Después de jubilarse o a raíz de alguna enfermedad, muchas personas mayores pueden ir aminorando paulatinamente su interacción social. Entre las razones de esto, destaca el sentimiento de que ya no son necesitados por otros. Es muy frecuente que estas personas experimenten aislamiento o vivan vidas solitarias, con miedo a socializar.
Según las estadísticas, el 50% de los adultos mayores terminan conviviendo solo con familiares nucleares. Por ello, la vida social es un pilar fundamental para la salud emocional y mental, especialmente en los mayores. Mantener una red de relaciones sólidas y activas contribuye a mejorar el estado de ánimo, reduce el riesgo de depresión y fomenta un sentimiento de pertenencia.
La Importancia de los Vínculos Sociales en la Adultez Mayor
El Riesgo del Aislamiento y la Soledad
A medida que envejecemos, factores como la jubilación, la pérdida de amigos o familiares y los problemas de movilidad pueden dificultar las relaciones sociales, aumentando el riesgo de aislamiento. Esto puede hundir a la persona mayor en la soledad, depresión y pesimismo, especialmente si se queda solo por viudez, por separación de los hijos y de los parientes, o por jubilación.
Beneficios de la Interacción Social Activa
Participar en actividades con otros y realizar trabajo en equipo ayuda a reducir la sensación de aislamiento y soledad. Además de mejorar el estado de ánimo, la socialización activa ofrece múltiples beneficios para la salud y el bienestar de los adultos mayores:
Aumento de la Esperanza de Vida
Varias investigaciones recomiendan la estimulación de las relaciones interpersonales en el adulto mayor, ya que eleva las posibilidades de vivir más. Quienes son solitarios, huraños y acostumbran a no tener interacción con los demás tienen más probabilidades de morir más rápido que aquellos que tienen una vida socialmente más activa.
Reducción del Sentimiento de Abandono
Es importante sentir el deseo de seguir haciendo amigos y disfrutar de la compañía de otros para combatir el sentimiento de abandono.
Mejora del Nivel de Energía y el Ánimo
La socialización de los adultos mayores con gente más joven y ocurrente les ayuda a sentirse con más energía y a recuperar la “chispa” para tratar de seguir el ritmo de la otra persona. Una mente activa obliga a ejercitar la memoria para recordar experiencias y compartirlas.
Reducción de Ciertas Patologías
Una mayor interacción social y diaria ayuda a reducir problemas como los dolores en las articulaciones, la depresión y la ansiedad. En varios estudios se confirma que incluso, puede reducir los niveles de azúcar en la sangre en diabéticos y la tensión arterial en hipertensos.
Mejor Calidad del Sueño
Mantenerse activo socialmente ayuda a mejorar el estado de ánimo y a sentirse menos inquieto y ansioso, contribuyendo a dormir mejor.
Preservación de Funciones Cognitivas
La interacción social también hace más lento el deterioro de las funciones cognitivas y optimiza la capacidad para comunicarse y ser sociable.

Estrategias para Fomentar la Conexión Social
Comprender sus Intereses y Hábitos
Antes de proponerle actividades de mayor socialización, es clave conocer qué le gusta hacer y cuáles son sus hábitos y costumbres. Cualquier tema puede dar para una amena conversación que lo haga sentirse más tomado en cuenta. En las conversaciones y actividades de rutina, como comer, salir a caminar o apoyarlo para vestirse, es importante hacerlo partícipe.
Promover la Participación Activa
Debe animársele a que realice actividades diarias donde se vea obligado a relacionarse con otros. Por ejemplo, salir de casa a hacer alguna compra o diligencia diaria, aunque sea pequeña; realizar un paseo en la mañana y/o en la tarde; tomar alguna clase para aprender algo nuevo o planificar un viaje para conocer alguna zona turística.
Si la persona mayor presenta dificultades para movilizarse con independencia, hay que animarlo a que sea lo más resolutivo posible, proporcionándole herramientas tecnológicas que lo ayuden a vencer barreras. Implementar rutinas que sean saludables y estimulantes, lejos del sedentarismo, es importante, sobre todo si padecen de alguna patología como la diabetes y la hipertensión.
Actividades Grupales y Comunitarias
Participar en actividades grupales es una excelente manera de mantener una vida social activa. Algunas opciones incluyen:
- La práctica de deportes como el ajedrez, damas, cartas, boliche, billar siempre requiere de estar en compañía. Así que es una buena manera de animarse a buscar un compañero o compañera con quien compartir estas aficiones.
- El baile es otra buena opción para practicar en casa y animarse a compartirlo con otros.
- Unirse a clubes de lectura, clases de baile, manualidades o gimnasia para personas mayores.
- Estar en una residencia de mayores o en club comunitario donde compartan varias horas al día, es una excelente alternativa. Investiga qué opciones hay cerca de casa.
- Muchos centros comunitarios y asociaciones ofrecen programas y talleres diseñados para adultos mayores.
- Involucrarse en el voluntariado puede ser muy gratificante y permite conocer personas con intereses comunes.
- Asistir a actividades organizadas en residencias o clubes para mayores, si el adulto mayor vive en una residencia o en un vecindario que organiza actividades para personas de su edad, es recomendable participar.
actividades para Adultos mayores
Uso de la Tecnología para Conectar
Apoyarse en las redes sociales y la tecnología. Las redes sociales y las aplicaciones de mensajería pueden ser herramientas útiles para mantenerse en contacto con amigos y familiares, especialmente si viven lejos.
Cuidado de la Autoestima
Una mejor autoestima incentiva al adulto mayor a no aislarse y buscar la compañía de otros. Así que todo lo que pueda hacerse para que se sienta más seguro con su aspecto y que eleve su confianza redundará en una mayor necesidad de interactuar con conocidos y personas nuevas.
Consejos para el Círculo Familiar y Social
Es importante practicar la escucha activa con la persona mayor y no tener miedo de hablar sobre la soledad o la tristeza con amigos, familiares o incluso un profesional de la salud mental. Las relaciones sociales mejoran cuando se presta atención y se escucha a los demás con empatía. También, es fundamental:
- Organizar reuniones regulares con familiares: Mantener una conexión cercana con la familia ayuda a combatir el sentimiento de soledad.
- Crear rutinas de contacto: Es útil establecer rutinas, como llamadas telefónicas semanales o encuentros mensuales con amigos y familiares.
- Celebrar las fechas importantes: Aprovechar las celebraciones de cumpleaños, aniversarios y otras fechas especiales para organizar reuniones y celebrar en compañía de seres queridos.
- Tomar clases o aprender algo nuevo: Inscribirse en un curso o taller no solo estimula la mente, sino que también permite conocer personas con intereses comunes.
- Mantener una actitud abierta: Estar abierto a conocer personas nuevas y a participar en actividades sociales puede ser un desafío al principio, pero vale la pena.
Un Enfoque Social Amplio: Creando Entornos Amigables
Desafíos y Datos Demográficos
Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para el 2050 el 22% de los habitantes del planeta tendrá sobre 60 años y 400 millones de personas tendrán sobre los 80 años, fenómeno que también se replica en varios países. Para la OMS, esto significa un desafío no solo en temas de salud, sino también en el desarrollo de servicios y ambientes más cercanos con los mayores. Es crucial contar con entornos físicos y sociales más amigables y reinventar las suposiciones que se tiene de la vejez para que las sociedades fomenten su participación y visibilidad.

Acciones para un Trato Digno y la Integración Social
La convivencia positiva con los adultos mayores depende de todos. Comenzar a entregarles una valoración que les permita vivir su vejez de mejor manera a través de pequeñas acciones es la consigna. Integrar a los adultos mayores a la sociedad es tarea de todos, y a diario podemos ir cambiando con pequeñas acciones el trato hacia ellos para crearles un ambiente más amigable:
Relaciones Intergeneracionales
Promover el buen trato a los mayores porque les permiten entregar su experiencia de vida y conocimientos, mientras que los más jóvenes aportan con su espontaneidad y energía.
Fomento de la Participación
Ya sea en el barrio, la iglesia o la comunidad, la participación permite ser protagonistas activos de su propio envejecer. Los adultos mayores deben tomar sus propias decisiones.
Respeto y Reconocimiento
Reconocer su trayectoria y valor: frases como “es hora que le den paso a los jóvenes” o “ya vivieron lo suficiente” son actos de discriminación que debemos revertir. En vez de apartarlos, debemos integrarlos y otorgarles las herramientas para que ellos también puedan desenvolverse en la sociedad.
Llamarlos por su nombre: Todo adulto mayor tiene derecho a ser llamado por su nombre. Apelativos o diminutivos como “abuelito” o “teclita” solo los disminuyen, porque no por ser adulto mayor, deben ser abuelos.
Ceder los asientos: El uso de los asientos reservados para adultos mayores tiene carácter legal. Si alguien está ocupando el asiento tiene la obligación de cederlo, pero también debemos hacerlo como un acto moral.
Integración Familiar
En decisiones importantes o reuniones, debemos integrar a los adultos mayores, para que se sientan partícipes dentro de su círculo familiar y así no se sientan aislados o desplazados.
Aprendamos a convivir en la sociedad con todas las generaciones etarias sin discriminar, y recordemos que todos seremos adultos mayores algún día. Compartamos más con aquellos que han vivido más y quienes han recolectado experiencia y felicidad por 60, 70 u 80 años.
Convivir con adultos mayores es una experiencia enriquecedora que nos permite crecer como personas y fortalecer los lazos familiares. Recuerda: cada persona es única y sus necesidades pueden variar. Si bien la convivencia es una experiencia enriquecedora, también podemos enfrentar desafíos, especialmente cuando el adulto mayor experimenta cambios en su salud o capacidades cognitivas. Es importante no descuidar la propia salud física y emocional, y existen numerosos recursos disponibles para ayudar en esta tarea.
El Programa Vínculos: Apoyo para la Conexión Social
El programa Vínculos forma parte de las políticas públicas orientadas a las personas adultas mayores de Chile, promoviendo el ejercicio de sus derechos y su participación activa en redes, reforzando la valorización de esta etapa de su vida. Su objetivo es la generación de condiciones que permitan a los adultos mayores alcanzar mejores condiciones de vida mediante el acceso a prestaciones sociales e integración a la red comunitaria de promoción y protección social, promoviendo su autonomía y participación social.
El programa consiste en brindar apoyo especializado a personas adultas mayores. Como todos los programas de Chile Seguridades y Oportunidades, Vínculos no es un programa al que se postule, sino al que se invita a participar. Para este efecto, en el caso de aquellos adultos mayores que cumplan con los requisitos del programa, un/a profesional de la Secretaría Regional Ministerial de Desarrollo Social o un monitor comunitario de su Municipalidad, concurrirá a su domicilio para contactarla e invitarla a participar.
