La prevención en las personas mayores es un enfoque holístico que, si bien tradicionalmente se centra en la salud física, también abarca la protección contra diversas formas de vulnerabilidad, incluyendo los engaños o "timos". Los objetivos de la prevención dependen, por lo general, del estado de salud de la persona, de su capacidad funcional y de su perfil de riesgo, del modo siguiente:
- Personas sanas, independientes y sin enfermedades graves: centrarse en evitar que se desarrollen enfermedades.
- Personas que tienen varios trastornos crónicos leves y que continúan siendo independientes: principalmente prevenir o retardar la disminución de la capacidad funcional y evitar el deterioro físico que puede hacerlos cada vez más dependientes de los demás.
- Personas debilitadas con varias enfermedades crónicas avanzadas y con dependencia significativa de otras personas: centrarse en la prevención de accidentes y de complicaciones que puedan causar una mayor pérdida de independencia o la muerte.
Garantizar una vejez digna, activa y segura va mucho más allá de administrar medicamentos; implica crear un entorno que respete su dignidad y fomente su independencia el mayor tiempo posible. Un adulto mayor física y mentalmente activo, socialmente conectado y tratado con respeto es menos susceptible a diversas formas de manipulación y explotación.

Salud y Bienestar Integral: Pilares de la Resiliencia
El cuerpo cambia con la edad, y con él, sus requerimientos. Mantener una buena salud física y mental es fundamental para preservar la independencia y reducir la vulnerabilidad.
Estilo de Vida Saludable
La práctica de ejercicio, incluyendo ejercicio aeróbico, sigue siendo importante. Los ejercicios con pesas ayudan a prevenir la debilidad muscular, la pérdida de tejido muscular por razón de la edad y la osteoporosis, mediante el fortalecimiento muscular y el aumento de la densidad ósea. El ejercicio aeróbico aumenta la resistencia y reduce en cierto grado el riesgo de algunos problemas cardíacos y vasculares. El aumento de la fuerza muscular y el entrenamiento aeróbico pueden ayudar a mejorar el funcionamiento y alargar la vida. Para las personas mayores, el baile y el tai chi, dos tipos de ejercicio que pueden resultar placenteros, pueden aportar beneficios adicionales, tales como la mejora del equilibrio y la consiguiente prevención de las caídas.
Dejar de fumar es ventajoso a cualquier edad, ya que puede:
- Ayudar a mejorar la resistencia.
- Disminuir la frecuencia y severidad de los síntomas de ciertos trastornos, como dolor de pecho (angina) y calambres o dolor en las piernas (claudicación).
- Disminuir el riesgo de aparición de ciertos trastornos (tales como infartos de miocardio, enfermedad pulmonar y determinados cánceres).
El alcohol se metaboliza de modo distinto en las personas mayores. Los ancianos que beben alcohol deben tener en cuenta que más de una copa al día aumenta el riesgo de lesiones y de otros problemas de salud.
Nutrición e Hidratación
Con la edad, la sensación de sed disminuye, por lo que es importante mantener una dieta y nutrición adecuadas, contribuyendo a la salud ósea y muscular. Promover un estilo de vida activo y realizar ejercicios que mejoren el equilibrio, la fuerza muscular y la flexibilidad puede reducir significativamente el riesgo de caídas. Actividades como caminar, hacer tai chi, yoga o ejercicios de fortalecimiento son beneficiosas.
Medicamentos y Vacunas
Comprender el efecto de los medicamentos es particularmente importante para los adultos mayores, ya que son más susceptibles a los efectos adversos de los fármacos. Los factores causantes de esta mayor propensión incluyen diferencias, en función de la edad, en el modo en que el cuerpo procesa (metaboliza) y utiliza muchos de los fármacos. Estas diferencias pueden conducir a interacciones farmacológicas o entre medicamentos y alimentos, interacciones que pueden no aparecer en personas más jóvenes.
El médico de atención primaria, el profesional de enfermería o el farmacéutico pueden proporcionar información sobre la medicación recetada y sobre los fármacos de venta sin receta. Puede resultar útil conocer la marca y el nombre genérico de todos los medicamentos que se tomen, la función de cada medicamento, el periodo de tiempo durante el que deben tomarse y las actividades, alimentos, bebidas y otros fármacos que deban evitarse durante el tratamiento. Cuando acuden a la consulta médica, las personas mayores deben llevar todos los medicamentos que toman, tanto los prescritos como los de venta sin receta, para revisar el tratamiento con su médico.
Los adultos mayores deben recibir las siguientes vacunas:
- Vacuna antineumocócica (para la neumonía, 2 tipos de vacuna).
- El tétanos, la difteria y la tosferina (vacuna combinada) una vez (si no han recibido previamente una vacuna contra la tosferina) y luego la vacuna contra el tétanos y la difteria cada 10 años.
- La vacuna contra la gripe una vez al año.
- Vacuna contra la culebrilla (herpes zóster) en 2 dosis administradas con una diferencia de 2 a 6 meses a los 50 años de edad.
Estas vacunas son importantes porque los ancianos son más susceptibles a la neumonía, el tétanos y el herpes (culebrilla), y es más probable que la gripe conduzca a una neumonía y otros problemas graves en los adultos mayores.

Prevención de Caídas y Lesiones: Garantizando la Seguridad Física
Las mismas medidas de seguridad sencillas y de sentido común para prevenir las lesiones en los adultos más jóvenes también son importantes para los adultos mayores. La prevención de caídas es especialmente crucial, ya que son la principal causa de graves problemas de salud en este grupo.
Factores de Riesgo y Consecuencias de las Caídas
Las caídas son un problema de salud común entre las personas mayores y pueden tener consecuencias graves. A medida que envejecemos, nuestro equilibrio, fuerza muscular y capacidad de reacción disminuyen. Las alteraciones visuales son comunes, como la disminución de la agudeza visual, problemas de percepción de profundidad y disminución de la capacidad para ajustar la visión de cerca a lejos. Las personas mayores suelen tomar múltiples medicamentos para tratar diversas condiciones médicas. Existen varios factores de riesgo que aumentan la probabilidad de que una persona mayor sufra una caída:
- Menos masa muscular y huesos más deteriorados.
- Reflejos enlentecidos, reaccionando más lento.
- Problemas con la visión y/o audición.
- Ciertos medicamentos que pueden causar mareos, somnolencia o desequilibrio.
Las consecuencias de las caídas afectan tanto la salud física como la calidad de vida:
- Lesiones físicas: Pueden provocar lesiones graves, como fracturas de huesos, especialmente en la cadera, muñeca y columna vertebral, requiriendo cirugía, hospitalización y rehabilitación prolongada.
- Dolor crónico: Especialmente en personas con afecciones como la artritis.
- Miedo a caer nuevamente: Llevando a la reducción de la actividad física, el aislamiento social y la disminución de la calidad de vida.
- Dependencia y pérdida de autonomía: Las lesiones graves pueden llevar a la necesidad de asistencia en las actividades diarias.
- Costos económicos y sociales: Hospitalizaciones, tratamientos médicos y rehabilitación generan altos costos.
Además, muchas veces, las lesiones no siempre se diagnostican. La razón es que en numerosas ocasiones, las personas mayores ocultan que se han caído porque simboliza torpeza e, incluso en algunos casos, por miedo a ser cuestionadas. A esto se le suma que, en muchos casos, las caídas llevarán a la búsqueda de una residencia o cuidadores, algo que limita su autonomía.
¿Cómo evitar caídas del adulto mayor en casa?
Medidas para Prevenir Caídas en el Hogar
Tomar medidas para hacer el hogar más seguro es una estrategia efectiva para reducir el riesgo de caídas en adultos mayores. Lo siguiente puede ayudar a prevenirlas:
- Limpiar las áreas desordenadas en el hogar.
- Retirar o fijar firmemente al suelo las alfombrillas, los bordes de alfombras y los cables eléctricos y de teléfono.
- Asegurarse de disponer de una iluminación adecuada.
- Añadir pasamanos, barras de apoyo y superficies de tracción o antideslizantes (como tiras o alfombrillas antideslizantes) a las escaleras y las bañeras según sea necesario.
- Instalar pasamanos cerca del inodoro y en la bañera y la ducha.
- Evitar el uso de aceites de baño resbaladizos.
- Hablar con el médico para retirar cualquier fármaco innecesario y asegurarse de que se está utilizando la dosis eficaz más baja de los medicamentos necesarios.
- Preservar o mejorar el equilibrio (por ejemplo, mediante la práctica de ejercicio, danza o tai chi).
- Si es necesario, utilizar bastones, andadores u otros dispositivos de apoyo para caminar.
En el Dormitorio
- Levántese de la cama lento y con cuidado.
- Mantenga una lámpara, linterna o interruptor al lado de la cama.
- La altura de la cama debiese permitirle apoyar los pies al estar sentado.
- Utilice un colchón adecuado.
- La bajada de cama debe estar despejada, sin cables y objetos.
En la Cocina
- Ubique los alimentos en zonas de fácil acceso, ya sea en el refrigerador o despensa.
- Los muebles deben estar fijos a la pared y no muy altos.
- Los utensilios que use a diario guárdelos en un lugar de fácil acceso.
- Evite que el piso esté mojado.
- Las manillas de las puertas deben estar en buen estado y ajustadas.
En el Baño
- Utilice gomas antideslizantes dentro de la ducha.
- Instale barras de sujeción en la ducha y al lado del inodoro.
- Siempre mantenga el piso seco.
- Si tiene bajada de baño, que tenga una goma adhesiva para evitar que se deslice.
Revisión y Ajuste de Medicamentos
Es importante que los adultos mayores revisen sus medicamentos regularmente con su médico o farmacéutico, ya que ciertos medicamentos pueden causar mareos, somnolencia o desequilibrio, aumentando el riesgo de caídas. Exámenes de vista y audición regulares son esenciales para detectar obstáculos y señales de advertencia en el entorno.
Conducción
Las personas mayores cuya visión, reflejos o funcionamiento global sean deficientes deben evitar conducir.
Promoción del Buen Trato y Defensa de Derechos: Contra la Vulneración
Erradicar términos obsoletos y ofensivos, así como entender que son adultos funcionales, activos y con derechos que deben ser respetados, son algunas de las indicaciones recopiladas en la “Guía para el buen trato a las personas mayores”. Un trato digno y el conocimiento de sus derechos son esenciales para proteger a los adultos mayores de diversas formas de maltrato y vulneración, incluyendo los engaños financieros (timos) y la explotación.
Evitando el Maltrato Sutil y el Edadismo
Hablar claro, pero sin estigmatizaciones, erradicar términos obsoletos como "abuelitos" o "tatitas”, y dejar de asumir que son “dependientes o jubilados” son pasos clave. El primer centro en Latinoamérica dedicado al estudio del envejecimiento se unió a la Municipalidad de Quinta Normal para desarrollar esta herramienta que busca mejorar la calidad de la atención que se brinda a las personas mayores en las reparticiones públicas, respetando sus derechos y, con ello, mejorar su calidad de vida.
Se ha detectado que, por ejemplo, cuando una persona mayor acude a un servicio de salud o a cualquier repartición pública y lo primero que hace la persona que lo recibe es decirle ‘abuelito, ¿cómo está?’, se le está infantilizando. La gente tiene que entender que eso no es correcto, pues una persona por ser mayor no pierde sus capacidades para que lo traten como a un niño.
Otro ejemplo ocurre cuando las personas mayores que son dependientes del municipio van acompañadas de una persona menor. Muchas veces los profesionales de la salud se dirigen a la persona joven y no hablan con la persona mayor. Esto es una forma muy sutil de maltrato.
Un tercer ejemplo es cuando una persona mayor llega a un lugar y le hablan fuerte o gritan, asumiendo que la persona es sorda. Estos son sesgos, que, si bien son inconscientes, son formas de maltrato que se deben erradicar. Es fundamental hacer este cambio cultural en la sociedad.
Como centro, lo que interesa es poner sobre la mesa información para cambiar estas prácticas infantilizadoras, “porque no tratar bien a una persona mayor rara vez es por maldad, la mayor parte de las veces es por ignorancia”. Es importante entender que una persona puede estar físicamente frágil, pero no necesariamente psicológicamente frágil.
Derechos, Participación y Redes Afectivas
Un elemento fundamental es entender que uno no deja de ser ciudadano cuando deja de trabajar o se jubila. Es vital informar de sus derechos y los protocolos de denuncias ante vulneraciones. La profesora Daniela Thumala refuerza la necesidad de cambiar la mirada sobre la vejez, pasando de una mirada infantilizadora y edadista hacia una que reconozca la diversidad que hay en esta etapa.
Informar es una forma de ayudar a promover el buen trato, mostrando la vejez como una etapa diversa, donde hay pérdidas, pero también cosas que se pueden ganar, como la capacidad para enfrentar dificultades. La mayoría de la gente reporta buenos niveles de bienestar en la vejez, contrariamente a lo que se piensa.
Para mejorar la calidad de vida de las personas mayores, hace falta mayor conocimiento respecto de lo que es el proceso de envejecimiento y la etapa de la vejez. Estamos llenos de estereotipos y prejuicios y miradas 100% negativas respecto a esta etapa de la vida. Entonces, la negamos como algo que no queremos ver, algo que le pasa a otros y no nos preparamos para llegar en mejores condiciones a esa etapa. Y muchas veces discriminamos y no tratamos bien a las personas mayores.
Al menos hay tres elementos cruciales:
- Incorporar la vejez como parte del curso vital: Desde etapas tempranas de la vida, se debe entender que la vejez es parte de la propia vida. Los jóvenes de ahora tendrán una vejez muy larga, una etapa de 20 o 30 años, por lo que es esencial prepararse de la mejor forma posible en cuanto a alimentación y actividad física.
- Redes afectivas: La soledad en la gente mayor es un fenómeno creciente. Es necesario cultivar y cuidar las redes afectivas, y también generar nuevas amistades, e incluso encontrar una nueva pareja en la adultez mayor. La familia puede aportar cariño y cuidado, pero no puede satisfacer todas y cada una de las necesidades afectivas de una persona mayor.
- Sentido y participación: Estamos viviendo más años, pero ¿para qué? La sociedad debe ofrecer espacios de participación y de aporte para que las personas mayores puedan hacer sus contribuciones y su experiencia sea valorada y validada. No para todas las personas mayores, cuidar a los nietos le llena la vida, por lo que es importante diversificar las opciones de sentido y propósito.
¿Cómo evitar caídas del adulto mayor en casa?
Planificación y Apoyo Institucional
Chile es uno de los países más envejecidos de Latinoamérica. Con el aumento de la esperanza de vida, surge un desafío fundamental para las familias: ¿cómo garantizar una vejez digna, activa y segura? El cuidado de una persona mayor es un concepto holístico.
El programa del adulto mayor en la Atención Primaria de Salud (CESFAM) cuenta con atenciones ambulatorias para pacientes autovalentes y atención domiciliaria para personas con dependencia severa. La planificación del futuro es el mejor acto de amor hacia uno mismo y hacia la familia.
Bupa Seguros entiende las necesidades de esta etapa, ofreciendo alternativas que acompañan tanto al adulto mayor como a quienes velan por su bienestar. Sus seguros tienen como edad límite de contratación los 75 años y ofrecen cobertura vitalicia, lo que significa que su cobertura no se acaba con los años. Los cuidados del adulto mayor requieren paciencia y amor, pero también estrategia y prevención.