La Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF; ICF en su sigla en inglés) representa un marco conceptual fundamental de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para una nueva comprensión del funcionamiento, la discapacidad y la salud. Esta clasificación universal establece un lenguaje y un marco estandarizados para describir la salud y sus dimensiones relacionadas, abarcando una perspectiva corporal, individual y social.
Introducción a la CIF
Definición y Alcance
La CIF, aprobada en 2001, consiste en dos listados principales: uno de la estructura y funciones del organismo, y otro de dominios de actividad y participación. Adicionalmente, la CIF también incluye una lista de factores ambientales. En su conjunto, la CIF se refiere a las categorías de clasificación de la OMS sobre salud y temas relacionados con la misma. Su propósito es describir la salud y las dimensiones relacionadas con ella, siendo útil para múltiples usos y sectores.

Un Cambio de Paradigma en la Comprensión de la Discapacidad
La CIF pone el acento más en la salud y el funcionamiento que en la discapacidad. Entiende el funcionamiento como lo referente a las funciones corporales, las actividades y la participación, y la discapacidad como lo relativo a deficiencias, limitación de actividades o restricción de la participación.
Tradicionalmente, la salud y la discapacidad se han definido como conceptos excluyentes, donde la discapacidad era vista como un estado separado que comenzaba donde terminaba la salud (el modelo biomédico). Sin embargo, la CIF propone un cambio conceptual radical, asumiendo que todas las personas pueden experimentar en algún momento de su vida un deterioro de la salud y, por tanto, un cierto grado de discapacidad. Así, salud y discapacidad se extienden por igual a lo largo del continuo de la vida y sus facetas, no siendo categorías separadas. La discapacidad es, por consiguiente, una experiencia humana universal, un concepto dinámico bidireccional que surge de la interacción entre el estado de salud y los factores contextuales (el modelo biopsicosocial).
Para lograr esta nueva comprensión, la CIF viró el punto de atención desde la causa hacia el impacto, situando todos los estados de salud en un mismo nivel para permitir su comparación mediante una métrica común. Esto la convierte en un lenguaje común para todas las personas a lo largo de toda la vida, abarcando todos sus aspectos. Por ello, ha sido bien acogida tanto por profesionales sanitarios y científicos como por los propios pacientes.
La CIF en el Marco de la Familia de Clasificaciones de la OMS
La CIF pertenece a la Familia Internacional de Clasificaciones de la OMS (FIC-OMS), cuyo miembro más conocido es la CIE-10 (Clasificación Internacional de Enfermedades). La información obtenida con la CIF, en lo referente al funcionamiento, enriquece la información de la CIE-10, proporcionando en conjunto una visión más amplia y significativa de la salud de personas y poblaciones.
La CIF en la Perspectiva de la OMS y la ONU
La CIF es coordinada actualmente por el equipo de la Clasificación, Terminología y Estándares (CTS) de la OMS y sirve como marco de referencia para toda la organización, especialmente para el equipo de Discapacidades y Rehabilitación (DAR). Desarrollada por la OMS, esta clasificación social fue aceptada también por el sistema de las Naciones Unidas (ONU) y otras agencias especializadas, como la División Estadística de la ONU (UNSTAT), la Organización Educativa, Científica y Cultural de la ONU (UNESCO) y la Organización Internacional del Trabajo (ICO).
El modelo de entendimiento del funcionamiento humano como una experiencia universal, según la CIF, también constituye la base de caracterización de la discapacidad para la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU, aprobada en 2006 en Nueva York. Esta convención define las obligaciones de los Estados para promover, proteger y asegurar los derechos de las personas discapacitadas, proponiendo pasos para adaptar los cambios medioambientales necesarios.
La primera versión de la CIF se publicó en 2001 y, al igual que la CIE, experimentará actualizaciones futuras y un proceso de revisión final. Estas actualizaciones son realizadas por el equipo CTS de la OMS en colaboración con el Grupo de Referencia del Funcionamiento y la Discapacidad (FDRG) de la Red de Centros Colaboradores para la Familia Internacional de las Clasificaciones (WHO FIC CC Network). En el futuro, la CIF podría evolucionar hacia una clasificación similar a la Nomenclatura Sistematizada de la Medicina (Snomed).
Modelo Conceptual de la CIF
La CIF se basa en un modelo integral del funcionamiento, la discapacidad y la salud, que consta de tres componentes esenciales interconectados. Estos componentes están integrados bajo los términos "funcionamiento" y "discapacidad", y su manifestación depende de la condición de salud y de su interacción con los factores personales y ambientales.

Componentes Esenciales del Funcionamiento y la Discapacidad
- Funciones y Estructuras Corporales: Se refieren a las funciones fisiológicas/psicológicas y los elementos anatómicos del cuerpo. Su ausencia o alteración se concibe como deficiencias.
- Actividad: Alude a la ejecución individual de tareas. Las dificultades que una persona tiene para realizarlas se denominan limitaciones.
- Participación: Se refiere al desenvolvimiento en situaciones sociales. Los problemas que el individuo experimenta en este desenvolvimiento constituyen las restricciones.
El término discapacidad es genérico e incluye déficits, limitaciones y restricciones, indicando los aspectos negativos de la interacción entre el individuo (con una condición de salud dada) y sus factores contextuales (ambientales y personales). Por el contrario, funcionamiento es el término genérico que incluye función, actividad y participación, señalando los aspectos positivos de esa interacción. Ambos son dos caras de una misma moneda, dependientes de la condición de salud y de la influencia de los factores contextuales.
Factores Contextuales
Los factores contextuales, que interaccionan con los componentes de funcionamiento y discapacidad, pueden ser externos (ambientales) o internos (personales).
- Factores ambientales: Incluyen las actitudes sociales, las características arquitectónicas, el clima, la geografía, las estructuras legales y sociales, entre otros.
- Factores personales: Abarcan la edad, el sexo, la biografía personal, la educación, la profesión, los esquemas globales de comportamiento, el estilo de afrontamiento (coping), el carácter, etc.
El impacto de los factores contextuales es crucial, ya que pueden actuar como facilitadores o como barreras respecto al funcionamiento. Hasta la fecha, los factores ambientales han podido ser clasificados, mientras que los factores personales están en proceso de clasificación.
Estructura Operacional de la CIF
Desde la visión integral de su modelo, el funcionamiento a nivel personal es complejo, con múltiples determinantes e interacciones que ejercen sus efectos en distintos niveles y dimensiones. Los componentes de las funciones y estructuras corporales, las actividades, la participación y los factores ambientales están clasificados en la CIF mediante categorías. Por el momento, solo los factores personales permanecen sin clasificar, aunque se espera que en los próximos años la FDRG desarrolle una clasificación para ellos.
Categorías y Niveles de Clasificación
Hoy por hoy, la CIF consta de 1.424 categorías mutuamente excluyentes que cubren un espectro exhaustivo e integral de la experiencia humana. Estas categorías están organizadas en una estructura jerárquica de 4 niveles, que van de menor a mayor precisión.

Las categorías de la CIF se indican mediante códigos alfanuméricos, que permiten clasificar el funcionamiento y la discapacidad tanto a nivel individual como poblacional. Un ejemplo de esta estructura jerárquica ilustra que la categoría de nivel más alto (4º) comparte los atributos de la categoría de menor nivel (1º) a la cual pertenece. Así, el uso de una categoría de más nivel, como b28013 (Dolor de espalda), implica automáticamente su aplicabilidad a una categoría de nivel inferior, como b2801 (Dolor en una parte del cuerpo).
Dado que cada categoría de la CIF va acompañada de una breve definición, con inclusiones y exclusiones, toda la información sobre el funcionamiento se muestra de forma clara e inequívoca, con el nivel de detalle deseado (2º, 3º o 4º nivel de categorías).
Calificadores de la CIF
Para cuantificar la magnitud de un problema en las diferentes categorías de la CIF, se utilizan los calificadores CIF. Estos son descriptores de calidad ponderados matemáticamente que registran la presencia o severidad de un problema a nivel corporal, personal o social. Un problema puede suponer un deterioro, una limitación o una restricción, y se califica en una escala del 0 al 4:
- 0: No problema (0-4%)
- 1: Problema leve (5-24%)
- 2: Problema moderado (25-49%)
- 3: Problema severo (50-95%)
- 4: Problema total (96-100%)
Por su parte, los factores ambientales se cuantifican con una escala negativa o positiva que indica la medida en la cual un factor ambiental actúa como barrera o facilitador, respectivamente:
- +: Facilitador
- -: Barrera
Desarrollos Metodológicos y Aplicaciones Prácticas
Gracias a la estructura operativa de la CIF, los componentes de su modelo (a excepción de los factores personales) quedan clasificados, lo que permite una comprensión estandarizada y una descripción integral de la salud y los estados relacionados con ella.
Núcleos Básicos de la CIF (Core Sets)
La instrumentalización de la CIF con fines prácticos ha llevado al desarrollo de grupos de categorías denominados núcleos básicos (Core Sets). Estos son herramientas útiles para la clínica práctica, la provisión de servicios y la investigación. Los núcleos básicos pueden ser abreviados o extensos, dependiendo de si la intención es estudiar condiciones específicas o realizar aplicaciones integrales multidisciplinares. Existen núcleos básicos diseñados para enfermedades muy prevalentes, adaptados a la fase del proceso: aguda, postaguda, crónica o comunitaria, cubriendo así todo el proceso de enfermedad y la cadena sanitaria completa.
Beneficios y Potencial de la Aplicación de la CIF
La aplicación clínica de la CIF mejora la comunicación entre médico y paciente, así como el establecimiento de objetivos terapéuticos integrales. Asimismo, sirve para la evaluación multidisciplinar en medios clínicos, legales y en el diseño de programas. La CIF logra la superación de conceptos de amplia utilización sanitaria, como el bienestar, el estado de salud o la calidad de vida relacionada con la salud, y abre una nueva línea de enseñanza estudiantil en todas las especialidades y de formación integral multiprofesional.
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