La gestión de las residencias de protección y los centros de justicia juvenil ha experimentado cambios significativos en Chile. El cierre de instituciones, como el histórico hogar Andalién en Concepción, ha puesto de relieve la transición de un modelo de asistencia tradicional hacia un nuevo enfoque institucional bajo la supervisión del Estado.

El caso del hogar Andalién y el impacto en el personal
Después de casi 30 años atendiendo a niñas en riesgo social, el hogar Andalién de Concepción cerró sus puertas. Esta medida generó de inmediato reclamos por parte de las menores residentes e incertidumbre laboral para las 10 funcionarias del centro. Pese a que las niñas realizaron una toma de la residencia como medida de protesta, el cierre se concretó, y las 23 menores fueron reubicadas en otros establecimientos.
La Corporación Andalién, entidad administradora, manifestó desconocer los motivos por los cuales no se adjudicaron el nuevo proyecto. En cuanto a la situación de las trabajadoras, la organización aclaró que no son los encargados de responder por los años de servicio, delegando dicha responsabilidad en el Sename, dado que el organismo estatal proveía la totalidad de los recursos para su funcionamiento.
Contexto nacional: cierres y reestructuración
El cierre de centros no es un fenómeno aislado de la región del Biobío. A nivel nacional, el Sename ha informado sobre múltiples procesos de clausura y reajustes:
- Desde 2014, se han cerrado 42 residencias en todo el país.
- Once centros fueron clausurados por no subsanar deficiencias detectadas en supervisiones técnicas.
- Actualmente, tres residencias administradas por privados están en proceso de cierre por términos unilaterales de convenios o fallas en el funcionamiento.

Hacia un nuevo modelo de intervención
El proceso de transformación institucional comenzó formalmente en 2021 con la creación del Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia. Este cambio busca asumir de manera exclusiva la protección de menores gravemente vulnerados en sus derechos. En enero de 2024, se inició el cierre gradual del Sename en el ámbito de la justicia juvenil, avanzando desde la zona norte hasta concluir en la zona centro durante 2025.
La transición implica desafíos importantes, especialmente en lo que respecta a la estabilidad laboral y la atención de jóvenes con necesidades especiales. Autoridades han señalado que, si bien el destino de ciertos centros como los CREAD (Centros de Reparación Especializada de Administración Directa) es el cierre, este proceso será gradual para asegurar la correcta implementación del nuevo sistema de residencias familiares.
Inversión y seguridad en el centro de Coronel
El centro de justicia juvenil de Coronel ha sido priorizado dentro de este plan de mejoras. Se han implementado diversas acciones para optimizar la habitabilidad y seguridad:
| Acción realizada | Impacto esperado |
|---|---|
| Inversión de $180 millones | Mejoras en infraestructura y seguridad. |
| Levantamiento de muros | Separación efectiva de casas y control de conflictos. |
| Capacitaciones (mecánica, grúa) | Reinserción social y formación técnica de 30 jóvenes. |
Actualmente, el sistema está enfocado en la Política Nacional de Reinserción Social Juvenil 2025-2030, la primera de su tipo en el país, que busca dejar atrás el sistema de subvenciones por cantidad de jóvenes, privilegiando el financiamiento íntegro de atenciones de calidad.