Cómo levantar a un adulto mayor de la cama: técnicas seguras y prácticas para cuidadores

En muchas ocasiones, levantar a una persona mayor de la cama puede suponer un esfuerzo extra debido a que, con los años, los músculos y huesos van debilitándose, algo que provoca el riesgo de caídas y de posibles lesiones. Seguidamente, el primer movimiento pasa por rodear el cuerpo de la persona mayor encamada y colocarlo sentado en el borde de la cama.

Para ello, la primera acción será colocar a la persona mayor de costado para que se puedan bajar las piernas al suelo con facilidad y equilibrar el peso. Siguiendo con las técnicas para levantar personas mayores, se colocará la mano en su cadera y la otra debajo del hombro que está recostado sobre la cama. A continuación, se procederá a llevar un brazo detrás de su espalda y otro debajo de sus piernas. ¿Cómo ayudar a un anciano a levantarse de su cama?

Fundamentos y enfoque seguro

Levantar a una persona mayor es un trabajo arduo y sufrido, que acarrea de forma continuada y diaria la misma persona. Con este post queremos compartir consejos prácticos que pueden ayudar a hacerlo de forma segura y eficiente, garantizando que ambos, cuidador y ser querido, estén lo más cómodos posible. Para prevenir caídas y evitar lesiones para cuidador y ser querido, desde Armisen Care, exponemos algunas recomendaciones básicas para el acompañamiento y la transferencia segura.

Los consejos se categorizan como técnicas de movilización, es decir, métodos que permiten y facilitan mover a una persona de manera segura y cómoda. Es esencial utilizar diversas herramientas y técnicas adecuadas. Comunicarte: Antes de cualquier movimiento, comunica el movimiento. La comunicación ejerce e una doble función; primero genera confianza de intencionalidad y segundo, colaboración. La simbiosis de confianza del cuidador y ser querido es esencial para finalidad del movimiento. Y a su vez, viene ligado con la colaboración y así el cuidador podrá sentirse ayudado. «Cuento una, dos y tres. Le voy a ayudar a levantarse de la cama y en tres pasitos nos sentamos en la silla«. La persona con dependencia sabe lo que tiene que hacer: elevar el cuerpo y dar tres pasitos para sentarse en la silla de ruedas.

Posturas, altura y ritmo del movimiento

Altura regulable: Poder ajustar la altura de la cama reduce el esfuerzo necesario para levantar al familiar con necesidades de movilidad. La altura óptima para poder levantar es entre 70-80 cm, depende del la altura de ambos. La seguridad, es el concepto crucial que debe cumplirse en el manejo de los pacientes. Contar con recursos, formación y técnicas de movimiento son los principales pilares para cuidar a un ser querido. Por parte del cuidado, la colaboración es primordial para facilitar el punto de apoyo y agilizar los movimientos. El cuidado integral y seguro de personas mayores requiere en muchas ocasiones disponer de una serie de habilidades y conocimientos específicos que es necesario dominar.

Una de las situaciones más comunes a las que se enfrentan los cuidadores y los familiares es la de levantar a una persona mayor del suelo. Aparentemente puede parecer una tarea simple, pero lo cierto es que puede suponer una labor complicada si tenemos en cuenta el peso, las patologías y el estado general de salud del adulto mayor. Levantar a una persona mayor del suelo no solo requiere fuerza, sino habilidad y manejo de algunas técnicas para no hacer daño al adulto que se ha caído y a nosotros mismos. A continuación, utilizar una mesa, una silla o algún punto fijo para apoyarla y evitar que se vuelva a caer hacia atrás. Si no tienes ningún objeto cerca con el que ayudarte, utiliza tus piernas con los pies en ambos lados de la cadera del paciente, uno más adelante que el otro. Dobla las rodillas y coloca las manos a la altura de la tripa del paciente para sujetarlo bien. Estira las rodillas para empezar a levantar al mayor. Inclínate un poco hacia atrás para aprovechar el peso de tu propio cuerpo y apóyate en el pie que tengas más atrás. Utiliza un impulso para levantarlo.

Uso de ayudas técnicas y dispositivos

En ocasiones la persona está en la cama y no puede levantarse por problemas de movilidad. Cuando cuidamos personas mayores, dependientes, con discapacidad o que requieren de nuestra ayuda, podemos encontrarnos con una situación en la que no sabemos cómo proceder. Cuando la persona a asistir no puede colaborar, y cuando se trata de una persona pesada, es esencial la utilización de ayudas técnicas. Existen múltiples elementos auxiliares y material de ortopedia, como grúas eléctricas o sillas especializadas, que pueden facilitar mucho el trabajo. Otra de las recomendaciones más comunes es emplear sillas de levantamiento, sistemas de evacuación o colchones de aire auto-hinchables. La escala de cuerda para la incorporación, los discos y tablas de transferencia, el arnés textil (tipo hamaca) y la grúa de techo son más ejemplos que podemos encontrar en el mercado para ayudarnos a incorporar al adulto mayor con éxito.

Contar con el asesoramiento necesario resulta imprescindible para elegir el producto de apoyo que mejor se adecúe a las necesidades del individuo. Con el paso de los años, nuestros huesos y músculos pierden fuerza y se vuelven más débiles, por lo que perder el equilibrio es muy fácil. Caminar, sentarse y levantarse de la cama son acciones que cuestan llegada la tercera edad y realizarlas sin cuidado puede provocar caídas. Las personas mayores temen caerse, ya que saben que puede significar quedar inmovilizados en el suelo hasta que alguien acuda en su ayuda o, incluso, algún daño más grave. En Cuideo te explicamos las diferentes técnicas para levantar pacientes tanto con sobrepeso como con un peso inferior, ya sea del suelo o de la cama, para mantener unos cuidados mucho más fáciles y eficientes.

Imagen: herramientas y dispositivos de ayuda para traslado

Si no te ves capaz de hacerlo solo, pide ayuda sin miedo. Cuideo ofrece varios tipos de cuidados de personas mayores a domicilio para poner a tu disposición el mejor servicio de atención a domicilio de calidad. Contamos con grandes profesionales que saben cómo mover a personas encamadas. Es muy común que una persona mayor caiga en el suelo. De hecho, en un estudio interno con nuestros clientes, hemos detectado que al 83,52% de los familiares de mayores que pasan tiempo solos les da miedo que su ser querido sufra una caída. Levantar a una persona mayor del suelo puede parecer fácil, pero nada más lejos de la realidad. Requiere conocer unas técnicas y tener fuerza para no hacer daño a la persona mayor. Si no te ves capaz de hacerlo, no sufras. Pide ayuda. Si no tienes ningún objeto cerca, usa tus piernas con los pies en ambos lados de la cadera del paciente, uno más adelante que el otro. Dobla las rodillas y coloca las manos a la altura de la tripa del paciente para sujetarlo bien. Estira las rodillas para empezar a levantar al mayor. Inclínate un poco hacía atrás para aprovechar el peso de tu propio cuerpo y apóyate en el pie que tengas más atrás. Utiliza un impulso para levantarlo.

Prevención y seguridad del cuidador

Caer al suelo cuando vas en silla de ruedas es más habitual de lo que parece. Al no tener movilidad en las piernas, levantarse es mucho más complicado. Podemos utilizar los mismos consejos que con una persona mayor con más autonomía física, pero añadiendo algunos trucos para personas con movilidad reducida. En numerosas ocasiones, las personas mayores dependientes no saben cómo levantarse de la cama ellas solas debido a la falta de movilidad. En estos casos, requieren de la ayuda de un cuidador o cuidadora para hacerlo de manera segura. Llevar un brazo detrás de su espalda y otro debajo de sus piernas. Hay ocasiones en las que la falta de movilidad reducida es elevada y la persona de la tercera edad va en silla de ruedas. En este caso, el proceso para levantarla es un tanto diferente. Llevar un brazo detrás de su espalda y otro debajo de sus piernas. Para acostar a un paciente encamado debemos seguir los mismos pasos que para levantarlo, pero a la inversa. Planifica la tarea de levantamiento. Mantente cerca de la persona. En Cuideo nos preocupamos por ti y por el bienestar físico y emocional de tus seres queridos.

Infografía: pasos de transferencia segura cama-silla

Cuando cuidamos personas mayores, dependientes, con discapacidad o que en general, requieren de nuestra ayuda, podemos encontramos con una situación en la que no sabemos cómo proceder. En este artículo hablamos de una acción esencial en el día a día de una persona encamada o que requiere ayuda: cómo levantar a una persona mayor de la cama. A continuación, os contamos los pasos de cómo levantar a una persona mayor de la cama. Ayudamos a la persona mayor a ponerse de lado, hacia el lado de la cama por el que se vaya a levantar. La persona debe colocarse lo más cerca posible del borde de la cama, sin ser al límite. ¡CUIDADO! Ayudamos a doblar las rodillas y el codo que queda por encima, colocando la mano en el colchón, que servirá de apoyo para posteriormente levantarse. Colocamos una de nuestras manos controlando el cuello y los hombros y la otra en la zona de la cadera. Despacio, muy lentamente, vamos elevando el tronco de la persona hasta que se quede completamente sentada en la cama. Este paso varía dependiendo de la situación funcional de la persona. En ciertas situaciones nos encontramos que la persona mayor necesita a diario ayuda para poder hacer estos pasos.

Adicionalmente de contar con apoyo humano, existen herramientas que nos ayudan a reducir las dudas de cómo levantar a una persona mayor de la cama. Las grúas se utilizan para levantar a una persona de la cama, pero también para cambiar pañales, vestir o desvestir o utilizar el wc. Las patas deben caber por las puertas; es importante medir la parte más ancha de la grúa para cerciorarnos de que pasan sin problema. Una opción muy aconsejable para espacios pequeños es la grúa de techo. Una de las ventajas de este tipo de grúas es que no necesita espacio para girar o trasladar. Se coloca un sistema de conducción en el techo y la persona es trasladada directamente desde el arnés, sin patas. Para personas con más peso existen grúas que soportan hasta 300 kilos. Existen multitud de aparatos que nos ayudan a levantar a una persona de la cama. En general, las ventajas de utilizar herramientas como apoyo para levantar a una persona son múltiples, pero destacamos especialmente la disminución del esfuerzo físico del cuidadores a la hora de movilizar y realizar las transferencias.

El primer aspecto a considerar es la necesidad de la persona. En cuestiones de entorno deberemos contar con espacio suficiente para poder utilizar el producto. El cinturón es un producto que se puede utilizar para levantar a una persona mayor de la cama o incluso de una silla o sillón. Este tipo de ayuda técnica se utiliza con personas que tengan capacidad para mantenerse de pie una vez que son incorporadas. Uno de los consejos más importantes de cara al cuidador es adoptar una buena postura cada vez que sea necesario levantar a la persona de la cama. Por ello, a la hora de agacharte y acercarte a la cama, adopta siempre una posición con las rodillas ligeramente flexionadas, el glúteo ligeramente hacia fuera y la espalda inclinada pero recta (espalda sin curvatura). La cama articulada es una cama que regula su estructura para facilitar las movilizaciones y transferencias. El espacio de alrededor donde se va a efectuar la transferencia no debe tener obstáculos. Finalmente, recuerda. En caso de accidente, si la persona mayor se cae y no sabemos cómo levantar a la persona mayor del suelo, tendremos que asegurarnos de hacerlo bien y con la máxima seguridad.

Equipo de traslado seguro: cinta, cinturones y arneses

Uno de los problemas más frecuentes a los que se enfrentan los cuidadores de ancianos es el de mover y levantar al mayor cuando se encuentran con movilidad reducida. Si la maniobra no se realiza correctamente el cuidador puede sufrir dolor de espalda, fatiga o alguna lesión en su columna vertebral. El cuidador necesitará ajustar el nivel de apoyo en función de las necesidades y capacidad de movimiento del anciano. Si este tiene capacidad para realizar un solo movimiento se recomienda que realice la maniobra moviéndose, pero siempre al propio ritmo de la persona mayor con movilidad reducida. Levantar a un anciano del sillón o de la cama supone un sobresfuerzo para la espalda y la columna vertebral. Por esta razón, desde Cuidum te damos varios consejos básicos que te ayudarán a proteger la espalda y a realizar la maniobra con mayor facilidad para ti y mayor comodidad para la persona a cuidar.

  1. Dile al anciano que se agarre fuertemente alrededor de tu espalda y evita que apoye las manos en tu cuello.
  2. Mantén una actitud tranquila, esto es un factor clave para generarle seguridad en todo momento.
  3. Pregunta en todo momento al anciano cómo se encuentra durante la maniobra de traslado.
  4. Es importante comprobar el estado de la habitación: retirar el mobiliario small, las alfombras y los cables que puedan causar caídas y asegurarse de que hay una buena iluminación.
  5. Si trasladas al anciano desde la cama a una silla de ruedas comprueba que están puestos los frenos y retirados los reposapies.
  6. Si una persona tiene la movilidad reducida debe evitar sentarse en una silla o un sillón muy bajo.
  7. Sigue promoviendo una postura adecuada del cuidador con espaldas rectas y rodillas flexionadas.
  8. Utiliza ayudas y dispositivos cuando sea necesario para reducir esfuerzos excesivos.
  9. Solicita ayuda de otra persona si es posible para distribuir el esfuerzo.
  10. Mantén la comunicación y guía al adulto mayor durante toda la transferencia.

La postura correcta del cuidador incluye mantener la espalda recta, rodillas ligeramente flexionadas y el centro de gravedad cercano a la persona. Evita girar la espalda al levantar y mantén una base estable. La iluminación adecuada y la eliminación de obstáculos reducen significativamente el riesgo de caídas durante la transferencia.

Cómo pasar de la cama a la silla de ruedas. Transferencias y movilizaciones.

Cuidados después de la transferencia

La postura del cuidador también es importante para evitar lesiones, dolores o fatiga. Cuando levantes o acuestes a una persona mayor, debes agacharte flexionando las rodillas y manteniendo la espalda recta, no inclinándote hacia delante. El espacio alrededor de la transferencia no debe tener obstáculos. La cama articulada facilita las movilizaciones y transferencias, y ayuda a reducir esfuerzos. Debes cambiar de posición a la persona cada dos o tres horas para prevenir úlceras por presión y contracturas, y asegurar una buena higiene y confort.

Si la persona mayor cae o tiene dolor, llama al servicio de emergencias y busca asistencia profesional. En caso de movilidad reducida, utiliza ayudas técnicas y busca asesoramiento para elegir el producto adecuado. Con práctica y paciencia, las transferencias pueden hacerse de forma más segura y eficiente, reduciendo el riesgo de lesiones para ambos.

Elementos clave para tener en cuenta

  • Planifica la tarea de levantamiento y mantente cerca de la persona.
  • Antes de empezar, verifica que existen mecanismos de apoyo seguros y que no se romperán durante la transferencia.
  • Colócate frente al adulto mayor con pies separados, rodillas flexionadas y espalda recta; prepara el movimiento hacia la silla o cama correspondiente.
  • Asegúrate de que el calzado esté bien sujeto y que la persona tenga contacto estable con el suelo.
  • Invita a la cooperación del adulto mayor cuando sea posible, y mantén un tono tranquilo y cariñoso durante el proceso.

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