El Consumo de Alcohol en Cuidadores: Reconocimiento y Estrategias de Apoyo

El rol de cuidador, aunque gratificante, puede ser una fuente significativa de estrés físico y emocional. Este estrés prolongado ha sido vinculado en numerosos estudios con un aumento en el consumo de alcohol como mecanismo de afrontamiento. Reconocer esta problemática es el primer paso para proteger la salud del cuidador y, por ende, la calidad de la atención brindada.

El Desafío de Cuidar: Un Caso Ilustrativo

Imagina a Jen, una hija de 67 años recién jubilada, que se muda al hogar de Clara, su madre de 91 años con demencia moderada, para cuidarla cuando la pandemia obligó al cierre del programa diurno para adultos de Clara. Temiendo una infección, las dos mujeres salen poco. Jen trata de romper el aburrimiento diario de ambas con una copa de vino cada una durante la cena. Después de unos meses, se da cuenta de que también está tomando una copa por las tardes, cuando está estresada por las preguntas repetitivas de Clara. Antes de mucho tiempo, Jen está tomando una tercera copa antes de acostarse para ayudarla a dormir. Nota con nerviosismo que nunca antes había tomado tanto alcohol a diario. Según la American Psychological Association, casi 1 de cada 4 adultos en Estados Unidos, como Jen, ha estado bebiendo más debido al estrés relacionado con la COVID. Otros estudios han descubierto que las mujeres, más que los hombres, han aumentado su consumo de alcohol a niveles excesivos.

Ilustración de una persona cuidadora mostrando signos de estrés o agotamiento

Alcohol: Entre el Alivio y el Riesgo para el Cuidador

A diferencia de la cocaína y la heroína, el alcohol es una sustancia legal que muchas personas usan para relajarse después de un día de trabajo duro o cuando salen con familiares y amigos. Con moderación, incluso puede tener buenos efectos para la salud, incluida una reducción de las enfermedades cardíacas. Pero siempre ha existido preocupación médica justificada sobre el consumo excesivo frecuente del alcohol. La mayoría de los cuidadores también se dan cuenta de que beber demasiado compromete la atención que brindan a los seres queridos.

¿Cuándo el Consumo de Alcohol se Vuelve Problemático?

¿Cómo pueden los cuidadores estresados medir si beber alcohol es un problema? De acuerdo con las Pautas dietéticas del 2020 al 2025 para las personas en Estados Unidos, el consumo moderado de alcohol se considera dos bebidas al día para los hombres y una para las mujeres. El Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo define el consumo excesivo de alcohol para los hombres como más de cuatro bebidas al día o más de 14 por semana; para las mujeres, tres bebidas al día y más de siete por semana. Estas son pautas generales que no se aplican a todos. Según estas pautas, Jen se consideraría una bebedora excesiva.

Infografía sobre las pautas de consumo moderado y excesivo de alcohol para hombres y mujeres

Factores Influyentes y Herramientas de Detección

Los cuidadores deben tener en cuenta otros factores para determinar si deben consumir menos. La genética importa mucho. Debido a que a menudo es difícil determinar si el consumo de alcohol de una persona es o no un placer inocente, los profesionales de la salud a menudo usan exámenes cortos -como el cuestionario CAGE, el Alcohol Use Disorders Identification Test (AUDIT) y el Michigan Alcohol Screening Test (MAST)- para recopilar información diagnóstica con rapidez. Por ejemplo, CAGE hace cuatro preguntas sobre si una persona está considerando reducir el consumo de alcohol, se siente molesta por las críticas de otros sobre su consumo de alcohol, se siente culpable de su consumo de alcohol o bebe tan pronto se despierte.

El Consumo de Alcohol en Adultos Mayores: Implicaciones para Cuidadores

El consumo de alcohol en personas mayores es una realidad poco visibilizada, pero con importantes implicancias para la salud y el bienestar. En Chile, donde la esperanza de vida sigue en aumento, abordar esta problemática se vuelve fundamental.

Según el primer estudio nacional sobre consumo de drogas y alcohol en personas mayores, realizado por el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (SENDA, 2021), se reveló que el 42,6% de los adultos mayores encuestados había consumido alcohol en el último mes. Esta cifra es significativamente mayor en hombres (51,6%) en comparación con mujeres (34,2%). Además, el estudio destaca que, entre quienes consumieron alcohol en el último mes, un 58,1% declaró haberse embriagado en al menos una ocasión. Este patrón de consumo es más frecuente en el grupo etario de 60 a 70 años (60,1%) en comparación con aquellos de 71 años o más (53,7%).

Factores de Riesgo en la Vejez

A medida que envejecemos, enfrentamos diversos cambios físicos, emocionales y sociales. La jubilación, la pérdida de seres queridos, el aislamiento y los problemas de salud pueden generar sentimientos de soledad o depresión. En algunos casos, el alcohol se convierte en una vía de escape para lidiar con estas emociones. Por su parte, factores como la prescripción de medicamentos y enfermedades crónicas pueden potenciar los efectos negativos del alcohol, aumentando el riesgo de caídas, accidentes y enfermedades graves.

Otro de los factores que inciden en el consumo de alcohol es el nivel educacional. Los resultados de estudios indican que quienes más consumen entre las personas de 60 años o más, suelen ser personas ocupadas, que no viven solas, y que poseen un nivel educacional superior. Cabe destacar que el efecto que genera el consumo de alcohol en el organismo durante la vejez puede ocasionar un impacto mayor a diferencia de otras edades, ya que podría generar un mayor riesgo de caídas y trastornos del sueño.

Identificación del Consumo Problemático: Señales de Alerta

Identificar un consumo problemático en personas mayores o en cuidadores puede ser complejo, ya que algunos síntomas pueden confundirse con el propio envejecimiento o con efectos secundarios de medicamentos. Algunas señales a considerar incluyen:

  • Cambios en el comportamiento: Irritabilidad, agresividad o retraimiento social.
  • Deterioro cognitivo: Problemas de memoria, dificultad para concentrarse o confusión.
  • Negligencia en el autocuidado: Falta de higiene personal, desorden en el hogar o descuido en la alimentación.
  • Apariencia física deteriorada: Pérdida de peso, signos de desnutrición o mal estado de salud general.
  • Aumento de accidentes o caídas: El alcohol puede afectar el equilibrio y la coordinación, incrementando el riesgo de lesiones.
  • Consumo oculto o defensivo: Negación o minimización del consumo de alcohol, o beber a escondidas.
  • Problemas en las relaciones interpersonales: Discusiones frecuentes con familiares o amigos, o aislamiento social.

Es importante recordar que muchos de los signos detallados aquí pueden ser síntomas de otros problemas de salud (como depresión o problemas de memoria) que muchos adultos mayores tienen.

Infografía con iconos representando las señales de alerta de consumo problemático de alcohol

Estrategias de Prevención y Manejo del Estrés para Cuidadores

Primeros Pasos para el Cuidador

Aumentar la conciencia es el primer paso hacia cualquier cambio de comportamiento. Los cuidadores deben llevar un registro de la cantidad de bebidas que están tomando. A menudo, esto es suficiente para darles un mayor control sobre su consumo y luego elegir otras maneras para manejar el estrés, como caminar, hablar con un amigo o hacer ejercicios respiratorios. O pueden decidir eliminar una bebida que normalmente tomarían a cierta hora del día.

Retomando el caso de Jen: Cuando se da cuenta de que está tomando tres bebidas todos los días, Jen decide eliminar su bebida a la hora de acostarse y, en su lugar, tomar una pastilla para dormir que no forma hábito que le recetó su médico. También decide unirse a un grupo de yoga en línea para reducir su estrés.

Técnicas para manejar el estrés

Recomendaciones Generales

Si esta información ayuda a sospechar o confirmar la presencia de este problema en ti mismo/a o con alguna persona mayor conocida, te recomendamos:

Si eres una persona mayor:

  • Mantente informado sobre los efectos del alcohol en tu organismo.
  • Conversa con tu médico acerca de los riesgos del consumo junto a medicamentos.
  • Busca actividades recreativas y sociales que promuevan el bienestar emocional.

Si eres familiar o cuidador/a de una persona mayor:

  • Fomenta espacios de diálogo sin juicios.
  • Acompaña a la persona mayor en la búsqueda de apoyo profesional.
  • Promueve actividades saludables y espacios de inclusión social.

Consideraciones Adicionales sobre el Consumo

Los adultos de todas las edades pueden tener problemas con las drogas y el alcohol. Esto incluye a adultos mayores que tienen más de 65 años. Si elige beber alcohol, hágalo con moderación. Esto ayuda a reducir el riesgo de tener problemas relacionados con el alcohol.

Las personas embarazadas o que podrían estarlo deben evitar el consumo de alcohol. Cabe señalar que las pautas de consumo para mujeres y hombres se basan en el sexo binario asignado al nacer y no en la identidad de género. No hay pautas establecidas sobre el consumo de alcohol para personas transgénero, no binarias, de género diverso ni intersexuales, ya que sus cuerpos procesan el alcohol o reaccionan ante este de forma diferente.

Es fundamental informar a su proveedor de atención médica sobre todo lo que toma o los medicamentos que se administra, incluidos medicamentos de venta libre, las hierbas medicinales y los suplementos alimenticios.

Beber o administrarse un medicamento o drogas de manera incorrecta frecuentemente comienza después de un gran cambio en la vida. Jubilarse, la muerte de un cónyuge o un buen amigo, dejar la casa, recibir un diagnóstico de una enfermedad pueden ser disparadores del uso indebido de sustancias. El tratamiento de la dependencia de alcohol o drogas en adultos mayores es igual al tratamiento para personas más jóvenes. Si el uso indebido de medicamentos es un problema, hablar con un proveedor de atención médica, un amigo o un familiar puede ayudarlo. El tratamiento puede ser tan simple como aprender más sobre los medicamentos de sus seres queridos y organizar la forma en la que los toman.

Búsqueda de Apoyo Profesional

Si notas alguno de estos signos, es recomendable buscar apoyo profesional para evaluar la situación y recibir orientación adecuada.

En nuestro país, existen diversas alternativas para abordar el consumo problemático de alcohol en personas mayores y cuidadores. Centros de salud familiar (CESFAM), centros de salud mental comunitaria (COSAM) y profesionales privados ofrecen apoyo especializado. Además, líneas telefónicas de ayuda y programas específicos del SENDA están disponibles para orientación.

Visibilizar el consumo de alcohol en cuidadores y personas mayores es el primer paso para generar espacios de apoyo y acompañamiento. Con empatía, comprensión y acceso a recursos adecuados, se contribuye a una mejor calidad de vida en esta etapa. Si tú o alguien cercano enfrenta dificultades relacionadas con el consumo de alcohol, no dudes en buscar ayuda.

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