La desorientación en personas mayores es un fenómeno que afecta a un número creciente de familias y cuidadores, generando preocupación por su seguridad y bienestar. Cuando un adulto mayor desorientado pierde noción del tiempo, el lugar o incluso de su propia identidad, este estado puede ser consecuencia de diversas causas, desde el envejecimiento natural hasta condiciones médicas como la demencia o el Alzheimer. Comprender las razones detrás de la desorientación y conocer estrategias efectivas es fundamental para brindarles apoyo y mejorar su calidad de vida.
Manifestaciones de la desorientación en personas mayores
La desorientación en las personas mayores puede manifestarse de varias maneras, a menudo involucrando la pérdida de la orientación temporal, espacial o personal.
Orientación temporal
La pérdida de la orientación temporal implica que la persona mayor puede tener dificultades para comprender el día, la fecha o incluso la hora del día. En estos casos, es frecuente que pierdan la noción del tiempo y lleguen también a confundir el día y la noche.
Orientación espacial
La desorientación espacial se refiere a la incapacidad de la persona para comprender su ubicación física. Suelen olvidar dónde están, cómo llegaron allí e incluso cómo regresar a casa. El problema es mayor si una persona mayor desorientada se encuentra fuera de su entorno familiar.
Orientación personal
La pérdida de la orientación personal es aquella en la que el adulto mayor muestra dificultades para reconocerse a sí misma o identificar a sus seres queridos. Pueden confundir nombres, relaciones y eventos pasados.
Causas de desorientación en personas mayores
Una persona mayor desorientada irá mostrando señales de confusión en su día a día. Este escenario puede estar causado por una gran variedad de factores, y comprender estas causas es fundamental para afrontar esta problemática de manera efectiva. Algunas de las causas más comunes son:
- Demencia: Condiciones como la enfermedad de Alzheimer y otras formas de demencia suelen provocar desorientación debido a los cambios en el cerebro que afectan la memoria y la cognición.
- Trastornos del sueño: La falta de sueño adecuado puede llevar a la desorientación temporal y espacial.
- Medicamentos: Algunos medicamentos pueden tener efectos secundarios que causan desorientación. Es importante revisar la lista de medicamentos de la persona mayor y hablar con un médico si se sospecha que un fármaco está contribuyendo a su desorientación.
- Infecciones: Algunas patologías infecciosas, como las que afectan al tracto urinario (ITU), pueden causar confusión y desorientación en las personas mayores.
- Dolor o malestar: El dolor crónico o el malestar físico favorecen que nuestros mayores se distraigan fácilmente y hagan que se desorienten.
- Alteraciones metabólicas: Problemas como la deshidratación, la hipoglucemia o los desequilibrios electrolíticos pueden afectar el funcionamiento del cerebro y llevar a la desorientación.

Cómo ayudar a una persona mayor desorientada
La desorientación puede ser indicativo de una pérdida de autonomía en quienes la padecen. Por tanto, es recomendable que un especialista determine si se encuentra en alguno de los grados y niveles de dependencia en el adulto mayor. Cuando te enfrentas a la desorientación en una persona mayor, es importante tomar medidas para garantizar su seguridad y bienestar. A continuación, se presentan algunos consejos prácticos sobre qué podemos hacer para ayudarles:
Comunicación y apoyo emocional
- Mantén la calma y la empatía: Es fundamental mantener la calma y mostrar empatía hacia ellos. La desorientación puede ser frustrante y estremecedora para ellos, así que debes proporcionarles apoyo emocional y tranquilidad.
- Habla utilizando frases cortas y claras: Cuando te comuniques con la persona afectada, utiliza frases cortas y sencillas. Evita hablar mucho y el uso de lenguaje complejo o abstracto para facilitar su comprensión.
Orientación y entorno
- Proporciona orientación: Si la persona mayor está desorientada en lo relativo al tiempo, puedes usar un reloj o un calendario visual para ayudarles a comprender la hora o la fecha. Si están abrumados o desconcertados en cuanto al espacio, puedes proporcionar pistas visuales, como señalar objetos familiares en su entorno.
- Mantén una rutina: Establecer y mantener una rutina diaria hará que se sientan más seguros y orientados. Esto incluye horarios regulares para comidas, actividades y descanso. Todo lo que sea rutinario va a ayudar mucho a que estén en calma en el entorno familiar y en su domicilio.
- Evita estímulos excesivos: Las personas mayores desorientadas muestran mucha sensibilidad frente a los estímulos excesivos. Mantén un entorno tranquilo y evita ruidos fuertes o situaciones caóticas que puedan aumentar su confusión.
Salud y bienestar
- Fomenta la movilidad y la actividad: El ejercicio suave y la actividad física pueden ayudar a mejorar la orientación y reducir situaciones de confusión y aturdimiento. Anima a tu familiar a moverse de forma segura y participar en actividades que disfrute.
- Establece una rutina de sueño: El sueño adecuado y de calidad es crucial para reducir la desorientación. Establece una rutina de sueño regular y aplica técnicas de relajación para ayudarles a conciliar el sueño si tienen problemas de insomnio.
- Atento a su medicación: Revisa regularmente la lista de medicamentos con su médico de cabecera o especialista habitual. Si relacionas momentos de azoramiento, perturbación, despistes, etc., que coinciden con la toma de un fármaco determinado, ponlo en conocimiento de su médico.
- Busca ayuda profesional: Si la desorientación persiste o empeora, es importante buscar ayuda profesional. Un médico o especialista en geriatría puede evaluar la situación y recomendar tratamientos o pautas necesarias.
El rol de cuidadores y la familia
El cuidador tiene una labor que va mucho más allá del cuidado físico. El entendimiento de los cambios internos que experimentan las personas mayores es vital para ofrecerles un cuidado integral, eficiente y de calidad. Es esencial lograr que el mayor desarrolle una vejez saludable, activa, motivadora y feliz.
La paciencia es fundamental y los cuidadores deben tratar de ayudarlos de forma amable con aquello que han olvidado, repitiendo la información las veces que sea necesario, y muy importante, sin tratarlos como niños.
3 IMPORTANTES TIPS PARA CUIDADORES
Decisiones sobre el cuidado y el entorno de vida
Cuando el mayor vive solo, es necesario tomar una decisión sobre dónde debe envejecer. Es normal que cuando se trata de familias numerosas sea difícil ponerse de acuerdo en este sentido. No obstante, lo fundamental es tener una buena comunicación entre los miembros de la familia para lograr entenderse y llegar a un acuerdo basado en el bienestar del familiar a cuidar. También es esencial que, llegado el momento de la toma de decisiones respecto a su cuidado y su futuro, los familiares permitan que la persona mayor dé su opinión. Escuchar sus preferencias es fundamental, pues se trata de su vida. Con el paso de los años y la aparición de ciertas enfermedades es normal que las personas mayores pierdan algunas de sus capacidades y les sea difícil realizar tareas cotidianas. Aquí es muy importante el rol del cuidador.
Duelo y cambios en la vejez
Es importante entender que todos los duelos son únicos y que no se pueden comparar unos con otros. No hay que exigirle a la persona mayor que viva el duelo de manera rápida, ya que necesita tomarse ese tiempo, sin apuro, siendo consciente de que hay momentos en que no hay consuelo. Es un proceso súper íntimo. Con las personas mayores lo más importante es entender que los duelos están llenos de síntomas transitorios. Parte de esos síntomas son cognitivos e interfieren en la concentración, atención y memoria. Las personas en duelo se ponen mucho más olvidadizas, tienen más accidentes y se les olvidan cosas que son básicas. Esto no quiere decir que haya un deterioro de las funciones cognitivas. En una persona mayor, estos síntomas transitorios pueden generar pánico de estar desarrollando un Alzheimer o demencia precoz. El estar consciente de eso hace que la persona mayor en duelo lo viva de manera más tranquila.
Es de esperar que una persona de edad avanzada experimente un cambio de personalidad a causa de todos los cambios físicos, mentales y de entorno habituales en la tercera edad. La mayoría de los cambios de la vejez comportan adaptación por parte de toda la familia y algunos conllevan nuevos desafíos. Aunque una persona esté mentalmente sana, se acentúan rasgos del carácter debido a las experiencias vividas, provocando un deterioro de la personalidad. Los hábitos y el comportamiento de las personas mayores van cambiando y es importante que las personas de su alrededor sepan afrontar estos desafíos. Lo esencial es no juzgarlos en vano y recordar siempre que ellos no tienen la culpa. Recuerda que la entrada a cualquier etapa de la vida conlleva cambios de comportamiento, y en el caso de los ancianos se trata de la adaptación a la vejez. Ten en cuenta que su comportamiento está influenciado por varios factores y que puede ser voluntario o involuntario, consciente o inconsciente, público u oculto. Ellos necesitan poder adaptarse a esta nueva forma de vida. Afrontar cambios nunca es tarea fácil y cuando se trata de personas mayores puede ser aún más complicado. La vejez supone grandes retos. Los cambios que experimentan los ancianos en su vida pueden conducirlos a un aislamiento. Todas las personas de edad avanzada, cada uno a su modo, debe asimilar que dependen de alguien en alguna medida. Para una persona mayor, saber que ya no puede hacer lo que hacía de forma habitual es un shock fuerte para cualquiera.
Retos comunes en la tercera edad
- Pérdida de memoria: Es uno de los problemas más comunes en esta etapa, pero no se debe dar por hecho que es algo normal.
- Desorientación temporal: El mayor pierde la noción del tiempo sin saber qué día de la semana es, qué hora es o en qué estación del año estamos.
- Dificultad para encontrar objetos: Es habitual que las personas mayores no encuentren los objetos que buscan, ya que los mueven de sitio y no recuerdan dónde los han dejado.
- Disminución de habilidades cognitivas: La capacidad de razonamiento o de fijarse en las cosas importantes suele disminuir. La pérdida de las habilidades de planificación, organización y cálculo también se ven afectadas.
- Problemas de visión: La vista es uno de los primeros sentidos que se ve afectado en la vejez. Estos problemas pueden traer como consecuencia el no poder conducir más o la imposibilidad de salir solos. Es importante ayudarlos a aceptar que ya no podrán hacerlo, en especial por su seguridad. Será una transición difícil, pero con esfuerzo y paciencia podrás hacer que lo entienda.
- Dificultades en la expresión: En la tercera edad se pueden desarrollar dificultades en la expresión corporal, oral y escrita. Es habitual que no puedan mantener una conversación fluida y se queden en blanco en medio de esta o repitiendo constantemente una misma idea. Otra dificultad habitual en el lenguaje de una persona mayor es la búsqueda de las palabras adecuadas.
- Pérdida del gusto y dificultades para deglutir: Con el paso de los años se pierde el gusto y la deglución se convierte en otro problema habitual en las personas mayores.
- Aislamiento social y soledad: Es muy importante evitar que nuestros mayores caigan en aislamiento social y soledad, ya que es uno de los grandes problemas en la tercera edad. Debemos animar a nuestros mayores a reunirse con personas de su edad para realizar actividades recreativas, deportivas y culturales.
- Pérdida del cónyuge: Puede tener un impacto diferente en cada persona.
- Actitudes inadecuadas de familiares: Lo que más influye emocionalmente a las personas mayores son las actitudes inadecuadas de algunos familiares de su entorno, sobre todo a la hora de tratar el tema de dónde debe pasar su última etapa de la vida. Hacer cambiar al mayor de domicilio constantemente es perjudicial para su salud y estado emocional.
Promoción del envejecimiento activo
Es necesario ayudar a los más mayores a sentirse parte de la sociedad, a sentirse útiles y a gusto con ellos mismos. El papel de la sociedad con el envejecimiento activo es crucial para ayudar a nuestros mayores a sentirse guapos y partícipes. Es necesario ayudar a tu mayor a sentirse autosuficiente e independiente para ayudarlo a mantener al máximo su autonomía. Debemos mantener a los adultos mayores activos, insertándose en múltiples actividades de la comunidad como los centros de día, la Universidad del Adulto Mayor, viajes para mayores Imserso y la participación en organizaciones de masas según sus preferencias. Es importante evitar que nuestro mayor experimente el Síndrome del nido vacío y evitar que experimente una vida sedentaria. Para algunos, la jubilación es un momento muy esperado para descansar y realizar actividades diferentes que no podía realizar anteriormente por falta de tiempo. La sexualidad está siempre presente, a cualquier etapa de la vida. Debemos romper los tabúes sexuales de la tercera edad.
Actuación ante el extravío de un adulto mayor
Cuando una persona mayor desorientada se extravía, es crucial actuar de manera rápida y organizada. "Las personas con demencia o pérdida de memoria a veces recuperan recuerdos del pasado remoto. Nadie sabe qué desencadena estos recuerdos, pero a veces es el motivo por el que las personas desaparecidas regresan a lugares de su pasado, como a su antiguo hogar. El hecho de que alguien nunca haya demostrado un comportamiento determinado en el pasado no significa que no pueda o no vaya a hacerlo. Por ejemplo, si alguien tiene acceso a una puerta abierta, siempre es posible que salga por ella. Una persona puede salir a caminar y regresar a casa todos los días, pero un día algo puede confundirla y se puede perder."
Protocolo de actuación inicial
- Notificar inmediatamente: Si la persona adulta mayor no justifica su ausencia en un horario determinado y no informa con anticipación sus inasistencias o su salida y retorno a la persona a cargo (de ser el caso), se considera una ausencia no justificada. Al salir, la persona a cargo debe seguir el protocolo de registro en la bitácora. Si se le considera persona desaparecida, especialmente si ha desaparecido por más de 24 horas, es vital actuar con celeridad.
- Recopilar información: Es fundamental obtener la mayor cantidad de explicaciones que puedan obtenerse de las personas que la hayan observado, para una búsqueda efectiva.
Acciones de búsqueda y difusión
- Contactar a las autoridades:
- Acude a la Dirección Nacional de Delitos contra la Vida, Muertes Violentas, Desapariciones, Extorsión y Secuestro de la Policía Nacional (DINASED) o a la Fiscalía, específicamente a la Unidad de Atención Integral (SAI), en el horario de lunes a viernes de 08:00 a 17:00. Fuera de este horario y en días festivos, se debe acudir a las Unidades Especializadas de la Policía Nacional.
- Asegúrate de que la policía se ponga en contacto con los medios de comunicación y emita una "alerta plateada", que es específicamente para personas con enfermedad de Alzheimer o demencia. Esto se debe hacer dentro de las 72 horas de la desaparición de la persona.
- Uso de tecnología: Si la persona desaparecida tiene un teléfono inteligente, pide al proveedor de servicio celular que rastree la ubicación del teléfono.
- Búsqueda en centros de salud: Comunícate con todos los hospitales cercanos. Pide que te conecten con la sala de emergencias y al preguntar sobre tu ser querido da su nombre, pero también pregunta si hay pacientes no identificados que coincidan con la descripción de tu ser querido. Ya que los hospitales suelen formar parte de redes, pídeles a los empleados del hospital que pregunten también en los otros hospitales de su grupo.
- Difusión local: Una vez que tengas el cartel de la persona desaparecida, llévalo a las oficinas de las compañías de taxis, Uber, Lyft, United Parcel Service y FedEx, así como a los servicios de transporte público (autobuses, etc.).
- Asociaciones y centros para mayores: Llama a la división local de la Alzheimer's Association o de una organización similar, así como a los centros para adultos mayores. Solicita su ayuda.
- Publicidad digital: Si la persona permanece desaparecida durante un tiempo, comunícate con las compañías de carteleras publicitarias que usan letreros digitales. Pídeles que exhiban tu mensaje sobre la persona desaparecida en las autopistas principales que la persona pueda haber tomado. Al mismo tiempo, pídele a la policía que se comunique con las autoridades de carreteras y que publiquen un mensaje en sus letreros digitales.
- Investigador privado: Si puedes costearlo, ponte en contacto con un investigador privado que se especialice en personas desaparecidas. Los investigadores privados con frecuencia son exagentes de policía que dedicarán su tiempo exclusivamente a tu caso, a la vez que siguen los mismos procedimientos que la policía. Cuando llames a los investigadores privados, explícales la situación.
Ayuda desde residencias y centros de día
En las residencias y centros de día, el personal está altamente capacitado para brindar el cuidado integral a las personas mayores, proporcionando el apoyo necesario y garantizando el bienestar de los residentes. Esto incluye:
- Entornos seguros: Las instalaciones están diseñadas para proporcionar un entorno seguro y tranquilo que minimice la desorientación y el estrés.
- Servicios asistenciales personalizados: El personal se dedica a brindar atención personalizada, adaptando los enfoques a las necesidades individuales de cada residente.
- Programas de estimulación cognitiva: Se ofrecen técnicas y programas de estimulación cognitiva orientadas a mantener y mejorar la función cognitiva.
- Atención médica especializada: Se trabaja en estrecha colaboración con profesionales médicos y especialistas en geriatría para garantizar un servicio integral en la atención de los residentes.
Una persona mayor desorientada supone un reto para sus familiares. Sin embargo, con el apoyo adecuado y estos consejos prácticos, podemos contribuir significativamente a mejorar la calidad de vida de aquellos que nos necesitan.