El movimiento No + AFP ha emergido como una fuerza significativa en el debate sobre el sistema de pensiones en Chile, culminando en un inédito plebiscito ciudadano. Este proceso busca desafiar el modelo de Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) impuesto durante la dictadura y proponer una alternativa basada en la seguridad social.
Contexto y Orígenes del Movimiento No + AFP
La mercantilización de los derechos y la precarización constante a la que se enfrentan los trabajadores chilenos han generado una profunda crisis y cuestionamiento al modelo de país neoliberal. La indignación por la situación de los pensionados, junto al sistemático desvío del salario de los trabajadores para la especulación financiera, han impulsado el surgimiento de un gran movimiento, liderado por la Coordinadora Nacional NO + AFP.
Este movimiento ha demostrado una notable fuerza con 4 marchas nacionales que congregaron a cerca de medio millón de personas y una jornada de paro y protesta nacional en diez meses. La expansión nacional de la coordinadora y la constitución de distintos comunales evidencian que, en la conciencia de cientos de miles, ya fue validada la idea de terminar con el sistema previsional heredado de la dictadura. Este amplio cuestionamiento y la movilización en las calles han transformado el grito de “NO + AFP” en una bandera de lucha contra las pensiones indignas y el uso de los salarios para la especulación.

Organización y Desarrollo del Plebiscito Ciudadano
El plebiscito organizado por la Coordinadora No + AFP se presentó como una demostración de cohesión y una forma de involucrar y movilizar al pueblo trabajador. La actividad se extendió durante tres jornadas (29 y 30 de septiembre y 1 de octubre), contando con la participación de unos 20 mil voluntarios, miembros de sindicatos medianos y pequeños, y de la red de organizaciones del sector público. Esta iniciativa fue autofinanciada por sus miembros, cuyo éxito se manifestó no solo en la capacidad de convocatoria y movilización, sino también en la eficiencia de trabajo y organización.
Alrededor de tres mil mesas a lo largo del país recogieron la votación. Los voluntarios trabajaron unas once horas por día para atender estos puntos. Cada punto de votación fue implementado en su totalidad por la propia gente: se imprimieron votos, actas y registros, se construyeron urnas y se garantizó lo necesario para llevar a buen puerto esta consulta popular.
Luis Mesina, vocero de la Coordinadora, explicó que la decisión de realizar un plebiscito fue pensando en involucrar y movilizar al pueblo trabajador, ofreciéndole "practicar el ejercicio de su soberanía más allá de los límites institucionales con los rituales electorales donde lo que quiere la mayoría sucumbe ante la política de los consensos. Nos propusimos apostar a la gente y apostar con la gente."

Impacto y Resultados del Plebiscito
El éxito del plebiscito se vio reflejado en la gran participación ciudadana, a pesar del silencio mediático por parte de la prensa hegemónica, que apenas dedicó breves notas o ninguna línea a las actividades. La Coordinadora ha trazado una comparación entre este plebiscito, que no tuvo costos monetarios sino esfuerzo, y una elección presidencial.
Mientras para elecciones presidenciales, legislativas o comunales se instalan alrededor de 42.400 mesas de votación y participan 127.200 personas (presidentes y vocales), con un gasto considerable en vocales que asciende a unos 2.264 millones de pesos, el plebiscito de No + AFP se realizó con recursos autogestionados. Mario Aguilar, integrante de la Coordinadora y presidente del Colegio de Profesores, destacó que en el plebiscito votaron más personas que por Sebastián Piñera en las últimas elecciones primarias de Chile Vamos, donde obtuvo 827.347 sufragios. La participación y el rechazo a las AFP se confirmaron como un fenómeno transversal.
Gabriela Farías, integrante de la organización y presidenta de la Federación Nacional de Profesionales de la Salud (Fenpruss), valoró el número de participantes, señalando que "superó las expectativas sobre el proceso de votación" y que les deja "una responsabilidad tremenda para avanzar en este tema, enfrentar al mundo político para que tomen en consideración nuestra propuesta y el sentir ciudadano."
Escándalo de AFP Capital y sus Repercusiones
Tras el plebiscito, un video viralizado en redes sociales, que registró una fiesta en El Caribe de ejecutivos de AFP Capital, liderados por su gerente general, Eduardo Vildósola, generó un escándalo masivo. El video, filtrado por Alberto Mayol, candidato del Frente Amplio y simpatizante de la Coordinadora, exhibía comportamientos indecorosos: "una fiesta y alcohol a destajo a bordo de un yate, cuyo costo ascendió a 80 millones de pesos, contra pensiones de miseria".
Este incidente indignó a la ciudadanía, que pudo ver en toda su magnitud el uso que las administradoras dan a los ahorros de los trabajadores. El escándalo llegó al núcleo de las AFP y del sector financiero, quienes no pudieron ocultar ni negar las evidencias. Páginas completas en la prensa escrita hegemónica y notas en diarios financieros especializados, con variadas disculpas, solo avivaron la indignación ciudadana. La Coordinadora aprovechó esta coyuntura para "colocar en su justo lugar a las administradoras".
Tras una protesta ante las oficinas de AFP Capital, Luis Mesina declaró que esta fiesta "es la expresión más clara de que estamos frente a una industria que jamás ha guardado relación con la seguridad social, administrada y manejada por sujetos cuya impudicia supera todos los márgenes de imaginación de la gente". Mesina añadió que, aunque en el mundo de las finanzas hay gente proba, los ejecutivos de AFP Capital demuestran una doble moral. Ante la justificación de la fiesta por parte del presidente de AFP Capital, Juan Carlos Jobet, como financiada con recursos propios, Mesina calificó a las AFP como "una industria parasitaria".
Críticas y Deficiencias del Sistema de AFP
El sistema de AFP en Chile, después de más de 35 años, ha fracasado rotundamente en su pilar central de cuentas individuales. La clase política y la élite económica, a pesar de la evidencia, siguen defendiendo este modelo, careciendo de voluntad política para construir un sistema de pensiones basado en principios de Seguridad Social.
- Actualmente, las AFP y Compañías de Seguro pagan 1.2 millones de pensiones, cuyo monto promedio no supera los $215.000 (aumenta a $230.000 con aporte previsional solidario del Estado).
- La mitad de las personas jubiladas en julio que cotizaron entre 30 y 35 años obtienen una pensión menor a $250.000.
- Las proyecciones son aún más sombrías: el 99% de las pensiones futuras serán inferiores al Salario Mínimo. La mitad de los jubilados que cotizaron más de 33 años tendrán una tasa de reemplazo inferior al 39%, lo que significa que una persona con un sueldo de $600.000 en sus últimos 10 años laborales, recibirá una pensión menor a $234.000.
- No existe evidencia empírica global de que un sistema exclusivamente de cuentas individuales y sin reparto pueda generar pensiones dignas. De hecho, solo 10 países en el mundo, además de Chile, no tienen un sistema de reparto (República Dominicana, El Salvador, México, Maldivas, Malawi, Nigeria, Hong Kong, Kosovo, Israel y Australia).
- Los jubilados actuales que perciben bajas pensiones se "beneficiaron" de los niveles más altos de rentabilidad que el sistema pudo obtener, algo que no se repetirá. El aumento en la tasa de cotización no compensará la caída en la tasa de rentabilidad, ya que cada punto menos de rentabilidad puede significar un 25% menos de pensión.

Propuestas Gubernamentales y Alternativas de la Coordinadora
Como respuesta a las masivas movilizaciones y al traspaso de afiliados al Fondo E, así como la salida de cotizantes de AFP Cuprum y Provida por casos de corrupción, el gobierno envió proyectos de ley de reforma al sistema. Esta maniobra ha sido calificada de populista, ya que, aunque agrega dos puntos porcentuales bajo una modalidad de reparto, no toca los recursos de los trabajadores administrados por las corporaciones. El proyecto fue postergado y es probable que su aprobación quede para el próximo gobierno, siendo descrito por el economista Patricio Guzmán como "simplemente gatopardismo".
Por su parte, la propuesta del candidato Piñera para mejorar las pensiones en el corto plazo incluye aumentar los recursos para el Pilar Solidario. Esto llevaría a que las pensiones de quienes nunca han contribuido suban hasta en un 50% para 2022, alcanzando cerca de $150.000 para los jubilados de mayor edad.
La Coordinadora NO + AFP dispone de una propuesta para transitar a un Sistema de Seguridad Social financiado bajo la lógica del reparto tripartito. Esta propuesta incluye Reservas Técnicas para no gastar todos los ingresos en pensiones y mantener un ahorro para enfrentar la transición demográfica sin modificar las condiciones de futuros cotizantes. Se estima que esta iniciativa reduciría el gasto público en pensiones contributivas del 4.07% al 1.63% del PIB, liberando recursos para transformar la Pensión Básica Solidaria focalizada del Estado ($104.646) a una Pensión Universal no contributiva equivalente al Salario Mínimo.

Debates Estratégicos dentro de la Coordinadora No + AFP
Internamente, la Coordinadora ha enfrentado debates sobre su estrategia. Tras la "marcha más grande la historia" el 25/03, se abrió una discusión sobre las perspectivas del movimiento, incluyendo la posibilidad de candidaturas propias en las elecciones y la política de movilizaciones.
Un punto de inflexión fue la decisión del Ejecutivo Nacional de no realizar el Congreso Nacional No + AFP, que era la mayor instancia de decisión. En su lugar, se impulsó la propuesta del plebiscito, lo que generó críticas sobre por qué no se mantuvo la movilización en las calles y la preparación de un paro nacional. Incluso hubo críticas por la falta de acuerdo en el ejecutivo para organizar convocatorias nacionales del 1° de Mayo, solo en Santiago.
El debate gira en torno a dónde orientar la fuerza desplegada por el movimiento: ¿cómo derribar el modelo de pensiones de la dictadura? ¿Cuál es la apuesta de la Coordinadora? ¿Qué hay después del plebiscito? La discusión también incluye si se debe confiar en el próximo presidente o en una bancada “progresista” para terminar con el negocio de las pensiones a través de un proceso legislativo, o si se debe impulsar candidaturas anticapitalistas de trabajadores.
El 13/05, en un ampliado nacional, hubo un cambio en la línea de "Plebiscito sin movilizaciones". Se acordó llamar a manifestaciones para el 1/06, 25/07 e incluso un paro nacional para octubre, como parte de un "calendario de movilización" que incluye la consulta. Sin embargo, el debate persiste sobre cómo mantener la movilización de masas en un contexto electoral.
La Coordinadora aún está dividida por el debate sobre cómo terminar con este modelo de pensiones: si primará el camino de movilizar a la clase trabajadora, estudiantes y mujeres para enfrentar a los empresarios y gobiernos, o si las soluciones pasan por depositar la confianza en variantes progresistas o antineoliberales en el parlamento. Esta última alternativa fomenta la idea de que el fin del modelo de la dictadura puede lograrse solo mediante un proyecto de ley, usando la movilización como presión legislativa. Surge la pregunta: ¿se defenderán los resultados del plebiscito en la calle, con paros y movilización? Y si Piñera es electo, ¿cuál será el plan para continuar la lucha contra las AFP?
El Poder Económico Detrás de las AFP
Un punto relevante es la imbricación de las AFP con el capital industrial y financiero. El 60% de los ahorros de los trabajadores, que superan los 106 mil millones de dólares, está invertido en instrumentos de diversas entidades nacionales. Aunque solo el 16% de este total está en acciones y otros fondos, el resto se canaliza hacia instrumentos de renta fija, la gran mayoría en entidades privadas.
Como ejemplo, entre las diez principales inversiones de las AFP, además de instrumentos estatales, se encuentran grandes actores del sector financiero privado: Banco Santander Chile, Banco de Chile (grupo Luksic), Itau Corpbanca (grupo Saieh), BCI (grupo Yarur), Scotiabank Chile, BBVA y Cencosud (de Horst Paulmann). Esta red de poder económico, financiada por los trabajadores, está amparada por gran parte del sistema político, y es a este entramado que apunta la Coordinadora.
Las AFP siguen viendo cómo aumenta el fondo que administran, el cual supera los US$200.000 millones (casi el 75% del PIB chileno). Este fondo se invierte en grupos económicos que se han acostumbrado a financiarse a bajo costo con las cotizaciones de los trabajadores. Los 10 bancos más importantes en Chile, por ejemplo, reciben más de US$40.000 millones de las AFP vía depósitos a plazo o emisión de bonos. Este poder económico y político gigantesco bloquea cualquier cambio al sistema, especialmente considerando que 3 de las principales AFP en Chile pertenecen a compañías de seguro estadounidenses.

Perspectivas Futuras y Continuidad de la Lucha
El objetivo fundamental de la Coordinadora No + AFP es lograr "pensiones justas y reconocimiento del esfuerzo laboral", y no descansará hasta eliminar el actual sistema de pensiones. La única posibilidad de mejorar ostensiblemente las pensiones es transitar a un Sistema de Seguridad Social financiado bajo la lógica del reparto tripartito. El siguiente paso de la Coordinadora será la acción sobre los actores políticos de cara a las elecciones, ejerciendo presión no solo sobre los presidenciables, sino también sobre los candidatos a parlamentarios, lo que, según Guzmán, "es lo que más les dolerá".
La tarea de la Coordinadora es ampliar la lucha y popularizarla en cada centro de trabajo, estudio y barrio. Mesina sostiene que el plebiscito es una herramienta útil para este objetivo, ya que permite "hacer política".
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