Sistemas de Jubilación en América Latina: Estructuras y Desafíos

Los sistemas de pensiones en América Latina enfrentan un panorama complejo, donde las desigualdades sociales han crecido significativamente. Esto ha representado un gran desafío porque las políticas de subsidio en algunos países, como Venezuela, han resultado en una seguridad social a la baja al enfrentar problemas de una economía inflacionaria y la crisis del Estado rentista, dejando al descubierto las fallas y deficiencias de la seguridad social como una tendencia generalizada en Latinoamérica. Un estudio reciente revela que, en la región, el 77% de las personas mayores de 65 años con menores ingresos per cápita tienen una pensión insuficiente para su jubilación, cifra que se reduce al 29% para aquellos con mayores ingresos.

Ante este panorama, surgen preguntas fundamentales: ¿cómo se estructuran los sistemas de pensiones en América Latina?, y, ¿cómo es posible llegar a una pensión suficiente al momento de jubilarse?

Diversidad de Modelos y sus Implicaciones

En la región latinoamericana convive una rica variedad de sistemas de pensiones, financiados en mayor o menor medida por diferentes fuentes. Históricamente, el Sistema de Reparto fue administrado a través de cajas previsionales, donde cada una establecía las condiciones de afiliación y cobertura, y los recursos iban a un fondo común con el cual se financiaban las diferentes prestaciones.

Posteriormente, muchos países transitaron a sistemas de contribución definida o capitalización individual, los cuales reformaron y, en algunos casos, existen de manera transitoria hasta su desaparición, o bien permiten a los trabajadores elegir entre uno y otro. El economista Cuadros señala que, en la mayoría de los países de la región, ambos modelos -reparto y capitalización- son alternativos. Esta diversidad se manifiesta en distintos modelos de seguridad social, algunos de los cuales se imponen sobre lo público, mientras que otros permiten a cada individuo optar por el que considere conveniente.

Infografía: Tipos de sistemas de pensiones en Latinoamérica (reparto, capitalización individual, mixtos)

Desafíos Comunes y Reformas Necesarias

La viabilidad financiera para otorgar pensiones asistenciales y la disponibilidad de recursos para la protección social de grupos de bajos ingresos son consideraciones críticas. El mercado laboral informal y el estancamiento del mercado laboral también plantean desafíos significativos para ampliar la cobertura de los sistemas de pensiones. Es esencial tener muy en cuenta el comportamiento de estas variables, ya que los servicios a menudo se mantienen elevados en comparación con los ingresos percibidos.

El principal desafío de los gobiernos de la región es construir políticas de consenso, sostenibles y legitimadas socialmente, que se adapten a las realidades económicas y laborales de cada país. Bertranou, experto de la agencia de la ONU, destaca que países del Cono Sur como Argentina, Chile y Uruguay, han logrado que las personas mayores sean el grupo etario con la menor incidencia de pobreza, producto de la alta cobertura de sus sistemas de pensiones. No obstante, persisten preocupaciones, como la protección de las prestaciones ante la inflación en Argentina, la sostenibilidad financiera a mediano plazo en Uruguay y la mejora del nivel de las prestaciones contributivas en Chile.

Los países andinos se encuentran en una situación intermedia, mientras que los países de Centroamérica, con excepción de Costa Rica, tendrían todavía un largo camino por recorrer para mejorar la cobertura prestacional. A pesar de estas restricciones, en la región ha habido importantes avances en la mejora de la cobertura. Para los países menos favorecidos, una salida gradual sería comenzar con sistemas complementarios. Esto implicaría establecer el aporte obligatorio al sistema público para todo tipo de trabajador, canalizando los fondos a una bolsa común, y complementarlo con un aporte solidario de empleadores y del Estado, como ocurre en países más desarrollados. La administración de pensiones debe enfocarse en la cobertura y la sostenibilidad, teniendo en cuenta las crecientes desigualdades sociales. Un sistema de protección contra todos los riesgos, de carácter universal y solidario, debería ser una política social centrada en la generación de empleo. Como señaló Stiglitz (1998), en el contexto de la redistribución, los pobres deberían recibir más de lo que hubieran aportado previamente.

América Latina frente al desafío pensional: entre la sostenibilidad y la desigualdad • FRANCE 24

Ránkings Globales y Posicionamiento Regional

El Índice Global de Pensiones, creado por Mercer y CFA Institute, evalúa 47 sistemas de retiro a nivel mundial en función de su adecuación, sustentabilidad e integridad, asignando un índice de 0 a 100. Los sistemas con mayor índice pertenecen al grupo A y son liderados por Países Bajos (85 puntos), Islandia (84.8 puntos), Dinamarca (81.3 puntos) e Israel (80.8 puntos).

En América Latina, Chile y Uruguay destacan con 69.9 y 68.9 puntos respectivamente, ambos clasificados en el grupo B. Recientemente, Chile ha aprobado una reforma en su sistema de pensiones, buscando acercarse a los modelos exitosos de Países Bajos, Islandia y Dinamarca, elogiados por sus altas tasas de reemplazo. La reforma chilena incluye un aumento del aporte obligatorio del empleador en un 7%, con el fin de fortalecer la solidaridad en la pensión. Estos países líderes aplican fórmulas con fuertes contribuciones obligatorias de empleadores y empleados, junto con ahorros voluntarios, logrando altos niveles de beneficios en la jubilación. Chile se ubicó en el noveno lugar de un ránking, mejorando su tasa de reemplazo alrededor del 45%, mientras que Países Bajos lidera con un 93.2%, seguido por Dinamarca (73.1%) e Islandia (56% a 72%).

Según un ránking del Índice Global de Jubilación sobre los diez mejores lugares para jubilarse en 2024, cinco países se encuentran en América Latina: Costa Rica, México, Panamá, Ecuador y Colombia son considerados refugios ideales para personas de distintas partes del mundo con ingresos medios o altos. En otro reciente ránking internacional elaborado por el Índice Global de Jubilación, que analizó en 44 países criterios como salud, finanzas, calidad de vida y bienestar material, Chile se posiciona como el país latinoamericano mejor situado, en el puesto 35.

Edades de Retiro y Montos de Pensión en la Región

El promedio de edad de retiro en América Latina es de 65 años, aunque en algunos sistemas de jubilación puede variar entre los 55 y los 70 años. Los montos de la pensión mínima mensual por jubilación también presentan una gran dispersión en la región:

  • Uruguay: aproximadamente 394 dólares.
  • Colombia: 252 dólares.
  • Brasil: 250 dólares.
  • Chile: 220 dólares.
  • Argentina: entre 192 y 274 dólares.
  • México: 194 dólares.
  • Perú: 134 dólares.

Sistemas de Pensiones Específicos

El Sistema de Pensiones en Chile

El sistema chileno ha evolucionado significativamente. En 1980, se instauró el modelo llamado “Sistema de AFP” o “Sistema de capitalización individual” (Ley 3.500), manteniendo algunos afiliados en el antiguo sistema de reparto. Desde 2008, la Ley 20.255, conocida como la Reforma al Sistema de Pensiones, incorporó un Pilar Solidario con financiamiento estatal, beneficiando a 450.000 hombres y 750.000 mujeres, como complemento al sistema de capitalización individual.

Actualmente, el Sistema de Pensiones en Chile se estructura en tres pilares:

  1. Pilar Contributivo Obligatorio: Basado en la capitalización individual y financiado a través del ahorro individual obligatorio del 10% de la remuneración imponible mensual de cada trabajador. La afiliación a las AFP y la cotización es obligatoria para trabajadores dependientes y, a partir de 2018, para trabajadores independientes a honorarios. Los trabajadores remunerados o no remunerados que no están obligados a afiliarse pueden hacerlo, como los trabajadores independientes no honorarios o por cuenta propia, y los afiliados voluntarios.
  2. Pilar Contributivo Voluntario: Permite a los afiliados al sistema de pensiones complementar sus fondos previsionales para mejorar el monto de la pensión final o adelantar el momento de la jubilación.
  3. Pilar Solidario (Pensión Garantizada Universal): Es un beneficio estatal solidario que apoya a quienes no pueden aportar a una AFP o reciben valores muy bajos, asegurando un ingreso mínimo.

Las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), entidades privadas reguladas y fiscalizadas por el Estado, invierten el dinero de los trabajadores con el fin de hacerlo crecer. Actualmente, seis AFP operan en el país y están facultadas para cobrar una comisión, que corresponde a un porcentaje de la remuneración imponible (sueldo bruto), por la administración de los fondos. Estas comisiones son fijadas libremente por cada AFP y tienen carácter uniforme para todos sus afiliados. Para optimizar el crecimiento de los ahorros, estas entidades pueden realizar inversiones en el extranjero, asesorándose con empresas especializadas.

Un aspecto interesante es que las AFP permiten realizar cotizaciones en cinco fondos clasificados, de la A a la E, según el tipo de riesgo y rentabilidad esperada. Para las personas que no eligen uno de los cinco fondos, se asigna un fondo correlacionado con la edad del cotizante; es decir, se asigna un fondo menos riesgoso a las personas próximas a jubilarse. El diagnóstico efectuado desde 2006 muestra que existe una parte de la población que no tendría ahorros suficientes para financiar su pensión, lo que ha llevado a proponer distintas medidas, incluyendo el Pilar Solidario con aportaciones no contributivas para reducir la brecha entre las prestaciones recibidas y la liberación del pago de cotizaciones que posibilita mayor cobertura.

Tipos y Modalidades de Pensiones en Chile

En Chile, se contemplan diversos tipos de pensiones:

  • Pensión de Vejez: Financiada con los recursos que cada trabajador haya acumulado en su cuenta previsional a lo largo de su vida laboral. El promedio de edad en que los latinoamericanos pueden pasar al retiro es de 65 años, aunque en algunos sistemas de jubilación puede ir desde los 55 hasta los 70 años.
  • Pensión de Vejez Anticipada: La ley permite anticipar la pensión (antes de los 60 o 65 años) si el afiliado logra financiar una pensión igual o superior al 70% del promedio de las rentas imponibles de los últimos 10 años de trabajo, o que el monto de la pensión sea igual o superior al 80% de la pensión máxima con aporte solidario (PMAS) vigente a la fecha de la solicitud.
  • Pensión de Vejez Anticipada por Trabajos Pesados: Es la pensión a la que tiene derecho el trabajador dependiente, regulado por la Ley N° 19.404, que ha desarrollado labores específicas consideradas como trabajos pesados, permitiéndole obtener una pensión de vejez con una edad inferior a la exigida (menos de 65 años el hombre o menos de 60 años la mujer).
  • Pensión de Invalidez: Derecho al que acceden aquellos trabajadores/as afiliados al sistema, entre los 18 y 65 años, que no se encuentren pensionados por vejez. Para obtenerla, deberán pasar una evaluación médica que los declare como discapacitados por la pérdida de al menos un 50% de sus capacidades físicas o mentales. El monto de la pensión de invalidez será financiado con los recursos previsionales ahorrados por el propio trabajador, junto con el aporte del Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS).
  • Pensión de Sobrevivencia: Es el beneficio al cual tienen derecho los componentes del grupo familiar del afiliado fallecido que cumplan los requisitos legales respectivos, incluyendo cónyuge (hombre o mujer), madre o padre de hijos de filiación no matrimonial, hijos y padres.

Las modalidades de pensión permiten al afiliado elegir entre:

  • El traspaso del total de los fondos a una Compañía de Seguros, donde el monto de Pensión es FIJO en UF.
  • Mantener el ahorro previsional en la AFP, donde el monto de la Pensión es variable y se recalcula año a año.

La Superintendencia de Pensiones cuenta con un simulador de pensiones para orientar a los afiliados.

Esquema: Funcionamiento del sistema de pensiones en Chile (pilares, AFPs, tipos de pensión)

El Sistema de Pensiones en Uruguay

El sistema de pensiones de Uruguay es un régimen mixto, que combina un pilar de reparto gestionado por el Banco de Previsión Social con un pilar de capitalización individual, administrado por un conjunto de Administradoras de Fondos de Ahorro Previsional (AFAP) y por compañías aseguradoras que tienen seguros de rentas vitalicias. En Uruguay, el monto de la pensión mínima mensual por jubilación es de aproximadamente 394 dólares.

Adicionalmente, existen subsistemas específicos que cubren a trabajadores activos y pasivos de sectores laborales específicos. Las Cajas Paraestatales, por ejemplo, se organizan en un sistema de capitalización colectiva. También existen Servicios Estatales entre los que están el “Servicio de Retiros y Pensiones Policiales (SRPP)” y el “Servicio de Retiros y Pensiones de las Fuerzas Armadas (SRPFFAA)”, los cuales se manejan con un esquema de reparto.

Como es posible observar, los sistemas de pensiones pueden estructurarse de diversas formas, lo cual lleva a cuestionarse, ¿cuál es la mejor manera para hacerlo?

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