyecto "Nuevos Futuros", una alianza de instituciones públicas y privadas, buscan fortalecer la labor en las residencias mediante la creación de contenidos y metodologías, así como el diseño de perfiles laborales y planes formativos para roles clave.
