El envejecimiento es un tema de creciente interés y relevancia social, ocupando un rol protagónico en análisis y estudios debido al aumento de la esperanza de vida a nivel global. Para el Trabajo Social, esta situación es crucial, y su intervención en esta área ha sido reconocida por su capacidad para atender las necesidades de los adultos mayores basándose en su realidad y los recursos disponibles.

Comprendiendo la Vejez: Definiciones y Percepciones
El envejecimiento es un ciclo de vida que implica diversos cambios físicos, mentales, individuales y colectivos. Es un proceso natural e inevitable, no necesariamente ligado a estereotipos negativos. Envejecer incide profundamente en la persona, la familia y la comunidad, lo que demanda el desarrollo de planes de acciones integrales y solidarias que contribuyan a valorizar el rol de los adultos mayores en la sociedad. La ayuda adecuada de entidades pronostica mejoras en la igualdad y equidad social a nivel del país (Ministerio de Inclusión Económica y Social, 2013).
El Concepto de Envejecimiento Activo
Investigaciones como las de Galarza (2014) sostienen que el envejecimiento activo implica que el proceso tiene lugar en el contexto de las relaciones con amigos, compañeros de trabajo, vecinos y miembros de la familia. La interdependencia y la solidaridad intergeneracional, es decir, el dar y recibir de manera recíproca entre individuos y entre generaciones, son principios importantes de este concepto. Los objetivos fundamentales del envejecimiento activo son lograr el máximo de salud, bienestar, calidad de vida y desarrollo social de los adultos mayores, considerando su potencial físico e intelectual, así como las oportunidades que les brinda la sociedad.
Según Lassen (2015), el envejecimiento de la población presenta nuevos desafíos que obligan a replantearse el discurso sobre la vejez, requiriendo nuevas técnicas y políticas que modifiquen la forma en que se vive esta etapa y la percepción que se tiene del ciclo vital, promoviendo políticas de envejecimiento activo que se han formado en torno al cambio del nuevo milenio.
Percepciones Históricas y Culturales de la Vejez
Históricamente, la percepción de la vejez ha variado. En culturas antiguas como Grecia y Roma, la vejez a menudo se consideraba una desdicha, asociándose con la pérdida de funcionalidad (Sánchez 2004). Sin embargo, pensadores como Cicerón y Platón destacaron la vejez como referente de la experiencia y las facultades intelectuales. En muchas otras culturas, especialmente en pueblos indígenas, la vejez se ha relacionado con la sabiduría, atribuyendo a los adultos mayores capacidades curativas o predictivas.
Autores como Costa A. (2012) define la vejez como “la etapa de vida reservada a pocos afortunados que fueron capaces de vencer la muerte, los agentes agresivos y las enfermedades; la demostración de fortaleza en relación con otros jóvenes que ya fallecieron y quedaron en el camino”.
El Abandono Familiar en Adultos Mayores: Retos y Consecuencias
Los adultos mayores requieren ayuda especial, ya que en ocasiones dejan de ser autosuficientes. Sin embargo, los familiares a veces no logran cubrir esa necesidad por múltiples razones, lo que puede derivar en abandono. A medida que las personas avanzan en edad, se enfrentan a graves deterioros físicos y mentales, así como a la pérdida de relaciones familiares e interpersonales, debido al desconocimiento y la falta de preparación, tanto de ellos como de sus familiares, para cuidar y para enfrentar el entorno biopsicosocial.
Estudio de Caso: El Abandono en el Cantón Palanda
Un estudio tuvo como objetivo identificar las formas de intervención del trabajador social frente al abandono familiar de los adultos mayores en el Cantón Palanda. La investigación, realizada en Zamora Chinchipe entre marzo y junio, empleó métodos científicos inductivo-deductivos, analíticos sistémicos y bibliográficos, centrándose en 80 adultos mayores seleccionados por su capacidad de proporcionar información verídica a través de encuestas.
Los resultados revelaron que la mayoría de los encuestados se siente abandonada por la falta de apoyo familiar, lo que refleja una desconexión emocional y una desatención preocupantes. Factores como la distancia física, las dinámicas familiares cambiantes y una menor atención a las necesidades de los mayores contribuyen significativamente a este fenómeno.
Salud Mental en el adulto mayor, el papel de la familia
Consecuencias del Abandono y la Soledad
Se concluye que los adultos mayores abandonados enfrentan serias consecuencias en su salud física y mental, incluyendo deterioro emocional, aislamiento social y un aumento de enfermedades crónicas no atendidas. Estudios realizados en Europa y América en los últimos 12 años han relacionado el sentimiento de soledad con variables sociodemográficas como la edad, el estado civil, el estatus socioeconómico y el nivel educativo; otros aspectos considerados son la calidad de las redes sociales y el contacto con amigos, la depresión, factores genéticos, la falta de afiliación religiosa y la violencia doméstica (León et al., 2013).
Los adultos mayores son particularmente vulnerables a la soledad. Cardona et al. (2013) describen la soledad con una forma de “U” que se percibe alta en la juventud, baja en la adultez y nuevamente alta en la vejez. El jubilado tiende a extrañar el estatus y la red de apoyo laboral, enfrentándose a la necesidad de crear un nuevo proyecto de vida. La falta de capacidad, oportunidad o apoyo para esta transición puede generar angustia, depresión y enfermedades somáticas que reflejan la inadaptación.
La investigación de Castellano Fuentes (2014) evidencia que una red social adecuada, especialmente el núcleo familiar (hijos y cónyuge), es el mayor apoyo para el adulto mayor, influyendo positivamente en su estado emocional, actitudes hacia la vejez y ajuste en la salud física y psicológica.
Tendencias Demográficas y Marco Legal para los Adultos Mayores
La población adulta mayor está en aumento globalmente, un fenómeno impulsado por los cambios en la mortalidad y la fecundidad. Hoy en día, por primera vez en la historia, la mayoría de las personas aspira a vivir más allá de los 60 años (Informe Mundial sobre el Envejecimiento y la Salud, OMS 2015).
Clasificación y Proyecciones de la OMS
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las personas de 60 a 74 años son consideradas de edad avanzada, de 75 a 90 años viejas o ancianas, y quienes sobrepasan los 90 años se denominan grandes viejos o longevos. En general, a todo individuo mayor de 60 años se le llama indistintamente persona de la tercera edad.
La OMS informa que, para 2025, habrá cerca de 1.2 mil millones de personas con más de 60 años. Actualmente, el 8% de la población mundial tiene más de 65 años, y se espera que en 20 años este porcentaje aumente al 20%; muchas de estas personas incluso serán mayores de 80 años. Por ejemplo, en Italia se proyecta más de un millón de personas sobre la edad de 90 años para el año 2024 y en China, en 2050, se proyectan 330 millones de personas mayores de 65 años y 100 millones mayores de 80 años. Este incremento es un fenómeno global, e incluso Díez Nicolás menciona el «envejecimiento de la población mayor», lo que implica no solo más ancianos, sino un aumento sustancial de personas con edades muy avanzadas.

Marcos de Protección en Ecuador
En Ecuador, la salud y el bienestar del adulto mayor han sido priorizados en los últimos años, garantizando sus derechos y haciendo conocer sus obligaciones. La Constitución, en su Artículo 11, señala que el ejercicio de los derechos se regirá por principios como la igualdad, donde todas las personas gozarán de los mismos derechos, deberes y oportunidades, prohibiendo cualquier forma de discriminación, incluida la discriminación por edad.
La Intervención del Trabajador Social: Estrategias y Impacto
La intervención del trabajador social se enfoca en promover la reintegración familiar, ofrecer apoyo emocional y psicológico, y sensibilizar a la comunidad sobre la importancia del cuidado de los adultos mayores. Como profesional, el trabajador social debe comprender integralmente la realidad social, su dinámica cambiante y contradictoria, así como las diversas posiciones sociales, situaciones heterogéneas y redes de apoyo que establecen los individuos (Molina y Romero, 2001).
Estrategias y Mejoras en Cantón Palanda
En el contexto del abandono familiar en el Cantón Palanda, las estrategias implementadas por los trabajadores sociales, como el apoyo emocional, el acceso a recursos y la promoción de la reintegración familiar, han demostrado mejorar las condiciones de vida de los adultos mayores. Estos profesionales intentan desde su espacio disciplinario atender sus necesidades en base a su realidad y los recursos con los que cuentan, con el propósito de mejorar el bienestar y la calidad de vida de los adultos mayores.
Funciones en Centros Gerontológicos: El caso de Portoviejo
Un estudio en Portoviejo (Cárdenas Rumazo y Cedeño Barreto, 2018) tuvo como objetivo describir las funciones que el profesional en Trabajo Social brinda en los programas de los Centros Gerontológicos. Para ello, se realizó una revisión bibliográfica sobre la vejez y la profesión, así como entrevistas a trabajadoras sociales de cinco centros geriátricos públicos y privados en convenio con el Ministerio de Inclusión Económica y Social, aplicando encuestas a los usuarios.
Los resultados de esta investigación indicaron que, en la ciudad de Portoviejo, seis centros geriátricos prestan atención a los adultos mayores bajo la tutela del Ministerio de Inclusión Social y Económica. De estos, solo tres cuentan con un equipo interdisciplinario completo (Psicólogo, Trabajadora Social, Médico Geriatra y técnicos), especialistas en el trato de mayores que brindan una atención oportuna a este grupo vulnerable.

Promoviendo la Calidad de Vida y el Bienestar en la Vejez
La finalidad de la intervención social es aportar a la comprensión y satisfacción de las necesidades reales que presenta un grupo etario de personas mayores, contribuyendo al logro de una mejor calidad de vida.
La investigación de Fajardo Ramos, Córdoba Andrade y Enciso Luna (2016) en Colombia reflexiona sobre la calidad de vida de los adultos mayores desde el modelo de Schalock y Verdugo, proponiendo tres ejes temáticos: independencia, participación social y bienestar. Asimismo, Ramos, González y Pacheco (2016) resaltan la importancia de vivir la vejez de manera activa. Afirman que los mayores de 65 años presentan diferentes modificaciones a nivel de órganos y sistemas del cuerpo humano importantes para la comprensión del declive de su capacidad funcional y la disminución de la resistencia al estrés y a las enfermedades. Por ello, la actividad física es sumamente importante para mejorar la calidad de vida y retrasar el deterioro funcional.