La comunicación efectiva entre diferentes generaciones, especialmente entre niños y adultos mayores, es de vital importancia para la sociedad. No solo promueve la transmisión de valores y tradiciones, sino que también fomenta el respeto hacia las personas mayores y fortalece los lazos familiares y comunitarios. Sin embargo, este proceso puede verse afectado por diversas dinámicas, incluyendo formas de habla inadecuadas o dificultades inherentes al envejecimiento.
El "Lenguaje Infantilizado" hacia los Adultos Mayores: Un Fenómeno Preocupante
Una de las barreras en la comunicación con los adultos mayores es el uso de lo que los investigadores denominan "lenguaje infantilizado" o elderspeak.
¿Qué es el "Lenguaje Infantilizado" (Elderspeak)?
El lenguaje infantilizado es la idea de comunicarse con los adultos mayores como si fueran bebés. Se extiende al punto de controlar la conversación, buscando controlar lo que hacen, pero queriendo que suene bien, según Clarissa Shaw, profesora adjunta en la Facultad de Enfermería de la Universidad de Iowa. En la superficie, es hablarle a un adulto mayor del mismo modo que se les habla a los bebés o hablarle con exceso de dulzura, cuando no existe la intimidad o la familiaridad necesaria con esa persona para hablarle de esa manera. Más allá de la elección de las palabras y el tono, el lenguaje condescendiente puede incluir un lenguaje controlador que ignora o elimina la autonomía de los adultos mayores.
Este patrón comunicativo, análogo al motherese o infant directed speech que se usa con bebés, se caracteriza por elevar la voz, hablar más lentamente y marcando la pronunciación, usar frases cortas y diminutivos, así como un vocabulario más sencillo, estructuras de frases más simples y un uso reiterado de la primera persona del plural. Un cuidador podría decir: "Sra. Smith, hoy es el día en que normalmente se baña."
Impacto Negativo y Consecuencias
"Incluso si una persona es menos competente funcional, cognitiva o físicamente", dice la experta, "nunca hay un momento en que el lenguaje infantilizado es apropiado". Cuando los ancianos son infantilizados de manera continuada, incluso tienen riesgo de caer en depresión. Puede acarrear consecuencias negativas, como una disminución de la autoestima o sentimientos de ser menospreciados, vergüenza y humillación.
Si el adulto mayor no tiene las habilidades verbales para expresar cómo se siente acerca del lenguaje infantilizado, lo expresará de otras maneras. En un estudio, investigadores hicieron grabaciones de audio de 88 encuentros de atención al paciente entre 16 adultos con demencia y 53 miembros del personal de enfermería. Analizaron las grabaciones en busca de casos de lenguaje infantilizado hacia los ancianos y el rechazo de la atención. En las más de 10 horas de grabaciones, el uso de lenguaje infantilizado superó el 11%, y hubo una correlación directa entre la comunicación despectiva y la probabilidad de que un adulto mayor se negara a lo que se le ofrecía, ya fuera un medicamento o la comida. Aunque este estudio involucró solo a 16 adultos con demencia, una gran cantidad de investigaciones confirma estos hallazgos.
Según un estudio del 2024 publicado en la revista Nursing Older People, las actitudes varían ampliamente entre los adultos mayores que pueden expresar una opinión sobre el lenguaje infantilizado.
Origen del Problema y Percepciones Sociales
El uso del lenguaje infantilizado "lo hacemos naturalmente, pero en realidad surge de la forma en que vemos a las personas mayores", dice Gitlin. "En la visión social amplia del envejecimiento, se trata de algo atemorizante, y las personas se ven disminuidas a medida que envejecen". Para cuando un adulto mayor se encuentra dependiendo de otros para su cuidado -por lo general, de adultos más jóvenes-, ha vivido una vida larga y plena durante la cual se ha cuidado y ha tomado sus propias decisiones durante mucho tiempo.
Si la forma cariñosa en que se le habla al ser querido que está a cargo es la forma en que siempre se le ha hablado, probablemente no sea un problema. Sin embargo, puede que no sea apropiado que los hijos adultos, los cuidadores profesionales o los asistentes en el hogar usen el mismo tono. "No importa si un esposo llama a su esposa 'cariño'", explica Shaw. "Probablemente es así que siempre la llama". Estos términos amorosos también podrían estar bien si vienen de cuidadores profesionales que han estado con el ser querido durante años. "A esa altura, son familia", dice Shaw.

Estrategias para Evitar el Lenguaje Infantilizado
Es importante que los profesionales sanitarios y cuidadores se conciencien y se formen para tratar adecuadamente a las personas mayores. Por ejemplo, el programa de capacitación Changing Talk (CHAT) -creado por un equipo multidisciplinar del que forma parte Kristine Williams, profesora de Enfermería de la Universidad de Kansas- enseña estrategias de comunicación en este ámbito. CHAT ha demostrado su eficacia para aumentar la confianza y la satisfacción de los profesionales que atienden a ancianos, promoviendo una relación más centrada en la persona. Los cuidadores familiares deben abogar para que los demás cuidadores traten a sus seres queridos de acuerdo con sus preferencias. Se puede decir simplemente "mi madre prefiere que la llamen por su primer nombre" o "ella prefiere que la llamen Sra. [Apellido]". Los miembros de la familia también pueden animar a otros cuidadores a ofrecer a sus seres queridos opciones, siempre que sea posible y apropiado, en lugar de directivas. Si tú o los cuidadores profesionales están recibiendo actitudes negativas de tu ser querido, es hora de pensar que podría deberse al estilo de comunicación.
Beneficios Mutuos de la Interacción entre Niños y Adultos Mayores
La relación intergeneracional entre adultos mayores y niños es de vital importancia, enriqueciendo la vida de ambas generaciones de manera única. Los niños aportan una perspectiva fresca y entusiasta, mientras que los adultos mayores ofrecen sabiduría, paciencia y una riqueza de conocimiento acumulado a lo largo de los años. Esta interacción no solo crea una conexión emocional, sino que también fomenta el respeto mutuo y la empatía.
Diálogos Intergeneracionales TELOS: Antonio Garrigues y Elsa Arnaiz sobre pacto intergeneracional
Para los Adultos Mayores: Vitalidad y Bienestar
La presencia de niños en la vida de los adultos mayores puede ayudar a reducir la sensación de soledad y aislamiento que a menudo experimentan. Los niños pueden brindarles compañía y afecto, lo que puede mejorar su bienestar emocional y mental. Al compartir sus conocimientos y experiencias con los niños, los adultos mayores pueden sentirse valorados y apreciados. Además, los vínculos entre generaciones promueven el aprendizaje, el desarrollo de habilidades sociales y el bienestar emocional y físico.
Salud Mental y Emocional
- Reducción de la soledad y el aislamiento: La ansiedad y la depresión son afecciones de salud mental comunes en la tercera edad y pueden estar relacionadas con la soledad y el aislamiento social. La conexión entre generaciones puede tener un impacto positivo en la salud mental de las personas mayores.
- Mejora el estado de ánimo: El intercambio con niños mejora el estado de ánimo de los adultos mayores, promoviendo la alegría y reduciendo los síntomas de depresión o ansiedad.
- Sentimiento de utilidad y propósito: Pasar tiempo con niños puede dar a las personas mayores un sentimiento de propósito y utilidad, especialmente en una etapa de la vida en la que pueden experimentar una disminución de las actividades sociales y recreativas.
Estimulación Cognitiva y Física
- Estimulación cognitiva: Jugar con niños a menudo implica actividades que desafían la mente, como resolver rompecabezas, contar, aprender nuevas reglas de juegos y mantenerse al tanto de la imaginación de los niños.
- Mejora en la memoria: Las interacciones intergeneracionales ayudan a estimular la memoria de los adultos mayores, fomentando conversaciones que reavivan recuerdos y experiencias.
- Ejercicio físico: Muchas actividades de juego con niños implican movimiento físico. Estar activos y participar en actividades con los niños, como caminar, jugar al aire libre o participar en deportes, puede contribuir a mantener un estilo de vida saludable y a mejorar la condición física. Esto puede ayudar a prevenir enfermedades crónicas, como la diabetes, la hipertensión o la obesidad, que son más comunes en la tercera edad.
Sentido de Propósito y Conexión Social
- Conexión social: La interacción con niños también fomenta la conexión social. Puede llevar a una mayor participación en la comunidad, la interacción con otros padres y abuelos, y la creación de relaciones significativas.
- Aprendizaje mutuo: Los adultos mayores pueden compartir su sabiduría y experiencia, dejando un legado y contribuyendo al desarrollo de futuras generaciones.
Para los Niños: Aprendizaje y Desarrollo Integral
La relación intergeneracional con adultos mayores aporta numerosos beneficios a los niños, ayudándoles a desarrollarse en diversos aspectos.
Adquisición de Sabiduría y Experiencia
Uno de los principales beneficios es la oportunidad de aprender de la sabiduría y experiencia de los adultos mayores. Tienen una gran cantidad de conocimientos acumulados a lo largo de sus vidas, y compartir esto con los niños les permite aprender lecciones valiosas sobre la vida, la historia y la cultura.
Desarrollo de Habilidades Sociales y Emocionales
- Habilidades sociales: Al interactuar con personas de diferentes edades, los niños aprenden a relacionarse con personas mayores, a respetar su autoridad y a mostrar empatía hacia ellos. Esto les ayuda a desarrollar habilidades sociales, como la capacidad de escuchar, la paciencia y el respeto hacia los demás.
- Desarrollo emocional: La interacción con los adultos mayores les brinda una sensación de seguridad y apoyo emocional, ya que los adultos mayores suelen ser figuras de cuidado y afecto. Esta relación puede ayudar a los niños a desarrollar una autoestima saludable y a fortalecer sus habilidades emocionales.
- Fomento de la empatía: Los niños desarrollan habilidades sociales importantes, como la empatía y el respeto, al convivir con personas de la tercera edad y aprender de sus experiencias.
Fomento de Valores y Resiliencia
- Resiliencia y adaptabilidad: Los adultos mayores han vivido muchas experiencias y han superado desafíos, lo que puede inspirar a los niños a enfrentar y superar obstáculos en su propio camino. Esta interacción les permite ver diferentes perspectivas y les enseña la importancia de la perseverancia y la determinación.
- Valores y actitudes positivas: Los adultos mayores suelen transmitir valores tradicionales, como el respeto, la gratitud y la solidaridad, que son fundamentales para la formación de una sociedad cohesionada.
Ejemplos Reales de Conexiones Intergeneracionales Exitosas
Estudio en Sudáfrica: Niños Preescolares en Residencias
Para profundizar la comprensión de los beneficios potenciales de las interacciones intergeneracionales, Elizabeth Jane Earl y Debbie Marais de la Universidad de Stellenbosch (Sudáfrica), realizaron un estudio en una residencia de ancianos. Allí los residentes podían interactuar regularmente con niños en edad preescolar. Las actividades incluían juegos, armar rompecabezas, leer o cantar con los niños. En el estudio participaron diez mujeres, cuatro de las cuales con ansiedad, depresión o ambas. Todas ellas interactuaron con los niños, aunque algunas más que otras. Este estudio destaca la necesidad de promover y respaldar programas que fomenten la interacción intergeneracional, ya que pueden ser una intervención efectiva en la atención de la salud mental en las poblaciones de la tercera edad.
Visita del Colegio San José a Clínica Buonavita
En un emotivo encuentro lleno de alegría y vitalidad, los niños y niñas de segundo básico del Colegio San José de Colina (Chile) visitaron durante tres días una clínica de reposo. La actividad, que tuvo como objetivo fomentar el envejecimiento activo y el intercambio generacional, dejó una profunda huella en los residentes del centro, quienes disfrutaron de una mañana colmada de energía, cariño y conexión. La visita forma parte de un programa de integración diseñado por la clínica, cuyo foco es generar espacios de encuentro entre distintas generaciones. "Fue una experiencia increíble ver cómo los niños llenaban de alegría a nuestros residentes. La energía que trajeron consigo iluminó todo el lugar", comentó el gerente general de Buonavita, Iván Cancino.
Este tipo de iniciativas no solo promueven el envejecimiento activo, sino que también permiten a los más pequeños desarrollar habilidades sociales y valores fundamentales. La interacción con los residentes les enseñó que la edad no es una barrera para compartir momentos de felicidad y que la sabiduría de los mayores es una fuente inagotable de aprendizaje. "Estamos profundamente agradecidos por el cariño que nos entregaron los niños del Colegio San José. La sonrisa en el rostro de nuestros residentes habla por sí sola. Esperamos que este tipo de encuentros se sigan repitiendo, ya que fortalecen el espíritu de nuestra comunidad y mejoran significativamente la calidad de vida de quienes viven aquí", afirmaron desde la clínica.

Claves para una Comunicación Efectiva y Empática con Adultos Mayores
El proceso normal del envejecimiento hace que, en muchas ocasiones, comunicarse con las personas mayores se dificulte debido a problemas en la escucha, la vista, la movilidad, la memoria o diferentes patologías y enfermedades cognitivas. No debemos dejar de hablar con las personas mayores solo porque resulte un proceso más lento.
Principios Fundamentales
- Respeto: Eludiremos términos excesivamente cariñosos cuando estén fuera de contexto como “cariño”, “cielo”, “querido”, etc.
- Empatía y comprensión: Hay que realizar una escucha activa, aunque a las personas mayores les cueste a veces expresar sus pensamientos o sea difícil entenderlos.
- Adaptación de la comunicación al individuo: Como cada persona es diferente, hay que ajustar el ritmo y el lenguaje a sus necesidades particulares. Siempre debemos estar atentos a las señales que puedan hacernos entrever que el interlocutor no se está sintiendo a gusto con nuestra forma de hablar.
- Hacerles partícipes de las decisiones: Un error muy frecuente, y que afecta a las emociones de los ancianos, es tomar decisiones por ellos como si no estuvieran presentes. Debemos preguntarles siempre su opinión y sus preferencias e intentar respetar siempre sus elecciones.
- Paciencia: Es la clave para conseguir una comunicación efectiva con la persona que tenemos delante y hacer que se sienta cómoda.
Comunicación Verbal
- Simplificar el mensaje: Hablar de forma clara e intentar ayudarles si no les sale alguna palabra concreta, ya que con la edad puede haber ciertas lagunas en su vocabulario. Se recomienda el uso de oraciones cortas sin tecnicismos o palabras complejas.
- Dar tiempo para contestar: Evitar interrupciones y permitir que el mayor conteste a su propio ritmo.
- Temas de interés: Hablar sobre temas que puedan ser de su interés y ser amables.
Comunicación No Verbal
La comunicación no verbal tiene la misma o incluso más relevancia que la comunicación verbal, especialmente con personas mayores. Muchas veces, pensamos que la palabra es nuestro instrumento principal de comunicación, pero el lenguaje no verbal es esencial en el intercambio de información. Desde nuestra cara hasta nuestros gestos y postura ayudan a reforzar lo que queremos decir. Por eso es tan importante, mirar cara a cara a la persona mayor para ayudarles a comprender mejor.
- Orientar el cuerpo hacia la persona.
- Bajar el celular y asentir.
- Detectar señales: Si la persona dice “no me duele”, pero encoge los pies y aprieta la mandíbula, o responde “bien” con voz temblorosa y mirada al piso, estas son señales que deben ser atendidas.
- Ajustar micro-acciones como el tono, la velocidad y la distancia.
Fomentando la Empatía
La clave para ser más empático es aprender a ponerse en el lugar del otro. Se trata de dejar de ser uno mismo por un momento y conectar con los deseos, temores y emociones de la persona que se tiene enfrente, sin pensar en lo que se va a contestar después. La empatía permite validar los sentimientos y comprender las necesidades.
- Validar sentimientos: En lugar de decir "no va a pasar", probar con "tiene sentido sentirte así".
- Identificar necesidades y miedos: Si un mayor dice "Nadie me llamó en dos semanas", se puede preguntar "¿Te sentiste solo?". Si dice "Cometí un error con la medicación", se puede indagar "¿Te dio preocupación o bronca?".
- Reaccionar con cuidado: Ante el rechazo de un andador, se puede pensar "Si fuera yo, quizá me sentiría ‘viejo’". Ante el enojo por esperar, "Si fuera yo, estaría ansioso".
- Resumir lo escuchado: Al final de la conversación, resumir lo que se ha escuchado ayuda a confirmar la comprensión. Por ejemplo, ante una historia de duelo: “Extrañás mucho a tu hermana; gracias por contármelo."
Toda relación social tiene que ver con la empatía. Es casi imposible odiar a alguien cuando de verdad lo entendés. Al final, todos compartimos las mismas emociones, deseos y miedos.