Contención y Cuidados del Brazo en el Adulto Mayor

Las caídas en el adulto mayor son un problema grave que se considera la segunda causa de muerte por accidente en este grupo etario. Es fundamental invertir en dispositivos y mecanismos de prevención de caídas, sobre todo en las instituciones sociosanitarias y residencias. La Organización Mundial de la Salud (OMS) define las caídas como “acontecimientos involuntarios que hacen perder el equilibrio y dar con el cuerpo en la tierra u otra superficie firme que lo detenga”.

Esquema sobre la prevalencia y riesgos de caídas en la tercera edad

El Fenómeno de las Caídas en la Población Geriátrica

Se calcula que un tercio de los mayores de 65 años sufre caídas de forma anual en la comunidad, y este porcentaje aumenta hasta el 60% en los ancianos institucionalizados. Este problema tiene tanta relevancia que se considera uno de los grandes síndromes geriátricos, no solo por su elevada incidencia sino también por las repercusiones que tiene en la calidad de vida de los pacientes. La complicación más típica de las caídas es la inmovilidad. Estudiando todos estos datos, se evidencia la importancia de la prevención de caídas en los adultos mayores, donde el personal de enfermería juega un papel vital educando al paciente y su familia.

La Contención Mecánica: Uso, Tipos y Consideraciones Éticas

De manera clásica, en los centros sociosanitarios, residencias y hospitales, se ha utilizado la contención mecánica o farmacológica para evitar que los pacientes se caigan y sufran daño. Sin embargo, en la actualidad existen multitud de dispositivos menos agresivos que pueden y deben utilizarse por el bien del paciente. Es importante señalar que el uso de contenciones mecánicas limita uno de los derechos fundamentales del paciente al restringir su capacidad de movimiento.

Las contenciones son medidas de restricción de movimientos utilizadas en distintas situaciones de riesgo para el propio paciente o para terceros, siendo la principal indicación en instituciones la prevención de caídas. El facultativo que atiende al paciente es a quien corresponde la indicación de la contención, tanto farmacológica como mecánica, y quien informa al paciente y a sus familiares del procedimiento a seguir.

Tipos Comunes de Contención Mecánica

Para la contención mecánica pueden utilizarse diversos dispositivos:

  • Muñequeras y tobilleras de sujeción: Son el sistema más básico de sujeción a una cama o a una silla. Limitan los movimientos de los pacientes encamados para evitar que se levanten, ajustándose lo necesario para permitir ciertos movimientos. Pueden ser de Suapel.
  • Cinturones y arneses: Son los sistemas de sujeción más habituales ya que controlan la movilidad, pero permiten al paciente girar 90º a ambos lados, sentarse o incorporarse de forma parcial. Se cierran de manera segura utilizando imanes, impidiendo que el paciente pueda quitarse las sujeciones. También existen con cierres de hebillas o tipo clic (mochila). El cinturón de imanes de polipropileno es más resistente para uso intensivo o en personas muy agitadas, indicado para evitar autolesiones.
  • Chaleco de sujeción a tronco y chaleco de sujeción tronco-perineal: Proporcionan una sujeción confortable del paciente a la silla, ya que estabilizan el tronco y evitan desplazamientos laterales.
  • Pijama mono: Su objetivo es limitar el acceso del paciente al pañal o a las sondas.

Es importante conocer el protocolo de utilización de cada centro y adaptarse a las normas de uso. La contención verbal es la primera actuación siempre que sea posible, antes de pasar a la contención física.

Ilustración de diferentes dispositivos de contención mecánica para pacientes geriátricos

Alternativas a la Contención Mecánica Agresiva

Actualmente, en el mercado se dispone de múltiples dispositivos para evitar las caídas en el adulto mayor de forma menos invasiva:

  • Acelerómetro axial: Es un sensor pequeño, poco pesado, cómodo y discreto que convierte la variación de movimiento en una señal eléctrica captada por un receptor. Muchos de estos aparatos disponen de un botón del pánico que el portador puede pulsar en caso de necesidad.
  • Detectores de movimientos: Se utilizan para saber si el paciente se ha levantado del sillón o cama, lo que permite acudir en su ayuda y asistirlo en la deambulación. Los detectores más usados son en forma de alfombra.
  • Sábana fantasma: Es una sábana bajera doble con cremallera. El paciente se introduce entre ambas sábanas, lo que le impide levantarse pero le permite girar en la cama y mover los brazos. Pueden encontrarse con mangas o sin ellas.
  • Rayos infrarrojos: Este dispositivo cuenta con un transmisor y un receptor entre el cual hay un rayo infrarrojo invisible de hasta 20 metros. Se utiliza para saber si el paciente ha abandonado su habitación o ha abierto la ventana.

Contención Específica para Sillón

La Contención de Adultos para Sillón es un sistema de sujeción diseñado para brindar seguridad y prevenir caídas en pacientes con desorientación, agitación o conducta agresiva. Está fabricada con una resistente cinta de lona de 180 mm de ancho, y se ajusta firmemente al sillón mediante dos bandas posteriores con cierre de hebilla tipo tip top, asegurando una fijación confiable y duradera.

En la parte frontal, cuenta con un cinturón ajustable con cierre de contacto y sistema magnético, que permite una sujeción cómoda, segura y de rápida aplicación, sin comprometer la movilidad del sillón ni la integridad del paciente.

Indicaciones:

  • Ideal para prevenir caídas desde el sillón en pacientes con movilidad reducida o alteraciones cognitivas.
  • Recomendado para contener de forma segura a personas con conductas impredecibles o riesgo de autoagresión.
  • Uso recomendado bajo indicación médica.

Características Técnicas:

  • Talla única: adaptable hasta 150 cm de contorno de cintura.
  • Largo de sujeción trasera: hasta 240 cm.
  • Materiales de alta calidad: Cinta: 100% algodón (180 mm de ancho); Cierres de contacto: 100% nylon; Ojetillos: acero inoxidable.
  • Colores disponibles: Blanco.

Cuidados del producto:

  • Lavable a máquina: temperatura ideal 60 °C (máximo 90 °C).
  • Puede encoger hasta un 2% tras el primer lavado.
  • No requiere planchado.

Este sistema busca optimizar la seguridad y el confort de los pacientes con un sistema confiable y fácil de usar.

Foto de una contención de sillón colocada correctamente

Problemas del Hombro y Brazo en Adultos Mayores

En los adultos mayores, una lesión en el hombro puede ser devastadora debido a la fragilidad de sus huesos y la atrofia muscular común en esta etapa de la vida. Una caída, un accidente menor o incluso un simple golpe pueden resultar en una lesión significativa, afectando profundamente su movilidad y calidad de vida. Aunque la atención médica es fundamental, muchos adultos mayores no siempre tienen acceso inmediato a los recursos necesarios, como un cabestrillo adecuado.

Manejo de Lesiones de Hombro: Cabestrillo o Pañoleta

Cuando se presenta una lesión en el hombro, los médicos suelen recomendar el uso de un cabestrillo para inmovilizar el área y permitir que el hueso y los músculos se recuperen. Lo más importante es que el paciente mantenga el hombro inmovilizado, evitando movimientos bruscos que puedan empeorar la lesión. Aunque mantener el hombro inmovilizado es crucial, el descanso adecuado es igual de importante. Los adultos mayores deben permanecer en reposo durante un período de 4 a 6 semanas, tiempo estimado para que los huesos sanen y los músculos recobren su fuerza. En esta fase, la cama clínica resulta ser una herramienta clave, ya que proporciona soporte para que el paciente mantenga una postura semisentada, lo que favorece el descanso y reduce el dolor.

El manejo del dolor es una de las principales preocupaciones al tratar una lesión de hombro en el adulto mayor. El uso de analgésicos tradicionales puede tener efectos secundarios graves, como daño renal o problemas cardiovasculares. A medida que el dolor disminuye y la movilidad comienza a regresar, los adultos mayores pueden estar seguros de que su lesión está sanando correctamente. El dolor actúa como una señal de alerta, limitando los movimientos del hombro para evitar que se agrave la lesión. La inmovilización en una lesión de hombro en el adulto mayor es crucial para asegurar que el hueso no se desplace o fracture aún más. Además, el descanso absoluto permite que los tendones, ligamentos y músculos puedan sanar sin sufrir más tensiones o desgastes.

Aunque una lesión de hombro en el adulto mayor puede cambiar la vida de manera temporal, con el tratamiento adecuado y los cuidados necesarios, el paciente puede recuperar su calidad de vida y movilidad. Es fundamental seguir las recomendaciones médicas, mantener el reposo adecuado y optar por alternativas como las pañoletas en caso de no disponer de un cabestrillo. La paciencia es clave.

Esquema de cómo inmovilizar un brazo con un cabestrillo o pañoleta

Dificultad para Levantar el Brazo

Uno de los desafíos comunes que enfrentan las personas mayores es la dificultad para levantar el brazo, especialmente por encima de la cabeza. Este problema puede afectar significativamente la calidad de vida de los adultos mayores, ya que puede limitar su capacidad para realizar actividades cotidianas como peinarse, alcanzar objetos en estantes altos o vestirse.

Para comprender por qué las personas mayores pueden tener dificultad para levantar el brazo, es importante tener en cuenta la compleja estructura del hombro. El hombro es una articulación extremadamente móvil compuesta por la unión de tres huesos: la clavícula, el omóplato y el húmero.

Las razones principales de esta dificultad incluyen:

  • Degeneración Articular: Con el envejecimiento, es común que las articulaciones y los tejidos blandos se desgasten.
  • Atrofia Muscular (Sarcopenia): La pérdida de masa muscular es común en personas mayores debido al proceso natural de envejecimiento.
  • Lesiones previas.
  • Falta de flexibilidad.

En resumen, la dificultad para levantar el brazo en personas mayores puede ser el resultado de varios factores, incluida la degeneración articular, las lesiones previas, la atrofia muscular y la falta de flexibilidad.

Ejercicios terapéuticos para mejorar la movilidad del hombro - Hospital General de València

Riesgos y Consideraciones Éticas de la Restricción Física

La aplicación de restricciones físicas en ancianos frágiles podría tener importantes consecuencias negativas sobre su salud. La contención mecánica, desde un punto de vista ético, es una medida urgente de excepción, utilizada como última opción. Su mal uso y aplicación puede generar más complicaciones de las que ya el paciente tiene. Por ello, la importancia de la formación de los profesionales en este campo, sabiendo discernir cuándo se debe utilizar en situaciones concretas de riesgo para el paciente o para terceros.

Efectos Adversos de la Restricción Física

Numerosos estudios afirman que la aplicación de restricciones tiene importantes efectos negativos sobre la salud de los pacientes, incrementando la complejidad y el coste de su asistencia. Entre ellos se encuentran:

  • Complicaciones por inmovilidad prolongada: Úlceras por presión, pérdida de masa ósea, descenso del tono muscular, infecciones, reducción del apetito, deshidratación, estreñimiento, incontinencia, etc.
  • Trastornos psicológicos y emocionales: Aumento de la confusión y agitación de los pacientes, al tiempo que genera humillación, miedo, retraimiento y otros trastornos emocionales.
  • Riesgo de asfixia: Sucede cuando las personas quedan atrapadas por los dispositivos en una posición que genera un riesgo de asfixia. Los más implicados en los incidentes son las barras laterales, los chalecos y los cinturones de sujeción.
  • Muerte súbita: La restricción física puede causar un gran estrés físico y emocional, acompañado de ansiedad intensa, resistencia y agitación. Esto desencadenaría una fuerte descarga de glucocorticoides y catecolaminas, que podrían sobreestimular el corazón y provocar una arritmia fatal en pacientes con enfermedad vascular previa.
  • Lesiones por caídas y golpes: Son frecuentes los traumatismos que siguen al intento de los ancianos de salir de la cama pasando por encima de la barra lateral, la cual suele agravar las consecuencias al incrementar de forma considerable la distancia al suelo. El uso de cinturones o chalecos de restricción en usuarios sentados tampoco elimina el riesgo de caídas si la silla es inestable.
  • Lesiones adicionales: Laceraciones, hematomas, luxaciones o fracturas por golpes contra las barras; daños en el plexo braquial por presión de chalecos deslizados a la zona axilar; o en los nervios cubital o radial por uso de muñequeras.
  • Lesiones por quemaduras: Incidentes en personas que se encontraban fumando en la cama o intentaban quemar el dispositivo para liberarse. La medida preventiva es retirar cualquier objeto que provoque una llama.
  • Aspiración: Se produce en personas sometidas a restricción en posición supina, especialmente aquellas con bajos niveles de conciencia, pudiendo originar asfixia, edema de pulmón o neumonía.
Gráfico ilustrativo de los riesgos y complicaciones de las sujeciones físicas

Problemas Específicos de los Dispositivos de Restricción

La mayoría de los incidentes graves, incluidos los mortales, ocurren en centros gerontológicos, hospitales y domicilios. Los dispositivos más implicados suelen ser las barras laterales de protección, los chalecos y los cinturones de sujeción, probablemente debido a su frecuencia de uso.

Grandes parte de los percances ocurren en personas que sufren trastornos cognitivos, agitación y alteraciones del sueño. La desorientación que presentan favorece los contratiempos, ya que, en caso necesario, suelen ser incapaces de liberarse o de avisar al cuidador. Pacientes con hemiplejía, dificultades para la comunicación, problemas de continencia o aquellos que ya han sido encontrados en situaciones peligrosas también presentan mayores riesgos.

Asfixia Mecánica

Un mecanismo de sujeción mal colocado podría ocasionar presión en el cuello, tórax o parte superior del abdomen, dificultando la entrada de aire en los pulmones. La asfixia suele ser causada por:

  • Estrangulación: El dispositivo comprime el conducto aéreo.
  • Asfixia postural o posicional por suspensión: La persona queda colgada del mecanismo, dificultando la inhalación y reduciendo el volumen pulmonar.
  • Sofocación por compresión toracoabdominal: Puede ocurrir cuando la persona queda atrapada en alguna parte de la cama, como entre el colchón y la barra lateral, generando presión sobre el tórax.

Investigaciones sugieren considerar otros elementos de riesgo como el estrés, la agitación o la presencia de diversas patologías, que, unidos a la postura, llevarían al colapso del paciente.

Muerte Súbita

Diversos trabajos señalan que la restricción física causa en muchas personas un gran estrés físico y emocional, acompañado de ansiedad intensa, resistencia y agitación. Esto desencadenaría una fuerte descarga de glucocorticoides y catecolaminas, las cuales podrían sobreestimular el corazón y provocar una arritmia fatal en pacientes con enfermedad vascular previa. La resistencia constante a la restricción también generaría una acidosis metabólica que tendría efectos cardiovasculares negativos, agravada por la dificultad de ventilación que impone la sujeción. Esta problemática no solo afecta a ancianos, habiéndose referido muertes de personas jóvenes sometidas a inmovilización.

Recomendaciones para un Uso Seguro y Prevención

Con respecto a la supervisión de estos pacientes, debe recordarse que una atención permanente reduce las posibilidades de que ocurra una fatalidad, puesto que permitirá anticiparse a la misma. Sin embargo, en algunas instituciones la contención se aplica como un sustituto de la vigilancia, lo cual, a su vez, podría estar relacionado con la escasez de personal, especialmente los fines de semana o en horario nocturno. La mayoría de los pacientes implicados en accidentes fueron encontrados por la noche o a primera hora de la mañana, periodos en los que suele disminuir el número de cuidadores y el nivel de alerta.

Tal como indicó en su día uno de los mayores fabricantes de dispositivos, Posey Company, «Las sujeciones no pueden utilizarse nunca como sustitutos de una buena asistencia clínica o por conveniencia del personal. El paciente cuando está impedido necesita más atención asistencial».

También es importante que los dispositivos se acompañen de advertencias de seguridad y que los responsables de los centros se aseguren de que estas sean conocidas por quienes van a realizar la contención. Muchos cuidadores ignoran este tipo de complicaciones y consideran que la restricción es garantía de seguridad. De hecho, en algunos sucesos con resultado de muerte se comprobó que los profesionales no habían leído el protocolo de actuación del establecimiento ni ninguna otra información relacionada con el dispositivo.

Colocar una barra de protección se considera uno de los procedimientos más rutinarios y benignos. Sin embargo, este dispositivo se ha asociado con innumerables percances, por lo que su posible aplicación debe ser valorada adecuadamente. Las complicaciones más graves se presentan cuando la persona queda atrapada en la barra o entre esta y el colchón, con el consiguiente peligro de asfixia. Con el fin de prevenir dicho problema, los expertos han propuesto la normalización de los modelos de barras laterales y que se incorporen en el diseño recomendaciones acerca de sus dimensiones, las cuales habrán de tener en cuenta las medidas antropométricas determinadas para este tipo de usuario.

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